Es esencial asegurar una buena implantación embrionaria para que el embarazo se lleve a cabo. La implantación embrionaria es uno de los mayores misterios del embarazo, ya sea espontáneo u obtenido mediante técnicas de reproducción asistida. Si fracasa, no hay gestación posible.
Cuando hablamos de la implantación del óvulo fecundado, en realidad nos referimos al proceso mediante el cual el embrión se implanta o se adhiere en el endometrio, la capa de células que recubre el interior de la cavidad uterina.
Para que sea posible la implantación, es necesario que haya determinados cambios estructurales y una comunicación muy precisa entre el embrión y el endometrio materno.
✅ PRIMERA SEMANA DE GESTACIÓN | EMBRIOLOGÍA 📚
Condiciones Fundamentales para la Implantación
Concretamente, para que la implantación se realice correctamente, se deben cumplir tres condiciones fundamentales:
- El endometrio debe estar receptivo.
- El embrión debe ser sano.
- El embrión debe haber alcanzado el estadio de blastocisto.
Al igual que existen unos días de mayor fertilidad que favorecen la fecundación, también existen unos días durante el ciclo menstrual en los que el endometrio se encuentra receptivo para la implantación.
Es importante, que para que el embrión se implante en el endometrio, la capa uterina adquiera unas características específicas de grosor y aspecto, cuando cumple estas características se dice que el endometrio se encuentra receptivo.
Pero no solamente entra en juego el embrión, hay "otro jugador" como explica el Dr. Alex García-Faura, director científico del Institut Marquès que se llama endometrio, la capa más profunda del útero materno.
“La implantación es una de las fases más delicadas y desconocidas del embarazo. Además, llegar a las 12 semanas de gestación no es tan sencillo. Una de cada ocho pacientes va a tener una pérdida del embarazo entre las primeras 8 y 10 semanas del embarazo, que son las de más riesgo”, indica el Dr. García-Faura.
“La implantación embrionaria es nuestro caballo de batalla en los últimos 10 años de Medicina Reproductiva. Para ello necesitamos dos cosas: un embrión óptimo y un endometrio receptivo para que el blastocisto anide en este endometrio entre el 5º y 7º día de vida. Pasada esta fecha, no se produce el embarazo, ya se trate de una gestación espontánea o por fecundación in vitro”.
La primera piedra del embarazo es el ovario, que tiene que generar óvulos maduros aptos para ser fecundados. El proceso de ovulación de la mujer es condición “sine qua non” para que comience el proceso de gestación. De forma excepcional, algunos meses ciertas mujeres logran liberar dos óvulos maduros, incluso más, lo que podría acabar en un embarazo múltiple (mellizos o trillizos).
Proceso de Implantación Embrionaria
La implantación embrionaria es el proceso en el que el embrión en estado de blastocisto, es decir, aproximadamente 5-6 días después de su fecundación, se adhiere al endometrio, iniciando así la gestación.
Desde la fecundación hasta la implantación pueden pasar unos 7 u 8 días, y puede haber alguna sintomatología que nos avise de que la implantación se ha producido, como el sangrado de implantación.
El día en que sucede la fecundación se denomina día 1. A las 30 horas de fecundación, el cigoto completa su primera división y origina dos blastómeras.
En general si no se ha producido la fecundación, el endometrio se desprende y se elimina. Este proceso es lo que conocemos como menstruación o regla.
La implantación del embrión es el proceso a través del cual el embrión (que ya tiene unos 5-7 días desde su fecundación) se aproxima y se adhiere al endometrio al que finalmente invade dando inicio a la gestación. A partir de entonces empezará la síntesis de la hormona beta-hCG y con ella los primeros síntomas de embarazo en la mujer.
Recordemos que el endometrio es la capa del útero que tiene como objetivo alojar al embrión en el embarazo. La implantación se produce cuando el embrión ha alcanzado el estadio de blastocisto y el endometrio es receptivo. Esta ventana de implantación normalmente se da del día 20 al día 24 del ciclo menstrual de la mayoría de las mujeres. Es entonces cuando, si se ha producido la fecundación, el blastocisto que ya tendrá unos 6-7 días, podrá implantar.
Fases de la Implantación
Una vez establecido el diálogo entre el embrión y el endometrio materno, da comiendo la implantación o anidación embrionaria, que suele tener lugar en el tercio medio de la cara posterior del útero.
- Eclosión: Sobre los días 5 y 6 de desarrollo, el embrión comienza a eclosionar hasta que se desprende de su zona pelúcida, la membrana externa proteica que lo protege.
- Aposición: Alrededor del 7º día después de la fecundación, el embrión busca su posición sobre el tejido endometrial para permitir más adelante la adecuada formación de la placenta.
- Adhesión: El trofoectodermo del blastocisto se adhiere al epitelio endometrial y queda unido gracias a la acción de las moléculas de adhesión.
- Invasión: En la fase conocida como invasión, las células de la capa externa del embrión (conocidas como células del trofoblasto) crean unas raíces celulares que penetran en el espesor del epitelio, quedándose ancladas firmemente en el mismo.
La implantación embrionaria es el proceso de penetración del blastocisto en el revestimiento del útero, que se produce unos días después de la fecundación. Este es el momento en que una mujer empieza a quedarse embarazada.
Factores que Influyen en la Implantación
Para que la implantación se produzca deben darse ciertos factores que no podemos controlar, como ya hemos comentado. Es necesario que se cree el ambiente uterino adecuado, donde el endometrio y el embrión puedan interactuar.
A continuación, vamos a comentar los factores más importantes para que tenga lugar la implantación de un embrión y con ello se consiga el embarazo.
Factores relacionados con el embrión
Para que un embrión pueda unirse al endometrio, es necesario que se encuentre en estadio de blastocisto. En este momento de su desarrollo, cuenta con unas 200-400 células y está formado por dos partes bien diferenciadas:
- Masa celular interna: es lo que finalmente dará lugar al embrión.
- Trofoectodermo: son las células más externas que formarán la placenta y otros anexos embrionarios.
Además, antes de la implantación el blastocisto también debe haberse desprendido de su zona pelúcida, la capa externa que lo rodea, y haber alcanzado su grado máximo de expansión: el blastocisto eclosionado.
Otro factor muy importante que determinará si hay implantación es la calidad embrionaria, la cual solamente puede evaluarse en los pacientes que se someten a un tratamiento de fecundación in vitro (FIV).
Factores relacionados con el endometrio
El endometrio es la capa más interna del útero, la cual se renueva en cada ciclo menstrual con el objetivo de alojar al embrión en el transcurso del embarazo. Por esta razón, si no tiene lugar la implantación, el endometrio se descama y se elimina cada mes en forma de menstruación.
A lo largo del ciclo menstrual, el endometrio se va engrosando poco a poco y va sufriendo cambios gracias a la acción de las hormonas sexuales femeninas: los estrógenos y la progesterona.
Para que pueda ocurrir la implantación embrionaria, es necesario que el endometrio se encuentre receptivo. Esto se consigue cuando su grosor endometrial se encuentra entre los 7-10 mm y su aspecto es trilaminar.
Además de esto, también es necesario que se expresen ciertas moléculas en el útero, como las citoquinas, integrinas, moléculas de adhesión y factores de crecimiento, que son las encargadas de mediar un estrecho diálogo con el embrión.
¿Qué Sucede Después del Coito?
De que el transporte del esperma sea correcto. Es decir que los espermatozoides sean capaces de navegar por sí solos a través de la vagina y del cuello del útero y llegar a la trompa de Falopio.
El moco cervical que protege la entrada del útero se hace más fino durante la ovulación precisamente para permitir la entrada de los espermatozoides, que pueden sobrevivir en este entorno hasta cinco días después de la eyaculación.
De que el óvulo que se deposite en la trompa sea de calidad y sea efectivamente depositado allí, en una zona de la trompa llamada unión ampolla-istmo donde reposa unas 30 horas.
De que, tras la ovulación, el óvulo encuentre al espermatozoide en 12 a 24 horas.
De que una vez fertilizado, se produzca una progresión del óvulo fertilizado (cigoto) en descenso hacia el útero.
De que el embrión, en los siguientes siete días, inicie un proceso llamado mitosis que lo transforma en un conglomerado de células (el blastocisto).
Si todas estas condiciones se cumplen y el blastocisto llega a un endometrio receptivo, la implantación se produce en varias fases de manera que se rompe la superficie externa del embrión y se coloca la parte de la masa celular interna mirando hacia el endometrio.
En un tratamiento de Fecundación in Vitro (FIV), ya sea con óvulos propios o de donante, para llegar a la implantación embrionaria, primero es necesario extraer los óvulos y fecundarlos en el laboratorio, con los espermatozoides de tu pareja o de un donante de semen.
Los días siguientes, por tanto, son una continuación en el desarrollo del embrión y un intento de implantarse en el endometrio.
Las fases individuales dependen las etapas de desarrollo de los embriones.
Es esencial asegurar una buena implantación embrionaria para que el embarazo se lleve a cabo.
Síntomas de la Implantación Embrionaria
Cuando estamos buscando el embarazo, le prestamos especial atención a todas las señales que nos envía nuestro cuerpo y queremos saber si son indicativas de que hemos logrado la gestación.
Uno de los síntomas que muchas mujeres presentan en los días cercanos a la implantación del embrión en el endometrio son los pinchazos. Entre los síntomas más frecuentes después de una transferencia embrionaria o de una inseminación artificial, encontramos los pinchazos abdominales. Pero… ¿Estos pinchazos son un indicativo de que se ha conseguido el embarazo?
Por tanto, vemos que los pinchazos pueden deberse a la implantación, pero no podemos confirmar el embarazo únicamente por haber tenido este síntoma, porque puede tener otras causas. La única manera de confirmar que hay embarazo es mediante el análisis de la hormona beta-hCG.
Los pinchazos abdominales no son el único síntoma que se relaciona con la implantación.
Como hemos comentado, una vez que el embrión invade el endometrio y penetra en él, se produce un pequeño sangrado conocido como sangrado de implantación. Este manchado es más ligero que el propio de la menstruación y, además, su duración es más corta. Sin embargo, muchas mujeres confunden el sangrado de implantación con el de la menstruación.
“Es lo más normal y la mujer no debe preocuparse si no lo tiene. Lo más frecuente es que no haya ningún sangrado en el proceso de implantación embrionaria. Un 70% de las mujeres no notan síntomas de este tipo. Entre el 25 o 30% de las gestantes sí presentan este sangrado. Se produce cuando el embrión llega al útero entre el 4º y 5º día de desarrollo, al invadir la capa más interna del útero, que es el endometrio. El embrión tiene que ir rompiendo vasos capilares pequeños para introducirse en ese endometrio. esto es lo que produce el sangrado de implantación.
Este sangrado se produce cuando finaliza el proceso de implantación embrionaria, entre 10 y 14 días después de la fecundación. Como hemos comentado, no todas las mujeres tienen sangrado de implantación; los especialistas calculan que se da aproximadamente una de cada tres embarazadas.
Además del sangrado, ¿hay algún otro síntoma de implantación embrionaria? Según este especialista, "los síntomas premenstruales de la mujer son muy similares a los del embarazo (mayor sensibilidad y turgencia en la mama, abdomen más distendido…).
Además del sangrado de implantación, otros síntomas pueden incluir:
- Cansancio y somnolencia
- Náuseas
- Pechos sensibles debido a los cambios hormonales
¿Qué Pasa Si el Embrión No Anida?
Entonces existen problemas de implantación: parejas cuyos embriones no consiguen implantarse.
- Gestaciones sin prueba de embarazo.
"La diferencia más importante -prosigue este experto- es la ansiedad por parte de las pacientes. Ellas ya saben que tienen más posibilidades de quedarse embarazadas porque han pasado por un tratamiento y están al acecho de cualquier síntoma. Por toda esta carga emocional, cualquier pequeño signo o síntoma se magnifica".
Factores Adicionales a Considerar
Para que la implantación se produzca deben darse ciertos factores que no podemos controlar, como ya hemos comentado.
Consume una dieta equilibrada rica en frutas, verduras, proteínas magras y granos enteros, ya que nuestra alimentación puede ser, en muchas ocasiones, clave para mejora nuestra fertilidad.
El estrés produce cortisol y esta hormona puede alterar la ovulación, por lo que no sólo dificulta la implantación, sino la fecundación. Mantener una rutina de ejercicio como andar, nadar o yoga, evitando los ejercicios de alta intensidad que pueden causar estrés físico.
Puede deberse a anomalías genéticas o cromosómicas, lo que hace que se tengan menos probabilidades de implantar correctamente. Puede que los días de la ventana de implantación que comentábamos antes se hayan desplazado, lo que provoca que el endometrio no esté receptivo para la implantación.
"Sí. Sabemos que una vez introducido el embrión dentro del útero empiezan a producirse una serie de movimientos uterinos que antes desconocíamos. El útero 'acuna' al embrión durante unas 4 o 5 horas y la implantación embrionaria depende de este proceso. Su objetivo es buscar el mejor sitio para que anide el blastocisto.
Esos movimientos uterinos involuntarios que se producen en las madres constituyen un antes y un después en la investigación de la implantación embrionaria. "Antes decíamos a las pacientes -indica este especialista- que guardaran reposo tras la transferencia embrionaria pero nos hemos dado cuenta de que esta recomendación no sirve. Los movimientos uterinos suceden siempre que introducimos el embrión en la cavidad uterina: hemos grabado todo este proceso en el curso de una investigación desarrollada por Institut Marqués y presentada en Londres en 2014. Su capa externa es el trofoblasto -de ahí se formará la placenta- y la cara interna es el amnioblasto, que forma el embrión. En los tratamientos de reproducción asistida este proceso es más sencillo. El embrión se transfiere a la cavidad endometrial cuando está precisamente en la fase de blastocisto.
"El embrión, al crecer, logra romper su capa de protección, denominada zona pelúcida. El embrión llega a la pared del endometrio materno; este fenómeno suele producirse entre los 6 y 10 días desde la fecundación.
Que el embrión no anide finalmente y sea expulsado por el organismo materno.
Un embrión es un ser vivo que se halla en las primeras fases de su desarrollo. Se suele extender desde la fecundación hasta que el organismo adquiere las características más específicas y distintivas de su especie. Hablamos de embrión humano desde el momento de la fecundación y/o concepción hasta el final de la octava semana. Es a partir de aquí cuando el embrión comienza a recibir el nombre de feto.
