Cómo conservar la leche materna de forma segura: Guía completa

Las propiedades de la leche materna la convierten en el mejor alimento para tu bebé. Sin embargo, es crucial saber cómo conservarla adecuadamente para asegurar que mantenga sus beneficios y sea segura para el consumo. Aquí te ofrecemos una guía detallada sobre cómo hacerlo.

Formas de ofrecer la leche materna

Cuando decides dar lactancia materna, existen varias opciones para ofrecer la leche a tu bebé:

  • Directamente del pecho
  • En biberón
  • Jeringa
  • Cucharita
  • Vasito

Esto se conoce como lactancia en diferido. Una vez extraída, ya sea con sacaleches o manualmente, es fundamental conservarla de manera segura.

Recomendaciones generales para la conservación de la leche materna

Para asegurar la correcta conservación de la leche materna, sigue estas recomendaciones:

  • Lavarse las manos: Antes de extraer y manipular la leche.
  • Usar recipientes adecuados: Bien lavados con agua caliente y jabón, y enjuagados. También puedes lavarlos en el lavavajillas.
  • Priorizar la leche fresca: Usar leche fresca (no congelada) siempre que sea posible.
  • Congelar rápidamente: Congelar lo antes posible la leche que no se vaya a usar en los próximos tres días.
  • Refrigerar si no se congela inmediatamente: Si no puedes congelar inmediatamente, guarda la leche en la nevera hasta su uso o congelación.
  • Almacenar en pequeñas cantidades: Guardar la leche materna en porciones de 50 a 100 ml para descongelar solo lo necesario.
  • Etiquetar los recipientes: Indicar la fecha de extracción en los recipientes de leche congelada.
  • Descongelar la leche más antigua: Utilizar siempre la leche más antigua primero.
  • Remover bien la leche descongelada: Mezclar bien la leche una vez descongelada.
  • Mezclar leche de distintas fechas: Puedes mezclar leche extraída en diferentes fechas para una misma toma.

Higiene en la extracción

La higiene es fundamental durante la extracción:

  • Lávate las manos cuidadosamente.
  • Realiza la extracción en un ambiente limpio.
  • Ten a mano todo el material necesario: bolsas recolectoras, botellas, nevera, placas de hielo o frigorífico, sacaleches o tus manos.

¿Cómo mantener la leche fría adecuadamente?

Si es la primera vez que extraes leche, te recomiendo usar bolsas de pequeñas cantidades (50 ml o menos). Así, si el bebé no se adapta al nuevo método de alimentación, no tendrás que desechar grandes cantidades. A medida que conozcas a tu bebé, adapta las bolsas a la cantidad que suele comer.

Como almacenar leche materna - Medela

Tabla de conservación de la leche materna

A continuación, se muestra una tabla con las recomendaciones para la conservación de la leche materna:

Método de Conservación Tiempo de Duración
Temperatura ambiente (19-22 °C) 6-8 horas
Temperatura ambiente (23-26 °C) 4 horas
Refrigerador (4°C) Hasta 8 días (preferiblemente 4)
Congelador (-18°C) Hasta 4 meses (óptimo 6-12 meses)

¿Cómo descongelar la leche materna?

Siempre que sea posible, calienta la leche directamente tras sacarla del congelador. Si no, mantén la cadena de frío hasta calentarla. Puedes calentar agua en un cazo y, fuera del fuego, introducir el envase de leche hasta que alcance la temperatura deseada. Otra opción es poner el envase bajo un chorrito de agua caliente, moviéndolo para que se atempere uniformemente.

Lo que sí se puede hacer:

  • Mezclar dos bolsas de leche de diferentes días que están congeladas y se descongelan a la vez.
  • Mezclar leche extraída en las mismas 24 horas y a la misma temperatura. Enfría la leche recién extraída en la nevera durante al menos 1 hora antes de mezclarla con la leche refrigerada.

Lo que NO se debe hacer:

  • Calentar al baño maría (introduciendo la leche fría o congelada en un recipiente con agua fría y calentándolo todo en el fuego).
  • Calentar la leche directamente en el fuego.
  • Descongelar la leche en el microondas.
  • Mezclar leche de distintos días que estén en el frigorífico (solo si son de las mismas 24 horas).

Tipos de recipientes

Los recipientes pueden ser de plástico o de cristal (con una tapa que cierre bien).

¿Se puede juntar leche de diferentes extracciones?

Sí, se puede hacer. Como consejo, es mejor no hacerlo. En caso de que el bebé no la tome toda, no podrás volver a almacenarla. Cuando calientas la leche materna, no la puedes volver a calentar posteriormente, y si entra en contacto con la saliva del bebé, hay que desecharla.

Consejos para la conservación de leche de diferentes extracciones

A pesar de no ser lo más recomendable, puedes juntar leche de diferentes extracciones si lo decides. Lo más recomendable es almacenar la leche en recipientes de 60 o 70 ml e ir adaptando la cantidad a las necesidades del bebé. Una vez caliente, no puedes volver a guardar ni recalentar la leche.

Otras recomendaciones para la extracción y conservación

Utiliza el método de extracción que te haga sentir más cómoda (sacaleches manual, eléctrico, recolector o extracción manual). Anota siempre la fecha de extracción y la cantidad extraída.

Extracción de leche materna: Lactancia mixta con sacaleches

La extracción de leche supone que tu bebé podrá beberla como si le estuvieras dando el pecho, incluso cuando no puedas estar presente. Si eres primeriza en la extracción de leche, puede que te resulte útil leer nuestra guía sobre cómo usar un extractor. Si la extracción de leche materna te cuesta al principio, persevera. Sacarse leche puede volverse más fácil a medida que tu cuerpo se acostumbra. También notarás que algunos métodos te funcionan mejor que otros.

¿Cuánto tiempo puedo tener la leche a temperatura ambiente?

La leche a temperatura ambiente (19-22 °C) puede aguantar en buenas condiciones alrededor de 6-8 horas, siempre y cuando hayas seguido estrictamente las pautas de higiene y desinfección para la extracción. Ten en cuenta que como más alta sea la temperatura ambiental, menos tiempo aguantará la leche. Así que, si es verano, procura mantenerla siempre refrigerada o utilizarla lo antes posible.

¿Cuánto dura la leche materna en la nevera? ¿Y congelada?

El tiempo de almacenamiento de tu leche dependerá, esencialmente, de dónde la guardes:

  • Frigorífico (4°C): 8 días
  • Congelador (-18°C): 4 meses

Recuerda que es imprescindible que guardes la leche en la nevera u el congelador inmediatamente después de haberla extraído, especialmente si es verano o vives en un país cálido. Si no lo haces, corres el riesgo de que se estropee, perdiendo sus propiedades nutritivas e incluso pudiendo llegar a ser perjudicial para tu hijo.

¿Cómo almacenar la leche materna en la nevera?

Para conservar de forma óptima la leche en el refrigerador, asegúrate de seguir estas pautas:

  • Mete la leche en la nevera justo después de la extracción.
  • Guarda la leche en recipientes o bolsas específicas para almacenar la leche materna para garantizar que no contienen sustancias tóxicas como BPA (Bisfenol A) y que la leche quedará bien aislada. De esta forma evitarás que se pudiera contaminar o derramar dentro de la nevera.
  • Si utilizas recipientes, asegúrate que han sido esterilizados previamente. Si son bolsas, usa cada vez una nueva.
  • Una vez almacenada, no añadas leche caliente a la que ya tenías previamente refrigerada.
  • Evita mezclar leche recién refrigerada con otra que lleve varios días en la nevera.
  • Utiliza siempre la leche que lleve más días en la nevera primero (por eso, es importante etiquetar los recipientes con la fecha de extracción).
  • Guarda la leche en la zona posterior (cerca del fondo de la nevera), ya que es la parte con la temperatura más baja. No la pongas en las baldas de la puerta, donde la temperatura suele ser superior.
  • Recuerda consultar las tablas de conservación y nunca guardar la leche más tiempo del recomendado.

¿Cómo congelar la leche materna?

Si necesitas conservar la leche durante semanas o incluso meses, deberás congelarla. Para hacerlo correctamente, no descuides estos puntos:

  • Guarda la leche en el congelador inmediatamente después de la extracción.
  • Utiliza siempre recipientes o bolsas aptos para la conservación de lecha materna que mantengan la leche bien aislada y que no contengan sustancias nocivas para tu bebé como BPA.
  • Nunca utilices recipientes de cristal u aquellos que no cierren herméticamente para guardar leche en el congelador para evitar que puedan reventar o que se pueda derramar el contenido.
  • Ten en cuenta que, al congelar un líquido, este aumenta ligeramente de tamaño, por lo que nunca debes llenar al máximo el recipiente/bolsa (como mucho ¾).
  • Etiqueta los recipientes con la fecha de la extracción y la cantidad que contiene y gasta siempre los más antiguos primero.
  • Almacena la leche en pequeñas cantidades (menos de 60 mL por contenedor). De esta forma, se descongelará más rápidamente y evitarás tener que tirar la parte que te sobre. Una vez descongelada, puedes mezclar el contenido de varios recipientes, siempre y cuando tengan una temperatura similar.
  • No añadas leche caliente a un recipiente que contenga leche ya congelada.
  • Guarda la leche en la parte posterior del congelador. Allí es donde la temperatura se mantiene más constante.
  • Recuerda consultar las tablas de conservación y nunca guardar la leche más tiempo del recomendado.

¿Cómo descongelar y calentar la leche materna?

Si tienes la leche en el congelador, ponla en la nevera la noche antes de utilizarla. También puedes descongelarla poniendo la bolsa o recipiente en agua templada (máx. 37°C) hasta que la leche se haya liquidificado por completo. No descongeles la leche dejándola a temperatura ambiente.

Una vez descongelada y atemperada, usa la leche dentro de las 2 horas siguientes. Si la has descongelado en la nevera, no la dejes allí más de 18-20 horas (y nunca más de 24h) para garantizar su calidad. De lo contrario, deberás desecharla y descongelar otro recipiente. NUNCA vuelvas a congelar leche que ya hayas descongelado.

Para calentar la leche puedes utilizar el método casero de poner el recipiente unos minutos en agua templada. Sin embargo, si eres un pelín despistada o práctica como yo, es mucho más cómodo utilizar un calienta biberones, que te asegurará que todo el contenido se calienta de forma homogénea a la temperatura ideal para tu bebé.

Aunque tengas prisa, nunca utilices agua hirviendo o el microondas para descongelar o calentar la leche. Muchos de los nutrientes de la leche son altamente sensibles y de esta forma los destruirías y la leche perdería muchas de sus propiedades. O aún peor, podrías quemar a tu hijo.

Para garantizar un temperatura homogénea y mezclar las 2 capas si la leche se ha separado, agita suavemente el recipiente antes de alimentar a tu bebé. Evita mover el recipiente con demasiada fuerza para no estropear los componentes más sensibles de la leche.

Otros consejos importantes

  • No es recomendable reutilizar la leche materna una vez calentada. Si la has calentado y no la has utilizado en las dos horas siguientes, es mejor desecharla.
  • Si la leche tiene olor agrio, color extraño o el bebé la rechaza, puede haberse estropeado.
  • Siempre hay que conservar la leche en la parte más fría de la nevera o el congelador, evitando la puerta de la nevera.
  • La leche congelada puede permanecer en el congelador de manera óptima unos 6 meses. En algunos congeladores cuya temperatura sea inferior a los -20ºC podría aguantar algunos meses más.
  • Si tienes leche refrigerada que sabes que no vas a usar en dos o tres días es mejor congelarla cuanto antes. Por ello es ideal que congeles la leche de las mismas 24 horas.
  • La leche materna contiene lipasa. La lipasa es una enzima que ayuda al bebé, ya que degrada la grasa de la leche materna y la hace más digerible. Cuando la grasa de la leche materna se degrada adquiere un sabor rancio muy marcado. Este sabor no indica que la leche esté mala o no pueda ser consumida y, de hecho, hay bebés que la aceptan sin problemas.

Siguiendo estas pautas, podrás conservar la leche materna de forma segura y garantizar que tu bebé reciba todos los beneficios de este valioso alimento.

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