El cine vinculado al movimiento Black Lives Matter ha adoptado diversos géneros para reivindicar la cultura y las problemáticas de las comunidades negras. Cineastas como Jordan Peele, Spike Lee, Barry Jenkins y Nia Da Costa han utilizado ficciones relacionadas con el relato fantástico, el terror, el melodrama, el thriller y la comedia para expresar sus reivindicaciones.
De este modo, al igual que ocurrió en los años 70 con el blaxploitation, los géneros populares obtienen una carga política que puede ser más efectiva al llegar a un mayor número de personas fuera de los conductos tradicionales del cine político o militante.
El Western y la Reivindicación de los Vaqueros Negros
El wéstern, aunque no es el género más exitoso actualmente, fue muy popular en el pasado. Es lógico que ahora encuentre historias y personajes de raza negra, resultando el ejercicio de reivindicación aún más contundente.
Siempre se ha dicho que el wéstern clásico tergiversó la historia real de los nativos americanos, pero aún fue peor con los vaqueros negros, eliminados de un plumazo por el cine de Hollywood. Estudios recientes indican que cerca del 20% de los vaqueros eran de raza negra, incluso hubo estrellas vaqueras como Bill Pickett.
Primeras Representaciones y la Influencia de John Ford
Fue John Ford quien convirtió por vez primera a un personaje negro en centro dramático de una película del Oeste en El sargento negro (1960). Mario van Peebles, hijo del realizador independiente Melvin van Peebles, lo probó en 1993 con Renegados, filme protagonizado por una banda de forajidos formada por antiguos soldados negros.
Quentin Tarantino, por su parte, convirtió a un esclavo liberado en pistolero resolutivo en Django desencadenado (2012). Nia Da Costa propuso en Little woods (2018) un wéstern moderno con historia interracial.
También hubo espacio para la comedia: en Sillas de montar calientes (1974), dirigida por Mel Brooks y con Richard Pryor como coguionista, un hombre condenado a la horca se convierte en el primer sheriff negro del país.
El Legado de Melvin Van Peebles y el Blaxploitation
Melvin Van Peebles fue un revolucionario que luchó por visibilizar la cultura negra, un icono del Black Power y fundador del género blaxploitation. Funk, pop, persecuciones, sexo, violencia y mundo urbano se daban cita en este cine tan popular en la década de los setenta.
Su película más famosa fue Sweet Sweetback's Baadasssss Song, donde él mismo dirigió, escribió, editó y protagonizó. Esta película trataba un tema revolucionario: un hombre negro mata a dos policías blancos para salvar a un Pantera Negra.
Este espíritu transgresor influyó a su hijo Mario Van Peebles, también director de cine, y a cineastas como Spike Lee, John Singleton o Barry Jenkins.
El Impacto Social y Político del Blaxploitation
Aunque el principal reclamo de estas películas fueron actores y actrices negras, no ocurrió lo mismo con los directores, productores y guionistas. Dentro del fenómeno podemos encontrar una amplia diversidad: algunos de sus más representativos cultivadores fueron blancos y otros afroamericanos.
Con la popularización del género comienza también el gusto por los estereotipos negativos, personajes de dudosa moral que no sentaban nada bien a las hordas de corrección política. Algunas películas ofrecieron visiones casi apolegéticas de figuras como la del traficante o el proxeneta, cayendo en tópicos sexistas y homófobos.
Los primeros en condenar los films fueron miembros de la National Catholic Office, seguidos por afroamericanos que se negaban a ser identificados con chaperos y prostitutas. Incluso el mismo término blaxploitation generaría polémica, siendo rechazado por Gordon Parks.
Sin embargo, también hubo espacio para la representación positiva de la comunidad durante la década, destacando documentales musicales, melodramas y crónicas sociales comprometidas.
El Star-System Blaxploitation
Aparte de Sidney Poitier y Richard Roundtree, el star-system blaxploitation tuvo a estrellas tan distintas como Scatman Crothers, Philip Michael Thomas, Yaphet Kotto, William Marshall o D’Urville Martin. Fueron los sucesores de los primeros quienes acapararon más títulos, como equivalentes a sus homólogos blancos en los thrillers adrenalíticos y las cintas de acción.
Entre ellos, destaca Jim Kelly, estrella de kung fu color café, y Jim Brown, con títulos como El cóndor, Operación masacre y Pólvora negra. Tampoco se puede olvidar a Fred Williamson, carismático actor y director.
Pero si hay un actor que merece ser rescatado dentro de la marasma de títulos blaxploitation ese es sin duda Richard Pryor, conocido por su actividad como monologuista y sus películas cómicas.
| Actor | Películas destacadas |
|---|---|
| Sidney Poitier | Los lirios del valle, En el calor de la noche, Fugitivos |
| Richard Roundtree | Las noches rojas de Harlem |
| Jim Kelly | Cinturón negro, Black Samurai |
| Jim Brown | El cóndor, Operación masacre, Pólvora negra |
| Fred Williamson | Bolt, agente trueno, El padrino de Harlem |
| Richard Pryor | The Mack, Car wash: un mundo aparte, Lady Sings the Blues |
Blaxploitation y los Monstruos Clásicos
Durante los setenta, también hubo adaptaciones blaxploitation de monstruos clásicos, como Drácula negro (Blácula), Frankenstein negro (Blacksenstein), un exorcista negro (Abby), y un doctor Jekyll y un míster Hyde negros (Dr. Black, Mr. Hyde).
Además, se exploraron otros géneros como comedias, biker films, gamberradas juveniles, comedias discotequeras, dramas carcelarios, documentales sobre el tráfico de esclavos, películas de atracos, musicales y sexploitations.
La exitosa aparición en Netflix de Más dura será la caída podría suponer otro punto de inflexión en la esquiva relación entre la comunidad negra y el género del Oeste americano.
