El nacimiento de un hijo es uno de los momentos de mayor alegría que se pueden experimentar en la vida. Sin embargo, la llegada a casa con un recién nacido puede generar en madres primerizas muchas dudas e inquietudes.
“Es normal sentirse abrumada al llegar a casa con tu bebé, especialmente durante los primeros días”, explica el doctor Goran Ristic, jefe del Servicio de Pediatría y sus Áreas Específicas del Hospital El Pilar de Barcelona. “Es un gran cambio y ninguna mujer nace sabiendo ser madre. Lo importante es confiar porque, poco a poco, se va aprendiendo. En este sentido, la información es poder.
Primeras Pruebas Médicas del Bebé
Nada más nacer, a tu bebé le harán una serie de exámenes médicos para confirmar que está sano. "¿Está sano?" Será tu primera pregunta cuando nazca tu bebé.
El test de Apgar es el examen clínico que valora la vitalidad del recién nacido los primeros minutos de vida. Se valoran cinco parámetros: tono muscular, esfuerzo respiratorio, frecuencia cardiaca, respuesta a estímulos y coloración.
Después del parto, los recién nacidos presentan un incremento de noradrenalina, que les lleva a un estado de alerta tranquila, llamado clínicamente periodo sensitivo.
Consejos prácticos para cuidar a tu bebé los primeros días | Clínica Alemana
Cuidados Básicos de Higiene
Preguntas sobre cuidados básicos de higiene, como cada cuánto tiempo hay que bañar al bebé, a qué temperatura debe estar el agua o cuáles son los productos más adecuados para su piel, son muy frecuentes en su consulta.
“Los bebés son limpios”, dice el pediatra. “Por ello, no es necesario bañarlos a diario. Lo importante es crear un ambiente cómodo y convertir el momento del baño en un pequeño spa: poner música clásica, utilizar agua tibia y, si se quiere, un jabón neutro específico para su piel”, añade.
Baño del Recién Nacido
- Se recomienda esperar hasta que el cordón umbilical se haya caído completamente para sumergir a tu bebé en agua.
- Asegúrate de que el agua esté tibia, aproximadamente a 37°C.
- Durante el primer mes de vida de tu bebé no es necesario bañarlo todos los días. Tres veces por semana suele ser suficiente, ya que la piel del recién nacido es muy delicada y puede resecarse fácilmente.
Cuidado del Cordón Umbilical
La limpieza del cordón umbilical suele ser otro motivo de dudas entre las nuevas madres. Curar el cordón umbilical es otro de los cuidados del bebé fácil de aprender.
Nada más nacer, la matrona o el ginecólogo sujeta el cordón con una pinza y lo corta, quedando un pequeño muñón que tarda unos días en secarse y caer, formándose así el ombligo.
Las últimas recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría (AEP) dicen que solo hay que lavarlo con agua tibia y asegurarse de que esté bien seco. No es necesario usar un antiséptico, como alcohol, betadine o clorhexidina. Y, entre una o dos semanas después del nacimiento, se cae.
Temperatura y Vestimenta
También la temperatura suele ser motivo de preocupación. Cómo debemos vertir al bebé en las distintas épocas del año para que no pase ni frío ni calor o cómo debemos abrigarlo por la noche son otras preguntas muy repetidas.
“El consejo general es vestir al bebé con ropa cómoda y abrigarle con una capa más que los adultos”, señala.
Revisiones Médicas y Vacunación
Sobre cuestiones médicas, la primera revisión con el pediatra de cabecera tiene que hacerse entre tres y cinco días después de la fecha de alta del hospital.
Respecto a la vacunación, nuestro pediatra y nuestro enfermero nos informarán progresivamente de lo que pauta el calendario, que puede consultarse en la web del Ministerio Sanidad y en la de la AEP. Aunque puede variar ligeramente entre comunidades autónomas, comienza en el propio hospital con la inoculación del Virus Respiratorio Sincitial (VRS), “responsable de la bronquiolitis, una de las principales causas de infección respiratoria en bebés y niños pequeños”, advierte el doctor.
Seguridad y Prevención
Los accidentes infantiles son la primera causa de fallecimiento de niños entre cinco y 18 años en Europa. Por ello, extremar las precauciones es vital ante la llegada de un nuevo miembro a la familia.
También, el establecer un entorno de sueño seguro frente al Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL), uno de los mayores miedo de cualquier madre. Por ello, es importante seguir una serie de recomendaciones.
“Los bebés deben dormir en la misma habitación que sus padres, sobre todo durante los seis primeros meses de vida; aunque lo recomendable es hasta el año. También importa la posición: siempre boca arriba, con la cabecita hacia un lado u otro; nunca de lado o boca abajo. Asimismo, la cuna debe tener un colchón firme y en ella no debe haber peluches, cojines, ni mantas. En caso de practicar colecho, mejor que sea con una cuna específica para ello.
Motivos para Acudir a Urgencias
Por último, es importante conocer los motivos de alarma por los que es necesario acudir a urgencias, especialmente en los tres primeros meses de vida.
“Si el bebé tiene fiebre alta, rechaza los alimentos o no los tolera, no moja varios pañales al día, ha sufrido una caída en altura, está más decaído de lo normal o tiene dificultad respiratoria se debe ir al hospital”, explica el doctor.
Y, siempre, confiar en nuestro pediatra y acudir a él ante cualquier duda o preocupación. Ser madre es un aprendizaje continuo.
Cuidados de Enfermería del Recién Nacido
Los cuidados de enfermería del recién nacido comienzan en el momento en que nace el bebé. Es parte integral de la experiencia de tener un hijo y puede contribuir a que tanto la madre como el bebé obtengan los mejores resultados de salud posibles.
Durante los primeros meses después del parto, los cuidados de enfermería deben centrarse en controlar el peso, la temperatura y otros signos de salud del bebé, fomentar el vínculo entre la madre y el lactante y proporcionar educación y apoyo a la madre sobre la lactancia materna.
Evaluación y Monitoreo
Una de las primeras tareas de los cuidados de enfermería del recién nacido consiste en evaluar con precisión el peso y la temperatura del recién nacido. El peso suele tomarse al nacer y a intervalos diversos en los días y semanas siguientes al parto. La temperatura suele medirse en cada toma.
Además del peso y la temperatura, las enfermeras deben monitorizar regularmente otros signos de salud del bebé. Esto incluye la respiración, el ritmo cardíaco y el color. Las enfermeras deben revisar la piel, los ojos y las orejas del bebé para detectar cualquier signo de irritación, sarpullido e infección.
Fomento del Vínculo y Lactancia Materna
Los cuidados enfermeros para recién nacidos también deben incluir el fomento del vínculo entre el bebé y su madre. El contacto piel con piel y visual es importante en este proceso.
Si la madre elige dar el pecho, los cuidados de enfermería pueden proporcionar educación y apoyo para ayudar a una lactancia satisfactoria. Esto puede incluir información sobre la posición, el enganche y cómo saber cuándo el bebé se está alimentando bien.
Apoyo al Desarrollo y Educación a los Padres
Una vez transcurridos los primeros meses iniciales de cuidados de enfermería, el objetivo puede cambiar a proporcionar apoyo al desarrollo. Los profesionales de enfermería también deben enseñar a los padres del bebé sobre las prácticas de sueño seguras.
Los cuidados enfermeros para recién nacidos también deben incluir la educación de los padres sobre los signos de enfermedad a los que deben estar atentos en su bebé. Esto puede incluir cosas como llanto persistente, vómitos, cambios en la piel, fiebre y cambios en el comportamiento alimentario y del sueño.
Los cuidados enfermeros para recién nacidos son una parte importante e integral de la crianza de un niño sano. Comienza con el control del peso y la temperatura, para pasar después a la promoción del vínculo, proporcionar educación y apoyo a la madre para la lactancia materna y, a continuación, pasar al apoyo al desarrollo, enseñar prácticas seguras para dormir y estar atentos a los signos de enfermedad.
Contacto Piel con Piel (PPC)
Realizar la primera valoración del bebé directamente sobre su madre. En muchas culturas los bebés son colocados directamente sobre el pecho desnudo de la madre inmediatamente después del nacimiento.
Las dos primeras horas tras el nacimiento constituyen el periodo de alerta tranquila o periodo sensitivo, provocado por la descarga de noradrenalina durante el parto.
Se debe realizar al cabo de un minuto y a los cinco minutos de nacer.
La preocupación por facilitar un inicio precoz de la lactancia ha motivado el que, en muchos centros, se adopte la práctica de estimular el agarre al pecho en la sala de partos, de la forma clásica.
Sin embargo, se está proponiendo esperar a que el recién nacido se encuentre preparado para iniciar la succión y que sea el propio bebé quién encuentre el pezón y se afiance al pecho espontáneamente.
Oftalmía Neonatal
La oftalmía neonatal, también llamada conjuntivitis neonatal, es una inflamación de la superficie ocular causada principalmente por bacterias y menos frecuentemente por virus o agentes químicos.
Se trata de una conjuntivitis con secreción que cursa durante las dos primeras semanas de vida, aunque aparece de forma habitual a los 2-5 días tras el nacimiento.
Pinzamiento del Cordón Umbilical
Pasado el tiempo recomendado para el pinzamiento tardío del cordón umbilical, se recomienda el clampaje con una pinza de cierre sin apertura o con dos ligaduras, para después cortarlo con un instrumento estéril.
Consejos para el Embarazo
El embarazo es, sin duda, una etapa muy especial en la vida de la mujer. No obstante, saber que su bebé se está desarrollando en su vientre supone una gran responsabilidad para la embarazada. De ahí surgen ciertas dudas e inseguridades, puesto que esta quiere hacerlo lo mejor posible para ella y para el bebé.
Por ello, algunos de los principales consejos para una madre primeriza durante el embarazo serían:
- Acudir a una visita preconcepcional. Antes de quedarse embarazada, es recomendable acudir al ginecólogo. Esta visita servirá para hacer una revisión ginecológica y comprobar que todo está bien y, además, servirá para que el especialista paute un suplemento nutricional de ácido fólico, muy importante para evitar defectos del tubo neural en el bebé, como la espina bífida.
- Tener hábitos saludables: alimentarse de manera saludable, equilibrada y variada; mantener una buena hidratación y abandonar hábitos tóxicos como el tabaco o el alcohol. También es buena idea reducir el consumo de cafeína.
- Comer poca cantidad, pero de manera frecuente, reducirá las molestias digestivas.
- Realizar ejercicio físico adaptado a cada etapa del embarazo, siempre que no lo haya contraindicado el especialista, y cuidar la postura ayudará a aliviar ciertas molestias y dolores de espalda.
- No automedicarse, ya que algunos fármacos no serían seguros durante el embarazo. Además, si la mujer toma alguna medicación, debe consultar con el especialista en la visita preconcepcional si es seguro seguir haciéndolo durante el embarazo o si debe suspenderla o sustituirla por otra que sí sea segura, según indique el especialista.
- Ir a todos los controles prenatales establecidos por el ginecólogo, en los que también se podrá aprovechar para preguntar dudas.
- Consultar con el especialista cualquier sangrado vaginal durante el embarazo, para que pueda comprobar que todo está bien, así como cualquier síntoma que la mujer considere que se sale de la normalidad.
- Descansar siempre que se pueda. Es necesario durante el embarazo, pero también para estar llena de energía para luego cuidar al bebé.
- Preparar todo lo necesario para la llegada del bebé: cunita, bañera, cambiador, sus productos de aseo y ropita, la silla de seguridad para el coche... La ropa y los textiles que vayan a estar en contacto directo con el bebé deben estar lavados previamente con jabón neutro y hay que quitar todas las etiquetas.
Recomendaciones para el Parto
El momento del parto es uno de los grandes temores de la mujer embarazada, especialmente si es primeriza. Aparte de los nervios por conocer cómo se encuentra el bebé y verle por fin la carita, existe también el miedo a cómo se desarrollará el parto y al dolor del parto.
Las clases de preparación al parto son la mejor manera de reducir este miedo. En ellas, los padres primerizos podrán informarse y aclarar sus dudas con los profesionales y, además, se aprenderán ejercicios de respiración para el parto.
Las clases de preparación al parto, además de ser informativas, también son beneficiosas porque se realizarán ejercicios para fortalecer la espalda y el suelo pélvico de cara al momento de dar a luz.
Otro consejo es redactar el plan de parto, informándose de todas las opciones y posibilidades con el especialista. Pese a que el parto no siempre puede suceder como se ha planeado, ayudará a la mujer a tener sensación de control y a estar informada de qué puede ocurrir si algo no va según lo esperado.
Por otro lado, hay que tener en cuenta que la fecha probable de parto (FPP) es una estimación y no se conoce el momento exacto en el que se va a iniciar el trabajo de parto. Por ello, como puede adelantarse la llegada del bebé, es una buena idea preparar la bolsa para el hospital alrededor de la semana 32-34 de gestación.
Cuidados Básicos del Recién Nacido
Mientras los padres primerizos están con su bebé en el hospital, se sienten seguros porque están rodeados de profesionales que pueden resolver sus dudas y ayudarles con los cuidados del bebé. Sin embargo, una vez dejen el hospital, pueden surgir mil dudas y no saber cómo actuar en determinados momentos.
Las madres primerizas intentan buscar la ayuda de sus propias madres y de amigas que han sido madres recientemente para tener una fuente de referencia, pero muchas veces llega información que resulta contradictoria.
Lo principal es que siempre se haga caso a las pautas del pediatra, ya que él es el experto.
No obstante, hay ciertas recomendaciones en cuanto a los cuidados básicos del bebé que pueden ser útiles, siempre y cuando el pediatra no haya indicado lo contrario:
- La lactancia debe iniciarse desde el primer día de vida del bebé, a demanda, ya sea con leche materna o de fórmula. Mientras es exclusivamente lactante, no es necesario dar agua al bebé, pero sí se le debe ofrecer agua cuando se comiencen a introducir los alimentos en su dieta.
- Buscar ayuda de un asesor de lactancia si es necesario, ya que al inicio puede ser más complicado.
- Recordar las indicaciones de los profesionales sobre cómo cuidar el cordón umbilical del bebé hasta que este se caiga, y lavarse las manos siempre antes de hacerlo. Si hay algún signo de inflamación o infección, hay que acudir al especialista cuanto antes.
- Bañar al recién nacido con agua tibia 2-3 veces por semana. No es necesario bañarlo a diario, su piel es muy sensible y delicada.
- Dejar al bebé que duerma y descanse según demande y en posición boca arriba. El bebé no tiene que tener peluches en la cuna, ya que debe estar despejada, y tener cuidado para que nada obstruya las vías aéreas.
- Establecer la nueva rutina. Algunas cosas surgirán de imprevisto, pero así la mayoría de las cosas estarán planificadas y habrá una mayor sensación de control.
Sin embargo, uno de los principales consejos es acudir a todas las revisiones estipuladas con el pediatra y seguir sus indicaciones y consejos.
¿Cómo Cuidarse en el Postparto?
El postparto es una etapa complicada y exigente, ya que la madre debe recuperarse del parto, pero requiere suplir las necesidades y cuidados del recién nacido. En este sentido, algunas recomendaciones serían:
- Preparar comidas con antelación, para no tener que hacerlo en los primeros días de reposo tras la vuelta del hospital.
- Pensar previamente quién se va a quedar a cargo de las mascotas, en el caso de que las haya, durante la estancia en el hospital y algún día más si es necesario.
- Poner un límite a las visitas si estas llegan a agobiar a los padres primerizos y decirles que mejor pueden conocer al bebé cuando hayan pasado unos días y estéis más tranquilos.
- Dormir y descansar cuando lo haga el bebé. Si se aprovecha para hacer otras cosas, la mujer estará agotada cuando el bebé se despierte.
- Priorizar ciertas cosas y aplazar lo que no sea necesario.
- Pedir ayuda para cosas básicas pero necesarias.
- Cuidarse, para poder cuidar al bebé. Hacer algo de ejercicio (tras el visto bueno del ginecólogo y/o fisioterapeuta de suelo pélvico), cuidar la alimentación y la hidratación y buscar ayuda cuanto antes si hay cualquier síntoma de depresión postparto.
El postparto es una etapa dura y de muchos cambios y adaptación a esta nueva vida de padres primerizos. Es, por tanto, una etapa de aprendizaje que llegará con la práctica, la propia experiencia y el instinto maternal, lo que hará que con el paso de los días cada vez se tenga más confianza y se disfrute más.
Preguntas Frecuentes
- ¿Hay alguna recomendación especial si soy madre primeriza por reproducción asistida? Ser madre primeriza después de un tratamiento de fertilidad es un viaje único que requiere una atención especializada y un apoyo emocional. Con la orientación adecuada y la comunicación abierta con tu equipo médico, puedes disfrutar plenamente de la experiencia de ser madre y brindar el mejor cuidado a tu recién nacido.
- ¿Cuándo siente al bebé por primera vez una madre primeriza? De modo general, una madre primeriza comenzará a sentir los movimientos de su bebé dentro de su vientre en torno a la semana 20 de embarazo.
- ¿Se puede ser madre primeriza a los 50? Se podría ser madre primeriza con 50 años, especialmente con la ayuda de las técnicas de reproducción asistida como la ovodonación y siempre que la mujer goce de buena salud.
