Una de las situaciones más difíciles para las familias es cuando los bebés se despiertan llorando sin que haya un motivo aparente. Si tu bebé se despierta varias veces en la noche llorando sin motivo aparente, no estás solo.
En este artículo te explicamos las causas más comunes de los trastornos del sueño en esta etapa y cómo ayudar a tu pequeño a dormir mejor.
Primero, es importante descartar cualquier necesidad física que pueda estar provocando el llanto del bebé, como tener hambre, frío/calor o tener el pañal sucio. El ambiente en el que duerme el bebé también debe ser cuidadosamente evaluado. Para algunos bebés, un ambiente tranquilo y oscuro es óptimo para dormir, mientras que para otros un entorno con un ruido de fondo suave y luz tenue es lo ideal.
¿Cuántas Horas Debería Dormir un Bebé de 1 Año?
El descanso es fundamental para el desarrollo de los niños, pero ¿Cuánto deben dormir exactamente?
Horas de sueño recomendadas según la edad
A los 12 meses, un bebé necesita dormir entre 11 y 14 horas en total, distribuidas entre la noche y una o dos siestas diurnas. A medida que se acerca a los 2 años, las siestas pueden reducirse a una sola, pero sigue necesitando un descanso adecuado para su crecimiento.
Diferencia entre sueño nocturno y siestas
El sueño nocturno es el más profundo y reparador. Sin embargo, las siestas son necesarias para evitar la sobrecarga de estímulos y el cansancio excesivo. Si notas que tu bebé está irritable o le cuesta dormirse en la noche, puede que esté durmiendo demasiado o demasiado poco durante el día.
¿Cómo saber si mi bebé está durmiendo lo suficiente?
Si tu bebé está de buen humor, activo y concentrado durante el día, es probable que esté descansando lo necesario. Pero si está irritable, llora sin motivo o se muestra excesivamente cansado a lo largo del día, podría necesitar ajustes en su rutina de sueño.
Causas Comunes por las que un Bebé de un Año No Duerme Bien
Cada bebé es único, pero hay ciertos factores que pueden afectar su descanso.
Ansiedad por separación y cambios emocionales
A esta edad, los bebés comienzan a desarrollar un fuerte apego a sus cuidadores. Es normal que sientan miedo o angustia cuando no están cerca de sus padres, lo que puede generar despertares nocturnos y dificultades para volver a dormirse.
Molestias físicas como la dentición o el reflujo
El crecimiento de los dientes suele causar incomodidad e incluso febrícula: la salida de los dientes puede ocasionar en algunas ocasiones fiebre baja (menor de 37,5º). Además, algunos bebés experimentan reflujo gastroesofágico, lo que les provoca molestias al acostarse.
A esta edad, los dientes presionan la encía y la inflaman. Morder objetos: llevarse a la boca cualquier cosa para mordisquearla le provoca a tu peque un alivio momentáneo. La alta temperatura favorece la aparición de los dientes, pero no es una causa.
Rutinas inadecuadas antes de dormir
Un ambiente sobrecargado de estímulos, cenas tardías o el uso de pantallas antes de dormir pueden alterar el descanso del bebé. Establecer una rutina relajante y predecible es clave para que asocie la noche con el descanso.
¿Por Qué Mi Bebé Se Despierta Llorando Desconsoladamente?
Si tu bebé se despierta en plena noche llorando sin consuelo, es importante identificar la causa para ayudarle a calmarse.
Diferencia entre despertares normales y trastornos del sueño
Despertarse ocasionalmente es normal. Sin embargo, si los despertares son muy frecuentes, duran más de lo habitual o van acompañados de un llanto inconsolable, podría ser una señal de un problema más profundo.
Pesadillas y terrores nocturnos en bebés
A esta edad, los niños comienzan a desarrollar la imaginación, lo que puede provocar pesadillas. En cambio, los terrores nocturnos son episodios más intensos en los que el bebé parece estar despierto, pero no responde a estímulos.
Las más comunes son los terrores nocturnos y las pesadillas. La diferencia está en que las pesadillas, aparecen a partir de los dos años de edad y los terrores pueden aparecer antes (aunque no es lo más habitual). Las pesadillas son más frecuentes que los terrores nocturnos y ocurren en la segunda mitad de la noche, mientras que los terrores son durante la primera mitad de la noche (fase no REM).
Cuando el peque tiene una pesadilla es capaz de recordar el mal sueño, contarlo (cuando saben hablar) y una vez se sienta seguro y tranquilo volverá a conciliar el sueño. En los episodios de terrores nocturnos no hay consuelo, el peque no sabe que está acompañado, está dormido (aunque se siente y se mueva de manera violenta) y no es consciente de nada. Se calmará solo a los pocos minutos y volverá a dormirse sin ayuda. Es importante saber que cuando los peques tienen terrores nocturnos es aconsejable no despertarlos, pueden desorientarse y asustarse.
¿Qué Hacer Si Mi Bebé Llora Sin Motivo Aparente?
- Mantén la calma, es muy importante transmitir serenidad y tranquilidad.
- Evita encender luces brillantes.
- Háblale en voz baja, ofrécele contacto físico y revisa si hay algo que pueda estarle causando incomodidad, como frío, calor o un pañal sucio.
Cómo Lograr que un Bebé de 1 Año Duerma Mejor
Si tu hijo tiene dificultades para dormir, hay estrategias que pueden ayudarle a descansar mejor.
Creando una rutina de sueño efectiva
Establece horarios fijos para acostarse y despertarse. Un baño tibio, un cuento y una luz tenue pueden indicar al bebé que es momento de dormir. Mantén las rutinas el máximo posible sin modificar los hábitos: no varíes en exceso la rutina de sueño. Es decisivo mantener las siestas y respetar el espacio entre ellas.
Ambiente ideal para el descanso: luz, temperatura y ruido
Asegúrate de que la habitación sea un espacio tranquilo. Mantén una temperatura agradable, usa cortinas que bloqueen la luz y evita ruidos fuertes.
Métodos para calmar a un bebé inquieto antes de dormir
Prueba técnicas como el balanceo suave, la música relajante o los sonidos blancos. Evita estímulos como televisión, pantallas o juegos activos justo antes de dormir.
Errores comunes que pueden afectar su sueño
- Acostarle demasiado tarde, lo que puede hacer que se sobreexcite.
- Ofrecerle leche o comida justo antes de dormir.
- Dormir con luces encendidas o demasiado ruido.
¿Dónde Debería Dormir un Bebé para un Mejor Descanso?
Cuna, cama infantil o colecho: ¿Qué opción es mejor?
Cada familia tiene sus preferencias, pero lo importante es garantizar que el bebé duerma en un espacio seguro.
Cómo hacer la transición a su propia cama sin traumas
Si tu bebé duerme en colecho y quieres que empiece a dormir solo, la clave es hacerlo de forma gradual. Puedes empezar con una cuna cerca de tu cama y luego ir separándola poco a poco.
Espacio ideal para un descanso seguro y tranquilo
Un colchón firme, sin almohadas ni juguetes grandes, es lo más recomendable para evitar riesgos y garantizar un sueño reparador.
¿Cuándo Consultar a un Especialista?
Señales de alerta en el sueño infantil
Si tu bebé duerme menos de lo recomendado, se despierta más de 5 veces por noche o llora inconsolablemente con frecuencia, podría ser necesario consultar con un pediatra.
Trastornos del sueño en niños de 1 a 2 años
Algunos bebés pueden presentar apnea del sueño, insomnio infantil o parasomnias. Si notas ronquidos fuertes, pausas en la respiración o movimientos bruscos al dormir, es recomendable buscar ayuda médica.
¿Cuándo acudir a un pediatra o especialista?
Si el problema de sueño persiste por más de 2-3 semanas y afecta su desarrollo o bienestar, un especialista en sueño infantil puede ayudarte a encontrar soluciones.
Crisis de Sueño y Regresiones
Una de las razones más comunes por las que los bebés se despiertan llorando es porque no están durmiendo lo suficiente o no lo hacen a las horas adecuadas para su edad. Por ejemplo, si se acuesta muy tarde, es posible que llegue tan cansado a la cama que no se relaje del todo antes de caer rendido. ¿Cómo saber cuáles son sus necesidades de descanso? Es normal que los bebés tengan despertares, pero si vuestro peque se despierta varias veces en una misma noche o demasiado temprano por la mañana, o llora cada vez que despierta, es importante revisar sus horarios de sueño.
Una crisis de sueño es un período en el que los patrones de descanso del bebé cambian bruscamente, provocando despertares nocturnos más frecuentes, resistencia a dormir y mayor irritabilidad. Las regresiones del sueño son períodos en los que un bebé que dormía bien empieza a despertarse con más frecuencia o tiene problemas para conciliar el sueño. Las crisis o regresiones del sueño pueden durar entre 2 y 6 semanas. A esta edad, los bebés necesitan entre 11 y 14 horas de sueño al día, incluyendo siestas. Si tu bebé sigue teniendo dificultades para dormir después de varias semanas, es recomendable consultar con especialistas en salud del sueño infantil.
Más allá de una regresión del sueño, los niños a los dos años y medio o tres, empiezan a probarse a sí mismos ante nuevos desafíos y límites. Un ejemplo muy gráfico es cuando no se quieren ir a dormir cuando se les dice. A esta edad, los niños se vuelven muy independientes y a hacer algunas cosas solos. Esos hitos pueden comportar también un aumento en la rebeldía. Puede conllevar algún comportamiento desafiante. Esta actitud le puede llevar a rechazar sus siestas, y eso hará que esté más irritable a consecuencia de la falta de sueño. ¿Resultado? Es una de las características en el crecimiento de un bebé, que pueden empezar a acusar durante este periodo.
Aunque parece el cuento de nunca acabar, la regresión de sueño de los 18 meses es pasajera. Si antes dormía bien, volverá a sus andadas.
En ocasiones, estos sobresaltos son incontrolables por parte del pequeño y suelen coincidir con sus ‘crisis madurativas’: “Esos despertares complicados también pueden estar causados por las ‘regresiones del sueño’. Estas afectan a las siestas y hacen que los peques las peleen, estén más inquietos...
¿Cómo Calmarles en los Despertares Nocturnos?
“De la manera que sea más fácil para cada bebé, porque cada bebé es un mundo. Hay algunos que no les gusta que les cojan en brazos, por ejemplo, porque tienen un apego diferente, ambivalente, inseguro... incluso, ¡no les gusta que les toquen! En ese caso, le acompañas, le cantas una canción... Hay otros que les encanta el contacto físico y cuando les coges en brazos se calman”, explica la coach.
Y, por último, para ayudar a los peques en el caso de que el despertar sobresaltado sea en una siesta diurna, lo mejor es poco a poco ir devolviéndoles a la tranquilidad. Esto lo podemos conseguir, por ejemplo: “Calmándole y volviéndole a dormir. Yo siempre utilizo el contacto: abrazos, besos... y canciones. Si no se duerme, puedes ir subiendo las persianas con él en brazos poco a poco y cuando consigamos que se calme, ¡empezar la tarde!”, recomienda.
Por ejemplo, realizando junto a él una actividad que le guste mucho, como pintar o jugar con sus juguetes favoritos durante un rato, ofrecerle ir a dar un paseo, ir al parque… En definitiva, hacerle cambiar el chip para que supere ese bache y cambie su humor.
Despertares Tempranos
Son las 5h o las 6h de la mañana y tu peque decide que es la hora de empezar el día. Se despierta y no hay manera de que concilie el sueño otra vez: le das una toma, le das agua, le cambias el pañal, compruebas que no tenga frío/calor… pero no hay manera. No se duerme. La mayoría de familias se han encontrado en esta situación en algún momento, ya sea de manera puntual o durante una temporada.
El despertar temprano se caracteriza por algo curioso y que seguro te resulta familiar: tu peque se despierta y actúa como si estuviera preparado para el día con toda la energía que tendrías tú después de un par de tazas de café. Algo a tener muy en cuenta en los despertares tempranos son las siestas y las ventanas de sueño. Si el último periodo de vigilia es demasiado largo para tu peque, podría estar provocando el madrugón. La presión de sueño ha disminuido.
Factores que influyen en los despertares tempranos:
- Niveles hormonales: Cuando llega la noche, los niveles de melatonina se elevan, mientras el cortisol disminuye.
- El sueño REM y las fases de sueño ligero del sueño NREM predominan en la última parte de la noche.
- Comprueba que no tenga el pañal muy cargado.
- ¿Tiene frío?
¿Qué hacer ante un despertar temprano?
- Calma. Aunque esté más despierto de lo normal, actúa como lo haces en cualquier otro despertar nocturno.
- No cambies el entorno. Si sales de la habitación con tu peque, le podrías estar enviando una señal confusa.
- ¿Y si nos saltamos la siesta o retrasamos la hora de dormir, conseguiremos que se despierte más tarde? No, es un mito. El sueño no funciona así.
- Paciencia. Si tu bebé es un súper madrugador, es posible que tardéis unos días o semanas en conseguir que duerma hasta un poco más tarde.
Poner solución, informarte sobre el sueño de tu bebé, entender sus necesidades y tener las herramientas para poder ajustar y hacer los cambios que necesitéis.
Tabla de Horas de Sueño Recomendadas para Bebés de 12 a 24 Meses
| Edad | Horas de Sueño Total (aprox.) | Siestas Diurnas |
|---|---|---|
| 12 meses | 11-14 horas | 1-2 siestas |
| 18 meses | 11-14 horas | 1-2 siestas |
| 24 meses | 11-14 horas | 1 siesta |
Nota: Estas son solo recomendaciones generales. Cada bebé es diferente y puede tener necesidades de sueño ligeramente distintas.
