Vivir en pareja sin hijos ya no es solo una etapa en el desarrollo familiar, sino una elección de vida. El incremento de parejas que optan por no tener descendencia ha generado un cambio demográfico significativo en España. En este artículo, exploraremos las estadísticas, las razones subyacentes y el impacto de esta tendencia en la sociedad actual.
Estadísticas clave sobre parejas sin hijos en España
Los datos de Habits, un análisis exhaustivo de la sociedad española, revelan que el 15% de los hogares españoles son DINK (Double Income No Kids), es decir, parejas con doble ingreso y sin hijos. En concreto, el número de parejas DINK menores de 35 años ha disminuido ligeramente, pasando del 6,3% al 5,8% entre 2019 y 2022.
Según los últimos datos de Eurostat, España se sitúa como el segundo país con la tasa de fertilidad más baja de Europa, con 1,19 nacimientos por mujer en 2021, lo que representa un descenso del 3,3% en 20 años.
Tasa de fertilidad en Europa
Además, en 2024 se ha observado un nuevo retraso en la edad maternal, con un 10,4% de madres que tienen 40 años o más, en comparación con el 7,2% en 2014.
Factores que influyen en la decisión de no tener hijos
El sociólogo Pau Miret coincide en que hay razones económicas y sociales en el auge de los hogares DINK. El retraso en la emancipación, la inestabilidad laboral o la dificultad para encontrar pareja llevan a que muchas personas se decidan a ser padres cuando la posibilidad de tener hijos de forma natural ya es muy reducida debido a su edad.
Diversos factores contribuyen a esta tendencia:
- Razones económicas: Los gastos asociados a los niños son elevados, lo que lleva a que muchos hogares vean la crianza como una inversión costosa que obstaculiza sus carreras profesionales y su desarrollo económico.
- Cambio cultural: Vivimos en una sociedad donde casi todo se mide en términos de inversión y rendimiento, y la maternidad y la paternidad no escapan a esta visión utilitarista.
- Individualismo y narcisismo: La sociedad actual prioriza el desarrollo personal, la carrera profesional y el bienestar individual, lo que lleva a algunas personas a optar por no tener hijos para disfrutar de una mayor libertad y autonomía.
¿Por Qué Ya NADIE Quiere Tener Hijos? Una Decisión que Cambia el Mundo
El sociólogo Pau Miret apunta que, desde un punto de vista utilitarista, tampoco es ya necesario tener hijos para que garantizarse cuidados en la vejez. “La ayuda a los mayores se ha socializado y además, si no has tenido hijos, es posible que hayas acumulado más patrimonio para cuidarte en esa vejez”, comenta.
Torralba añade que los escenarios apocalípticos que se esbozan como futuro tampoco ayudan a encontrar razones para tener hijos. “Hay quienes se plantean ‘¿para qué voy a traer un niño a este mundo si lo que le espera es un escenario de basura, de crisis climática o posnuclear?’ y otros que opinan que, si nadie sabe cuándo se va a despeñar la sociedad por el precipicio, más vale gozar del momento y disfrutar de lo que tienen en lugar de procrear”, dice.
La pobreza infantil y la falta de apoyo familiar
Según los últimos datos del INE, correspondientes a 2022, la tasa de riesgo de pobreza entre las parejas sin hijos a cargo es del 15%, mientras que la de las que tienen uno o más niños se eleva al 22,5% (el 23,8% en el caso de Catalunya).
España figura en el ‘top 3’ de países de la Unión Europea con mayor porcentaje de hogares con hijos en riesgo de pobreza. Esto se debe, en parte, a la falta de ayudas directas a las familias y al difícil acceso a las guarderías, lo que dificulta la conciliación laboral y familiar.
“En España tener hijos es una decisión privada de la pareja, no hay ayudas directas a las familias ni un fácil acceso a las guarderías como en otros países; la gente sabe que si decide tener niños, ha de acarrear con todas las consecuencias que ello conlleva, que cada vez se conocen mejor, así que quizá por eso tenemos uno de los niveles de fertilidad más bajos de Europa, al menos en Catalunya”, reflexiona el sociólogo e investigador del CED Pau Miret.
Impacto psicológico de la decisión de no tener hijos
La decisión de no tener hijos puede tener un impacto significativo en la psicología de la pareja. Tradicionalmente, la sociedad ha asociado la felicidad y la realización personal con la maternidad y la paternidad, pero muchas parejas están desafiando estos estereotipos y eligiendo no tener hijos.
Las investigaciones sugieren que las parejas sin hijos pueden ser tan felices y satisfechas con sus vidas como las parejas con hijos. De hecho, algunos estudios incluso han encontrado que las parejas sin hijos tienen niveles más altos de satisfacción con la relación y menos estrés.
Al igual que ser padre supone vivir experiencias únicas y sentir un amor desconocido hasta ese momento; no tener hijos te aporta autonomía en las decisiones de tu vida, no tener que preocuparte por el reto de la conciliación laboral, poder centrarte en tu vida profesional, en tu tiempo de ocio, en tu relación de pareja y, por supuesto, en ti mismo. Es precisamente esta perspectiva vital la que muchas personas valoran y por la que deciden no tener hijos.
Pareja sin hijos disfrutando de su tiempo libre
Mitos y estereotipos sobre parejas sin hijos
Existen muchos mitos y estereotipos sobre las parejas sin hijos. Algunos de estos mitos son:
- Las parejas sin hijos son egoístas.
- Las parejas sin hijos no son responsables.
- Las parejas sin hijos no son felices.
Es importante desafiar estos mitos y estereotipos. La decisión de tener o no hijos es una decisión personal que debe ser tomada por la pareja en conjunto. No hay una respuesta correcta o incorrecta. Lo importante es que la decisión sea tomada con base en lo que es mejor para la pareja y su futuro.
España: un país de solteros y parejas sin hijos
España es (cada vez más) un país de solteros. El Instituto Nacional de Estadística lo corrobora: la tasa de natalidad en España está en caída libre. Esto ocurre por varios factores. Para empezar, el elevado desempleo juvenil, que hace que los jóvenes tarden más en independizarse.
Porque, además, el precio de alquiler o compra de vivienda cada vez es más elevado, por lo que es muy difícil que salgan de casa de papá y mamá, y no digamos tener hijos. Como resultado, España ocupa el sexto puesto en cuanto a población envejecida dentro de la Unión Europea.
Estos factores y otros más, como dar prioridad al desarrollo profesional o al disfrute individual, son las razones del surgimiento de un nuevo concepto, el de parejas DINKS.
El estudio del CED sobre la infecundidad en España
El estudio “Trayectorias de pareja y empleo asociadas a la infecundidad en España”, de los investigadores del Centro de Estudios Demográficos (CED) de la UAB Mariona Lozano, Sergi Vidal y Alícia Adserà, explora como los niveles de infecundidad en España entre las mujeres pasados los 40 años varian en función de las trayectorias de pareja y empleo.
Los resultados muestran que el 28% de las mujeres nacidas entre 1962 y 1978 no tenían hijos en el momento de la encuesta. Sin embargo, este porcentaje varía en función de las trayectorias de pareja y ocupación y del nivel educativo.
La probabilidad de no tener hijos supera el 50% entre las mujeres que no han tenido pareja, especialmente entre las universitarias, cuya cifra se sitúa por encima del 80%.
Para la investigadora Mariona Lozano, «la infecundidad es mayor entre las mujeres que no han tenido una trayectoria clásica vinculada al matrimonio, especialmente las que han sido solteras la mayor parte de su vida o las que han experimentado algún divorcio».
Los investigadores destacan que, hasta finales de los noventa, la prevalencia de mujeres sin hijos en España no era tan alta como en otros países de su entorno y de la OCDE. Tarde o temprano, las mujeres españolas acababan siendo madres.
