En el hermoso viaje de la maternidad, uno de los momentos más especiales y delicados es la lactancia. Sabemos que este proceso puede traer consigo desafíos y preocupaciones, pero también momentos de conexión profunda entre madre e hijo. En este artículo, nos adentraremos en el maravilloso mundo del masaje en los pechos durante la lactancia.
Uno de los grandes mitos sobre la lactancia es la creencia, todavía existente, de que es necesario preparar el pecho y en particular el pezón durante el embarazo. Es suficiente teclear en Internet para que aparezcan todo tipo de artículos hablando de masajes, aceites o cremas que, según ellos, “endurecen el pezón” y nos aseguran la ausencia de grietas, facilitando la lactancia una vez que nazca nuestro bebé. Pero, ¿hay algo de cierto en ellos?
Ninguna crema, masaje o aceite que utilicemos antes del parto nos asegura que no tengamos grietas o molestias al amamantar a nuestro bebé. La mama cambia desde los primeros momentos del embarazo. Evita aros, varillas o ballenas que puedan comprimir algún área de la glándula. Evita manipular el pezón o masajear vigorosamente el pecho durante el embarazo.
Lo primero es empezar bien: coloca el bebé al pecho en cuanto puedas, estará contigo manteniendo el contacto precoz piel con piel así que aprovecha y ofrécele el pecho. Una buena posición para la lactancia lo es todo. Coloca al bebé frente a ti, su barriguita frente a tu abdomen, con su boca sobre tu pezón y deja que investigue, posiblemente chupará el pezón e intentará colocarlos dando pequeños manotazos.
Si el dolor no se alivia seguramente el agarre no es el correcto, introduce tu dedo meñique por la comisura de los labios del bebé con suavidad y saca el pezón de su boca. Ofrece el pecho a demanda.
Utiliza un buen sujetador de lactancia y mantén la higiene adecuada, una ducha al día con un jabón de pH neutro es suficiente. No debes lavar los pezones después de cada toma, ni utilizar antisépticos, productos desinfectantes o pomadas que haya que retirar antes de la toma en pezón y areola. Si necesitas algún cuidado especial tu matrona te recomendará la pomada o la crema adecuada que no sea necesario retirar antes de dar el pecho. Una vez que termine la toma puedes extraer un poco de leche del pezón y extenderla, por el pezón y la areola, deja secar al aire antes de vestirte.
Si aparecen las grietas en el pezón, consulta con tu matrona. Es importante averiguar si el bebé tiene un buen agarre o existe otro problema que favorezca la aparición de grietas. Ahora sí que es momento de utilizar diferentes remedios para aliviar las molestias del pezón. Y la matrona es la profesional que mejor te puede asesorar de la posible solución.
La cuarentena, posparto o puerperio es el periodo posterior al parto. La mujer experimenta grandes cambios fisiológicos durante este período. Uno de los más importantes, volver a su estado normal: va a ir desapareciendo la transformación que se produjo durante el embarazo.
Tradicionalmente la lactancia materna se ha empleado como un método anticonceptivo natural. Y efectivamente es un método anticonceptivo y debemos considerarlo como una alternativa, pero debemos de tener en cuenta que su efectividad es menor que otros métodos de los que disponemos.
La lactancia materna es una experiencia gratificante, pero algunas madres pueden enfrentar dificultades para producir suficiente leche. La demanda estimula la producción. Asegúrate de amamantar a tu bebé con frecuencia, al menos cada 2-3 horas.
Beneficios del Masaje de Pecho Durante la Lactancia
El masaje del pecho en la lactancia tiene múltiples beneficios tanto para la madre como el bebé. Descubre qué ventajas tiene llevar a cabo masajes de pecho periódicos, las técnicas y métodos que puedes llevar a cabo.
- Estimulación de la producción de leche: Masajear los pechos durante la lactancia ayuda a estimular las glándulas mamarias, lo que puede incrementar la producción de leche materna.
- Alivio de la congestión mamaria: Los masajes en los pechos pueden ser útiles para aliviar la congestión mamaria, un problema común durante la lactancia.
- Vínculo emocional con el bebé: El acto de masajear los pechos durante la lactancia no solo tiene beneficios físicos, sino que también puede fortalecer el vínculo emocional entre la madre y el bebé.
Además, existen otros motivos por los que es interesante incluirlo en nuestra rutina diaria:
- Ayuda a ''vaciar el pecho''. La leche se acumula en lo más profundo del pecho, por lo que las madres pueden seguir sintiéndolos llenos después de la extracción.
- Mejora la calidad de la leche materna. El masaje del pecho ayuda a vaciar los conductos galactóforos y facilita el flujo de leche. El masaje mamario aumentaría significativamente el contenido total de sólidos, lípidos, caseína y energía de la leche materna. También se produciría un aumento de las concentraciones de proteína de suero tras el masaje del pecho.
- Reduce la hinchazón periareolar.
- Mejora el agarre del bebé. La Presión Inversa Suavizante, introducida originalmente por K. Jean Cotterman RNC-E, IBCLC, elimina temporalmente el líquido alrededor de la zona del pezón.
- Aumenta la producción de leche.
El masaje mamario puede estimular el reflejo de eyección de la leche. El masaje del pecho no solo aumenta la cantidad de leche, sino que hay pruebas de que mejora su composición.
Masaje de senos previo a extracción de leche
Técnicas de Masaje para la Lactancia
Existen varias técnicas documentadas, entre ellas el método Oketani, la terapia Gua-Sha y la técnica Marmet. Sin embargo, debes experimentar para ver qué es lo que mejor te funciona. Utilizar los dedos para acariciar el pecho desde la base de la areola hasta el pezón. Debes experimentar para encontrar la técnica que te resulte más eficaz y cómoda.
- Movimientos circulares para estimular el reflejo de eyección de leche: Concéntrate en un pecho cada vez. Con una mano apoyando el pecho, masajea suavemente en pequeños círculos con las yemas de los dedos, trabajando alrededor de todo el pecho. Traza suavemente tus dedos desde la base del pecho hacia el pezón. Es posible que sientas un hormigueo o una sensación de calor al estimular el reflejo.
- De lado a lado para aumentar el suministro de leche: Mientras das el pecho o te extraes leche, utiliza las manos para palpar las zonas firmes del pecho, incluidos los bordes exteriores. Masajea o comprime suavemente estas zonas para vaciarlo.
- Apretando el pecho para favorecer el flujo de leche: Utiliza las yemas de los dedos para masajear el pecho desde la base del mismo hacia el pezón. El masaje ayuda a calentar y aflojar los tejidos que rodean los conductos lácteos y favorece el flujo de leche.
El masaje ayuda a calentar y aflojar los tejidos que rodean los conductos lácteos y favorece el flujo de leche. Cuanto más a menudo puedan las madres extraerse la leche de forma manual en los tres primeros días después del parto, mejor será su suministro de leche. El contacto piel con piel y la estimulación frecuente del pezón ayudan a fomentar la producción de leche. Se ha demostrado que la extracción manual mejora las tasas de lactancia materna.
La extracción estimula los pechos para que produzcan y liberen leche. La extracción de la leche materna es necesaria cuando la madre y el niño no pueden estar juntos por enfermedad de uno de los dos y cuando se desea establecer, aumentar o mantener la producción. La mayoría de los recién nacidos necesitan mamar cada 2 o 3 horas. Por tanto, esta sería la frecuencia recomendable si hay una separación madre-hijo. En otras situaciones la frecuencia se ajustará al motivo de extracción.
Técnicas Adicionales de Masaje y Extracción
Realizar ejercicios de relajación y respiraciones profundas y tranquilas.
- Masajear firmemente el pecho oprimiéndolo hacia las costillas, usando un movimiento circular con los dedos en un mismo punto sin deslizarlos sobre la piel.
- Frotar el pecho cuidadosamente desde la parte superior hacia el pezón.
La leche puede extraerse de forma manual o con sacaleches. Los resultados van mejorando a medida que la madre coge práctica y confianza. La extracción manual es más laboriosa pero muchas madres la prefieren.
Empujar los dedos hacia atrás (hacia las costillas), sin separarlos. Rotar la posición de los dedos para vaciar otras partes del pecho. Repetir todo el proceso (bajada -> extracción) una o dos veces más.
Si se va a usar durante tiempo es preferible el eléctrico. Es más cómodo y eficaz, aunque también más caro. Usar 5 -7 minutos en cada lado (previo masaje) o hasta que el chorro o las gotas sean más lentas. Igual que con la extracción manual puede que en las primeras extracciones sólo se obtengan unas cuantas gotas.
Colocar la copa de tamaño adecuado sobre el pecho. Encender el extractor. Cuando aparezca algo de leche, aumentar poco a poco el nivel de aspiración, hasta alcanzar el máximo vacío que no produzca dolor. Realizar la extracción alternando ambos pechos. Extraer durante 5 a 7 minutos o hasta que empiece a gotear mas lentamente, cambiar de pecho, masajear, sacudir y volver a extraer. Con los sacaleches bilaterales se realiza el mismo proceso pero en ambos pechos a la vez.
¿Qué Hacer Ante un Bulto en el Pecho?
¿Has notado alguna vez un bulto en el pecho durante tu lactancia? Las obstrucciones son retenciones de leche en un conducto que se ha inflamado, ya sea causado por presión o por infección.
Coloca al bebé al pecho, de manera que su barbilla esté dirigida la zona de la obstrucción. Los masajes circulares dibujando un 9 sobre el pecho son muy sencillos y efectivos. Seguir realizando los masajes a lo largo de la toma, aumentando, si el dolor lo permite, la presión que se realiza. Cada dos/ tres horas dar de mamar o extraer leche al fin de evitar que se inflame más.
La información seria y veraz es fundamental para evitar todos los mitos, costumbres e ideas anticuadas que existen al respecto.
Vaciar el Pecho CompletamentePermite que tu bebé vacíe un pecho antes de cambiar al otro. Bebe suficiente agua a lo largo del día. La deshidratación puede afectar la producción de leche. Consume una dieta rica en nutrientes. Alimentos como avena, almendras, espinacas y batatas se consideran beneficiosos para la lactancia. El descanso es crucial. Cuando puedas, duerme cuando tu bebé duerme.
Cada madre es diferente, pero muchos pueden comenzar a notar un aumento en la producción de leche dentro de unos días de implementar estos cambios. Si persisten las dificultades, es recomendable consultar a un consultor de lactancia o a un pediatra.
Masajes para Bebés
Los masajes de los bebés son una forma de estimular su desarrollo físico y emocional, además de fortalecer el vínculo con los padres. Es una forma de empezar, ya que te prepara a ti y a tu bebé para la sesión. Consiste en colocar las manos en el abdomen de tu bebé, sin hacer presión, y respirar profundamente varias veces para relajarse.
Se utiliza para favorecer la relajación de tu bebé a través de las palabras y el tacto. Son movimientos simples que ayudan a estirar los brazos y las piernas de tu bebé, a masajear su abdomen y su pelvis y a alinear su columna vertebral.
Cruza los brazos de tu bebé a la altura del pecho tres veces, alternando el brazo que está arriba y abajo. Sostén un brazo por la muñeca y la pierna opuesta por el tobillo. Suavemente, baja el brazo hasta la caja torácica y sube el pie hasta el hombro (dejando que la rodilla se flexione), cruza la pierna y el brazo, de forma que el brazo se sitúe por debajo de la pierna, después cruza una vez más con el brazo sobre la pierna.
Cruza las piernas por encima del abdomen tres veces, alternando la pierna que está encima y la que está debajo. Presiona las rodillas juntas hacia el abdomen, luego estíralas hacia a ti.
