Europa y el mundo no serían tal como los conocemos hoy sin la obra de Lutero, uno de los personajes más famosos de la historia. Martín Lutero (Martin Luther, Eisleben, Alemania, 1483-1546) es recordado por ser el iniciador de la Reforma protestante y un gran opositor al Papa.
Martín Lutero
Si bien su intención no era la de romper el cristianismo y escindirse, su trabajo provocó una cascada de sucesos difícilmente previsibles por su parte. Tras el revuelo inicial, Lutero terminaría por romper con la iglesia católica y crearía una doctrina propia en la que la fe personal sería la piedra angular de la iglesia, y la Biblia la herramienta fundamental de los fieles, que debían poder acudir al libro directamente, no a través de párrocos y sacerdotes.
En general, Lutero hizo una profunda revisión de lo que era el cristianismo católico, eliminando todo aquello que consideraba erróneo y más relacionado con la política, la economía y el poder que la fe propiamente dicha. Pero, sobre todo, descabezó completamente al cristianismo, de manera que cada uno viviera su espiritualidad de una manera independiente, sin tener que responder ante las autoridades católicas.
Poco a poco, paso a paso, el protestantismo empezó a crecer, tanto en países como en doctrinas (calvinistas, pentecostales, baptistas, presbiterianos, evangelistas, etc.), expandiéndose rápidamente por medio mundo y configurando dichos territorios bajo su propia doctrina, más abierta y menos rígida que la católica. Así, hoy casi el 40% de los cristianos del mundo son protestantes (cerca de 1.000 millones de personas) y su cultura ha marcado poderosamente a algunos países que llegarían a ser grandes potencias mundiales, como Reino Unido o EE.
Conceptos como la mayor participación de los laicos en las actividades religiosas, la libertad para casarse y tener hijos de los sacerdotes (o la presencia de mujeres en dichos cargos, como en la iglesia anglicana), la no demonización de la riqueza (que si bien tiene su origen en los trabajos de religiosos católicos de la escuela de Salamanca, tuvo un especial peso en la moralidad protestante) o la independencia tanto de las personas como de los estados de la injerencia del Vaticano y las diferentes instituciones religiosas, configuraron sociedades que, pese a vivir igualmente bajo las enseñanzas de la Biblia, se desarrollaron de un modo diferente.
Esas llamémoslas “singularidades” son visibles hasta el día de hoy, aunque en la mayoría de los países occidentales la religión está en retroceso. Las personas y sus acciones son fruto de las ideas que las guían, y los países son fruto de las personas que los forman y las actividades que realizan. Siendo la religión, más en el pasado que hoy, el gran baluarte de la moralidad de buena parte de la población, es obvio el tremendo peso que la elección de una fe u otra iba a tener en la realidad de cada territorio.
El Matrimonio de Lutero y Catalina de Bora
Lutero, se decidió a contraer matrimonio con una atractiva y joven mujer ex-monja alemana. Catalina de Boga le dio 6 hijos, de los cuales 2 murieron muy temprano.
Catalina de Bora, esposa de Martín Lutero
El celibato obligatorio, indicó, no tenía origen divino. Se trataba de una creación humana, y, por tanto, podía ser abolida de la misma forma que se había instituido. El matrimonio, por tanto, constituía un camino honorable para vivir la propia sexualidad sin represiones. Lo contrario equivalía a sumirse en un “infierno”. A juzgar por sus propias palabras, estaba satisfecho con lo que parece una relación feliz.
La Vida Privada de Lutero
Con los amigos tenía de vez en cuando un rato de expansión. Lutero tuvo de su Catalina seis hijos, de los cuales dos murieron muy niños. Los otros fueron:
- Juan: murió ya doctor en Derecho, en 1575, en Koenigsberg.
- Isabel: murió cuando tenía sólo ocho meses.
- Magdalena: que llegó hasta los quince años.
- Martín: muerto en 1565.
- Pablo: murió en 1593.
- Margarita: casada con el Sr. de Kunheim, y murió en 1570.
Te saluda Catalina, mi esposa, y te da las gracias de haberla honrado con carta tan cariñosa. Lutero por su mujer sentía un profundo amor y respeto amoroso. No olvidaba el tener cuidado especial de las almas de los suyos. "Ya oigo y leo bastante. Biblia seguida y acabarla antes de las Pascuas. de Dios y a aprender bien los Evangelios, cánticos y catecismos. todos hemos de dar cuenta franca y abiertamente.
Como el atento marido que era, estaba preocupado por la situación de riesgo en la que se hallaba su esposa. Sabía perfectamente que cualquier mujer que esperara un niño se jugaba la vida. En ocasiones, para su desconsuelo, esta amenaza se convertía en una trágica realidad. Es posible imaginar la conmoción que debió de sufrir en aquellos momentos. Por la muerte de unas personas concretas y también por una lógica inquietud respecto a su propia familia. ¿Y si a Catalina le ocurría lo mismo? Nunca se podía descartar lo peor.
La Familia como Pilar
Lutero consideraba importante el cuidado de los hijos y de los criados en la casa, fin de que los criados fuesen enseñados y viviesen cristianamente. "No existe en la tierra institución más sagrada que la familia. Ninguna es tan básica." (Hendrisken,2007, Pag. 184). ¡Cuán importante es la esposa!
En cuanto a la mujer, Lutero tenía algunos conceptos claros:
- "la Autoridad Federal es un concepto bíblico con algunas ramificaciones importantes. representa a otras"(Miapic,n.d.).
- "el hombre es cabeza de la mujer y del hogar”.
- Dios creó al varón y a la hembra a su imagen.
Pero es lógico que "un hogar 'sin cabeza' es una invitación al caos. dice Hendriksen (Hendriksen,2007,Pag.271). Lutero era respetuoso de su mujer, la cuida y la respeta como vaso más frágil. Ellos son una sola carne, dice el apóstol Pablo.
El Legado de Lutero
El siglo XVI marca un antes y un después en la historia de Europa. Es un siglo de grandes cambios en todos los aspectos (arte, política, descubrimientos…) pero, sin duda, si hay alguien que consigue hacer temblar los cimientos de la unidad europea, ese es Martín Lutero. Fue el hombre que puso en jaque a la Iglesia católica y el que hizo que se fraguara la separación religiosa del continente en dos polos opuestos y enfrentados: la Europa católica y la protestante.
Las personas y sus acciones son fruto de las ideas que las guían, y los países son fruto de las personas que los forman y las actividades que realizan. Siendo la religión, más en el pasado que hoy, el gran baluarte de la moralidad de buena parte de la población, es obvio el tremendo peso que la elección de una fe u otra iba a tener en la realidad de cada territorio.
Martín Lutero es considerado por muchos como uno de los pilares sobre los que se apoya la Edad Moderna. Su legado continúa influyendo en la teología, la cultura y la sociedad hasta nuestros días.
