La gestación subrogada, también conocida como maternidad subrogada o vientre de alquiler, es un proceso mediante el cual una mujer, llamada "gestante" o "madre sustituta", lleva un embarazo y da a luz a un bebé en nombre de otra persona o pareja, quienes serán los padres intencionales o comitentes del niño. Este método de reproducción asistida puede ser una opción para personas o parejas que no pueden concebir un hijo por sí mismos debido a diversas razones médicas, biológicas o personales.
Definición de Gestación Subrogada y Vientre de Alquiler
La gestación subrogada y el término coloquial "vientre de alquiler" se emplean a menudo como sinónimos, pero en el ámbito jurídico y médico esconden matices esenciales.
Gestación Subrogada
Es un procedimiento de reproducción asistida en el que una mujer (gestante) lleva en su útero un embrión fecundado con óvulos y esperma de los padres intencionales o de donantes, sin vínculo genético con ella. Al nacer, la gestante cede la maternidad legal a los padres contratantes mediante un contrato reconocido en el país correspondiente.
“Gestational surrogacy involves the transfer of an embryo created via in vitro fertilization into the uterus of a surrogate, who has no genetic link to the child.” - Dr. Shani Stuart, The Surrogacy Sourcebook (2019)
Vientre de Alquiler
Es un término más popular y, a menudo, impreciso. Se suele asociar a la subrogación tradicional, donde la gestante aporta también el óvulo y posee relación genética con el bebé. En muchos marcos legales, esta modalidad se vincula a modelos comerciales y tiene más restricciones por el riesgo de conflictos de filiación.
“Traditional surrogacy uses the surrogate’s own egg, which can complicate legal parentage due to the genetic link.” - Hertz, R., Surrogate Motherhood: International Perspectives (2006)
Tipos de Gestación Subrogada
Básicamente, hay dos tipos de gestación subrogada, diferenciados principalmente por el vínculo genético entre la gestante y el bebé:
- Gestación subrogada tradicional o parcial: la gestante es, además, la mujer que aporta la carga genética. Generalmente se refiere a la gestación subrogada realizada a través de una inseminación artificial con semen del futuro padre aunque también podría tratarse de una FIV con óvulos de la gestante.
- Gestación subrogada gestacional o completa: la gestante no cede sus óvulos para la creación del embrión que va a gestar, sino que la dotación genética proviene de la futura madre o en algunos casos de una donante de óvulos.
La gestación subrogada tradicional no suele aplicarse hoy en día, pues en ese caso, la implicación de la gestante sería mayor. Normalmente, se intenta que sea la futura madre la que aporte los óvulos y, si esto no es posible, se recurre a la donación de óvulos. La mayoría de destinos donde se aplica la gestación subrogada únicamente permite la forma gestacional o completa.
En función de cómo se consiga el embarazo de la gestante, distinguimos entre dos tipos de gestación por sustitución:
- Gestacional: Cuando el óvulo y espermatozoide son aportados por la pareja que solicita la subrogación.
- Lucrativa: Cuando la madre subrogada ofrece llevar el embarazo, a cambio de una suma de dinero. En este caso, los contratos se hacen por medio de una agencia especializada en este tipo de acuerdos.
La ética y la regulación de la gestación subrogada - Mariano Beltrán
Según vínculo genético
| Modelo | Gestación subrogada | Vientre de alquiler (tradicional) |
|---|---|---|
| Vínculo genético de la gestante | Ninguno (óvulo de padres/intencionales) | Sí (óvulo de la gestante) |
| Complejidad legal | Baja - filiación clara a través de contrato | Alta - se requieren procesos judiciales |
Según compensación económica
- Altruista: La gestante recibe únicamente el reembolso de gastos médicos, viajes y mantenimiento.
- Comercial: Además de reembolsos, percibe una compensación acordada.
¿Cuándo se necesita la gestación subrogada?
La mayor parte de personas que recurren a la gestación subrogada son parejas heterosexuales que se encuentran en alguna de las siguientes situaciones:
- Ausencia de útero
- Alteraciones o anomalías uterinas
- Enfermedades que impiden la gestación por suponer un riesgo para la salud de la madre o del bebé
- Abortos de repetición
- Fracasos repetidos de FIV
También las mujeres solteras y las parejas lesbianas con este tipo de alteraciones pueden recurrir a la subrogación para ser madres.
Por su parte, los hombres solteros y las parejas homosexuales masculinas son también un colectivo común en gestación subrogada, pues es el método que les permite tener un hijo biológico, ya que pueden aportar los espermatozoides. Este caso es lo que se conoce como gestación subrogada por esterilidad estructural o constitucional, es decir, no es posible gestar por la propia anatomía masculina.
Situación en España
Las leyes y regulaciones varían según el país y, en algunos casos, pueden ser restrictivas o prohibir por completo la gestación subrogada.
En España, la gestación subrogada no es legal. La Ley 14/2006 de 26 de mayo, sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida, regula los tratamientos de reproducción asistida en el país, pero no permite la maternidad subrogada.
De acuerdo con esta ley, la mujer que da a luz a un niño siempre se considera su madre legal, independientemente de su relación genética con el bebé. Por lo tanto, cualquier contrato de gestación subrogada sería inválido y no tendría efecto legal en España.
Además, según el BOE de febrero de 2023, se prohíbe expresamente la promoción comercial de la gestación por sustitución. Además de su ilegalidad, la reforma de la ley del aborto aprobada en febrero pasado califica la gestación subrogada como una forma de violencia contra la mujer. Sin embargo, no establece obstáculos adicionales para registrar a los niños concebidos en el extranjero.
Por ello, a pesar de la prohibición, algunas personas y parejas españolas buscan la gestación subrogada en otros países donde este procedimiento es legal, como Estados Unidos, Canadá, Ucrania y Georgia, entre otros.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que la legalidad y regulaciones varían de un país a otro y pueden haber dificultades en el proceso de reconocimiento de la filiación y nacionalidad del niño nacido a través de gestación subrogada en el extranjero.
¿Cuántos casos hay en España?
Aunque no se disponga de un número exacto y oficial, la gestación subrogada ha ido ganando popularidad en los últimos años en países donde esta práctica es legal y está regulada.
De acuerdo con los datos publicados por la socióloga Ana Trejo, entre 2010 y 2020, los consulados españoles recibieron 2.856 solicitudes de inscripción de menores nacidos mediante gestación subrogada. De estas solicitudes, más de 2.500 fueron aceptadas, lo que representa casi el 88% de ellas.
Riesgos y Consideraciones Éticas
En este sentido, hay que señalar que muchas veces no se habla de lo más importante: las consecuencias en la psique y en la salud de la madre subrogada, el eslabón más débil en toda una cadena de beneficios de esta forma de portar una “gestación para otros”.
Con las complicaciones asociadas a la hiperestimulación hormonal necesaria para la preparación del cuerpo de la mujer para el embarazo, las complicaciones asociadas en general con todo embarazo: embolias, anemia materna, hemorragias, diabetes gestacional, hipertensión arterial, preeclampsia, eclampsia e incluso muerte.
En estos embarazos también se realizan sistemáticamente pruebas de amniocentesis para garantizar la integridad genética del feto, lo cual tampoco está exento de riesgos para la madre, siendo el dolor, las infecciones y el sangrado las más frecuentes y el aborto la peor consecuencia.
¿Y qué ocurre si el Diagnóstico prenatal detecta una malformación fetal?, ¿quién decide si el embarazo se interrumpe o no? Ya hay casos donde la madre subrogada ha ofrecido resistencia a esa “indicación” de aborto. Geneviève Delaisi de Parseval, refiere un caso en el que el feto era portador de una trisomia 21 y la madre subrogada rechazó la interrupción.
En un altísimo porcentaje y más en casos de gestación subrogada, el alumbramiento se hace por cesárea, la cual, como es sabido tiene una morbimortalidad mayor que el parto normal. Las mujeres subrogadas tendrán que evitar también, por medios farmacológicos, la subida de la leche, un malestar más.
Pueden ocurrir complicaciones que pueden aparecer en las tecnologías reproductivas, como el embarazo múltiple, y llevar a intervenciones traumáticas para deshacerse de algún embrión.
A la madre le pueden quedar “como regalo” células del feto en muchos órganos del cuerpo, incluido el cerebro, lo cual se ha llamado microquimerismo fetal. Esta colonización puede afectar al cuerpo de la mujer, a veces, de forma negativa. Algunos científicos encuentran que este hecho podría ser la explicación de las recaídas de artritis reumatoide y otras enfermedades autoinmunes que ocurren tras los embarazos.
Este fenómeno puede estar influenciado en estas gestantes si tenemos en cuenta que el producto de la gestación es desde el punto de vista genético, completamente ajeno a ella, totalmente alogénico, sin ninguna coincidencia genética, a diferencia del embarazo normal, en que el embrión es solo semialogénico con respecto a la madre.
No faltan pediatras (Dr. Pierre Lévy-Sousson, pedopsiquiatra) que señalan influencias negativas también para el niño, como los efectos de la ruptura brusca programada tras 9 meses de relación materno-fetal, y el deseo más tarde cuando el adolescente o joven quiera conocer sus orígenes.
La familia de la madre subrogada, también está sometida a la presión y cambios en su vida en relación con la situación de la madre gestante, y lo que supone para los otros hijos el hecho de abandonar un recién nacido.
Cuando la gestación subrogada es buscada y aceptada por motivos económicos, ¿no representa una forma de discriminación? Geneviève Delaisi, continua preguntándose si la gestación subrogada puede considerarse como un procedimiento para responder al sufrimiento de parejas infértiles o bien una forma nueva de comercialización del cuerpo.
A considerar también la compleja situación del contrato a firmar entre los padres intencionales y la madre subrogada, muchas veces no transparente, por mezcla de intereses entre las partes, las agencias mediadoras y algún tipo de influencia o manipulación.
“No estimular modos de reproducción en los que el niño y la mujer sean tratados el uno como un producto y el otro como un instrumento de reproducción”. Ni comercialización del cuerpo de la madre ni cosificación del niño.
Preguntas Frecuentes
- ¿Cuándo es necesario recurrir a la gestación subrogada? En general, las dos principales causas por las que se recurre a la gestación subrogada son: ausencia de útero o malformación uterina, y contraindicación médica.
- ¿Cuánto cuesta un vientre de alquiler? El precio de la gestación subrogada depende de varios factores y del país donde se lleve a cabo. A modo orientativo, el coste de la gestación subrogada ronda los 35.000€ y 150.000€ aproximadamente.
- ¿La gestación subrogada es posible para un padre soltero? Sí, aunque la gestación subrogada no está permitida por la legislación española. Los hombres solteros que desean ser papás pueden hacerlo por gestación subrogada en los países dónde la legislación así lo permita.
- ¿Es posible la maternidad subrogada entre hermanas? En los países que lo permiten, sí. Este sería el caso en que la gestante se queda embarazada con el óvulo de su hermana y, por tanto, da a luz a su sobrino.
- ¿Está permitido el vientre de alquiler en España? No. La gestación por sustitución o gestación subrogada, más conocido como vientre de alquiler, no está permitida por la legislación española.
