Médico de Familia: Un Fenómeno Televisivo Español que Marcó una Época

El 15 de septiembre de 1995, Nacho Martín aparcaba su coche a las puertas de un adosado situado en un barrio a las afueras de Madrid para cambiar su vida, la de su familia y la de más de siete millones de españoles: los millones que durante cuatro años y nueve temporadas se sentaban cada martes para ver Médico de familia, la serie que, entre los muchos títulos que consiguió, fue y sigue siendo la más vista en la historia de la televisión en España.

Emitida entre los años 1991 y 1995 bajo la dirección de Antonio Mercero, muchos desean su vuelta a la pequeña pantalla, pero lo cierto es que en 2010 tuvo su propia tv movie, La última guardia, en la que se reunía a todos los protagonistas de la mítica serie 14 años después de su último episodio. Con tan solo 34 episodios, la ficción dirigida por Manuel Iborra tuvo audiencias de más de cinco millones de espectadores.

Cuando Emilio Aragón (el doctor Nacho Martín), Daniel Écija, creador, y Globomedia, productora, escribieron y aprobaron aquellos primeros capítulos, nunca llegó a pasar la idea por sus cabezas de que Médico de familia iba a cambiar el concepto que se tenía hasta entonces de lo que era emitir una serie en el prime time. Aunque se suele decir que en la televisión está ya todo inventado, Médico de familia fue la excepción que confirma la regla: sin Médico de familia, las ficciones de hoy por hoy, incluso las que han sido absorbidas y explotadas por las plataformas, probablemente no existirían tal y como las conocemos en la actualidad.

Y es que, Médico de familia tenía lo que los espectadores nunca se han cansado de reclamar: un cordón umbilical conectado a la vida real. Los desayunos en familia en los que siempre se iba con prisas para llegar al trabajo y llevar a los niños al colegio, la entrada en la pubertad, los problemas económicos de una familia de clase media, las drogas, el abuelo que se encarga de los nietos, el primer amor, la violencia de género... "Se introdujeron temas de gran importancia en las tramas, como los daños colaterales de las minas antipersona, el bullying, el sentimiento de soledad y la dependencia de las personas mayores, el trabajo de las ONG, los derechos de las empleadas del hogar, la inmigración ilegal... Los capítulos estaban trufados de este tipo de cuestiones que surgían en cualquier momento. La maravilla es que los creadores y productores de la serie Daniel Écija y Emilio Aragón (y viceversa, tanto monta...) eran muy permeables a las ideas que se les proponían", explica Luisa Martín.

El Éxito Inesperado y la Conexión con la Audiencia

Contaba Emilio Aragón a este periódico hace 25 años, con motivo del último capítulo de Médico de familia, que los personajes e historias de la serie se desarrollaban "en tiempo real". "Eran argumentos que les estaban afectando en su vida real (...) Es posible que este paralelismo entre los personajes y la audiencia haya potenciado el efecto de identificación y complicidad de los espectadores con la serie. La verdad es que, en algunos casos, el espectador ha hecho que realidad y ficción se mezclen, creando situaciones divertidas, como el día en que un matrimonio se acercó al coche en el que estábamos mi mujer y yo. En ese tiempo, el doctor Nacho Martín tenía un idilio con Irene, papel que interpretaba Ana Duato, quien entonces estaba embarazada en la vida real. La mujer se acercó al coche para pedirme un autógrafo y aprovechó para decirme algo así como: 'Pillín, has dejado embarazada a la pobre chica'".

En total, la serie tuvo 7.617.000 espectadores de media en sus cuatro años de vida. Unos datos que, todavía a día de hoy, dejan una estela, pues, aunque sólo se ha repuesto en canales menores como Trece, el verano pasado, cuando Netflix la introdujo en su catálogo, se colocó entre las series más vistas de su Top 10. Y no sólo fue por aquellos con nostalgia, sino también por las nuevas generaciones, aquellas que no han visto una cabina de teléfono en su vida o que no entienden por qué María (la hija mayor de la familia de Nacho Martín) vivía con tanta vergüenza y pudor su primera regla. Es el reflejo del avance de la sociedad, pero también de lo que nos ata al pasado para que no olvidemos de dónde venimos y a dónde vamos.

"El año pasado decidí ver la serie con mis hijos, igual que yo la veía cada noche de los martes con mis padres. El poder verla del tirón y cuando quisiera ya es una pista de cómo ha cambiado nuestro consumo audiovisual, pero lo que más me sorprendió es la sorpresa que provocaba en mis hijos pequeños detalles: el que no hubiera móviles, los tipos de coches, las preocupaciones de María, el comportamiento de Juani... Mientras en mi época, cuando se estrenó, a mí me llamaba la atención otras cosas, como la independencia de la tía Alicia (Lydia Bosch) o que Gertru llevase un uniforme de enfermera tan corto, a mis hijos eso no les sorprende", explica Susana, una de las miles de espectadores que el verano pasado devolvieron parte de la gloria de Médico de familia gracias a Netflix.

Un Lugar de Encuentro Familiar

"Médico de familia, más que un espacio televisivo, era un lugar donde reunirse con la familia", afirma Luisa Martín. Un código familiar que no sólo traspasó las pantallas de cientos de miles de casas, sino que también se vivió de puertas adentro, como relata Luisa Martín: "Emilio y Dani eran como en la serie, un referente al que se podía plantear o preguntar cualquier cuestión; Lydia también era la figura de confianza, sobre todo en lo que al mundo femenino se refiere. Ayudó mucho en el desarrollo y el aspecto personal de Isabel y Marieta. Pedro Peña (el abuelo Manolo) y Luis Barbero (don Matías) nos contaban mágicas historias de sus giras teatrales y anécdotas increíbles, como, por ejemplo, la partida de poker que jugó Luis Barbero en un trasatlántico con destino a La Habana, con un hombre vestido de blanco, con un abrigo también blanco que llevaba puesto por los hombros; aquel jugador misterioso resultó ser Lucky Luciano".

Pero de eso hoy queda muy poco. Pocos son ahora los programas en los que, primero, toda la familia se puede sentar a verlos y, segundo, en los quiere hacerlo. Esto no quiere decir que no se quiera tenerlos; ahí está el éxito de El Grand Prix tras su regreso, casi 20 años después de su primera emisión. "Significó mucho, y muy a menudo personas que me encuentro me dicen que ojalá hubiera otro Médico de familia", responde la actriz. ¿Se podría hacer?, le preguntamos. "Claro, todo se puede hacer, pero ahí sigue la serie original. Yo la vi entera el año pasado con mi hijo y le encantó. Por otro lado, en España se hace una ficción de altísima calidad, con mucho esfuerzo porque en la gran mayoría de los casos se tiene poco presupuesto, pero son muy buenos productos. Yo también soy consumidora de series y me quedo con la boca abierta viendo el trabajo de mis compañeros. Poco se valora esta profesión, me parece a mí", reclama nuestra Juani.

Aunque después de casi 20 años de aquel 15 de septiembre de 1995 son muchas las cosas que han cambiado, Médico de familia mantiene una de las pocas cosas que perduran sin giros de guion y sin ser arrollado por el incontrolable avance: la nostalgia y las raíces. Todos nos acordamos mucho de ella, sobre todo papá”. Así presentaba la voz en off de Chechu en el arranque del primer episodio de Médico de familia a su madre, sobre unas imágenes caseras en las que se veía a toda la familia y que, como señalaba el pequeño de los Martín, casi siempre grababa ella.

Este era el comienzo de una de las series más exitosas de los noventa en España, la que junto a Farmacia de guardia (con la que, por cierto, hizo un crossover) redefinió la ficción televisiva española y cuyo éxito propició el auge de una combinación que durante años dominó las series en España: las dramedias familiares producidas por Globomedia, con Emilio Aragón y Daniel Écija como productores ejecutivos.

Los Orígenes y la Evolución de la Serie

Médico de familia nació por el acuerdo entre Globomedia y Geca para producir la primera serie de Emilio Aragón, un acuerdo por el cual Globomedia se encargaría de la producción y Geca del guión. Y al frente de ese equipo creativo de Geca se encontraba Manuel Valdivia, guionista y productor ejecutivo de grandes éxitos de la televisión española como Policías y Cuenta atrás, que entonces venía de haber creado Colegio mayor, una de las primeras series españolas en las que se empezó a trabajar con el modelo americano de la writer's room -"Que yo sepa, era la primera vez que se trabajaba en España de esa forma"-, y que fue el responsable de crear Médico de familia, donde trató de perfeccionar el sistema. Tal y como él mismo relata: "Aunque entonces ni siquiera sabíamos que los americanos llamaban a esa figura el showrunner, yo lo fui durante la creación y las dos primeras temporadas.

¿El referente primigenio? The Cosby Show. Tal y como cuenta Valdivia: "Emilio era un apasionado de las sitcoms estadounidenses y de lo único de lo que partíamos era de su deseo de hacer una sitcom familiar a lo The Cosby Show. Mi primera “aportación” fue convencerle de que era mejor hacer algo más de aquí, más reconocible y con más verdad. Así fue como llegamos a la decisión de hacer una dramedia. A Dani y a Emilio les hablé mucho del tono de la peli de Masó La gran familia".

Como tantos españoles entonces, Nacho Martín (Emilio Aragón) , médico de familia, comenzaba una nueva vida en un barrio residencial. Pero él lo hacía viudo, junto a sus tres hijos y su padre. Completaban la familia su asistenta Juani (Luisa Martín) , su mejor amigo Julio (Francis Lorenzo) y su cuñada Alicia (Lydia Bosch) , la hermana de Irene, su mujer fallecida. ¿Y cómo surgió la idea de la tensión sexual entre Nacho y su cuñada? Valdivia nos lo cuenta:"Emilio tenía como modelo sitcoms como la de Cosby. Yo le planteé que para ser más realistas, los personajes tenían que evolucionar como la vida, no ser siempre los mismos, que estaba bien tener tramas autoconclusivas pero que había que plantear también tramas en continuidad, conflictos de largo recorrido. Y que si él era el protagonista necesitaba un gran conflicto. Fue duro de convencer, pero al final aceptó que no estuviese felizmente casado, sino viudo, que tuviese como objetivo volver a amar a alguien, encontrar una nueva pareja. Y qué mejor que esa pareja fuese la hermana de su esposa fallecida. Eso nos daba múltiples posiblidades, obstáculos que ir superando".

Manuel arriesgó con su propuesta y Emilio aceptó. En palabras de Valdivia, Aragón "es una de las personas más creativas que yo he conocido nunca y siempre quiere probar cosas nuevas". Y así fue como acabaron convirtiendo la tensión sexual no resuelta en uno de los elementos más importantes de la serie: **"Se convirtió en el gran motor de la historia. Temporada a temporada nos planteábamos en el mapa de tramas hasta dónde íbamos a llegar, qué avances o retrocesos haríamos en esa relación".**

El Impacto en la Audiencia y las Tramas Innovadoras

Ya en su primer episodio, Médico de familia se convirtió en un éxito arrollador e inesperado para sus artífices. Valdivia lo refleja en una anécdota: "Con el episodio uno hicimos la típica porra. La hermana de Belén Rueda apostó por un resultado tan optimista que nos reíamos de ella por tirar así las 400 pesetas. Pues bien, se quedó seis puntos de share por debajo del resultado definitivo. Fue brutal. Nos cambió la vida a todos".

Fueron pasando los capítulos y aunque “Papá se acordaba mucho de ella”, como decía Chechu en referencia a su madre, trece episodios después de que conociéramos a los Martín, en el final de temporada emitido el 12 de diciembre de 1995, Nacho ya tenía un dilema: “O le digo a Alicia que la quiero o reviento”, le confesaba a su amigo Julio.

La maquinaria de la tensión sexual que mantuvo a más espectadores pegados al televisor en la década de los 90 ya marchaba a todo trapo. Sus guionistas se dieron pronto cuenta de ello. Según cuenta Manuel Ríos San Martín, guionista y productor ejecutivo de éxitos como Compañeros y que formó parte del equipo de guión en los primeros capítulos de la serie, tuvieron claro desde el principio que uno de los cebos de la serie era el idilio entre Nacho y Alicia: “El tema de la cuñada se veía que iba a traer mucho debate en esa época. Fue una gran idea. Y el primer episodio ya estuvo por encima del 40%. Eso nos lo confirmó. Pero no quita para que en el proceso de creación hubiera muchas dudas".

¿Le iba a decir Nacho a Alicia que la quería al final de la primera temporada? Por supuesto que no. La solución la proporcionaba de manera engañosa el propio título del capítulo: Dile a Alicia que la quieres. Engañosa porque al final no ocurría. Alicia se iba a marchar de viaje con su novio Sergio (Jaime Blanch) cuando Nacho estaba a punto de declararle su amor… hasta que se acobardaba y le deseaba buen viaje.

Sin embargo, poco les iba a durar el romance a Alicia y a Sergio, ya que él, que ya sabíamos que no era trigo limpio, se descubría como maltratador. Según cuenta Ríos San Martín: “Un gran debate fue el final de temporada con las dudas de Alicia entre Emilio y Sergio y todo el tema del maltrato. Ahora ha quedado la imagen de que Medico de familia era una serie blanca, incluso ingenua, pero para esos años no era así. El tema del maltrato se tocó muy en serio, de manera muy dura”, Valdivia señala en este aspecto que esa trama respondía a dos criterios:"Uno era el de servir de obstáculo a la relación entre Alicia y Nacho. El otro es que aportaba drama y verdad. Yo tenía clara esa fórmula, que había que contar no sólo el día a día amable y divertido de esa familia, que también había que tratar temas difíciles, dolorosos incluso. Del maltrato entonces apenas se hablaba, no había la conciencia que hoy se tiene ni de lejos. Sin embargo, yo siempre he sido consciente de la responsabilidad social que tenemos los que hacemos series de ficción y no la he eludido, todo lo contrario. Lo hicimos en Médico de familia y luego en Compañeros o en Policías: tratábamos de todo lo que pasaba a nuestro alrededor".

Al inicio de la segunda temporada Alicia y Sergio rompían después de que él la abofeteara tras la negativa de ella a acostarse con él. Al día siguiente, Nacho, enfurecido como pocas veces se le vio en la serie, terminó echándole de su casa.

Romances y Desenlaces que Cautivaron a la Audiencia

¿Qué sucedió mientras tanto? El doctor Martín empezó una relación con Irene, la pediatra interpretada por Ana Duato a la que aún le quedaban años para convertirse en la Merche de Cuéntame, pero a la que los espectadores ya conocíamos de series como Celia o Brigada central. Como esto son los 90, Irene y Nacho se besaron por primera vez después de que él rememorara dos de los versos de la canción de Amistades peligrosas que sus amigos habían cantando en el karaoke de la fiesta de cumpleaños de ella: “Hoy voy a ir al grano, te voy a meter mano”. Pero poca mano le metía, al menos en on: esto es televisión en abierto generalista y para toda la familia. Nacho e Irene se acostaban en el episodio posterior, escrito precisamente por Ríos San Martín, que recuerda que Irene fue la primera mujer con la que Nacho llegó a intimar y que ese capítulo superó el 50% de share.

Hoy el tratamiento romántico sexual de la serie puede resultar casto de más. Incluso comparado con lo que se hacía entonces. Según Ríos San Martín esto tiene un por qué: "En esa época la ficción estaba muy distanciada de lo que se hacía en programas. Si piensas en cómo era la apertura sexual de la televisión un poco chabacana de esos años, creímos que era bueno alejarse de ese modelo y cuidar mucho la imagen de Emilio. Sin duda fue un acierto".

Doce episodios después Nacho, mariachis mediante, le pedía matrimonio a Irene, que acababa aceptando sin mucho entusiasmo porque una de las prioridades de su vida era su carrera y en ese momento casaba regular con pasar por el altar con un hombre con tales compromisos familiares a cuestas, algo que no le ocurrió a Alicia, cuya carrera como locutora de radio la convirtió en una estrella que llegó a ser entrevistada por Pepe Navarro porque sí, seguimos en los 90.

La brecha entre Irene y Nacho se hizo cada vez mayor hasta que terminaban por romper a mediados de la cuarta temporada, allanando el camino para Nacho y Alicia, que se besaron al final del último capítulo de la cuarta temporada, emitido el 24 de junio de 1997. Si Nacho y Alicia tardaron 54 capítulos en besarse, entre el beso y la boda solo transcurrieron 14. En la season finale -qué raro queda hablar en estos términos de Médico de familia, ¿verdad?- de la quinta temporada, llamada Blanca y radiante, Nacho y Alicia se casaban. El capítulo se había rodado solo tres semanas antes en Torrelodones y la prensa anunció que se habían rodado dos finales diferentes para mantener la expectación, ¿se casaban Nacho y Alicia o no? Pues claro que sí, público naif. Y con Luis Ciges oficiando, que remataba los votos matrimoniales de ambos con un “Dale un beso, digo yo”. Nacho y Alicia se besaban en el altar el 23 de diciembre de 1997, un día antes de Nochebuena y supusieron un más que estupendo regalo de Papa Noel (que apenas se celebraba entonces) para Globomedia y Telecinco: ** más de 10,5 millones de espectadores y un 60% de share.**

Evento Episodio Fecha de Emisión Espectadores Share
Boda de Nacho y Alicia Blanca y Radiante (Season Finale 5) 23 de diciembre de 1997 10.5 millones 60%
Último episodio de Farmacia de Guardia Desconocido Desconocido 11 millones Desconocido

Blanca y radiante se convirtió en el capítulo más visto de Médico de familia y mantuvo su récord a lo largo de las nueve temporadas de la serie y en el más visto de la década tras el último episodio de Farmacia de guardia, que sentó frente al televisor a más de 11 millones de personas. Alicia y Nacho tendrían otros muchos avatares (mellizos incluidos) hasta que el 21 de diciembre de 1999 la serie echó el cierre. Antes de un epílogo que comenzaba haciendo un homenaje al inicio de la serie, con unas imágenes grabadas con cámara casera, Alicia y Nacho se decían por última vez que se querían con la promesa de ir a tener nietos.

Después de 10 años tres de los actores de 'Médico de familia' se han reencontrado en la serie 'Águila Roja'. Francis Lorenzo quíen interpretaba a Julio, el mejor amigo de Nacho, es El Comisario en 'Águila Roja'; Lydia Bosh, Alicia en la antigua serie aparece en alguno de los capítulos de la tercera temporada interpretando a una malvada monja y Jose Ángel Egido quien encarnaba al doctor Daniel Écija es 'El Cardenal'. La serie contó con varios cameos de famosos de la época como cantantes, presentadores o deportistas. Celia Cruz, Britney Spears, Yago Lamela, Àngels Barceló e Iñaki Gabilondo fueron algunos de ellos. Los personajes de Irene y la enfermera Gertru se van de viaje a Almería y Tanzania respectivamente.

'Médico de familia' ha sido emitida y adaptada en otros países como Portugal, Bélgica, Alemania, Finlandia y Rusia. La versión italiana llegó incluso a superar en pisodios a la original.

“Médico de Familia: Así eran… ¡y así se ven hoy!”

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