La lactancia materna es el alimento ideal durante los primeros 6 meses de vida del niño. Toda mujer, salvo contraindicación médica, puede dar el pecho. Aún así, la decisión de cómo alimentar al recién nacido es de la madre. La decisión de comer durante la lactancia materna es solo tuya.
La leche materna es personalizada. Se adapta a las necesidades del niño. Siempre está disponible. Colabora con el sistema inmunológico infantil y previene enfermedades cardiovasculares.
¿Qué tener en cuenta en la dieta de la madre durante la lactancia?
Todas las madres en una primera etapa, tienen dudas acerca de qué es bueno comer y qué no al estar amamantando. Después de un embarazo, el organismo de una mujer se encuentra en un proceso de readaptación y es normal que su cuerpo le pida ciertas comidas o bebidas que evitó durante los 9 meses de gestación del bebé. Sin embargo, hay que saber diferenciar hasta qué punto una madre que amamanta puede comer y satisfacer sus antojos o esperar a hacerlo en otro momento.
Otro componente que genera dudas dentro de la dieta de la madre y el lactante es la cafeína ¿se puede consumir esta sustancia durante la lactancia materna? la respuesta es depende. Si se toma en cantidades moderadas, no es perjudicial para el niño, pero vale aclarar que sí puede dejar rastro en la leche materna. Algunas bebidas como el café y la Coca Cola contienen cafeína. ¡Ojo! Hay muchos alimentos que igualmente ignoramos que contienen cafeína: como el té, el chocolate, y las bebidas energizantes.
Igualmente, es normal que una madre se pregunte si su dieta afecta o no la calidad de la leche materna que produce para su hijo. El cuerpo humano es tan sorprendente, que aunque una madre se alimente mal, la leche materna seguirá siendo excelente para su bebé. Se recomienda una alimentación equilibrada y balanceada por cuestiones de salud, pero no hay ninguna contraindicación para el lactante si la madre come alimentos fritos como patatas o altos en azúcares como postres o dulces.
Es importante considerar que no solo la comida afecta el organismo humano, si no que además, hay que pensar en los medicamentos que pueden tomarse o no para dar el pecho. Si una madre necesita tomar medicación durante el embarazo o tras el parto, puede consultar con su médico de cabecera. No todos los fármacos pasan a la leche y en general, prácticamente en todas las circunstancias pueden ofrecerse alternativas si el fármaco elegido conlleva algún tipo de riesgo.
Se recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad y con una alimentación complementaria adecuada, hasta los dos años de vida o más. A partir de los 6 meses, y hasta el año de edad, después de la toma al pecho se le pueden ofrecer paulatinamente otros alimentos. De esta forma el bebé los aceptará mejor y aseguraremos que recibe todas las calorías y nutrientes que necesita. En caso de tener más dudas acerca de qué comer durante la lactancia, consulta con tu médico o especialista de cabecera.
Las recomendaciones anteriores provienen de nuestro equipo médico y de especialistas sanitarios con el fin de transmitir ciertas pautas para mejorar tu calidad de vida y la de tu bebé.
¿Qué sucede con la leche de fórmula?
Aunque lo mejor es darle a tu bebé el biberón nada más prepararlo, muchos padres consideran su posible conservación, lo que los lleva a preguntarse cuánto dura la leche en fórmula una vez preparada en el biberón. Durante su primer año de vida, el niño cuenta con un sistema inmune frágil. Asimismo, antes de preparar el biberón de leche de fórmula de tu bebé, deberás lavarte y secarte las manos cuidadosamente, a fin de mantener al máximo la higiene.
Es aconsejable tener una zona especial de la cocina para llevar a cabo las preparaciones de los biberones, la cual también deberás limpiar cuidadosamente. Comprueba el estado de la lata: cerciórate de que la lata de leche en polvo no contenga abolladuras. Sigue las instrucciones de preparación: las encontrarás en el envase. Piensa que agregar poca agua podría acabar provocando deshidratación y, en cambio, añadir demasiada leche podría ocasionar efectos no deseados para la alimentación del bebé.
Pasada 1 hora: si el bebé no se ha terminado la toma tras 1 hora, tira la leche en fórmula para evitar que se contamine. Saber cuánto dura la leche en fórmula una vez preparada es fundamental para llevar un control exhaustivo de lo que está tomando el bebé. Cuando se presentan temperaturas más elevadas es todavía más importante seguir esta recomendación. Las fórmulas no pueden prepararse con antelación y trasladarse de un lugar a otro sin cuidado, dado que podrían contaminarse y, en consecuencia, dañar al bebé.
Recuerda que la leche en polvo infantil no es estéril, por lo que debe prepararse y consumirse al momento. No dejes los biberones preparados en la nevera por más de 24 horas. En el envase de Enfamil Premium COMPLETE 2, encontrarás paso a paso los consejos sobre la preparación y conservación de la leche. Enfamil Premium COMPLETE 2 es una leche de continuación capaz de cubrir las necesidades nutricionales del bebé a partir de los 6 meses de edad, formando parte de una dieta diversificada y equilibrada.
¿Es recomendable usar el microondas para calentar la leche materna?
El microondas está en la cocina del 94% de los hogares españoles. Es uno de los electrodomésticos más populares porque es muy práctico y rápido. Lo que está claro, y así lo confirman los expertos, es que hay alimentos que no debemos introducir en el microondas. Aunque su uso se ha demonizado en la cocina, el microondas es un electrodoméstico muy práctico que nos puede solucionar comidas y cenas por la rapidez a la que cuece los alimentos. La OMS asegura, además, que no se han confirmado los efectos adversos para la salud de los que se ha hablado en ocasiones. Ahora bien, en otros casos, es mejor no hacer uso de él para cocinar o recalentar, por una cuestión de seguridad alimentaria o bien por un tema de pérdida de valor nutricional de las comidas.
Uno de los gestos más comunes a la hora de preparar el desayuno es meter un vaso o taza con leche en el microondas. En cambio, según algunos estudios, esto no sería lo más recomendable. Según la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos), la leche pierde parte de sus nutrientes en el microondas.
En el caso concreto de la leche materna, el calentamiento es desigual, disminuye la cantidad de lisozima y anticuerpos.
Alimentos que no se deben recalentar en el microondas:
- Arroz: Recalentar el arroz puede producir una toxinfección. “El recalentamiento en microondas de alimentos que tienen poca agua y mucho almidón, como el arroz, no es homogéneo. El arroz, antes de ser recalentado, además, habrá estado a temperatura ambiente un tiempo, y deja ir unas bacterias, bacillus cereus, que forman una capa de protección que se llama espora. Esta capa hace que resista los tratamientos térmicos como en el microondas, y esta espora protege de estas condiciones de recalentamiento.
- Pollo: El calentamiento del pollo no se produce de forma uniforme y por eso no puede acaba con las bacterias de toda la pieza. Perderá también parte de sus nutrientes.
- Huevo: Pueden desaparecer sus propiedades mas nutritivas, por ejemplo su capacidad anticarcinogénica.
- Verduras: Las ondas del electrodoméstico pueden convertir los nitratos de los vegetales en nitrosaminas, compuestos que se consideran cancerígenos. Las altas temperaturas no son las mejores amigas de las verduras, sobre todo de las de hoja verde (espinacas, brócoli, acelgas, etc), así que si tienes que calentarlas, utiliza una sartén a temperatura media.
- Carnes procesadas: contienen un montón de elementos químicos y conservantes que no deberían recibir temperaturas altas. De consumirlas recalentadas, que sepas que te expones a la producción de colesterol oxidado, mucho más peligroso para tu organismo que el colesterol normal, y más relacionado con enfermedades de tipo coronario.
Si lo que te importa es la seguridad alimentaria, te cuidarás muy mucho de volver a calentar algo que hayas calentado previamente. Si te sobra comida, guárdala en el frigorífico.
¿Cómo calentar la leche materna de forma segura?
Masaje y estimulación de mama previo a extracción de leche materna. Enfermería HGO3 CMR
Este proceso es más delicado de lo que parece, ya que una temperatura inadecuada puede dañar la leche o incluso hacerla peligrosa para el bebé. La leche materna no debe calentarse más allá de la temperatura corporal del bebé, que ronda los 37°C. Además, sobrecalentar la leche podría quemar al bebé, así que es importante recurrir a métodos de calentamiento que permitan el control exacto de la temperatura.
Métodos recomendados para calentar la leche materna:
- Baño María: Este método es el más utilizado por su sencillez y efectividad. Llena un recipiente con agua caliente (no hirviendo) y sumerge el biberón o bolsa de leche materna. La leche se calentará gradualmente hasta alcanzar la temperatura deseada.
- Agua corriente caliente: Otro método seguro es colocar el biberón bajo el chorro de agua caliente del grifo. Debes asegurarte de que el agua no esté demasiado caliente, y este método funciona mejor si el flujo de agua es constante.
- Calentadores de biberones: Los calentadores de biberones son la opción más práctica y segura. Están diseñados para calentar la leche a la temperatura ideal sin sobrecalentarla. Estos dispositivos son fáciles de usar, rápidos y eliminan la incertidumbre de cómo calentar la leche correctamente.
Aunque muchas personas optan por el microondas por su rapidez, este método no es recomendable para calentar la leche materna. El microondas calienta de forma desigual, lo que puede crear zonas demasiado calientes que podrían quemar al bebé y destruir los nutrientes de la leche.
¿Qué hacer con la leche recalentada?
No es recomendable reutilizar la leche materna una vez calentada. Si la has calentado y no la has utilizado en las dos horas siguientes, es mejor desecharla o congelar la leche. Esto se debe a que las bacterias pueden comenzar a proliferar a temperatura ambiente, lo que pone en riesgo la salud del bebé.
Una vez que la leche ha sido calentada, debe consumirse en un máximo de dos horas. Si no se consume dentro de este tiempo, lo más seguro es desecharla para evitar riesgos de contaminación bacteriana.
Como ya sabemos, calentar la leche materna de forma segura ayuda a mantener sus nutrientes y asegurar que tu bebé reciba todos los beneficios que este tipo de leche ofrece.
