Descubrir una mancha rojiza en la cara o el cuello de tu bebé recién nacido puede resultar alarmante. Sin embargo, en la mayoría de los casos, se trata de una alteración vascular inofensiva que no requiere tratamiento ni indica ningún problema de salud. Las manchas de nacimiento son muy comunes, afectando entre el 70% y el 80% de los bebés recién nacidos.
Estas marcas en la piel pueden ser de diversos colores, tamaños y formas, y su comportamiento también varía. En la mayor parte de los casos están presentes al nacimiento, aunque en ocasiones pueden aparecer varias semanas después. En la mayor parte de los casos, no van a asociar ningún problema médico, pero es necesaria una valoración por un dermatólogo infantil para realizar un diagnóstico preciso y establecer qué pauta de seguimiento es la más adecuada.
¿Qué son las Manchas Salmón?
Las llamadas manchas salmón son aquellas de color rosado (color salmón, de ahí su nombre) que se observan en el recién nacido y que se localizan en párpados, frente, entrecejo y nuca, coexistiendo lesiones en más de una localización en muchos casos. Es una malformación venular congénita que tiene predilección por la línea media.
Se produce una dilatación de los vasos sanguíneos en esa zona que da lugar a una mácula rosada que se intensifica con el llanto, las apneas, la fiebre y los cambios en la temperatura ambiente. Se blanquean a la digitopresión, es decir, presionando con el dedo.
Recibe otras denominaciones como: nevo flameo neonatorum, nevus simplex, nevo flameo medial, o “beso del ángel”. La localizadas en la nuca se llaman Nevus de Unna, eritema de la nuca, nevo telangiectásico de la nuca o «el picotazo de la cigüeña».
En algunas series estudiadas es más frecuente en los neonatos de mayor peso, a término o postérmino y se puede relacionar con la edad materna mayor a 30 años.
Prevalencia
Es una afección muy común, que aparece en el 40 al 71% de los recién nacidos según las publicaciones consultadas. Es más frecuente en niñas y en la raza caucásica. La incidencia racial puede que se deba a la facilidad para ver estas lesiones en los niños con piel más clara.
La mancha salmón se hereda de forma autosómica dominante (una de las formas en que un rasgo o afección genética pasa de padres a hijos). Todavía no se conoce el mecanismo exacto de por qué aparecen. Se cree que es por una falta de maduración de los esfínteres capilares en el feto y neonato.
El llamado beso de ángel es una de las manchas más frecuentes en recién nacidos. Su aspecto es muy reconocible: una mancha de color rosado o rojizo, plana, de bordes irregulares y sin relieve. Un rasgo característico de esta mancha es que se intensifica cuando el bebé llora, realiza esfuerzo o está agitado. Esto ocurre por el aumento temporal del flujo sanguíneo en la zona afectada. Aunque pueda confundirse con otras marcas, el beso de ángel tiene características muy concretas que lo distinguen. Además, el nevus simplex tiende a desaparecer por sí solo a lo largo del primer o segundo año de vida, sin dejar cicatriz ni alterar la piel.
Estas marcas no se presentan al azar. El lugar donde aparecen influye tanto en su nombre popular como en su evolución a lo largo del tiempo. Cuando el nevus simplex se localiza en la parte frontal de la cabeza -como el entrecejo, los párpados o la base de la nariz- se conoce popularmente como beso de ángel. Cuando la mancha aparece en la nuca o en la parte posterior del cuello, se conoce como picotazo de cigüeña. Aunque su origen es exactamente el mismo, su evolución puede ser distinta. Aun así, no representa un problema médico y suele quedar oculta bajo el cabello a medida que el niño crece.
Evolución y Tratamiento
Habitualmente son transitorias, desapareciendo en los dos primeros años de vida. Persisten cerca de la mitad de las localizadas en la nuca, la región sacra y en un pequeño porcentaje de la zona glabelar (entrecejo). El Nevus de Unna (la mancha salmón de la nuca) puede permanecer hasta la edad adulta en el 50% de los casos.
Es un proceso benigno que no necesita tratamiento. Es muy importante distinguir la mancha salmón de la mancha en vino de Oporto y hemangioma infantil, dado que el manejo de estas lesiones difiere muchísimo.
Son lesiones vasculares benignas y autolimitadas, siendo importante su reconocimiento para evitar diagnósticos, pruebas o tratamientos incorrectos.
Rara vez precisa tratamiento porque no persiste más allá de los tres primeros años. En caso de persistir el tratamiento de elección es el láser colorante pulsado.
Una de las preguntas más frecuentes que se hacen las familias cuando descubren estas manchas es si desaparecerán y cuándo. Las manchas faciales, como las que aparecen en el entrecejo, párpados o nariz, suelen desaparecer de forma natural entre los 12 y 18 meses de vida. Este proceso no requiere ningún tratamiento ni seguimiento específico.
Eso no significa que sea patológica, pero en algunos casos puntuales puede evaluarse si existe algún motivo estético que justifique un tratamiento. Una vez superado el primer año de vida, si la mancha sigue presente, es habitual que surja la duda sobre si conviene eliminarla. El beso de ángel es una lesión completamente benigna, que no causa molestias, no implica riesgo para la salud del bebé y no se asocia a ninguna enfermedad interna. Por eso, la recomendación médica general es no tratarla. El cuerpo del bebé resuelve estas dilataciones vasculares por sí solo a medida que se completa el desarrollo de su piel.
Este tipo de tratamiento actúa sobre los vasos sanguíneos dilatados, reduciendo su visibilidad progresivamente. El láser se considera sólo cuando el niño es algo mayor, no presenta otras alteraciones cutáneas y la familia desea reducir el impacto visual de la mancha. También es aconsejable consultar si la mancha persiste sin cambios después de los tres años o si genera preocupación en la familia, incluso si todo indica que es benigna.
Es muy habitual que aparezcan estas erupciones en la piel del bebé, que normalmente son benignas y desaparecen a los pocos días.
Las manchas en la piel del bebé son por parásitos. #RompiendoMitos
Tipos de Manchas en la Piel del Bebé
Entre un 70% y un 80% de los recién nacidos tienen alguna. Las manchas de la piel se clasifican en dos grandes grupos: las vasculares, que son de color rojizo y las más frecuentes, y las pigmentadas, de color marrón o azul. Dentro de estos grupos las hay de muchos tamaños y formas y su comportamiento también es variable.
Algunas desaparecen en unas semanas, otras perduran durante años y otras son permanentes. Hay manchas que crecen de forma paralela al niño, como los lunares. Otras, en cambio, tienen un crecimiento muy rápido, como los angiomas.
La causa por la que aparecen es desconocida, aunque se sabe que intervienen factores genéticos o hereditarios. “El porqué crecen durante la gestación se desconoce. Pero una cosa está clara: los antojos de la embarazada no tienen nada que ver. Aunque tengas antojos y no los satisfagas, al bebé no le saldrá una mancha”, dice Asunción Vicente, dermatóloga pediátrica del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona.
Tabla Resumen de Tipos de Manchas Rojas en Recién Nacidos
| Tipo de Mancha | Descripción | Tratamiento |
|---|---|---|
| Mancha Salmón | Color rosado, en párpados, frente, entrecejo y nuca. | Generalmente no requiere tratamiento, desaparece en los primeros años. |
| Mancha Vino de Oporto | Color granate o rojo oscuro, sin relieve. | Láser pulsado de colorantes para aclarar el tono. |
| Dermatitis Alérgica | Manchas rojas por contacto con irritantes. | Identificar y evitar el irritante, cremas para aliviar. |
| Miliaria | Manchas rojas por calor y sudoración. | Mantener la piel fresca y seca, evitar el calor. |
| Edema Agudo Hemorrágico del Lactante | Manchas rojas o violetas con forma de diana. | Tratamiento de los síntomas, como fiebre. |
| Hemangiomas infantiles | Manchas rojas abultadas, pueden ser superficiales o profundas. | Observación, propranolol, cremas con esteroides o cirugía en casos específicos. |
Recuerda siempre consultar con el pediatra ante cualquier duda o inquietud sobre las manchas en la piel de tu bebé. La mayoría son benignas y no requieren tratamiento, pero es importante descartar otras posibles condiciones.
