Hace cuarenta años, Atlanta se vio sumida en el horror al descubrirse los cuerpos sin vida de niños y adolescentes afroamericanos en diversos lugares: ríos, basureros, detrás de casas y bajo puentes. Entre 1979 y 1981, la ciudad vivió en un estado de psicosis, donde cada niño de entre 7 y 17 años temía ser la siguiente víctima de los ATKID, la sigla que el FBI asignó a los "Atlanta Child Murders" (Asesinatos de Niños de Atlanta).
Esta ola de infanticidios, que afectó principalmente a niños negros de familias de bajos recursos, no recibió la misma atención mediática que otros casos contemporáneos como los de Ted Bundy o Richard Ramírez. Sin embargo, el impacto en la comunidad afroamericana de Atlanta fue devastador y las heridas persisten hasta el día de hoy.
Placa conmemorativa en memoria de los niños asesinados en Atlanta.
Wayne Williams: El Sospechoso y la Controversia
Wayne Bertram Williams nació el 27 de mayo de 1958 en Atlanta, Georgia. Su madre, Faye Williams, era profesora, y su padre le inculcó una pasión por la fotografía y los medios de comunicación. A los 13 años, Wayne creó su propia estación de radio en el desván de su casa, llamada WRAP. En 1973, convenció a amigos de sus padres para invertir en su estación, que se convirtió en WRAZ y se unió a otras emisoras para alcanzar difusión en toda la ciudad. Sin embargo, su mala gestión económica llevó a la quiebra de la emisora.
Uno de los trabajos que realizaba Wayne Williams era buscar jóvenes talentos para formar grupos musicales. Así consiguió, por ejemplo, dar forma a la banda Gemini. Este contexto histórico, al cual hay que sumar la aplaudida ola de racismo incentivada por el Ku Klux Klan y la brutalidad policial contra la comunidad negra, es muy relevante en la historia de Wayne.
Wayne Williams en 1982.
Las Primeras Víctimas
La búsqueda de jóvenes talentos musicales llevó a Wayne a mantener relación con muchos niños. Uno de ellos fue Edward Hope Smith. Tenía apenas 14 años de edad cuando desapareció en julio de 1979. Solo cuatro días después, a escasos metros de distancia, apareció el cuerpo sin vida de Alfred James Evans. Había sido estrangulado con solo 13 años. No tardaron en aparecer nuevas víctimas. El siguiente fue Milton Harvey, de 14 años. Lo mismo sucedió con Yusef Ali Bell, pero, en este caso, lo estrangularon cerca de una escuela abandonada. Apenas contaba con 9 años de edad.
La única pista que manejaban los agentes era el testimonio de un vecino. Aaron Jackson, Terry Lorenzo y Patrick Rogers fueron otras víctimas del asesino de niños de Atlanta. Un hombre que, entre marzo y noviembre de 1980, incrementó su actividad hasta límites insospechados.
La ola de infanticidios ya era conocida a nivel nacional. Los padres no querían que sus hijos saliesen solos. Además, el Ayuntamiento de Atlanta impuso un toque de queda. El FBI entró en acción creando un perfil del asesino. También incentivó que en los barrios negros se creasen patrullas ciudadanas. Ante esto, Wayne modificó su modus operandi.
La Detención y el Juicio
Sin embargo, Wayne Williams no engañó a los agentes. Cuando el número de víctimas llegó a 24, el FBI montó un operativo de vigilancia en todos los puentes de la ciudad con la esperanza de que volviese a actuar. Alertados por el sonido de un fuerte chapoteo en el agua, los agentes vieron cómo un Chevrolet blanco abandonaba las inmediaciones del río. Wayne proporcionó una coartada que parecía lógica, así que le dejaron marchar. Sin embargo, descubrieron que había mentido.
Así que, cuando dos días después apareció en el río el cuerpo sin vida de Nathaniel Cater, le detuvieron directamente. Sorprendentemente, Wayne Williams solamente pudo ser acusado de las muertes de Jimmi Ray y Nathaniel. El juicio estuvo cargado de polémica. Wayne afirmaba no cumplir con el perfil realizado por el FBI y acusó al Ku Klux Klan de ser el responsable de los asesinatos.
Las dudas llegaron al tribunal e, incluso, a las familias de las víctimas. Muchas de ellas se postularon públicamente a favor de la inocencia de Wayne. Wayne, sin éxito, ha solicitado que se repita su juicio hasta en tres ocasiones distintas. Las autoridades judiciales siempre lo han denegado. Sin embargo, desde 2019, los 27 asesinatos por los que no fue condenado están abiertos.
La Vida Actual de Wayne Williams
Actualmente, Wayne Williams tiene más de 60 años y pasa los días viendo deportes en televisión y leyendo novelas de espías. Así lo aseguran los funcionarios de prisiones que han tenido trato con él.
Williams, que sigue cumpliendo cadena perpetua en la cárcel, mantiene su inocencia, a pesar de estar relacionado con el asesinato de un niño por evidencias de ADN en 2010.
Las Dudas Persisten
Pese a la detención de Williams, nunca pararon de surgir dudas y preguntas sobre todos aquellos casos. Muchos, incluidos los familiares de algunas de las víctimas, creen que Williams es inocente, que mató solo a los adultos, o que asesinó a algunos, pero no a todos, de los niños. La investigación original tuvo lugar en una ciudad aún profundamente empañada por el racismo, obligando a las familias a rechazar los argumentos que describían a las víctimas como "niños de la calle". Algunos creen que los asesinatos fueron obra del Ku Klux Klan, que contaba con al menos 10.000 miembros en 1981.
Cuando James Baldwin visitó la ciudad para informar sobre los asesinatos en 1981, fue muy irónico con la idea de que Atlanta representara un "Nuevo Sur" más progresista. "Ay, Señor. El nuevo sur. Aquí no encontrarás eso".
Mapa que muestra la ubicación de algunas de las víctimas de los asesinatos de niños en Atlanta.
Reapertura de las Investigaciones y Homenaje a las Víctimas
Ahora, a la par que HBO emite la serie documental Crimen y Desaparición en Atlanta: Los Niños Perdidos, las autoridades de la ciudad ha ordenado la reapertura de las investigaciones de los casos, además de crear un monumento para recordar la memoria de aquellos niños que perdieron la vida. El año pasado, Bottoms estableció el denominado Grupo de trabajo conmemorativo de los niños de Atlanta, un comité encargado de crear un monumento en memoria de los niños asesinados. Entre sus miembros, se encuentran la madre de Curtis Walker y el hermano de Earl Terrell.
En enero, la alcaldía estrenó una exposición de arte con obras de artistas locales en honor de las víctimas. Los retratos de los niños pintados por el artista Dwayne Mitchelle se exhibirán en el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson a partir de esta primavera.
La sensación de ver los retratos de las víctimas fue "difícil de expresar con palabras", según dijo Bottoms. “Humaniza a estos niños. No sé si alguna vez tuvieron el beneficio de ser traídos a la vida de esta manera. Es una experiencia importante para todos nosotros, porque muchas de estas familias sintieron que sus hijos habían sido olvidados, y esto nos permitió volver a verlos".
Bottoms también anunció el año pasado que las autoridades volverían a evaluar las pruebas relacionadas con los crímenes. "Sabemos que la tecnología ha mejorado y cambiado de muchas maneras", dijo. "No sabemos si habrá alguna información adicional o alguna evidencia que nos guíe en una dirección u otra".
Bottoms señaló que le gustaría "gestionar las expectativas" en cuanto a los resultados de la investigación, en caso de que estas nuevas indagaciones no revelen detalles importantes. Pero lo cierto es que volver a estudiar las evidencias y pistas de aquellos crímenes puede generar nueva información, a través de un trabajo de investigación que puede ser tan simple como comparar informes de evidencias con fotos de las víctimas.
Este grupo de trabajo también está trabajando en la construcción de un monumento en recuerdo de las víctimas, que contará con una llama siempre encendida y una obra de arte aún por determinar en honor a todos aquellos jóvenes que perdieron la vida. El monumento se instalará en el Ayuntamiento, y será visible desde la ventana de la oficina del alcalde. "Será un recordatorio muy físico, para mí y para cada alcalde que venga después de mí, que nos dejará siempre claro que nuestros hijos son importantes", afirma Bottoms.
La alcaldesa de Atlanta, Keisha Lance Bottoms, tenía nueve años cuando comenzaron los asesinatos, y es miembro de una generación de niños de Atlanta que vivían con miedo al "secuestrador"."Lo veíamos en la televisión, escuchábamos a nuestros padres hablar sobre ello, y vimos las fotos", comentó Bottoms a Esquire.
Entre 1979 y 1981, al menos 30 niños y jóvenes fueron asesinados en una serie de crímenes que aterrorizaron a la ciudad de Atlanta.
Asesinatos de Niños en Atlanta: Wayne Williams – ¿Asesino o Inocente?
Cronología de los Asesinatos de Niños en Atlanta
| Año | Víctimas |
|---|---|
| 1979 | Edward Hope Smith, Alfred James Evans, Milton Harvey, Yusef Ali Bell |
| 1980 | Aaron Jackson, Terry Lorenzo, Patrick Rogers y otros |
| 1981 | Nathaniel Cater, Jimmi Ray Payne |
