Niños de Alta Demanda: Comprendiendo y Abrazando su Intensidad

El término "niño de alta demanda" fue acuñado por William Sears, un pediatra estadounidense que utilizó esta denominación para describir el comportamiento 'difícil' de su cuarta hija. Hoy en día, este concepto es ampliamente discutido, pero ¿cómo saber si tu hijo es un niño de alta demanda? ¿Cuáles son sus características distintivas?

Úrsula Perona, psicóloga infantil especialista en este tipo de niños muy movidos que reclaman atención constante, nos explica en detalle cómo reconocer su carácter y nos proporciona pautas para saber cómo actuar con ellos. Es fundamental recordar que cada niño es único, y no existe una fórmula educativa universal. Sin embargo, hay características comunes que los padres pueden identificar y abordar de manera específica con sus hijos.

Características Comunes de los Niños de Alta Demanda

Los niños de alta demanda comparten ciertos rasgos que los distinguen. A continuación, se detallan algunas de las características más comunes:

  1. Reclaman aprobación y contacto físico constante: Necesitan que los cojan, se duerman con ellos y les den cariño. En definitiva, estar cerca del adulto constantemente.
  2. Tienen bastante hiperactividad: Lloran mucho y duermen poco. El mínimo ruido les despierta, les cuesta conciliar el sueño y son muy inquietos.
  3. Agotan a cualquiera: No paran nunca y siempre quieren más, tienen mucha energía y absorben la energía de los demás. Cuidarlos resulta a menudo realmente agotador.
  4. Son difíciles de satisfacer: Todo es poco y siempre quieren más en todos los campos del día a día (tiempo, afecto, cariño, atención o explicaciones).
  5. Son impredecibles: Lo que ayer nos funcionó para calmar una rabieta o para conseguir que comiese, hoy ya no tiene el mismo efecto. Suele pasar que cuando los padres ya han encontrado las respuestas y parece que todo toma un cauce, aparecen nuevas preguntas y esas soluciones ya no sirven.
  6. Son hipersensibles: Son muy conscientes de lo que ocurre a su alrededor, los ruidos y estímulos del entorno pueden ser un reto y hacerles irritar con facilidad, pero lo que hoy parece asfixiante, el día de mañana puede ser una gran virtud y convertirle en una persona empática y sensible. Se sobresaltan fácilmente con los ruidos, les molesta cuando pierden el control del entorno y no soportan tener «un guisante bajo el colchón». Experimentan las emociones con mucha intensidad. Son vulnerables, intuitivos y perspicaces.
  7. No saben calmarse solos: Les cuesta contenerse y autorregularse, por lo que necesitan del otro para tranquilizarse. Es cierto que casi ningún bebé sabe calmarse solo, pero a menudo son capaces de quedarse dormidos estando tranquilos, o dejan de llorar por sí mismos si tardamos un poco en acudir por la razón que sea, y los bebés de alta demanda no lo hacen.
  8. Se alimentan con frecuencia: Sobre todo cuando son pequeños y se les da de comer, pero lo que realmente sienten no es la necesidad de alimento, sino de atención o de notar el contacto, esto les hace sentir confort. No lo hacen por hambre, sino porque necesitan sentirse protegidos.

¿Cómo tratar a los niños de alta demanda?

Además de las características mencionadas, los niños de alta demanda también pueden ser:

  • Intensos: Ponen energía en todo lo que hacen, al llorar, al comer, al reír, al protestar.
  • Exigentes: Cuando consideran que necesitan algo, lo piden para ayer. Son urgentes, no aceptan la negación y no suelen aceptar alternativa.
  • Sensibles a la separación: No aceptan a otros cuidadores, y a menudo ni siquiera aceptan al padre. Su ansiedad por la separación es intensa. Necesitan mucho contacto físico.
  • Inteligentes, despiertos y curiosos: «Esta característica es muy evidente desde los primeros meses», señala Úrsula Perona.
  • Ansiosos y preocupadizos.

¿Cómo Actuar con un Niño de Alta Demanda?

Es crucial entender que un bebé de alta demanda se convierte en un niño, adolescente y adulto de alta demanda. Esto no es negativo, pero requiere consideración durante la crianza para suavizar sus características y fomentar su evolución.

Aquí hay algunas estrategias clave para criar a un niño de alta demanda:

  1. Una forma de ser para siempre: Lo primero que debemos tener claro es que un bebé de alta demanda se convierte en un niño de alta demanda, adolescente y finalmente en un adulto de alta demanda. Esto no quiere decir que sea algo negativo, solo hay que tenerlo en cuenta durante la crianza y suavizar sus características, o tratar de que evolucionen hacia otras nuevas.
  2. Enseñarles a tolerar la frustración: Al ser tan sensibles e intensos se suelen frustrar con facilidad. Por este motivo, es importante guiarles para que aprendan a tolerar la frustración. Suelen ser muy concienzudos con todo lo que hacen y, si aprenden a llevar bien la frustración, conseguirán hacer todo lo que se propongan en su vida.
  3. Una ayuda muy necesaria: Cambiar de cuidador también puede ayudarnos en su educación. No pasa nada por admitir que no podemos con todo, los padres también somos humanos y necesitamos momentos de descanso y desconexión, esto nos hará volver con las pilas cargadas y abrir nuestras mentes.
  4. Sé positivo y afectuoso: Son muy sensitivos, lo perciben todo, por ello debemos evitar las palabras y frases negativas como “esto es imposible” o “no puedo más”, ya que pueden atribuirlas a ellos mismos. En lugar de esto, podemos acompañarlos en el plano emocional, ser positivos y sustituir los castigos, las etiquetas y las palabras negativas por afecto. Responder con calma, firmeza, amor y comprensión muchas veces es más eficaz que el más elaborado de los castigos. En lugar de resaltar los comportamientos negativos, es preferible hacerle ver lo estupendo que es cuando está siendo tranquilo, divertido o mimoso, y reforzar este tipo de comportamientos.
  5. Constantes y coherentes: Por otra parte, debemos ser constantes y coherentes con lo que le decimos a nuestros hijos y lo que luego hacemos. A veces estamos tan hartos de gritos que acabamos cediendo a las demandas de nuestro pequeño. Pero no podemos ceder a todo lo que nos reclama, o estaremos enviándole un mensaje equivocado que derivará en inseguridad y angustia para él.

Es fundamental recordar que estos niños no son hiperactivos, sino muy activos. Son normales, únicamente son más intensos y curiosos. No tienen ningún problema psicológico, ni tampoco son malos ni consentidos. Son personitas maravillosas, pero con una personalidad agotadora que suele complicar mucho su crianza.

Aquí hay algunos consejos adicionales:

  • El primer paso es asumirlo: Debemos interiorizar la idea de que no lo estamos haciendo mal y que al niño no le pasa nada malo. Sencillamente y debido a su naturaleza, necesita más atención y cariño. A partir de ahí, el camino es más fácil. Porque no todo es malo. El niño de alta demanda será un adulto muy interesante.
  • Respetemos cómo es y aprendamos qué es lo que necesita: Se nos olvida muchas veces que los niños son personas, que tienen días buenos y días malos. Que tienen estados de ánimo propios y complejos.
  • No intentar cambiarles, sino ayudarles a desarrollar todo su potencial. Como declara Úrsula Perona: “No será la maternidad o paternidad soñada.
  • No lo compares con nadie, ni con sus hermanos, si los tiene o con otro bebé, llámese vecino, sobrino, etc.

Si te sientes agotado física y mentalmente, es válido pedir la ayuda de un familiar o cuidador, eso te ayudará a liberar tensiones. Evitar el sentido de culpa que los padres pueden tener, pensando en que lo están haciendo mal. Se trata de un niño NORMAL con mayor dependencia de afecto y una gran inteligencia y sensibilidad.

Es necesario tener dosis extra de paciencia, y satisfacer sus necesidades emocionales. Si piden afecto, es porque lo necesitan. Si necesitan atención o mimos, hay que dárselos. No comparar con el resto de niños. Muy importante tener rutinas establecidas de anticipación sobre lo que puede pasar.

Tabla resumen de características y estrategias

Característica Estrategia
Alta demanda de contacto físico y atención Brindar afecto y cercanía, establecer rutinas de contacto físico (abrazos, juegos)
Hiperactividad e inquietud Fomentar actividades que canalicen su energía, establecer horarios de sueño regulares
Dificultad para satisfacer sus necesidades Establecer límites claros y realistas, ofrecer opciones y alternativas
Impredecibilidad Ser flexible y adaptable, anticipar cambios y preparar al niño
Hipersensibilidad Reducir estímulos ambientales, crear un ambiente tranquilo y seguro
Dificultad para calmarse solos Enseñar técnicas de relajación, ofrecer consuelo y apoyo emocional
Alimentación frecuente Establecer horarios de comida regulares, ofrecer opciones saludables
Dependencia del adulto Fomentar la autonomía gradualmente, establecer límites claros y seguros

Háblale de emociones desde muy bebé, con un lenguaje que entienda y que pueda utilizar para ir describiendo cómo se siente.

Desde 3Ducktors os recomendamos este libro de la Psicóloga Ursula Perona: Hijos De Alta Demanda.

A menudo, poner nombre a aquello que nos sucede nos hace estar más tranquilas y empezar a disfrutar o a vivir las cosas de manera positiva. Y durante la maternidad, poder poner nombre a las cosas es de muchísima utilidad, sobre todo cuando una situación nos pilla por sorpresa o cuando las expectativas nada tienen que ver con la realidad.

Si tu niño o niña es absorbente, perseverante e insistente. Si no sabe jugar solo y necesita a mamá o papá para entretenerse. Si pide constante aprobación y contacto. Si cuando te alejas manifiesta sentimientos de inseguridad o miedo. Si tiene conductas de hiperactividad, siempre con energía muy activa, muy intenso en lo que hace y resulta impredecible. Son críos muy intensos, movidos y sensibles, con una personalidad arrolladora que a menudo agota y desconcierta a los padres. No tienen ningún problema psicológico, ni tampoco son malos ni consentidos. Son personitas maravillosas, pero con una personalidad agotadora que suele complicar mucho su crianza.

En resumen, tu bebé puede ser o estar siendo de muchísimas maneras, hay pocas crianzas fáciles y la gran mayoría requieren de adaptación y aprendizaje por los cuatro costados.

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