Si estás preparando todo lo necesario para la llegada de tu bebé, seguro que te has topado con el término "arrullo de bebé" más de una vez. Y es que, aunque parezca un simple trozo de tela, el arrullo es uno de esos productos imprescindibles que no pueden faltar en el armario de cualquier recién nacido. Un buen arrullo puede ser tu mejor aliado en los primeros meses de vida de tu bebé.
Pero, ¿qué es exactamente un arrullo y por qué es tan importante para tu bebé? Un arrullo de bebé es una pieza de tela, generalmente suave y de materiales delicados, diseñada para envolver al bebé de manera que se sienta seguro, cómodo y calentito. El propósito principal de un arrullo es replicar la sensación que el bebé tenía dentro del vientre materno, donde estaba acogido y protegido.
El arrullo es una prenda que permitirá mantener al bebé recogido, cálido y abrigado. Originariamente se creó con la idea de mantener al recién nacido envuelto y que esto le proporcionase la calma y seguridad recreando las sensaciones que tenía cuando estaba en el útero materno.
Beneficios de usar un arrullo
Cuando los bebés son recién nacidos, vienen de pasar nueve meses en un espacio súper reducido y calentito (el útero de mamá, claro está). Al nacer, todo les parece demasiado grande, demasiado frío y, a veces, hasta un poco abrumador. El arrullo ayuda a recrear esa sensación de estar apretaditos y seguros, lo que puede tranquilizarlos y reducir el llanto.
¿Sabías que muchos bebés duermen mejor cuando están envueltos en un arrullo? Esto es porque les impide hacer movimientos bruscos, conocidos como reflejo de Moro, que muchas veces los despiertan y los hacen llorar.
Los bebés recién nacidos no son muy buenos regulando su propia temperatura, por eso necesitan un poco de ayuda extra. Un arrullo de buena calidad, hecho de materiales suaves y transpirables, puede mantener a tu bebé abrigado sin que se sobrecaliente.
Cuando envuelves a tu bebé en un arrullo, puedes hacer que esté más tranquilo durante la lactancia. Al sentirse contenido y relajado, es más probable que se concentre mejor en mamar sin distraerse o ponerse nervioso.
Cómo elegir el arrullo adecuado
No todos los arrullos son iguales, y al igual que cualquier producto para tu bebé, hay que saber elegir el adecuado.
- Opta siempre por materiales suaves y transpirables.
- El tamaño del arrullo es importante. Los hay más pequeños, ideales para los primeros días de vida, y otros más grandes que puedes seguir usando durante varios meses.
- Hoy en día, los arrullos vienen en una infinidad de colores y estampados, por lo que puedes elegir uno que combine con el estilo de tu bebé o simplemente que te guste a ti.
Arrullo de verano: ¿Es necesario?
Si lo que estas buscando es un arrullo de verano porque tu bebé nace en los meses más calurosos del año, ¡enhorabuena! Porque acabas de encontrarlo. Al tratarse del verano, podemos pensar que un arrullo no es necesario, sin embargo, te diremos que eso es un error, porque probablemente se trata de la época del año en la que tu bebé esté más expuesto a posibles corrientes o a ventiladores y aires acondicionados.
Cuando estamos buscando un arrullo para la época de verano, generalmente lo que estamos buscando es uno que podamos llevar siempre a mano para proteger a nuestro bebé del aire acondicionado, de corrientes o de las noches más fresquitas, pero evidentemente queremos que sea liviano y sobre todo transpirable. La clave para que un arrullo sea transpirable y liviano está en los tejidos, y no sólo nos referimos a que esté realizado con fibras naturales como el algodón, sino a como estén tejidas esas fibras. Es en este último punto en el que tenemos claro que los tejidos idóneos para confeccionarlo son la bambula de algodón y el popelín.
Ambos 100% algodón con certificado STANDARD 100 by OEKO-TEX® son tejidos perfectos para utilizar en un arrullo de verano por varios motivos, pero principalmente destacaríamos que son tejidos muy suaves al tacto, con un gramaje bajo y especialmente transpirables debido a la trama de sus fibras.
Con respecto al tejido que utilizamos, a diferencia del resto de nuestros arrullos, para confeccionar nuestra opción más ligera, no utilizamos tejido waffle, sino que lo elaboramos con tejido popelín y bambula de algodón.
Cómo hacer un arrullo de bebé: Paso a paso
Si estás esperando un bebé seguro que te hace una ilusión especial preparar muchas de las cositas que vaya a utilizar. El arrullo es uno de los básicos que todo bebé necesita en su canastilla y que será imprescindible que te hagas con uno o, si eres un poco mañosa, lo puedes confeccionar tú misma ya que es muy sencillo. Te animamos a que lo pongas en práctica ya que es un DIY muy sencillo.
Hoy en día es fácil encontrar patrones para realizar un arrullo de bebé. La ventaja de realizarlo tú misma es que podrás elegir el tamaño en que lo quieres hacer, los tipos de tela que utilizar, el estampado y la forma del mismo.
Materiales necesarios
- Tela exterior: ya te hemos indicado que debe ser de algodón o piqué, lo más respetuosa posible con la piel del bebé.
- Tela interior: habitualmente se realiza con tela de toalla que deberás lavar antes de coserla ya que encoge bastante, minky o tela tipo polar dependiendo de la estación del año en que nazca el bebé.
- Bies, cordón, cinta plisada, pasacintas, lazo de raso para el pasacintas. Estos materiales se utilizan para decorar el arrullo y por lo tanto son opcionales. Todo dependerá de tu idea y lo que quieras realizar.
- Materiales comunes: hilo del color de la tela, tijeras, jaboncillo, metro, alfileres, máquina de coser, etc.
Paso a paso para confeccionar un arrullo:
- En primer lugar debes descargar el patrón del modelo de arrullo que hayas elegido para tu bebé y tener claro en qué medidas lo quieres realizar.
- Cortar la tela: comienza con la tela interior uniendo derecho con derecho hacia dentro. Colocando el patrón justo en el dobles de la tela, cortamos la misma siguiendo la figura del patrón. Repetimos el mismo proceso con la tela exterior.
- Coloca por todo el borde del arrullo (excepto en la parte inferior) la cinta plisada, o de biés que hayas elegido para decorar tu arrullo. Es el momento de añadir toda la decoración que quieres que lleve tu arrullo: puedes personalizarlo con el nombre del bebé, añadirle algún aplique o dejar la tela tal cual.
- Una vez decorada la tela exterior a nuestro gusto la uniremos a la tela de rizo juntando derecho con derecho y uniéndola perfectamente para que no se mueva al coser.
- Cosemos ambas telas dejando una abertura en la parte inferior para poder dar la vuelta al arrullo una vez cosido. Le damos la vuelta y ponemos especial atención en sacar bien hacia afuera las esquinas.
- Cosemos finalmente el hueco que habíamos dejado para darle la vuelta al arrullo con puntadas ciegas o invisibles.
- Lo planchamos y ya tendríais terminado vuestro arrullo
Medidas del arrullo
Las medidas de arrullo de bebé es algo que también va cambiando en función de la moda. Antes se utilizaban arrullos que colgasen por debajo de los pies del bebé, que recordaban de algún modo a los faldones de bautizar. Hoy en día se utilizan arrullos más pequeñitos, que permitan cubrir el cuerpo del bebé. Las medidas más habituales para los arrullos son de 75 cm x 65 cm. No son medidas muy amplias pero la idea es que el bebé esté recogido (aunque no apretado) y se utiliza fundamentalmente cuando el bebé es un recién nacido.
La ventaja que tienes al hacerlo tú misma es que puedes elegir el largo y ancho que va a tener el arrullo para tu bebé.
Técnica del Swaddling
Envolver al bebé en un arrullo es una técnica contrastada que le da seguridad y tranquilidad. Además, aumenta las probabilidades de que duerma profundamente. Si tienes preguntas sobre cómo envolver a un recién nacido de manera segura o si es adecuado usar la técnica del swaddling, hay muchos otros padres como tú.
El swaddling consiste en envolver suavemente a tu bebé con una manta fina para ayudarle a sentirse seguro y cómodo. Esta sencilla técnica imita el acogedor entorno del útero, lo que explicaría por qué resulta relajante para muchos recién nacidos.
En concreto, en el swaddling envolvemos el cuerpo del bebé con un arrullo de modo que quede bastante ceñido -normalmente con los brazos dentro del arrullo- para crear una sensación de comodidad y contención. Esta técnica también puede ayudar a reducir movimientos repentinos provocados por el reflejo de sobresalto, que pueden despertar a los bebés de forma inesperada y perturbar el descanso.
Cuando se realiza correctamente, con una tela transpirable, un ajuste cómodo (no apretado) y solo hasta que el bebé empieza a darse la vuelta, lo cierto es que puede ayudar con la rutina de sueño sin representar ningún riesgo.
Beneficios del Swaddling
Muchos padres se preguntan por qué envolver a su bebé en un arrullo cuando existen tantas otras formas de tranquilizarlo.
- Ayuda a que el bebé esté calentito, sin necesidad de mantas, que no están recomendadas en una cuna.
- Puede reducir el reflejo de sobresalto, que puede despertar al bebé de golpe.
- Imita la sensación envolvente del útero para que el bebé se sienta más seguro.
- Si el bebé está inquieto o tiene cólicos, puede calmarlo y aliviar su malestar.
- Ayuda a tranquilizar al bebé en momentos de estrés, por ejemplo tras recibir las vacunas rutinarias.
Aunque cada bebé es distinto, estos beneficios hacen que muchos padres decidan usar esta técnica durante la etapa de recién nacido.
| Beneficios del Swaddling | Descripción |
|---|---|
| Calidez | Mantiene al bebé abrigado sin necesidad de mantas peligrosas en la cuna. |
| Reducción del reflejo de sobresalto | Evita que los movimientos bruscos despierten al bebé. |
| Sensación de seguridad | Imita el entorno del útero, proporcionando confort y seguridad. |
| Alivio de malestar | Calma a bebés inquietos o con cólicos. |
| Tranquilización en momentos de estrés | Ayuda a relajar al bebé después de eventos estresantes como vacunas. |
Consejos para usar el swaddling de forma segura
Para la seguridad de tu peque, aplica estos consejos al envolverlo con un arrullo:
- Coloca siempre al recién nacido boca arriba en su cuna, tanto si está envuelto como si no. Dormir boca arriba es crucial para reducir el riesgo de sufrir el síndrome de muerte súbita del lactante. Además, es importante que no haya mantas, peluches, almohadas ni otros elementos blandos en la cuna. Como el bebé estará cómodo y calentito dentro del arrullo, no necesitará otras mantas.
- Comprueba que te pasan dos o tres dedos entre el pecho del bebé y el arrullo para asegurarte de que puede moverse y respirar bien. Si aprietas demasiado, el bebé podría tener problemas de cadera.
- Fíjate en que el bebé no pase calor cuando esté envuelto en el arrullo. Si ves que suda, tiene el cabello húmedo o las mejillas enrojecidas, presenta un sarpullido por calor o tiene la respiración rápida, seguramente estará demasiado abrigado.
Cómo envolver a tu bebé con un arrullo: Guía paso a paso
Aprender a envolver a un bebé con un arrullo puede parecer complicado al principio, pero con la práctica se convierte en una parte más de la rutina al acostar a tu pequeño por la noche o para las siestas. Tanto si quieres aprender el swaddling como si estás probando distintas técnicas para calmarlo, estos pasos te ayudarán a envolver a tu bebé de forma segura.
- Extiende el arrullo sobre una superficie plana, como un cambiador o una cama, con una esquina doblada hacia abajo.
- Coloca al bebé boca arriba sobre el arrullo, con la cabeza justo por encima de la esquina doblada.
- Coloca el brazo derecho del bebé pegado al cuerpo. Luego dobla la esquina derecha del arrullo de modo que quede tapado y métela debajo de su cuerpo.
- Levanta la esquina inferior y colócala de modo que le cubra los pies. Asegúrate de doblar el arrullo si le queda cerca de la cara para evitar que quede tapado.
- A continuación, coge la esquina izquierda y cubre el bebé con ella, manteniendo su brazo izquierdo pegado al cuerpo. Solo debe quedar fuera la cabeza y el cuello para un buen ajuste.
- Por último, comprueba que el arrullo no quede demasiado apretado en las caderas y las piernas. Debe poder mover libremente sus extremidades inferiores. Un apriete excesivo puede provocar displasia de cadera. Si te cabe una mano entre el pecho del bebé y el arrullo no debería haber problemas.
Swaddling con los brazos hacia arriba o pegados al cuerpo: ¿Cuál es la mejor opción?
Al decidir la mejor forma de envolver al bebé, quizá te preguntes si es mejor hacerlo con los brazos pegados al cuerpo o hacia arriba, cerca de la cara. ¿La verdad? No hay una única respuesta correcta.
Algunos expertos recomiendan que los brazos y las piernas queden bien sujetos en el arrullo para lograr una sensación de más contención, similar a la del útero. Otros aconsejan dejar libres los brazos y envolver únicamente las extremidades inferiores para lograr una mayor movilidad. No hay pruebas concluyentes de que un método sea mejor que otro. Ambas técnicas pueden funcionar bien, según las necesidades y preferencias del bebé.
Si el bebé está inquieto con los brazos pegados al cuerpo, prueba a envolverlo con los brazos hacia arriba, sobre todo si prefiere dormir con las manos cerca de la cara. Existen productos diseñados específicamente para este estilo, que ayudan a proteger la seguridad del bebé. En última instancia, lo más importante es que el recién nacido esté seguro, protegido y cómodo. Observa sus señales; si está más cómodo con los brazos fuera o levantados, no hay ningún problema.
Al escoger el mejor arrullo para tu bebé, la prioridad debe ser la comodidad, la facilidad de uso y la seguridad. Tanto si eliges un arrullo tradicional como un sistema moderno, lo esencial es que los materiales y diseños que favorezcan un sueño seguro.
El tejido que elijas también importa. Materiales naturales y transpirables como algodón, muselina o lino ayudan a evitar una temperatura corporal excesiva y mantienen al bebé cómodo durante la noche.
Al elegir un arrullo, puedes probar distintos estilos:
- Arrullos tradicionales (como los usados en los hospitales).
- Arrullos con cierres o cremalleras, diseñadas para facilitar su uso.
- Sacos para dormir de transición que ofrecen mayor libertad de movimiento a medida que el bebé crece.
Si aún estás aprendiendo a envolver a tu bebé con un arrullo, prueba con una tela de algodón suave o con la forma ya marcada. Así el proceso será más fácil e irás ganando confianza con el arrullo.
¿Cuándo es el mejor momento para envolver a tu bebé en un arrullo?
Quizás no tengas claro en qué momento usar el swaddling de día o de noche. Esta técnica resulta especialmente útil cuando tu pequeño tiene sueño, está inquieto o no está cómodo, sobre todo durante las siestas y al acostarlo por la noche. Puede favorecer un sueño más reparador y ser muy útil al establecer la rutina de sueño.
Muchos padres recurren a esta técnica en el momento de dormir a sus recién nacidos, ya que así se reduce el reflejo de sobresalto que puede interrumpir el descanso y se favorecen periodos de sueño más tranquilos.
También puedes envolver al bebé cuando esté demasiado cansado, inquieto o incómodo, por ejemplo durante la hora bruja típica de las primeras semanas. Para saber cuándo envolver a un recién nacido, hay que aprender a interpretar sus señales. Si observas que el bebé se relaja cuando lo envuelves con un arrullo, esta técnica puede forma parte de la rutina para calmarlo.
Importante: acuesta siempre al bebé boca arriba en una superficie firme y plana, y evita la ropa de cama suelta en la cuna.
La American Academy of Pediatrics recomienda dejar de envolver al bebé cuando ya se puede darse la vuelta, lo que suele ocurrir entre los 4 y los 7 meses.
Si no tienes claro cuándo dejar de envolver a tu bebé, recuerda que su seguridad es lo primero. Si tienes dudas al respecto, consulta al profesional de la salud de tu bebé.
