Cuando nuestro bebé comienza a explorar el mundo que lo rodea, es común que utilice su boca como una de sus principales herramientas. Sin embargo, ¿qué sucede cuando ese instinto de exploración se convierte en morder la cara de mamá? Las mordeduras en la cara pueden ser desconcertantes e incluso dolorosas para las madres, pero es importante entender que esta conducta forma parte del proceso de desarrollo de los bebés.
En este artículo analizaremos las posibles causas detrás de estas mordeduras, así como estrategias efectivas para redirigir este comportamiento y fomentar un vínculo afectivo sano entre madre e hijo.
Causas Comunes de las Mordeduras en Bebés
Existen varias razones por las cuales los niños pequeños, en ciertas ocasiones, muerden. Básicamente se trata de su manera de darse a entender cuando les faltan palabras, cuando no sabe cómo gestionar sus emociones. Estas son las principales causas que pueden originar este comportamiento en los niños:
- Explorar su ambiente: El niño utiliza el mordisco, junto al olfato, la vista y el tacto, para explorar y conocer el mundo, aunque sea la mano de otro niño, un juguete o la colcha. En estos casos, suele bastar una orden para parar (“No, no muerdas”).
- Reclamar atención: El niño muerde porque no es capaz de atraer la atención de los adultos o de sus compañeros de juego de otra manera. En este caso, hay que explicar al pequeño agresor que no debe hacerlo más y que, así, hace daño a los demás.
- Defenderse: El niño muerde para defenderse del miedo a ser "atacado" por otros niños. En estos casos, puede ser útil tranquilizarle haciéndole sentir protegido y explicándole que nadie le amenaza.
- Controlar la situación: El niño tiene una fuerte necesidad de autonomía y control.
- Dentición: En otras ocasiones puede venir causado por la incomodidad que le genera el proceso de dentición.
- Frustración: Morder también puede implicar un sentimiento de frustración ante ciertas situaciones, muchas veces lo hacen para llamar la atención, porque quieren un juguete o porque se han enfadado por cualquier otro motivo.
- Imitación: Otras veces muerden porque han visto a otros niños hacerlo, es una etapa en la que imitan actitudes y comportamientos de otros.
- Incomodidad: Pueden llegar a esta actitud en situaciones incómodas, cuando tienen hambre, sueño, o están aburridos.
¿Cómo Debemos Actuar?
Cuando un pequeño pega un mordisco a otro niño y le hace gritar o llorar porque hinca sus pequeños dientes con fuerza, nos ponemos nerviosos y no sabemos cómo actuar. Lo primero que queremos dejarte claro es que morder es un acto muy frecuente en los bebés y niños pequeños y en la mayoría de ocasiones, no indica ningún problema grave que no se pueda solucionar.
Aquí te ofrecemos algunas pautas para abordar esta situación:
- Mantén la calma: Es importante mantener la calma y entender que se trata de una etapa normal en su desarrollo. Si te pones nerviosa cuando intuyes que va a morder, le recriminas, le gritas o castigas, es probable que sienta que consigue su objetivo, si era llamar tu atención. Además, los niños no lo hacen por maldad, sino que puede ser una forma de expresar su enojo porque no son capaces de hacerlo con palabras.
- Expresa tu desaprobación: Para establecer este límite y transmitir este importante valor, es necesario, en primer lugar, expresarle al niño nuestra desaprobación ante el hecho en cuestión. Inmediatamente después de hacer alguna de estas cosas, sujétenle por los hombros para inmovilizarlo y, mirándolo a la cara, repriman la conducta con un rotundo NO («eso no se hace»; el niño debe comprender que su acción no es buena ni tiene su aprobación); procuren que su cara manifieste el enfado y la desaprobación del comportamiento en cuestión; si es necesario, aparten al niño poniéndolo en un rincón o en una silla y que no vuelva a ustedes o al grupo hasta que no lo dejen, aunque él se resista a no obedecer (tiempo fuera).
- Ofrece alternativas: Es fundamental que se le enseñen alternativas de comportamiento más positivas. Así, es recomendable que se le explique al niño que no es necesario que muerda, que si os llama con palabras le vais a atender. Ofrézcanle conductas alternativas (peinar, etc.). Luego, déjenlo actuar de nuevo con sus juegos y no le digan nada más.
- Sé coherente y constante: Sean coherentes y constantes; si se le reprime la conducta, todo el mundo debe actuar en consecuencia. Insistan y verán los resultados.
- Anticípate: Puesto que ya habéis identificado las situaciones de riesgo potencial, es importante que os anticipéis a las mismas. De este modo, cuando estéis ocupados en alguna tarea, tratad de estar atentos, en lo posible, a las demandas de vuestro hijo.
- Elogia las buenas acciones: Elogiar, alabar cuando el niño resuelve sin morder. “Muy bien, le has cogido su juguete sin hacerle daño” “Muy bien, muerdes el mordedor y así no haces daño”. “¿ Estas cuidando tu muñeca? ¿Lo haces con besitos? Aprovechar cuando coma para resaltar que se muerde la comida “Ves se muerde la manzana para comer, ñam, ñam. Eso sí se hace.
- No gritar ni pegar: No gritarle, No pegarle en la boca ni reñirle diciéndole ¡Eres malo/a! ¡Siempre igual! Ponerse a su altura y decirle con cara seria y tono contundente, pero sin chillar y sin estar enfadada “Eso no se hace. Has hecho daño a tu amigo/hermano, mira como llora. Con la boca se dan besos. Si le gritamos y le exigimos el beso puede que el niño/a no quiera hacerlo por miedo y porque se sentirá bloqueado.
Mordeduras Durante la Lactancia
Casi todas las madres van a sufrir algún mordisco durante el curso de la lactancia. Los mordiscos son una situación habitual que puede formar parte de la lactancia y tan solo es necesario aprender a frenar el proceso y reconducir la situación para volver a disfrutar de la lactancia.
Los mordiscos involuntarios se producen cuando el bebé se duerme o se relaja mientras mama y cierra la boca de manera brusca. Es una situación que también se puede experimentar antes de que el bebé tenga dientes, o también si presentan dificultades de succión o agarre. La salida de los dientes puede ocasionar indeseados mordiscos nocturnos.
Para evitar que siga pasando es necesario volver a centrarse en la toma; hablar con el bebé, jugar, no perder el contacto visual… muchos mordiscos se producen por un reclamo de atención.
Aquí te damos algunas ideas para conseguir que deje de morder, siempre de la forma más respetuosa posible:
- Es mejor que la toma sea breve y evitar que el bebé se aburra o se relaje demasiado.
- En otras ocasiones, “guardar” el pecho es más que suficiente para que lo entiendan.
- Si a pesar de todo sigue mordiendo, la solución pasa por separarse del bebé, dejarlo en un sitio seguro y salir de su campo de visión para poder llorar o gritar.
!Mi bebé me muerde cuando lacta!
Productos Útiles para Madres
Existen diversos productos en el mercado diseñados específicamente para aliviar las molestias de la dentición en los bebés, así como para redirigir la necesidad de morder:
- Mordedores de silicona
- Anillos de dentición refrigerados
- Geles calmantes
- Juguetes sensoriales
Puedes enseñar a tu bebé a dejar de morder de forma gentil y efectiva utilizando mordedores especiales diseñados para aliviar su necesidad de morder, así como redirigiendo su atención hacia otros objetos adecuados para morder.
Tabla de Productos Recomendados
| Producto | Descripción | Beneficios |
|---|---|---|
| Mordedor de Silicona | Hecho de silicona de grado alimenticio, seguro para bebés. | Alivia las encías inflamadas, fácil de limpiar. |
| Anillo de Dentición Refrigerado | Se enfría en el refrigerador para proporcionar alivio adicional. | Reduce la inflamación y el dolor, seguro para morder. |
| Gel Calmante para Encías | Contiene ingredientes suaves para calmar las encías. | Alivio rápido del dolor, fácil de aplicar. |
Es vital que mantengas la higiene sobre estas heridas, realizando una limpieza a fondo dos o tres veces al día con agua y jabón neutro y secando la herida dando toques.
