El estreñimiento en los bebés es uno de los grandes dolores de cabeza para los padres, especialmente para los primerizos. También lo son las dudas sobre cuándo son muchas y cuándo hay pocas deposiciones. El estreñimiento puede afectar tanto a niños como adultos y, ocasionalmente, a los bebés.
Aunque es normal que estos últimos hagan caca con menor frecuencia de lo previsto, muchos padres se preguntan si su pequeño está estreñido cuando esto sucede. Para comprender el estreñimiento en los bebés, es importante saber cómo son sus heces.
Cada bebé es diferente y puede tener sus propias costumbres a la hora de evacuar, pero muchos de ellos lo hacen después de cada toma durante las primeras semanas de vida. Más adelante, cuando tienen entre 3 y 6 semanas, algunos bebés lactantes hacen caca con menos frecuencia (a veces, una vez a la semana).
Esto se debe a que la leche materna prácticamente no genera desechos sólidos que deban eliminarse del sistema digestivo. En cuanto a consistencia, si todo va bien, las heces deben ser suaves como la mantequilla de cacahuete.
El bebé puede estar estreñido si sus heces son duras, secas e incluso dolorosas de evacuar. El bebé arquea la espalda o llora porque tiene problemas para evacuar. No olvides que es normal que los bebés se esfuercen a la hora de evacuar, ya que lo más probable es que lo haga mientras está boca arriba y eso complica las cosas.
El estreñimiento tanto en adultos como en bebés es un trastorno de la defecación. En los pequeños supone defecar pocas veces y cuando lo hacen, las heces tienen una consistencia dura y poca cantidad.
Existen varios motivos por los que los bebés no expulsan las heces correctamente. En estos casos, los bebés estarán más irritables de lo normal y tenderán a elevar sus piernas de manera constante.
Se conocen varios remedios caseros para intentar ayudar al bebé a combatir el estreñimiento. De no ser así, se deberá acudir al especialista.
¿Cómo deben ser las heces del bebé?
La defecación en los bebés va cambiando conforme va creciendo. Para determinar si la consistencia, el color, la frecuencia y la cantidad de sus heces es la normal, es importante tener en cuenta diversos factores como la edad o la alimentación, por ejemplo.
Generalmente, los bebés que se alimentan de leche materna presentan heces bastantes líquidas y de color amarillento. Otra característica de este tipo de heces es su olor ácido.
Sin embargo, los bebés que toman alimentos sólidos, expulsarán heces cuyo color dependerá del alimento ingerido. Pese a ello, cabe destacar que cada bebé tiene su ritmo intestinal, pero si surgen dudas, lo mejor será consultar al especialista.
Como regla general, es difícil que un bebé alimentado con lactancia materna tenga estreñimiento, algo que suele ser más frecuente en aquellos que toman biberones de fórmula. Los bebés alimentados con lactancia materna comienzan sus deposiciones a partir del tercer o cuarto día de vida, dependiendo de la subida de leche de la madre.
Lo normal en los dos primeros meses de vida en bebés amamantados es que realicen “de 4 a 6 deposiciones al día. La experta también recuerda que “si bien a partir del primer mes, los bebés pueden dejar de defecar durante varios días, cuando realizan la deposición, esta será más abundante, pero igualmente blanda.
La causa de este aparente estreñimiento puede deberse a que la leche materna apenas contiene residuos”. De hecho, los bebés pueden realizar una deposición líquida tras cada toma (llegando hasta 10-12 deposiciones al día). Pero también puede ser que tengan “una frecuencia deposicional muy baja, realizando deposiciones incluso cada 3 ó 5 días o más, pero de consistencia blanda y que no se acompañan de esfuerzo defecatorio”.
El proceso es muy similar en el caso de bebés alimentados con leche de fórmula: de 4 a 6 deposiciones blandas, más abundantes en el primer mes.
Esta pregunta tiene una respuesta compleja porque, como dice María Ascensión Olcina “el concepto de estreñimiento es un diagnóstico clínico que no se define por la frecuencia de las deposiciones”. No importa tanto el número de veces que el bebé haga caca, sino su consistencia y la forma de expulsarla.
Evacuar es una acto natural que, como todo, conlleva un aprendizaje natural. María Ascensión Olsina insiste en que “lo primero es tranquilizar a los padres, detallando la fisiología y la naturaleza benigna del estreñimiento de su bebé”.
Para no olvidar nada en las visitas al pediatra conviene apuntar todas las dudas y acudir a la consulta con todo escrito, incluyendo los días en los que sucede y sintomatología que vemos en el niño.
El sistema digestivo de tu bebé es muy inmaduro cuando nace, por eso su tránsito intestinal es muy diferente al de los niños mayores y al de los adultos. Cada bebé es distinto y la frecuencia y la forma de las deposiciones varía mucho de unos a otros, por eso, para saber si un bebé está estreñido, no hay que fijarse en el número de deposiciones que hace sino en cómo son.
Si está con lactancia materna, sus deposiciones serán muy blandas o líquidas, de color amarillo oro y durante las primeras semanas su frecuencia suele coincidir con cada toma que realizan. Según va creciendo tu bebé el número de deposiciones disminuye. Puede pasar de hacer deposición en cada toma, a hacer una o dos veces al día, incluso que haya días que no haga.
Este cambio, te puede hacer pensar equivocadamente que tu bebé se ha estreñido. Pero aunque tu bebé lleve varios días sin hacer deposición, si no se encuentra molesto, sigue comiendo con normalidad y cuando hace deposición, su consistencia es normal, no está estreñido.
La primera es que su intestino cada vez está más capacitado para absorber casi todo el alimento que toma, por lo que se genera muy poco residuo para expulsar. La segunda es que hay una descoordinación entre el movimiento del intestino y abrir voluntariamente el culete.
Los bebés nacen con lo que se conoce como el reflejo gastrocólico que consiste en que cada vez que come, su intestino se mueve para vaciarse y hacer sitio al nuevo alimento. Al principio es involuntario, ya que no tiene capacidad para controlar ese movimiento ni para cerrar el culete. Pero entre la segunda y la octava semana, tu bebé puede apretar o relajar voluntariamente el esfinter, aunque como es lógico al principio no sabe cómo hacerlo.
Cuando su intestino se mueve, aprieta la tripa pero muchas veces sin éxito. Esto hace que parezca que está molesto. Es normal que puedas interpretar que está estreñido, sin embargo, no es así. Si tu bebé hace deposición cada varios días, pero no está molesto y cuando hace la consistencia es blanda, no tienes que preocuparte ni hacer nada.
Si tu bebé tiene un falso estreñimiento pero está molesto, le puedes ayudar dándole un masajito en la tripa, flexionándole las piernas y levantándolas hacia arriba o pasándole una toallita por el culete para estimularle. Si no es efectivo puedes estimularle con una sonda rectal o un enema de glicerina.
Con introducirlo 1 centímetro suavemente será suficiente. Conseguirás aliviar las molestias y a él no le produce ningún daño ni dolor. Si lo tienes que ayudar varias veces, no tengas miedo a estar acostumbrándole a no trabajar a su intestino. Si tu bebé tiene verdadero estreñimiento y sus caquitas son duras y con dolor debes consultar con tu pediatra sobre todo si tiene menos de cuatro semanas.
Tu pediatra te recomendará que debes hacer dependiendo de su edad: introducir más líquido, un laxante osmótico, cambiar de leche, microenemas de glicerina… Pero es muy importante que no le des ninguna infusión ni medicamento ni realices cambios en su alimentación por tu cuenta.
Aprovechamos para recordarte que si estás con lactancia materna, tu alimentación no influye para nada sobre su estreñimiento.
❌Mi niño no hace CACA 💩 ¿Qué hago?MASAJE EFECTIVO para el ESTREÑIMIENTO del niño 🚽#masajes
¿Cuáles son las causas del estreñimiento infantil?
El principal motivo del estreñimiento en el bebé está relacionado con el tipo de alimentación. El estreñimiento es un problema bastante frecuente en los primeros meses de vida, pero que suele desaparecer entre el cuarto y el sexto mes cuando comienzan a alimentarse a base de purés o papillas.
La leche materna, además de protegerlo contra infecciones, es más fácil de digerir para el pequeño y como consecuencia, es menos frecuente el estreñimiento. Normalmente, los primeros meses de vida casi cada vez que se alimenta el pequeño defeca, aunque puede ocurrir que, en ocasiones, pueden pasarse varios días sin evacuar.
Uno de los principales problemas de la leche materna con respecto al estreñimiento es que, como no podemos controlar la cantidad de alimento que consume el pequeño, en ocasiones cuando éste no evacua con normalidad puede ser que no se esté alimentando correctamente porque no está comiendo lo suficiente.
Por su parte, la leche artificial suele provocar más problemas de estreñimiento que la leche materna. Con este tipo de alimentación, la frecuencia con la que el bebé defeca no suele superar las dos veces diarias. Para este problema, algunos especialistas recomiendan añadir un poco de agua extra al biberón.
Respecto a la lactancia artificial, algunos laboratorios ya han trabajado en leches especiales antiestreñimiento.
Síntomas del estreñimiento en bebés
Como en la mayoría de problemas relacionados con el bebé, la causa de los síntomas casi nunca es fácil de determinar. Algunas de las reacciones que puede tener el bebé ante este problema gastrointestinal son los siguientes:
- El bebé levanta constantemente las piernas.
- Su rostro se enrojece.
- Llora con más frecuencia y con llanto nervioso.
- El bebé está más irritable.
- Defecaciones duras, en poca cantidad y con escasa frecuencia.
- Su estómago se endurece.
Los padres deben controlar, especialmente en sus primeros meses de vida, la textura y frecuencia de las defecaciones del recién nacido. Ante un caso de estreñimiento, es recomendable acudir cuanto antes al pediatra en aras de evitar que se convierta en un problema crónico o se complique provocando graves molestias al niño o algún tipo de fisura anal.
Recomendaciones para aliviar el estreñimiento
Los especialistas ofrecen a los padres algunos consejos que pueden ayudar al pequeño cuando padece estreñimiento. A continuación, se enumeran algunas de las recomendaciones habituales para afrontar el estreñimiento infantil:
- Ejercer presión en el abdomen con sus piernas. Hay que tener en cuenta que es más complicado defecar estando la mayor parte del tiempo acostado con lo cual colocarlo en una postura como en cuclillas también puede ayudar.
- Añadir un poco de agua extra al biberón si se opta por alimentar al bebé con leche artificial.
- Masajear el abdomen o la espalda.
- Realizar baños templados.
Otro consejo para los bebés estreñidos es dales zumos de frutas, especialmente de manzana, pera o ciruela. En el caso de bebés que comienzan a tomar alimentos sólidos, también estaría indicados purés con pasas, melocotón, etc.
En cualquier caso, es muy importante la visita al médico para evitar que el problema empeore. Tal vez el especialista recomiende usar un supositorio de glicerina para facilitar la defecación al bebé.
¿Qué puedes dar a tu bebé si tiene estreñimiento?
Si los cambios en la dieta de tu peque no alivian el estreñimiento, el pediatra podría recomendarte un supositorio de glicerina para bebés, que se coloca en el recto. Estos tipos de supositorios están diseñados para usarse ocasionalmente, por lo que no debes abusar de ellos.
No uses aceite mineral, enemas, medicamentos para el estreñimiento ni laxantes estimulantes para tratar el estreñimiento en los bebés. Sigue las recomendaciones del médico.
¿Hay algún remedio casero para el estreñimiento en los bebés?
Si tu bebé se estriñe al comenzar a tomar alimentos sólidos, consulta al pediatra.
- Agua. Si el bebé tiene más de seis meses (la edad recomendada para empezar a beber agua), dale un poco de agua en una taza durante las comidas. Sin embargo, esto no debe reemplazar la leche materna o de fórmula.
- Zumo de frutas. Un poco de zumo de frutas 100 %, como manzana, pera o ciruela, también puede venir bien. Estas bebidas contienen sorbitol, que funciona como un laxante natural.
- Frutas y verduras. Cuando tu bebé ya tome alimentos sólidos, haz purés con pasas, peras, melocotones y guisantes.
- Cereales infantiles. Cuando tu bebé ya tome alimentos sólidos, intenta darle cereales de trigo integral, cebada o alimentos multicereales infantiles.
Algunas recomendaciones sanitarias pueden ayudar, aunque lo más recomendable es que visites al pediatra para tratar esta condición. ¡Hazle masajes en su barriguita y su tránsito intestinal mejorará! El ejercicio también funciona. ¡Mueve sus piernecitas como si estuviera haciendo bici!
Si ya sigue una alimentación complementaria a la leche con alimentos sólidos, es necesario que sea variada y con más fibra. ¡Hidrátalo con frecuencia!
Masajes para aliviar el estreñimiento en bebés
Los masajes para el estreñimiento en bebés son una herramienta sencilla que puedes aplicar en casa o bajo la guía de un fisioterapeuta. Estos masajes se centran en estimular el sistema digestivo y relajar los músculos abdominales para facilitar la evacuación. Algunos puntos clave para realizar un masaje efectivo son:
- Realiza movimientos circulares suaves en el abdomen, siguiendo el sentido de las agujas del reloj.
- Flexiona suavemente las piernas del bebé hacia su pecho, lo que ayuda a estimular el intestino.
- Asegúrate de que el bebé esté tranquilo y relajado durante el masaje.
Estos masajes pueden ser particularmente útiles en bebés de 3 meses, 4 meses o incluso 8 meses, cuando el intestino aún se está desarrollando y ajustando a nuevas dietas, como la incorporación de alimentos sólidos.
¿Cuándo debes consultar al pediatra?
Quizás te preguntes cuándo deberías preocuparte por el estreñimiento de tu bebé. Hay algunos síntomas que debes tener en cuenta y pueden requerir atención médica urgente.
Cuando la prevención falla, el principal consejo ante un estreñimiento mantenido en bebés es acudir al pediatra. El pediatra puede recomendar fibra o tratamientos específicos si el estreñimiento es crónico.
¿Influye la alimentación de la madre cuando hay lactancia materna?
Cuando el bebé se alimenta exclusivamente de leche materna, el estreñimiento es menos común, ya que la leche materna es fácilmente digerible. Sin embargo, la alimentación de la madre puede influir. Algunos alimentos que consume la madre, como los lácteos o alimentos con bajo contenido de fibra, pueden afectar la digestión del bebé.
Si notas signos de estreñimiento en bebés lactantes, es recomendable revisar tu dieta y hablar con un profesional para ajustar ciertos alimentos. Además, es esencial mantener una correcta hidratación, tanto de la madre como del bebé, para evitar complicaciones digestivas.
Técnicas de fisioterapia para el estreñimiento
Además de los masajes, la fisioterapia pediátrica ofrece otras técnicas avanzadas como la movilización de los órganos internos y ejercicios que mejoran la motricidad del bebé. Un fisioterapeuta especializado en bebés puede enseñarte cómo realizar estas técnicas en casa o aplicarlas directamente en sesiones de tratamiento.
El estreñimiento en bebés puede ser leve y resolverse por sí solo, pero si el problema persiste por varios días o afecta el bienestar de tu hijo, es el momento de considerar ir al fisio. Un fisioterapeuta especializado evaluará la situación y determinará el mejor tratamiento para aliviar los síntomas.
