A lo largo de los siglos IV y V tuvieron lugar las "grandes invasiones" protagonizadas por los llamados pueblos bárbaros, los cuales irrumpieron en el Imperio romano, acelerando de esa forma su caída. Antes de hablar de los visigodos debemos hacer una breve cita de otros pueblos nórdicos que les precedieron, que invadieron España, y que en parte fueron quienes motivaron que los visigodos recalasen justo en la península Ibérica. Entre estos pueblos podemos señalar a los vándalos, que eran germánicos y procedían de las orillas del Báltico. Los suevos pertenecían a la misma raza y procedían del Danubio y del Elba, y los alanos procedían del mar Caspio. De entre todos, éstos eran los más bárbaros; adoraban un sable clavado en el suelo y llevaban cráneos humanos como adorno de sus monturas. Todos adoraban a Odín.
Por lo que toca al pueblo godo, tiene su origen histórico en las tierras del Sur de lo que hoy es Suecia; posiblemente en Götaland. Su lengua, hasta donde se sabe de ella, entronca con el germano antiguo y posiblemente tuviera la misma raíz. No se sabe con certeza en qué época los godos se diferenciaron de otros pueblos nórdicos vecinos de ellos, tales como gépidos, jutos, etc. Por ello no es posible trazar con total exactitud las raíces de los godos hasta su primer origen.
Lo que sí es cierto es que los godos entran en la historia cuando autores romanos los mencionan como habitantes de las costas bálticas de los que hoy es Alemania y Polonia ya en el siglo I d.C. Su migración desde Escandinavia no puede ser datada con precisión aunque se suele aceptar la primera mitad de ese siglo como fecha aproximada.
A lo largo de casi dos siglos los godos van emigrando hacia el Sureste hasta establecerse, en la primera mitad del siglo III d.C., en las orillas del Mar Negro, al Este del río Dniester, en lo que hoy son Moldavia y Ucrania , y por intereses propios y del Imperio Romano, cuyos ciudadanos habían perdido el espíritu militar que lo hizo posible, pasaron a convertirse en tropas auxiliares al servicio de Roma, y paulatinamente fueron conquistando puestos de preeminencia, hasta que finalmente pasaron a apoderarse del imperio de Occidente.
En el transcurso de los años, con el contacto permanente con Roma; con el trato que tenían con los prisioneros romanos que tomaban, los godos fueron suavizando y civilizando sus costumbres, llegando a influir en ellos la cultura greco-latina y el cristianismo. Acabarían adoptando el cristianismo en tiempos de Constantino II. Y en 370, empujados por la invasión de los Hunos, abandonaron sus tierras de los Balcanes y se dirigieron a Occidente. Fue entonces cuando el obispo godo Ulpilas convirtió a los godos al arrianismo, herejía que profesaba el emperador Valente.
El año 395, a la muerte de Teodosio, se divide el Imperio Romano, y el año 410, al mando de Alarico (All-Reich, todo rico), los godos saquearon Roma y continuaron hasta conquistar España. Así, la presencia del poder godo duró tres siglos, hasta el 711.
Como hemos señalado, los visigodos (godos del Oeste), como los ostrogodos (godos del este), ya venían relativamente cristianizados; eran arrianos. El arrianismo, desviación propagada por Arrio que negaba la Santísima Trinidad, fue condenado en el primer concilio de Nicea, celebrado el año 325, y mantendría una lucha más intensa que menos, con el catolicismo.
Los visigodos invadieron en el 410 la península itálica saqueando Roma bajo el mando de Alarico. En el 412 abandonan la península itálica bajo el mando de Ataulfo y se dirigen al sur de la Galia, en torno a Tolosa, su capital. Desde allí gobiernan un extenso territorio que incluye parte de la península ibérica. Sin embargo, tras diversas vicisitudes y luchas internas son derrotados en Vouillé por los francos en el 507 trasladándose la capital a Toledo en Hispania bajo Gesaleico. El contingente godo total alcanzaba las 80.000 personas. De nuevo una población mínima en comparación con la de la Hispania tardorromana. Los visigodos se asentaron definitivamente en la península en el año 507.
HISTORIA ANTIGUA DE LA PENINSULA IBERICA.LA ESTRUCTURA SOCIAL DE LA POBLACION VISIGODA.PARTE 2
Consolidación del Reino Visigodo en la Península Ibérica
Durante los siglos VI y VII el estado visigodo unificó territorialmente la Península y estableció su capital en Toledo. Se abre un oscuro periodo de guerras de sucesión que debilitan al reino hasta el reinado de Leovigildo entre el 572 y el 586. Su principal objetivo era recuperar aquellos territorios que los Bizantinos habían ocupado en Hispania e intentar el completo dominio peninsular bajo el mando visigodo.
Mapa del Reino Visigodo en el 560.
En el plano social, se reforzaron las relaciones de tipo personal, pues a las relaciones de dependencia de origen romano, se añadió la ancestral costumbre germánica del juramento de fidelidad del guerrero a su jefe. La monarquía visigoda era electiva y la designación del rey dependía de los magnates (Nobleza). Además el poder del rey estaba limitado por esa misma nobleza. Por otro lado, los reyes visigodos tuvieron que hacer frente al hecho de que los visigodos vencedores constituyeran una población cercana a las 100.000 personas y los hispanorromanos vencidos fueran unos 4 ó 5 millones, lo cual planteaba un problema en la convivencia entre ambas etnias.
La medida unificadora más importante fue la unión religiosa llevada a cabo por Recaredo. En el III Concilio de Toledo (589), Recaredo abandonó el arrianismo con todo su pueblo y aceptó el catolicismo como religión oficial del reino. Esta medida fue más política que religiosa, pues de este modo consiguió para la monarquía el apoyo tanto de la aristocracia hispanorromana como de la cada vez más poderosa Iglesia. Cuando Recaredo reconoció el catolicismo como religión oficial obtuvo para la monarquía el apoyo fundamental de la Iglesia.
III Concilio de Toledo.
Tras la conversión al catolicismo de los visigodos los Concilios de Toledo (hasta entonces asambleas eclesiásticas) integraron al rey, la nobleza y la Iglesia, y tuvieron carácter de asamblea legislativa, por lo que se convocaban cada vez que debía tratarse un asunto importante que afectaba a la monarquía. Por otra parte, la Iglesia católica había acumulado un gran patrimonio territorial, por lo que sus intereses coincidían con los de la nobleza visigoda e hispanorromana. Iglesia y nobleza, por tanto, pretendían impedir el establecimiento de una monarquía fuerte y centralizada que pudiera limitar su poder.
Legado Cultural y Nacionalismo Hispano
También en lo cultural, la nota distintiva fue su estrecha dependencia de la Iglesia. Sin duda la figura más relevante de todo este periodo que contribuyó fue San Isidoro de Sevilla. En suma, a pesar de la debilidad de los reyes, los visigodos llegaron a construir un Estado aparentemente unificado que dio lugar a la aparición de un cierto nacionalismo hispano. Es en esta época visigoda cuando nace también la idea de España. Sus límites geográficos ya habían sido establecidos en tiempos de Roma, pero es ahora cuando, sobre todo mediante los escritos de san Isidoro de Sevilla, se empieza a difundir una noción nacional más allá de las fronteras peninsulares.
Es importante destacar cómo la arqueología contribuye al conocimiento de los godos. Se ha intentado documentar la supuesta migración goda desde Escandinavia hasta el tramo final del Danubio y al norte del mar Negro mediante el concepto de "culturas arqueológicas". Así, la cultura de Wielbark se asocia con los godos, aunque en el ámbito geográfico que se le atribuye al menos tres conjuntos poblacionales diferentes estarían relacionados con ella: los godos, los rugi y los gépidos.
En lo que respecta a la cultura de Černjahov, se la considerada, tradicionalmente, como el núcleo de lo que serían los "germanos del este" (ostrogodos); aunque, como indicamos, la cultura de Černjahov se disociaría, fundamentalmente a partir del siglo IV, entre la Moldavia y la Rumania actuales, dando lugar a una diferenciación entre lo que las fuentes denominan como "tervingio-visigodos" (Sîntana de Mureş) y "greutungo-ostrogodos" (Černjahov).
Fíbulas visigodas.
A continuación, se presenta una tabla con los principales reyes visigodos de Toledo:
| Rey | Reinado | Eventos Destacados |
|---|---|---|
| Leovigildo | 568 - 586 | Unificación territorial, luchas contra los bizantinos |
| Recaredo | 586 - 601 | Conversión al catolicismo en el III Concilio de Toledo |
| Sisebuto | 612 - 621 | Campañas militares en el norte de la Península Ibérica |
