Durante el embarazo, es habitual padecer dolores y molestias debido al aumento de peso y a los múltiples cambios que experimenta el cuerpo. Surge entonces la pregunta: ¿se puede dar masaje a una embarazada? La respuesta es sí. Sin embargo, para evitar riesgos, es importante que el masaje para embarazadas se realice en el momento adecuado.
Beneficios de los Masajes Prenatales
De hecho, es altamente beneficioso y recomendable para tratar las molestias que aparecen durante este periodo, con un efecto similar al que se siente con un masaje relajante. Los masajes pueden realizarse a partir del segundo trimestre del embarazo, siendo recomendable evitarlos durante los tres primeros meses del periodo de gestación.
Si aún así quieres estar totalmente segura, previamente puedes consultar a tu ginecólogo o ginecóloga para quedarte más tranquila y así reducir cualquier mínimo riesgo. En cuanto a la frecuencia, los masajes prenatales para embarazadas se recomiendan entre una y dos veces a la semana como máximo, siempre a partir del segundo trimestre.
El masaje tiene grandes beneficios durante el embarazo. De hecho, el masaje durante el embarazo difiere de un masaje, ya que hay que adaptarse a la situación concreta de la mujer. Para ello es necesario conocer bien la anatomía de la mujer embarazada. Algunos estudios sugieren que el masaje durante el embarazo puede ayudar a reducir el estrés, disminuir la hinchazón en los brazos y las piernas y aliviar dolores y molestias en los músculos y articulaciones.
Además de ser físicamente beneficioso, el masaje puede ser reconfortante y proporcionar apoyo emocional durante el embarazo. Con estos objetivos en mente, junto con las limitaciones creadas por el embarazo mismo, se prefieren ciertos tipos de masaje.
Aplicando el masaje para la depresión postparto, puede ayudar a aliviar la incomodidad física. Se sabe que tiene un efecto calmante aliviando el dolor corporal y promoviendo la circulación sanguínea. El masaje puede ralentizar la producción de cortisol, la hormona del estrés. En este sentido, un estudio encontró que el nivel de cortisol podría bajar hasta en un 31% tras la sesión de masaje.
Por otra parte, en un estudio de 12 semanas, varias mujeres embarazadas se sometieron a masajes y realizaron sesiones cortas de yoga. También observaron disminución de los sentimientos de ansiedad y depresión. En términos de resultados cuantitativos, los investigadores midieron sus niveles de cortisol y descubrieron que había una caída significativa después de 12 semanas. También hubo una reducción en las tasas de nacimientos prematuros y una actividad fetal excesiva.
El masaje para embarazadas se considera una técnica de educación motriz para edades tempranas, que favorecerán el desarrollo de la motricidad del niño incluso antes de que nazca.
Con el objetivo de aliviar estos y otros de los síntomas de esta etapa, se pueden emplear ayudas fisioterapéuticas como el masaje en el embarazo. El objetivo de este tipo de masaje es aliviar dolores y molestias en diferentes partes del cuerpo. Los masajes en el embarazo suelen comenzar a partir del segundo trimestre de gestación. En caso de necesitar algún tratamiento fisioterapéutico en los tres primeros meses, se evitará siempre trabajar la zona del vientre y la espalda dorsal y lumbar.
También, son útiles durante el parto, ya que ayudan a la mujer a estar más relajada y, como resultado, a notar menos el dolor de las contracciones. La lista de efectos saludables del masaje en el embarazo es muy amplia. Los masajes ayudan a reducir sensaciones como la inseguridad y el temor ante el embarazo y el parto, reduciendo el estrés y disminuyendo la posibilidad de un parto prematuro.
También logras reducir los edemas y la retención de líquidos, esto último muy típico del periodo de gestación. Durante el embarazo la mujer soporta más peso, aumenta el volumen de vientre y caderas. Todos estos cambios corporales durante la gestación pueden aumentar el estrés y sobrecargar los músculos y articulaciones.
Por ello, un buen método para aliviar estas molestia son los masajes para embarazadas. Lo más habitual es que los masajes durante el embarazo comiencen a partir del segundo trimestre, especialmente en las zonas del vientre y lumbares. En el caso de las piernas, pies o cervicales, por ejemplo, se pueden hacer masajes desde el primer trimestre de embarazo. La frecuencia con la que la embarazada acude a este tipo de masajes suele ser de 1-2 veces semanales.
Pese a que los masajes son bastantes seguros durante el embarazo, lo aconsejable que los masajes se inicien a partir del segundo trimestre de gestación. Algunos de los beneficios que aporta el masaje prenatal son los siguientes:
- Elimina el estrés y ayuda a la madre a relajarse.
- Mejora el flujo sanguíneo, favoreciendo la irrigación de la placenta.
- Alivia la presión de espalda, cuello, articulaciones causados por el peso extra del bebé.
- Evita calambres, tensión muscular, rigidez, pinzamientos.
- Elimina toxinas corporales, reduciendo la retención de líquidos.
- Estimula las glándulas linfáticas, estabilizando los niveles hormonales.
- Reduce las venas varicosas y combate la formación de estrías.
La duración de los masajes durante el embarazo debe ser de entre 30 minutos y una hora. La mujer se tumba de costado, con almohadas se acomoda el vientre para que esté lo más relajada posible. La periodicidad para estos masajes debe ser una vez o dos por semana.
Los beneficios del masaje prenatal son múltiples, tanto a nivel físico como emocional. Algunos de los más destacados incluyen:
- Reducción de la ansiedad y el estrés: al promover la liberación de endorfinas, ayuda a mejorar el estado de ánimo.
- Alivio del dolor muscular: especialmente en espalda baja, cuello, caderas y piernas.
- Mejora de la circulación sanguínea: lo que contribuye a reducir la hinchazón y la retención de líquidos.
- Prevención de calambres: al mejorar el flujo linfático y muscular.
- Facilitación del descanso nocturno: al reducir las molestias y promover la relajación.
- Mejora de la postura: al aliviar la sobrecarga muscular provocada por el aumento de peso.
Como dar Masaje para Embarazadas
Contraindicaciones y Precauciones
A pesar de los grandes beneficios que tiene el masaje prenatal, no todas las mujeres embarazadas pueden someterse a un masaje, por muy adaptado que este sea. Aunque el masaje nunca se ha asociado a un mayor riesgo de aborto involuntario, lo cierto es que se han realizado pocos estudios que analizan los riesgos y beneficios de masaje prenatal.
Existe un mayor riesgo de coágulos de sangre durante el embarazo debido a que se produce más sangre y, al mismo tiempo, el flujo de sangre puede reducir su velocidad. El abdomen de una mujer es, por supuesto, más grande y más pesado durante el embarazo. Poco se sabe acerca de los riesgos asociados con el masaje prenatal para las mujeres que experimentan problemas como náuseas matutinas, diabetes gestacional u otras cuestiones relacionadas con el embarazo. Por lo tanto, en caso de problemas médicos relacionados con el embarazo, es mejor ser precavidos.
Los 3 primeros meses están desaconsejados los masajes. Para empezar, los tres primeros meses de gestación están desaconsejados los masajes, ya que nuestro cuerpo está sufriendo grandes cambios y hay riesgo de afectar el feto. Así, en estos primeros tres meses, en el caso de necesitar algún tratamiento de fisioterapia, evitaremos trabajar en la zona del vientre o en la zona lumbar, así como la utilización de aceites o radiaciones. Por otro lado, se deben evitar las manipulaciones articulares y los masajes siempre deben ser suaves.
Una vez superado el segundo y tercer trimestre, lo más importante es cuidar la postura que adopta la embarazada mientras recibe el tratamiento de fisioterapia. En el caso de que el masaje sea en camilla, la mejor postura es del lado izquierdo. No obstante, el fisioterapeuta puede recomendar otra postura con el objetivo de facilitar la manipulación, y siempre y cuando la paciente se sienta cómoda. Aconsejamos que consultes con tu fisioterapeuta cuál es tu situación, tus necesidades y los tratamientos que puedes recibir. Nadie mejor que él sabrá cuidarte.
Si quieres beneficiarte de las ventajas del masaje en el embarazo, pero has experimentado algún síntoma anómalo o tienes dudas, te aconsejamos que en primer lugar consultes con tu médico/a. Durante el primer trimestre, el masaje está prohibido en el vientre y la zona lumbar. La persona que vaya a realizar el masaje, debe saber que estás embarazada y de cuantos meses.
Aunque los masajes durante el embarazo aporta numerosas ventajas como las comentadas anteriormente, no siempre están indicados. Entre las principales contraindicaciones de los masajes prenatales se encuentran:
- No sentir los movimientos fetales.
- Embarazo múltiple o de alto riesgo.
- Presencia de manchado vaginal.
- Dolor abdominal y/o diarrea.
- Preclampsia o eclampsia.
Además, si la embarazada se siente demasiado cansada, padece náuseas, vómitos o tiene alguna enfermedad autoinmune, tampoco estaría indicada la realización de masajes prenatales. En cualquier caso, siempre se aconseja consultar con el especialista si hay algún problema en realizarse un masaje o cualquier otra técnica terapéutica durante la gestación para una mayor tranquilidad.
Tal y como hemos visto más arriba, los masajes en el embarazo pueden ser muy beneficiosos para aliviar síntomas como el estrés, el aumento de volumen y la sobrecarga de músculos y articulaciones que se da durante este periodo. Pero, por otro lado, hay que tener en cuenta ciertas medidas y prohibiciones al respecto. La mayoría de los tipos de masajes pueden adaptarse a las embarazadas, siempre teniendo extremo cuidado y evitando hacer presión sobre ciertos puntos.
A la hora de recibir un masaje durante el embarazo, hay que considerar algunas precauciones:
- Evitar masajes en el abdomen o asegurarse de que el contacto sea ligero y no haya demasiada presión.
- No se recomienda el uso de mesas especiales para embarazadas, con agujeros para la tripa y el pecho, ya que podrían presionar tu espalda.
- La mejor posición para los masajes durante la gestación es estar tumbada hacia el lado izquierdo, ya que de esta forma no se presiona la vena cava. Además, se pueden usar almohadas para que la embarazada esté más cómoda.
- Evitar los masajes con calor.
- No tocar ciertos puntos sensibles en tus tobillos y muñecas, especialmente si la fecha de parto está próxima o hay riesgo de parto prematuro puesto que se podrían estimular los músculos pélvicos.
Junto a estas precauciones para los masajes prenatales, también se debe evitar la presión fuerte en las piernas. Durante el embarazo pueden aparecer coágulos de sangre en las piernas (trombosis) y la presión podría hacer que se desprendan, causando complicaciones.
Aunque es una técnica segura cuando se realiza correctamente, el masaje prenatal no está recomendado en ciertos casos. Por ejemplo:
- Embarazos de alto riesgo o con antecedentes de aborto.
- Casos de preeclampsia o hipertensión gestacional.
- Sangrado vaginal o dolor abdominal intenso.
- Presencia de varices inflamadas o trombosis venosa profunda.
Además, el masaje siempre debe ser realizado por un profesional especializado en embarazadas, ya que hay zonas del cuerpo que deben evitarse (como ciertos puntos en los tobillos o muñecas que podrían estimular contracciones).
Tipos de Masajes Recomendados para Embarazadas
Existen diferentes modalidades de masajes para las embarazadas dependiendo de la dolencia que tenga. De este modo, la mujer sentirá un alivio de dolor de manera natural. A continuación, se enumeran las opciones de masajes durante el embarazo:
- Terapéutico: Los dolores de espalda y la aparición de ciática en las embarazadas es bastante común debido al aumento de peso y a la sobrecarga. Por ello, los masajes terapéuticos van a permitir disminuir la tensión muscular.
- Relajante: Este tipo de masajes se realiza en un ambiente tranquilo con el objetivo de que la embarazada se relaje.
- Perineal: Esta modalidad de masaje ayuda a la embarazada a prepararse para el momento del parto.
- Linfático: Se realizan hacia las últimas semanas de embarazo y proporciona alivio de las extremidades que pueden inflamarse por la acumulación de líquidos.
Drenaje Linfático en el Embarazo
Durante el embarazo el cuerpo sufre cambios que afectan directamente a la circulación de retorno. Debido a esto, durante el embarazo es común tener la sensación de dolor e hinchazón en las piernas. El drenaje linfático en el embarazo es un aliado para rebajar estos problemas. Se realiza con unas manipulaciones muy superficiales que hacen salir los acúmulos nocivos de las zonas más cargadas hacia áreas activas a nivel linfático.
En la embarazada es muy importante el sistema inmunológico. El sistema linfático es el encargado de transportar linfocitos, que son los encargados de las defensas del organismo. Con el drenaje se mejora la producción de linfocitos, la calidad de estos y el transporte. Al movilizar, eliminar linfa, se pierde volumen y disminuye la compresión de las terminaciones nerviosas.
Si bien las molestias pueden aparecer más tarde, el drenaje linfático en embarazadas se recomienda a partir del 4º mes. En el embarazo son frecuentes las alteraciones en la tensión. Sin embargo, los cambios hormonales y el aumento de peso pueden dificultar su funcionamiento.
Es importante seguir una dieta equilibrada para apoyar el sistema linfático durante el embarazo. Además, incluye alimentos con propiedades antiinflamatorias, como el jengibre y los frutos secos. La actividad física ligera y adaptada al embarazo, como caminar, nadar o practicar yoga prenatal, estimula la circulación linfática y mejora el retorno venoso. El movimiento suave de los músculos actúa como una bomba natural que favorece el flujo de la linfa.
Evitar la ropa ajustada, especialmente en áreas clave como el abdomen, las ingles y las extremidades inferiores, es algo a tener en cuenta para no obstruir el flujo linfático. El estrés puede afectar negativamente el sistema linfático, alterando su capacidad para eliminar desechos. Durante el embarazo, asegúrate de descansar lo suficiente y practicar técnicas de relajación como meditación, respiración consciente o baños tibios.
El equipo de presoterapia Ballancer® es uno de los más recomendados para realizar el drenaje por compresión neumática. De hecho, es uno de los pocos equipos que no están contraindicados o prohibidos durante el embarazo. La presoterapia actúa sobre la extremidad ejerciendo una secuencia de compresiones determinadas por el modo de masaje o ciclo escogido. Cuando trabajamos en secuencial buscamos el drenaje profundo.
También, es importante el uso de la presoterapia para evitar o reducir el riesgo de aparición de celulitis, de la pesadez de las piernas y por congestión la aparición de edemas. Como su nombre indica, la presoterapia es un masaje compresivo realizado por un compresor que infla una serie de celdas o cámaras dispuestas a lo largo de la extremidad mediante una prenda.
Durante el embarazo, la única restricción específica es no aplicar presoterapia en el tronco ni en la zona pélvica, y evitarla durante el primer trimestre. La presoterapia se ha de hacer con un diagnóstico personalizado. Esta tecnología reduce la hinchazón, alivia la pesadez y contribuye a prevenir varices con total seguridad.
A continuación, se presenta una tabla resumen con los tipos de masajes y sus recomendaciones durante el embarazo:
| Tipo de Masaje | Recomendaciones | Precauciones |
|---|---|---|
| Terapéutico | Alivia dolores de espalda y ciática | Evitar presionar zonas sensibles |
| Relajante | Reduce el estrés y promueve la relajación | Ambiente tranquilo y confortable |
| Perineal | Prepara para el parto | Realizar con un especialista |
| Linfático | Alivia la hinchazón y retención de líquidos | A partir del 4º mes |
Consejos Adicionales para un Embarazo Saludable
Además de la práctica de los masajes, la embarazada también se cuida en otros niveles para asegurar su correcto bienestar, pero también el del bebé.
Toma buena nota de estos consejos para ser una embarazada sana y de lo más feliz:
- No te saltes las visitas al médico: es necesario llevar un seguimiento adecuado tanto de tu estado como del bebé. Además te ayudará a resolver todas tus dudas.
- Cuidar la comida y la bebida durante el embarazo: intenta llevar una dieta variada y equilibrada. Intenta comer alimentos ricos en ácido fólico, hierro, calcio y yodo. Evita las grasas y no te olvides de incluir verduras, frutas, cereales, lácteos y legumbres. Por supuesto, debe haber un aporte diario de proteínas de la carne y el pescado. Mantente bien hidratada con agua, zumo, leche (nada de alcohol ni café).
- Toma los complementos vitamínicos que te mande el médico: suelen ser ácido fólico, hierro, yodo, calcio,…que sirven para ayudar al feto a desarrollarse adecuadamente.
- Haz ejercicio regularmente: elige el deporte que más se adapte a ti: natación, yoga, caminar, pilates,… El ejercicio hará que mejores tu condición física y ayudará al momento del parto.
- Cuida tu piel: durante el embarazo, la piel de las mujeres se vuelve más sensible y suele sufrir alteraciones como la hiperpigmentación o la aparición de estrías. Por eso, es necesario aplicarse protector solar, para prevenir la aparición de manchas, y mantener la piel lo suficientemente hidratada para prevenir la aparición de estrías.
- Usa ropa adecuada para embarazadas: usa ropa que te resulte cómoda.
- Duerme y descansa lo que necesites: es normal que las embarazadas tengan más sueño y estén cansadas todo el rato. Por eso, debes hacer lo que te pida el cuerpo (sin que ello signifique pasarse el día tirada en el sofá…).
- Clases de preparación al parto: puede resultar muy beneficioso, sobre todo si eres primeriza. Nos ayuda a conocernos a nosotras mismas, resolver dudas y temores, y conocer todas las fases del parto y posteriores a él.
- Evita el estrés: en la medida de lo posible debes evitar las situaciones de estrés y haz ejercicios de relajación. Tan importante es tu salud mental como la física.
- Nada de medicamentos sin prescripción médica: no tomes ningún medicamente sin que lo sepa el médico, sobre todo en las primeras ocho semanas, que es cuando se forma el feto.
El verano es una época en que todos debemos cambiar de hábitos para sobrellevar las altas temperaturas. Y esta necesidad se acentúa cuando hablamos de mujeres embarazadas, que aunque no están enfermas, deben hacer hincapié en algunas de las siguientes recomendaciones:
- Protección solar: no te olvides de usarla al salir a la calle, para prevenir las antiestéticas manchas del embarazo.
- Mantener una hidratación adecuada: si beber es importante para todos, más aun para las embarazadas. Recuerda tomar entre dos y tres litros de agua al día. Intenta no tomar demasiada cuando llega la noche si no quieres pasarte la noche yendo al baño.
- Bebidas isotónicas en el embarazo: También puedes beber zumos, leche y bebidas isotónicas.
- Alimentación ligera y equilibrada: debes aumentar el consumo de verduras y reducir los hidratos de carbono y los dulces.
- Masajes en las piernas: para reducir las molestias en las piernas, se recomiendan masajes del pie a la rodilla, así como hacer ejercicios de flexión y extensión de los pies.
- Evita el aire acondicionado al dormir: a pesar de que el calor pueda ser incómodo, sobre todo a la hora de dormir, no lo hagas con el aire acondicionado toda la noche. Mejor elige una habitación de la casa que esté bien ventilada.
- Descansa: durante los meses de embarazo te sentirás más cansada, lo que se acentuará con el calor.
