¿Por Qué Mi Bebé Pide Mucha Agua por la Noche? Posibles Causas y Soluciones

Es común escuchar a los padres decir: “Quiero agua”, “necesito ir otra vez al baño”, “¿me lees otro cuento?”, “tengo hambre”, frases que se repiten a menudo cuando se acerca la hora de dormir. Esto es especialmente común en niños que aún están desarrollando hábitos y rutinas, un proceso que suele durar hasta los seis o siete años.

¿Cómo deben actuar los padres en estos casos? Lo principal es ser conscientes de por qué sus hijos se comportan así. Esto les permitirá calmar las demandas emocionales de los niños y optimizar su rutina nocturna. Además, es crucial establecer límites para ayudarles a construir hábitos de sueño esenciales y asegurarse de que duermen las horas suficientes.

Motivos Comunes por los que los Niños Piden Agua Antes de Dormir

El equipo de psicólogos de En la mente de un niño explica que es muy habitual que los hijos intenten alargar el momento de irse a dormir. Entre los motivos más frecuentes detrás de este comportamiento, destacan cuatro en particular:

  • Transición entre actividades: Los niños pueden necesitar una transición entre actividades divertidas y el estado de calma previo a la hora de dormir.
  • Separación de figuras de apego: En muchos casos, los hijos no quieren separarse de sus figuras de apego, algo que suele estar vinculado al momento de acostarse.
  • Seguridad: A la hora de desarrollar el hábito del sueño, los niños se ven influidos por dos aspectos fundamentales, según explican los especialistas. Uno de ellos tiene que ver con la seguridad, es decir, ese sentimiento que les tranquiliza de que alguien va a acudir si tienen algún problema. Por esto es común que muestren una tendencia de llamar a sus padres para pedirles agua, entre otras cosas.
  • Constancia: Los psicólogos aconsejan mantener las rutinas del sueño, ya que esto hará que ese momento les resulte más previsible y “entiendan mejor el orden y el paso del tiempo”.

Rutinas de sueño y recomendaciones para los niños - CMP Talk

La Importancia del Agua en la Dieta del Bebé

A partir de los seis meses, los bebés pueden empezar a tomar agua, aunque no necesariamente en forma de bebida. "El agua es muy importante para el bebé, ya que hasta los 24 meses su pequeño cuerpo está formado por un 70 % de agua, mientras que esa proporción cae al 60 % en el caso de los adultos", apunta Eva María Pérez Gentico, académica de Honor de la Academia Española de Nutrición y Dietética.

Las recomendaciones de la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) en cuanto a la cantidad de agua que necesita un bebé en este tramo de edad es de entre 0.8 a 1 litro al día incluyendo todas las fuentes de la dieta. La cuestión es si para llegar a esas cantidades basta con la leche o es el momento de darle un aporte extra de agua.

Cantidades Recomendadas de Agua Según la Edad

Aquí te mostramos las cantidades de agua recomendadas para los bebés según su edad:

Edad Cantidad Recomendada
De cero a seis meses Hasta los seis meses de vida, deben tomar unos 680 ml/día o 100-190 ml/kg/día. Esta cantidad está perfectamente satisfecha con la lactancia materna o la artificial.
De seis a doce meses Al iniciar la alimentación complementaria no es necesario añadir agua, ya que la lactancia materna o la artificial siguen siendo el sustento principal de su alimentación. Además, los alimentos que vamos incorporando como las verduras y las frutas también nos aportan agua, por lo que no sería obligatorio darles agua de manera adicional.
De uno a tres años A partir del año, hay muchos niños cuya alimentación se compone de la leche materna o leche de vaca y una amplia variedad de alimentos muchos de ellos ricos en agua como las frutas y verduras. A pesar de dar cifras, Pérez Gentico recomienda no obsesionarse en el control de estas cantidades ya que "va a depender de cada bebé y de la alimentación que lleve. Además, hay que recordar que los niños saben autorregularse en los alimentos que necesitan, y por otro lado, el mecanismo de la sed, aunque no tan afinado como en los adultos, les hace beber o pedir agua ".

Otra buena manera de saber cuándo darle agua a un bebé es ponérsela a su alcance, a ser posible en un vaso o una tacita. "Así, evitamos el biberón, ya que el abuso del mismo nos puede dar problemas en la dentición. Y tampoco favorece el desarrollo de la musculatura bucal".

¿Agua del Grifo o Mineral?

En el debate sobre su origen, prima el sentido común: el quid de la cuestión radica en la calidad del agua. "Si la del grifo es buena, no tiene sentido que le demos embotellada porque, además, estaremos colaborando con el medio ambiente reduciendo el consumo de plásticos.

Posibles Problemas de Salud Relacionados con la Sed Excesiva

Aunque en la mayoría de los casos pedir agua es un comportamiento normal, en algunas situaciones podría ser un síntoma de un problema de salud subyacente. Aquí hay algunas condiciones a considerar:

  • Diabetes Mellitus Tipo 1: Inicialmente conocida como diabetes juvenil, es una enfermedad autoinmune donde las células beta del niño en el páncreas, que normalmente producen la insulina para la digestión adecuada de la glucosa, se destruyen. Si el niño/a tiene un alto nivel de azúcar en la sangre, los riñones responden lavando el exceso de glucosa por la orina, lo que causa micción frecuente y en grandes volúmenes.
  • Diabetes Insípida: Esta enfermedad ocurre por la falta total o relativa de producción/acción de la hormona antidiurética, esencial para que los riñones controlen la cantidad de agua y sal en el cuerpo. Como consecuencia, los riñones no pueden concentrar la orina con normalidad y se elimina una gran cantidad de orina diluida.
  • Polidipsia Primaria: Existe un tipo de polidipsia, la polidipsia primaria, que ocurre sin un estímulo fisiológico previo. La fisiopatología de la polidipsia primaria de origen psicógeno es complicada y no se ha descrito en su totalidad.

Signos de Alerta de Diabetes en Niños

Es importante estar atento a los siguientes signos que podrían indicar diabetes en tu hijo:

  • Micción Frecuente: Monitorea la frecuencia con que orina tu hijo, y cuánto.
  • Sed Anormal: Lleva un control de cuánta agua toma el niño. Los niños con diabetes tienen sed anormal, ya que pierden una gran cantidad de líquido a través de orinar con frecuencia.
  • Hambre Intensa: Mira cuánto come tu hijo. El hambre intensa es un signo de diabetes, especialmente cuando se acompaña con un peso constante o decreciente, debido a que su cuerpo está tratando de obtener energía de los alimentos.
  • Pérdida de Peso Inexplicable: Pesa a tu hijo con regularidad. Si tiene un buen apetito pero pierde peso o no tiene una cantidad normal de peso a medida que crece, podría ser un signo de diabetes.
  • Cambios en el Nivel de Energía y Estado de Ánimo: Toma nota del nivel de energía de su hijo. Estate atento a los estados de ánimo de su hijo.
  • Problemas de Visión: Comprueba la visión de tu hijo. Pregúntale a tu hijo cómo se siente.

Sudoración Excesiva en Bebés

Si tu bebé suda mucho, generalmente es algo común y natural. En la mayoría de los casos, si el bebé suda mucho se debe a las etapas de sueño y de alimentación. En este sentido, es frecuente que si el cuerpo suda, o suda mucho, sea porque el bebé necesita regular su temperatura corporal.

Causas Comunes de Sudoración en Bebés

  • Actividad Corporal: La actividad corporal del bebé es mucho mayor y la temperatura con la consecuente sudoración, es algo frecuente.
  • Sudoración en la Cabeza: Sudar por la cabeza suele estar asociado a que puede ser la vía de escape para eliminar exceso de temperaturas.
  • Sudoración en la Espalda: En la barriga y especial la espalda, es donde mayor temperatura alberga el cuerpo de nuestros peques.
  • Sudoración al Tomar Leche: Este caso concreto suele ser causa de los procesos de alimentación. Por un lado, por el aumento de actividad del bebé. Y por el otro, por el cambio de temperatura entre él y el alimento ingerido.
  • Sudoración Nocturna: El exceso de abrigo en los bebés, su actividad corporal y la importancia de productos que transpiren y estén pensados para su confort.

Consejos para Evitar la Sudoración Excesiva

Si quieres evitar la sudoración excesiva, se puede actuar de manera preventiva:

  • Hidratación: Claro está, debemos tener en cuenta que más del 70% del cuerpo es agua y es super importante de que el bebé esté bien hidratado.
  • Ropa Adecuada: Por tanto, el algodón de alta calidad u orgánico suelen ser una gran opción para que nuestro bebé no sude demasiado.
  • Superficies Transpirables: En especial, aquellas estructuras plástica y tejidos recubiertos de poliestireno, presente en la mayoría de productos.

Cuándo Acudir al Pediatra

Es fundamental consultar con un pediatra si observas alguno de los siguientes síntomas en tu hijo:

  • Aumento significativo de la sed.
  • Micción excesiva, especialmente si moja la cama después de haber dejado de hacerlo.
  • Pérdida de peso inexplicable.
  • Fatiga o irritabilidad inusual.
  • Signos de deshidratación (boca seca, llanto sin lágrimas).

Recuerda que este artículo es meramente informativo y no sustituye el consejo médico profesional. Siempre es mejor consultar con un especialista para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.

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