Uno de los problemas que más preocupan a los padres es cuando su bebé se orina fuera del pañal. Este artículo explorará las causas y soluciones para abordar esta situación, ofreciendo consejos prácticos y estrategias para ayudar a tu hijo a superar este desafío.
Introducción al Control de Esfínteres
Los hitos evolutivos relacionados con la adquisición del control de esfínteres son procesos complejos que tienen lugar durante el periodo entre los 18 y los 36 meses de edad en un niño normal. Generalmente, la secuencia de adquisición de la continencia sigue el patrón siguiente: fecal nocturna → fecal diurna → urinaria diurna → urinaria nocturna; aunque muchos niños adquieren el control fecal y vesical de forma simultánea.
Es a partir de los 12 meses cuando el niño comienza a desarrollar las habilidades motoras necesarias y existe un acuerdo generalizado de que hasta el año y medio no se logra la madurez biológica que permite ejercer un control voluntario sobre los músculos que controlan la micción y la defecación. Además de la maduración biológica como requisito para el control de esfínteres, existen múltiples factores que influyen en esta adquisición: la madurez socioemocional del niño, su capacidad intelectual, los determinantes culturales y las interacciones psicológicas entre el niño y sus padres.
En cuanto a esta última variable, uno de los aspectos más estudiados en la literatura médica está relacionado con el entrenamiento en el uso del inodoro y la dificultad de los padres y los profesionales para juzgar el momento adecuado para comenzar y establecer qué prácticas facilitan esta adquisición. A pesar de que la mayoría de los niños están entrenados en el uso del inodoro a los 30 meses, los estudios muestran que entre el 2 y el 10% de los niños no lo está a los cuatro años.
Durante el proceso de entrenamiento, un 20% de los niños desarrolla rechazo a usar el retrete. Este comportamiento está asociado a consecuencias negativas como retención de heces y orina, riesgo de desarrollar trastornos de la eliminación como enuresis y encopresis, y otras dificultades psicológicas y fisiológicas derivadas.
En caso de producirse, todas ellas pueden llegar a requerir la intervención profesional del pediatra o incluso la derivación al psicólogo clínico del Equipo de Salud Mental. En todos los casos es imprescindible explorar los distintos factores que influyen en la aparición de este problema y ajustar la intervención según las características de cada paciente.
Causas de la Resistencia a Dejar el Pañal
¿Tu hijo se resiste a dejar el pañal? Damos por supuesto que tu hijo ha manifestado madurez para controlar esfínteres (avisa cuando tiene que hacer, puede subirse y bajarse los pantaloncillos, etc.). Entonces, queda por saber las razones por las que se niega a dejar el pañal: puede ser desde un motivo médico -está estreñido y le duele ir al baño- hasta miedo al orinal o al lavabo, pasando por una necesidad de mantener el control de una situación (especialmente si los padres sois estrictos con otras cuestiones, como los modales en la mesa, el orden de su cuarto, etc.).
Algunos pequeños le tienen miedo al orinal, y más aún al inodoro. Ponte en sus zapatos: se trata de algo que parece un asiento, pero en realidad es un gran agujero con agua debajo, y cada vez que algo cae en él hace un fuerte ruido. Un niño no querrá hacer sus necesidades si ello le causa dolor o molestias: un culete escocido, o peor aún, que esté estreñido, puede hacer que ir al baño le resulte doloroso.
Tal vez no es que tu niño no quiera dejarlos, sino que uno de los motivos por los que no quiere dejar el pañal es simplemente porque todavía no ha alcanzado la madurez para hacerlo.
Soluciones y Consejos para la Retirada del Pañal
De nada sirve regañar, castigar, avergonzar al niño por seguir utilizando pañales. Decirle que parece un bebé o prohibirle hacer cosas de su edad hasta tanto no use el orinal solo retrasará el proceso y bajará la autoestima del pequeño. Recuerda: los bebés no escogen usar pañales, nosotros se los ponemos por nuestra comodidad.
El orinal debe ser un compañero de juegos del niño. Aliéntalo a que se siente en él aún con el pañal puesto, a que le coloque pegatinas o que lleve sus juguetes al baño. Entre los dos y los tres años, edad en la que muchos niños están listos para dejar los pañales, puede que tu hijo no hable demasiado, pero comprende todo lo que le dices.
Hay diversos libros de cuentos que versan sobre el control de esfínteres, con personajes con los que los niños pueden identificarse. En lugar de “ponte estas bragas” prueba con “¿prefieres braguitas rosas o violetas?”. En vez de “siéntate en el orinal” dile “¿te gustaría llevar el orinal a tu habitación o tenerlo en el baño, como los mayores?”. A los pequeños les gusta decidir por sí mismos.
Es importante hacerle entender, y entenderlo los propios padres, que no tiene la culpa de la situación “sino que se trata de un retraso en esa área madurativa, ajeno a la voluntad del niño e insistir a los familiares en que no se debe reprender al niño ni avergonzarlo.
Enuresis y Encopresis
Los trastornos de eliminación de orina y heces, enuresis y encopresis, son muy característicos de la infancia. La enuresis es la emisión repetida de orina durante el sueño al menos dos veces por semana, durante al menos tres meses seguidos, en un niño mayor de cinco años, que no es provocada por una enfermedad o medicamento. La encopresis, por otro lado, es la evacuación repetida de heces en cualquier lugar inadecuado que no sea el retrete, como en el suelo o la ropa, y se produce por lo menos una vez a la semana durante tres meses seguidos.
Deben ser los padres los que, poco a poco, vayan introduciendo al niño en la independencia de hacer sus necesidades de forma autónoma. También puede haber un interés del niño por conseguir una reacción de sus padres, para obtener algo, que por regla general es su atención.
Para que los pequeños puedan superarlo, lo primero es no mostrarse enfadado con la situación y hacerles conscientes del problema. Con la enuresis, se deberá reducir unas horas antes de ir a dormir la ingesta de líquidos, pero no evitarla, dado que la finalidad es que contenga la vejiga.
Un tratamiento terapéutico va a ser siempre la mejor ayuda tanto para los padres como para el niño, estableciendo diálogo desde el respeto y la empatía, porque cada persona se desarrolla a un ritmo específico. La ayuda psicológica es de vital importancia en estos casos.
Dermatitis del Pañal
La dermatitis del pañal es un problema común de la piel que se produce en la zona cubierta por el pañal, y se manifiesta en forma de irritación, descamación, enrojecimiento, inflamación, escozor o picor, entre otras. Este tipo de dermatitis es muy común en los bebés y niños menores de dos años. Y aunque no es algo grave, hay que seguir unos cuidados para que se cure en un par de días.
Uno de los motivos que puede causar esta irritación en la piel es la falta de frecuencia con la que se cambia el mismo ya que debido al contacto continuo con agentes irritantes como son enzimas fecales y orina van causando daño en la integridad de la piel e irritación.
Tratamiento y Prevención de la Dermatitis del Pañal
El tratamiento de la dermatitis del pañal incluye varias medidas para aliviar la irritación como reducir, calmar y prevenir futuras erupciones. Además de la higiene diaria con agua y un jabón suave con pH ácido, cambiar cuanto antes el pañal mojado o sucio es la mejor forma de mantener la zona del pañal limpia y seca.
Para proteger la piel del bebé contra la humedad, la orina, el sudor y las heces que se retienen en el pañal, existen productos con un alto porcentaje de óxido de zinc, dióxido de titanio, o vaselina cuyas propiedades son antipruriginosas, absorbentes y protectores.
Cambiar el pañal de tu bebé apenas esté mojado o sucio, es la mejor forma de ayudar a eliminar una dermatitis de pañal. Muchos expertos recomiendan dejar al bebé durante varias horas con el culito al aire, para que la piel irritada se seque, respire y se mantenga ventilada. Antes de volver a colocar el pañal asegúrate de que la piel está bien seca. Pon especial atención y cuidado a los pliegues y no seques frotando, sino a pequeños golpecitos.
La Perspectiva de los Educadores
Los educadores infantiles observan que cada vez más niños llegan a la escuela infantil usando pañales, lo cual puede ser un indicativo de que el proceso de retirada del pañal se está postergando. Es fundamental que los padres trabajen en colaboración con los educadores para asegurar un enfoque coherente y de apoyo para el niño.
Las escuelas deben adaptarse a las necesidades de cada niño, reservando momentos para el cambio de pañales y ofreciendo acompañamiento a las familias que lo necesiten.
Vejiga Hiperactiva
La vejiga hiperactiva (VH) consiste en una alteración del funcionamiento normal del sistema urinario, también conocida como vejiga inestable. Este problema cursa principalmente con necesidad urgente de orinar (o urgencia miccional), pérdidas de orina y micción frecuente.
El manejo inicial de los pacientes con Vejiga Hiperactiva debe ir dirigido a la resolución del estreñimiento y la incontinencia fecal. Su mejoría ha demostrado disminución de las infecciones, de la hiperactividad vesical y de las pérdidas urinarias.
Partiendo de la base de que el principal tratamiento para evitar las disfunciones vesicales es la prevención, los primeros que deben actuar en este aspecto son los padres, familiares y docentes, adaptando unos hábitos dietéticos y de aprendizaje miccional adecuados en casa y en la escuela.
¿Y cual es el tratamiento de la enuresis?
Ante el gran número de niños con enuresis, el uso de determinados tratamientos puede suponer enormes sumas de dinero. Es fácil caer en el entusiasmo terapéutico. Nos basaremos en fuentes serias y científicas: el NICE (National Institute for Health and Care Excellence) británico y las revisiones Cochrane:
- La enuresis no es culpa del niño. No reñir ni castigar. (Hacer que el niño se lave sus propias sábanas es también un castigo).
- Mantener una ingesta adecuada de líquidos. Ya NO se recomienda dejar de beber por la tarde, podría ser peligroso. Sí que conviene evitar las bebidas con cafeína, que es diurética.
- Animar al niño a orinar regularmente durante el día (unas 4 a 7 veces es normal). Ya NO se recomienda intentar aguantar muchas horas sin orinar para aumentar la capacidad de la vejiga, podría ser contraproducente.
- Los típicos calendarios con estrellitas pueden ser (ligeramente) útiles... pero las estrellitas no se conceden por cada día que el niño no se orina. Eso es involuntario, y por tanto el niño no puede hacer nada para conseguirlo.
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Señales de Preparación para la retirada del pañal
- El niño puede caminar solo hasta el baño.
- Se sienta bien.
- Es capaz de no mojar el pañal durante varias horas seguidas.
- Quiere complacer a los adultos que lo cuidan.
- Quiere aprender a ir al baño.
Causas Comunes y Recomendaciones
Cada niño es diferente y las causas de la ausencia del control de esfínteres pueden ser varias. Estas solo son algunas recomendaciones generales para enfrentarse al problema:
- No precipitar el momento del control.
- Procurar que el niño se siente en el orinal a ser posible a las mismas horas.
- No obligarle a que se siente.
- No utilizar castigos o burlas para “presionar”. No etiquetar al niño diciéndole “eres un bebé”.
- Cuando comencemos a plantearnos que el niño deje de usar el pañal, debemos prescindir de él definitivamente aunque se produzcan escapes.
Estrategias Adicionales
- Utilizar vocabulario apropiado.
- No castigar al niño en caso de escape.
- Determinar la causa del problema: si la vida del niño se ha puesto patas arriba por un gran cambio, debes hablarlo con él y animarlo a que exprese sus emociones.
- Se trata de acompañar al niño, sin presiones ni expectativas.
Volver Atrás: ¿Es un Problema?
Hay muchos niños a los que, si fuésemos sinceros con nosotros mismos, deberíamos volver a poner el pañal una vez retirado, pues se ve claramente que lo hemos hecho demasiado pronto. Lo que ocurre es que nos parece un retroceso, asumimos como un fracaso educativo el que nuestros hijos continúen con pañal.
Si un niño se hace pis cuando se ríe, cuando se pone nervioso, cuando se olvida de ir al lavabo, cuando está demasiado concentrado en una actividad quiere decir que no tiene el tema controlado.
Mitos y Realidades
En primer lugar, existe un consenso casi unánime en que para que los niños controlen esfínteres, hay que enseñarles, y eso se consigue a través de la retirada del pañal. Sin embargo, lo ideal sería hacerlo exactamente al revés: esperar a quitar el pañal cuando el niño esté preparado para ello, es decir, cuando pueda controlar esfínteres por sí mismo.
El que se asuma habitualmente que a partir de los 2 años debemos empezar a retirar el pañal tiene más que ver con la universalización de la educación infantil, que aún sin ser obligatoria se ve como necesaria (ésta es otra historia que ya trataremos) y de las condiciones que ésta nos impone para admitir a nuestros hijos.
Consejos Adicionales
- Utilizar Refuerzo Positivo: "qué bien lo hiciste, estoy orgullosa de vos”, “casi llegamos al baño esta vez, la próxima será mejor aún”.
- Bajo ningún concepto es aceptable que retemos al niño, que lo humillemos, que lo ridiculicemos o comparemos con otros amigos o hermanos que ya han logrado el control de esfínteres.
- Dobles Mensajes: El único mensaje debiera ser “Te acompaño, y si ayer pudiste estar sin pañal y hoy lo necesitas, te lo pondré”.
- Espera el Verano: Aprovechar el verano para quitar los pañales es una conveniencia de los adultos.
Problemas Habituales y Soluciones
| Problema | Solución |
|---|---|
| Estreñimiento | Explicarle dónde va la caca, que sea él quien vuelque el orinal al water y tire de la cadena, jugar con barro y representar la historia de la caca… |
| Resistencia a hacer caca | Seguir haciendo caca en el pañal un tiempo y llegar a un trato con él. |
| Accidentes frecuentes | Volver a poner el pañal y esperar un momento más adecuado. |
| Negativa a usar el orinal/water | Reconocer su soberanía sobre su cuerpo y la responsabilidad que ello conlleva. |
| Miedo al water | Si no quiere sentarse en el water pero sí en el orinal, de momento no tenemos ningún problema. |
| Rechazo al water fuera de casa | Buscar la mejor solución posible y no avergonzarnos. |
| Regresiones | Aceptar los escapes con la mayor comprensión posible y sostener a nuestro hijo en esta situación sin culparlo. |
