Actualmente, entre un 12%-18% de parejas que quieren tener un hijo descubren que sufren infertilidad. Para ello, los profesionales cuentan con la ayuda de la medicación hormonal y de técnicas, más o menos complejas, como la inseminación artificial (IA), la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), el cultivo de embriones, etc. Además, la reproducción asistida ha conseguido grandes avances y, hoy en día, es posible disponer de gametos de donantes en caso de no poder tener hijos biológicos por riesgo de transmitir enfermedades o por no disponer de gametos propios.
Según el último informe de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), en el año 2022 se llevaron a cabo 167.195 ciclos de fecundación in vitro (FIV) y 31.635 ciclos de inseminación artificial (IA). Esto supone un incremento del uso de técnicas de reproducción asistida con respecto al año anterior, lo que demuestra que cada vez son más las personas que necesitan ayuda para tener la oportunidad de convertirse en padres.
En Ginefiv ponemos a tu disposición todas las técnicas de reproducción asistida y la última tecnología para que puedas ver cumplido tu sueño de tener un hijo. Somos especialistas en inseminación artificial, fecundación in vitro, mini FIV, ovodonación, método ROPA y recepción de embriones.
¿Qué es la esterilidad y la infertilidad?
La esterilidad se define como la dificultad de una pareja para conseguir el embarazo, a pesar de mantener relaciones sexuales con alta frecuencia y de no haber utilizado protección ni métodos anticonceptivos durante un período igual o mayor a un año. Los especialistas distinguen la esterilidad como la dificultad o incapacidad para lograr tener un embarazo y la infertilidad como la imposibilidad de llevar un embarazo a término (es decir, cuando se logra la concepción pero después se aborta). La esterilidad puede ser consecuencia de un problema por parte de la mujer, del hombre o de la pareja en conjunto.
Causas de la esterilidad
La esterilidad puede tener diversas causas, tanto en hombres como en mujeres:
- Problemas femeninos: Se refiere a cuando las trompas de Falopio, encargadas de transportar el óvulo y permitir la entrada de los espermatozoides, no son permeables. Hay ausencia de ovulación en el ciclo (anovulación), una baja reserva de óvulos o estos son de mala calidad. Puede generarse por malformaciones, miomas, o pólipos en el útero o problemas en el endometrio, que es la capa donde se debe implantar el embrión, por lo que se dificulta la gestación.
- Problemas masculinos: Se estima que un 47% de los casos de infertilidad en una pareja se deben a algún problema en el hombre.
- Causas desconocidas: Es cuando a pesar de comprobar la permeabilidad de las trompas y la ovulación y seminograma en estado normal se registra más de un año con imposibilidad de concebir el embarazo.
Técnicas de reproducción asistida
La reproducción asistida es el conjunto de técnicas y tratamientos médicos que facilitan el embarazo cuando este no se consigue de forma natural.
Las técnicas de reproducción asistida en humanos surgen con el objetivo principal de conseguir un embarazo que dé lugar a un recién nacido sano. El avance de la ciencia y las nuevas tecnologías permiten que continuamente esté aumentando el número de técnicas de reproducción asistida y, al mismo tiempo, que se mejoren los protocolos y los métodos de las ya existentes.
La inseminación artificial (IA) y la fecundación in vitro (FIV) son las técnicas de reproducción asistida más empleadas, cada una con sus ventajas y desventajas. La elección de una u otra técnica va a depender, básicamente, del tipo de infertilidad y de la recomendación médica. En primer lugar, siempre se intentará utilizar el método más sencillo y menos invasivo. En caso de que haya una causa de infertilidad grave o de que no se logre el embarazo tras varios intentos, el médico especialista recomendará una técnica reproductiva más compleja.
A continuación, vamos a explicar las técnicas de reproducción asistida más importantes de menor a mayor complejidad.
Inseminación artificial (IA)
La IA es el tratamiento de fertilidad más natural y sencillo, de baja complejidad. Esta técnica consiste en introducir los espermatozoides en el tracto genital femenino, generalmente en el útero, para que pueda producirse la fecundación en las trompas de Falopio, tal y como ocurriría en un embarazo natural.
Más detalladamente, la inseminación artificial consta de los siguientes pasos:
- Estimulación ovárica para el desarrollo folicular e inducción de la ovulación.
- Preparación del semen en el laboratorio.
- Introducción de los espermatozoides en el útero, mediante una fina cánula.
La IA puede hacerse tanto con semen de la pareja (IAC) como con semen de un donante (IAD). Por tanto, pueden recurrir a este método tanto parejas heterosexuales, como mujeres solas o lesbianas.
Fecundación in vitro (FIV)
La FIV es un método de reproducción asistida que consiste en unir óvulo y espermatozoide en el laboratorio para crear un embrión, que posteriormente se transferirá al útero de la mujer. A diferencia de la IA, la FIV es una técnica de alta complejidad.
De modo general, el procedimiento de la FIV es el siguiente:
- Estimulación ovárica controlada, para que maduren varios óvulos en un único ciclo.
- Punción folicular, para extraer los óvulos del ovario.
- Preparación del semen en el laboratorio.
- Fecundación en el laboratorio (por FIV convencional o ICSI).
- Cultivo y desarrollo de los embriones.
- Transferencia de embriones al útero.
Existen dos tipos de FIV, según el método empleado para la fecundación:
- FIV convencional: se pone en contacto el óvulo con los espermatozoides en una placa de cultivo, para que tenga lugar la fecundación por sí sola.
- ICSI: se selecciona un espermatozoide y se introduce en el óvulo mediante microinyección, por lo que la fecundación es forzada.
El semen utilizado en la FIV puede ser tanto semen de la pareja como de un donante. Lo mismo ocurre con los óvulos: en caso de que la mujer no pueda utilizar los propios, se pueden emplear óvulos de donante en el tratamiento conocido como ovodonación.
En el caso de parejas lesbianas, existe un tipo especial de FIV conocido como método ROPA. Esta técnica consiste en utilizar los óvulos de una de las mujeres de la pareja, mientras que la transferencia de los embriones obtenidos se hará a la otra mujer. Así, ambas participan en el proceso, aportando el material genético (los óvulos) o llevando a cabo el embarazo.
Diagnóstico genético preimplantacional (DGP)
Las TRA también permiten hacer un estudio genético a los embriones durante un tratamiento de FIV. Es el diagnóstico genético preimplantacional (DGP), actualmente conocido como test genético preimplantacional (PGT).
Para ello, se extraen una o varias células del embrión, mediante un procedimiento conocido como biopsia embrionaria. Posteriormente, se analiza si presentan alguna alteración cromosómica o mutación genética. Finalmente, se seleccionan solo los embriones genéticamente sanos para realizar la transferencia al útero de la mujer. Aquellos embriones que presentan alguna anomalía son descartados.
Gestación subrogada
La gestación subrogada, erróneamente conocida como maternidad subrogada o vientre de alquiler, es la técnica de reproducción asistida por la que una mujer accede a gestar el hijo de otra persona o pareja.
Este método reproductivo pueden llevarlo a cabo:
- Parejas heterosexuales que no puedan mantener un embarazo, ya sea por problemas uterinos o porque la gestación supone un peligro para la vida de la mujer.
- Mujeres lesbianas y mujeres solas que no puedan llevar a cabo un embarazo, por los mismos motivos que en el caso anterior.
- Parejas homosexuales masculinas y hombres solos que quieran tener un hijo biológico.
Esta técnica de reproducción asistida ha suscitado varios debates en el campo de la bioética y, de hecho, en España la ley no la permite.
Las personas que necesiten este método para tener descendencia deben acudir a un país extranjero en el que la legislación les sea más favorable.
Precios de los tratamientos de fertilidad
El coste de los tratamientos de reproducción asistida dependerá de la técnica empleada, del país en el que se lleve a cabo y del centro de reproducción asistida.
En España, una inseminación artificial puede costar unos 700-1.700€, mientras que una FIV tiene un precio de entre 3.500 y 5.500€. Es importante tener en cuenta que los precios aumentarán si se requieren técnicas adicionales como el PGT o la donación de óvulos y/o de semen. Por ello, es recomendable pedir un presupuesto personalizado e informarse de los servicios que están y no están incluidos antes de comenzar el tratamiento.
Aspectos legales y sociales
El aumento de los problemas reproductivos en la sociedad supuso la necesidad de una solución por parte de la medicina y el inicio de la reproducción asistida. Al surgir los medios para solventar estos problemas de infertilidad, fue necesaria la regulación legal de estas técnicas para garantizar que se aplican de forma moral y ética.
En España, la Ley 14/2006 sobre técnicas de reproducción humana asistida ha supuesto un gran avance al permitir que las TRA se lleven a cabo dentro de un marco legal. Los nuevos métodos disponibles y la aparición de modelos de familia alternativos al tradicional han hecho que la sociedad se replantee el concepto de familia. Esta ya no está necesariamente compuesta por un padre, una madre y uno o varios hijos. Asimismo, tampoco tiene por qué existir una relación genética, como ocurre cuando un hijo ha sido adoptado, fruto de la donación de óvulos y/o semen o de la adopción de embriones.
Por otro lado, con las técnicas de FIV y el PGT sobre todo, se ha planteado la discusión sobre el comienzo de la vida humana y las implicaciones morales y éticas de la manipulación de embriones. Aquí entran en juego factores religiosos, culturales y sociales.
