El mundo del flamenco está de luto tras la pérdida del guitarrista Manuel Muñoz Alcón, más conocido como Manolo Sanlúcar. Su deceso ocurrió en el hospital de Jerez de la Frontera, donde se encontraba ingresado. A lo largo de su vida, obtuvo altos honores y, sobre todo, la gratitud de sus alumnos y de los aficionados a la guitarra, a quienes lega una larga obra discográfica en la que destaca tanto su virtuosismo como su talento compositivo, investigador, laberíntico a veces pero innovador y tradicional al mismo tiempo.
Este artículo explora la vida y el legado de Manolo Sanlúcar, así como la historia de otro guitarrista, Daniel Navarro, conocido como Niño de Pura, quien se retira de los escenarios debido al Parkinson.
Trailer La guitarra Flamenca | Manolo Sanlúcar
Manolo Sanlúcar: Un Legado Inolvidable
Manolo Sanlúcar (Sanlúcar de Barrameda, 1943- Jerez de la Frontera, 2022) ha fallecido a los 78 años de edad después de una larga carrera dedicada al mundo de la cultura, en especial, del flamenco. Hijo Predilecto de Sanlúcar y de la Provincia de Cádiz, Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, premio Pastora Pavón, Niña de los Peines, entre otros muchos e incontables reconocimientos, Manolo Sanlúcar ha sido un compositor de indudable prestigio y un guitarrista de excepción.
En el caso de Manolo Sanlúcar, la sombra del padre fue alargada. Aquel humilde, esforzado y sabio panadero era y sigue siendo aficionado a la guitarra: de hecho, en el verano del año 2003, se le podía ver aún dando pataditas por bulerías o por rumbas, a sus ochenta y tantos años, en la boda de su nieta Vanessa. Ese viejo menudo le puso una guitarra entre las manos, apenas cumplió los siete años: «A mi padre le debo todo, o casi todo -reconoce Manolo-. Es un hombre maravilloso que en el arte es polivalente. Para él la vida se comprende a través del arte y es quien me ha transmitido el amor a la guitarra, al flamenco y al orgullo de sentirse andaluz. Todo esto, y el sentido de la responsabilidad, se lo debo a mi padre. Pero a mi madre también.
Más tarde, decidiría aprender música y estudió solfeo, armonía, composición y orquestación: “Mi formación pudiera decirse que es académica, pero todo lo que he estudiado ha sido para ponerlo al servicio del flamenco». El viejo Sanlúcar había aprendido su arte del mismísimo Javier Molina, y las reuniones flamencas constituyeron el principal aprendizaje de sus hijos.
Antes de los tres volúmenes del «Mundo y Formas…», aparecieron «Recital Flamenco» (1968), o «Inspiraciones» (1970), y, luego, aparecerían «Sanlúcar» (1974), bajo el sello de la CBS y que Peters International distribuyó en Estados Unidos, «Manolo Sanlúcar, rey de la guitarra flamenca» (1976, para la misma casa discográfica), su «Fantasía para guitarra y orquesta» (1977), o su particular homenaje a Miguel Hernández, en plena transición democrática: «…Y regresarte» (1978). Así, sucesivamente, irán apareciendo discos recopilatorios, un directo en Japón o «Candela» (1980), «Azahares» (1981), «Al viento» (1982), su cantata religiosa «Ven y sígueme.
Entre otros muchos galardones fue reconocido con el premio Niña de los Peines que la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía otorgaba cada dos años, hasta que los recortes presupuestarios dieron al traste con dicha distinción. El jurado destacó el empeño de Sanlúcar a la hora de que la música flamenca sea estudiada como cualquier otra disciplina artística, de forma reglada, al tiempo que mencionaron el hecho de que por primera vez un músico flamenco de su nivel asume «la difícil tarea de explicar el origen y la esencia desde el más puro análisis científico-musical de la armonía flamenca».
En septiembre de 2002 en la Bienal de Arte Flamenco de Sevilla estrenaría su composición ‘Mariana Pineda’, interpretada a la guitarra por el algecireño José María Bandera, como hilo musical para la danza de Sara Baras, con un guión escénico de Lluis Pasqual sobre la tragedia homónima de Lorca.
La muerte de Manolo Sanlúcar ha sido un mazazo para el mundo de la música española. Sobre todo para aquellos que vivían sus acordes de cerca. La gran figura del flamenco fallecía a los 78 años de edad, tras estar ingresado durante varios días en el hospital, a causa de un fallo multiorgánico.
Artistas de la talla de Lolita Flores, Antonio Carmona, Niña Pastori y Alejandro Sanz han expresado su pesar por la pérdida de este genio del flamenco. Su legado perdurará en la memoria de todos los amantes de la guitarra y el flamenco.
En el quinto aniversario del festival Flamenc-ON, se rindió homenaje al mayor genio de la historia del flamenco, Manolo Sanlúcar, creador de grandes piezas para el Ballet Nacional de España como Medea y soleá, entre muchas otras. A partir de las 19.00 del 16 de marzo, y durante quince días, un cartel repleto de estrellas del flamenco rindió homenaje a Sanlúcar en el Teatro Zorrillla de Badalona con las voces de Carmen Linares, Marina Heredia y Antonio Reyes, acompañadas de las guitarras de Juan Carlos Romero y José Antonio Rodríguez (ambos discípulos de Manolo Sanlúcar).
En una recóndita urbanización sanluqueña habita el maestro. Su casa no tiene pérdida: posee el nombre de una de sus composiciones más conocidas. En el interior, bañado por la luz matinal y vestido con un kimono, Manuel Muñoz Alcón (Sanlúcar de Barrameda, 1943), universalmente conocido como Manolo Sanlúcar, tiene un aire de sabio zen que casa bien con su sensibilidad y su talante reflexivo. Tocado pero no abatido por la enfermedad, el creador de algunos de los más memorables trabajos de la historia del arte jondo recibe al periodista con toda hospitalidad. No esconde su orgullo al recordar el proyecto enciclopédico que le ha llevado quince años de desvelos, La guitarra flamenca, y que significó su retirada de los escenarios, aunque no del toque. Una obra magna, publicada en 2021 y compuesta por dos libros, divididos en cinco volúmenes, y 13 DVDs con más de seis horas de actuaciones que presentan 41 temas musicales, incluidos cante y baile, realizados por el propio Manolo Sanlúcar con más de 40 artistas invitados.
Manolo Sanlúcar, maestro de la guitarra flamenca.
Niño de Pura: Una Despedida Dolorosa
Daniel Navarro, Niño de Pura (Sevilla, 1966) había manifestado con anterioridad su interés por despedirse del público y hacerlo a su manera. Porque el público me ha dado mucho y en agradecimiento a ello yo quiero realizar un concierto de despedida, no un homenaje. Para alguien que vive de lo que hacen sus manos, pocos diagnósticos puede haber más dolorosos, terribles, que ese.
Ahora que el Parkinson ha avanzado, quiere despedirse de su público con un gira mientras aún puede tocar.
Trailer La guitarra Flamenca | Manolo Sanlúcar
Aprendió de Manolo Sanlúcar, acompañó a Juanito Valderrama, sacó sus propios discos y ganó todos los premios que se pueden ganar con una guitarra, incluido el prestigioso Festival Nacional del Cante de las Minas. Luego salió de España y siguió triunfando: América, Japón... Daniel no paraba de crecer, aunque todos seguían llamándole el Niño de Pura.
En 2015 empezó a sentir que algo no iba bien con su mano izquierda. "La pierna también me fallaba y fui al traumatólogo", explica Daniel. El médico no encontró nada y lo derivó al neurólogo. "Me hicieron un TAC para comprobar lo que ya sospechaba", explica el guitarrista, "tenía Parkinson"."Al principio no lo llevaba mal, como era deportista, eso lo frenaba un poco", explica el artista, que decidió no decírselo a nadie. "No quería que lo supieran", y Daniel siguió subiéndose a los escenarios de todo el mundo escondiendo una enfermedad que avanzaba poco a poco.
A sus 57 años, el Parkinson sigue avanzando. "Para subirse a un escenario hay que estar al cien por cien, y yo estoy ya al noventa o el ochenta por cien", dice el Niño de Pura, "va despacito, pero no me puedo arriesgar". Así que ha decidido retirarse. "Me voy ahora que aún puedo tocar".
El Niño de Pura durante un rodaje. "No quiero dejarlo para más adelante, quiero despedirme bien y que mis admiradores se lleven un bueno recuerdo", dice Daniel, que ha organizado para su adiós una pequeña gira de cuatro conciertos en Sevilla, Córdoba, Huelva y Barcelona y en el que le acompañarán artistas como Arcángel, Manuel Lombo o Argentina.
Daniel se va obligado, renunciando a lo que más ha amado. "Es muy duro", confiesa, "como si a un cantaor le dicen que tiene cáncer de garganta o a un corredor que se quedará en silla de ruedas... Es como matarlo". Y mientras espera su último aplauso, sigue recordando como si fuera ayer esa primera vez que vio una guitarra y sintió que volvía a nacer.
Gira de Despedida
Niño de Pura pone fin a su trayectoria profesional por mor del párkinson. Y lo hace con una gira de despedida que arrancó el pasado 26 de enero en Córdoba y con la que, después de pasar por Sevilla, Huelva y Barcelona con el apoyo y colaboración de la Fundación Cajasol y la Fundación Manolo Sanlúcar, dice adiós en ciudades que tanto le han dado, sobre todo la capital hispalense, en la que ha encontrado la complicidad de un público que llenó el auditorio y lo acogió con una ovación cerrada por cuanto ha sabido valorar a quien, como artista, significa haber alcanzado el objetivo de dejar los vientos de la guitarra atados de pies y manos.
Y ocho largos años después de observar cómo avanzaban los movimientos incontrolables, Niño de Pura (Sevilla, 1966) ha dicho adiós a su carrera escénica manteniendo el vínculo identitario con su guitarra y cerrando un ciclo artístico de casi medio siglo, dado que se inició a los 9 años de edad con el profesor Manuel de Montellano.
Quien fuera apadrinado por Pepe Marchena y discípulo de Manolo Sanlúcar, se retira después de adornar sus vitrinas con los premios de guitarra flamenca más importantes de España, evidenciando, además, que composición, didáctica y ejecución son la terna de valores a retener de este maestro que no más presentarse con la taranta minera, ya percibimos el placentero sabor de su música, con la que inevitablemente se identificó el público que le replicaba con encendidos aplausos, incluso de quienes no distinguen la guitarra del laúd.
La progresión escénica la diseñó Niño de Pura a la perfección, manteniendo siempre la agilidad e interés de la acción musical, balanceando bien las entradas y salidas pero sin perder la tensión, tal que en la farruca, mágica en la concertación, o la línea melódica que le ofreció a quien presentó como buena persona (¿?), Arcángel, en la malagueña de La Trini versión Carmen Linares con la variante del verdial de Lucena y las alegrías.
Así decimos adiós a un artista sobrado de caudal creador y de una rotundidad irrefutable, y damos la bienvenida a un maestro que está más que dotado para la enseñanza con anchura y densidad, a más de que sus virtudes en la composición seguirán expuestas para la demanda de los artistas que busquen unir calidad y competencia.
Concierto: 'Gira de despedida de Niño de Pura' / Guitarra principal: Niño de Pura / Elenco: Carmelo Picón (segunda guitarra), David Galloso (bajo eléctrico), Churumbaque Hijo (cantaor), Pura Navarro (voz), Agustin Henke (percusión) y Keko (palmas) / Artistas invitados: José Joaquín (bailaor) y Arcángel (cantaor) / Lugar y fecha: Fundación Cajasol, de Sevilla.
Niño de Pura, guitarrista flamenco.
Tabla Resumen de la Trayectoria de Manolo Sanlúcar y Niño de Pura
| Artista | Manolo Sanlúcar | Niño de Pura |
|---|---|---|
| Nombre Real | Manuel Muñoz Alcón | Daniel Navarro |
| Lugar de Nacimiento | Sanlúcar de Barrameda, Cádiz | Sevilla, España |
| Fallecimiento | Jerez de la Frontera, 2022 | - |
| Maestro | Isidro Muñoz (padre), Javier Molina | Manolo Sanlúcar |
| Enfermedad | Fallo multiorgánico | Parkinson |
| Premios Destacados | Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, Premio Niña de los Peines | Festival Nacional del Cante de las Minas |
| Obras Destacadas | Fantasía para guitarra y orquesta, Tauromagia, Medea | Reconocido por su composición, didáctica y ejecución |
