Santiago el Mayor y Juan el Evangelista, conocidos como "los hijos de Zebedeo", fueron dos de los doce apóstoles de Jesús y figuras centrales en el Nuevo Testamento. Su historia, desde sus raíces como pescadores hasta su papel fundamental en la difusión del cristianismo, es un relato de fe, dedicación y transformación.
¿Quién era Zebedeo?
Zebedeo, el padre de Santiago y Juan, era un pescador de Galilea. Su patria, la ribera del pequeño «mar» de Galilea. Tenía una barca, por lo menos, en propiedad y «jornaleros» a su servicio. Los pescadores se «asociaban» entre sí; la familia Zebedeo trabajaba en colaboración con la familia de Jonás. No sabemos mucho más de Zebedeo, pero sí que era un hombre de negocios y que su esposa se llamaba María Salomé.
Zebedeo pertenecía a la categoría que llamamos hoy «patronos», aunque esta terminología no encaja en la situación social de aquel tiempo en Palestina. Lo de menos era la venta directa; industrias de salazón preparaban el pescado para ser exportado a cualquier rincón del mundo de entonces.
O sea que Zebedeo había entregado al servicio del Señor sus hijos, su esposa y, a través de ella, parte, por lo menos, de sus bienes.
La Llamada de los Hijos de Zebedeo
Juan, y seguramente también Jacobo, marcharon lejos, donde el Jordán entra en agonía cerca del Mar Muerto. Se hicieron discípulos de un gran profeta, llamado también Juan, por sobrenombre «el bautizador». La escuela era dura: mucha oración y mucha penitencia.
El evangelio nos dice que Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, formaron junto a Pedro el grupo de los discípulos predilectos de Jesús. Con él estaban cuando resucitó a aquella niña, hija de Jairo. Con él estaban en el monte cuando se transfiguró y les mostró su gloria. Como se ve, habían tenido muchas oportunidades para conocer el espíritu de su Maestro.
La primera generación cristiana fue justa con el heroico padre, inmortalizando su nombre. Hasta Salomé resultó ser nada más que «la madre de los hijos de Zebedeo».
El nombre de Santiago (o Sant-Yago) puede inducir a engaño a quienes ignoran su origen. Era hijo de Zebedeo y de Salomé. Y con su hermano Juan fue llamado muy pronto al seguimiento de Jesús. ¿Por qué le siguieron con tan rápida decisión? ¿Deseaban alcanzar el poder y la gloria? Ésas son algunas de las preguntas que nos asaltan en la celebración de la fiesta de este “hijo del trueno”.
Ambos trabajaban juntos como pescadores en el lago Tiberíades y dejan esta actividad para incorporarse al grupo de los primeros discípulos de Jesús, a quien los uniría un cierto grado de parentesco y amistad, tal y como se discute desde antiguo sin resultados concretos. Los dos son escogidos por el que consideran el Hijo de Dios a formar parte de su grupo de doce apóstoles.
Su Llamamiento «Pasando más adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que estaban con su padre en la barca, remendando las redes, y los llamó también. Ellos, dejando enseguida la barca y a su padre, lo siguieron.
El Carácter de los Hijos de Zebedeo
La estrecha relación entre los hermanos Zebedeo y de estos con Jesús también parece evidenciarse cuando le piden abiertamente ciertos privilegios en el futuro reino de los cielos, aunque la respuesta, entre críptica y evasiva, no les dé esperanzas. Este suceso, por cierto, confirmaría el carácter decidido y vehemente de los Zebedeo, motivo por el que Jesús les da el sobrenombre de Boanerges [hijos del Trueno]. Podría ser también indicativo del fuerte afán religioso de los hermanos.
Santiago el Mayor, el último en la mesa, se sitúa frente a Judas Iscariote, y muestra su carácter de Bonaerges, el Hijo del Trueno, al increpar con la mirada y con el airado gesto de su mano alzada al traidor que se marcha.
A lo largo de la primera planta del Museo Centro Gaiás descubrimos a Santiago, hijo de Zebedeo y Salomé, hermano de Juan Evangelista, y primo de Jesús, que lo proclamó ‘el hijo del Trueno’ por su temperamento y fuerte carácter. Nacido como pescador, fue uno de los primeros en recibir la llamada de Jesús y pasó a ser uno de los Apóstoles.
En Compostela es el Apóstol. En Galilea, el hijo de Zebedeo. En Jerusalén, el Mayor. Y para Jesús, el hijo del Trueno.
Santiago el Mayor: El primer apóstol mártir y patrón de España
El Papel de Santiago y Juan en la Vida de Jesús
Sobre todo, los dos hermanos figuran, junto con Pedro, como los más próximos a Jesús. Los evangelios ofrecen numerosos ejemplos de esa relación preferente con el maestro: están entre los escogidos para ver la resurrección de la hija de Jairo, para presenciar su transfiguración como Hijo de Dios y para acompañarlo en la oración en el huerto de Getsemaní, poco antes de ser detenido para su crucifixión.
Del grupo de los elegdios, junto a su hermano Juan y Simón Pedro, estuvo en momentos clave de la vida de Jesús como la Última Cena o la oración en la Huerta de los Olivos en Jetsemaní, como evidencia la figura del Santiago el Mayor Apóstol, procedente del Museo Nacional de Escultura de Valladolid.
«Seis días después, Jesús tomó a Pedro, Jacobo y Juan, y los llevó aparte a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos» (Me 9:2-8)
«Vinieron, pues, a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que yo oro.
Testigo de la aparición a orillas del lago de Tiberíades y la pesca milagrosa. «Después de esto, Jesús se manifestó a sus discípulos junto al mar de Tiberíades de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás llamado el Dídimo, Natanael el de Caná de Galilea, Santiago y Juan, y otros dos de sus discípulos.
Cuando ya iba amaneciendo, se presentó Jesús en la playa; mas los discípulos no sabían que era Jesús. Entonces aquel discípulo a quien Jesús amaba dijo a Pedro: ¡Es el Señor!
El Ministerio de Juan Después de Jesús
Después de Cristo, Juan mantendría e incrementaría esta influencia en los primeros tiempos de la Iglesia, en tanto que Santiago el Mayor habría continuado el camino contrario, al menos si nos atenemos a los textos bíblicos, la fuente más próxima.
San Pablo llega a considerar a Juan una de las tres columnas de la Iglesia inicial, junto con Pedro y un inconcreto Santiago que se identificaría con el considerado como el hermano del Señor o Santiago el Justo. Las palabras de Pablo las confirmaría la gran actividad que Juan parece desplegar en Jerusalén y en otros lugares próximos tras la muerte de Cristo y las alusiones que los historiadores antiguos hacen a su supuesta estancia e intensa actividad en Éfeso, en la actual Turquía, ciudad que transformaría en uno de los primeros centros del naciente cristianismo y donde se convertiría, siempre con las dudas pertinentes establecidas por distintos exégetas, en uno de los autores del Nuevo Testamento, como responsable del cuarto Evangelio, tres cartas y el Apocalipsis.
La fecha de la muerte de San Juan la ha situado algún estudioso entre los años 98 y 100, lo que difícilmente lo haría coincidir con uno de los apóstoles de Jesús. También se han citado otras dos más lógicas: los años 62 ó 70. Se ha llegado a decir que sufrió martirio al mismo tiempo que su hermano Santiago, hacia el año 44, pero esto parece muy improbable.
El Martirio de Santiago y su Legado
Santiago fue el primero de los apóstoles que derramó su sangre por Jesucristo, según los Hechos, 12, 1-2, al decir: » Por aquel tiempo, el rey Heredes echó mano a algunos de la iglesia para matarlos. Con respecto a este hecho, cuenta una leyenda que su denunciador, después de quedar verdaderamente asombrado por la fortaleza de Santiago para confesar su fe y morir por ella, cuando iba camino del martirio, se fue hacia él solicitándole perdón. Santiago respondió dándole el beso de la paz.
Según la tradición fue enviado a predicar a la península por Pedro a causa de una inspiración que éste recibió del Espíritu Santo. El cuerpo del discípulo de Jesús, fue llevado por sus seguidores a Galicia y enterrado en un lugar llamado Liberodunum, donde levantaron un mausoleo, cuya existencia fue conocida por dos cristianos españoles.
Tras la muerte de Cristo, Santiago sería uno de los elegidos para predicar el Evangelio tras el Pentecostés, llevando su oración a Hispania, salpicada de seguidores y milagros, e iniciando así el camino que lo convertiría en Santo. De vuelta a Judea, Santiago sería condenado a muerte y decapitado por orden del rey Herodes Agripa I, iniciando así su último viaje, la Translatio.
Concretamente, se dirigió a la península ibérica, al noroeste. predicando su fe en el reino de Gallaecia, la actual Galicia. según cuenta la tradición cristiana, se le apareció la Virgen María. dejó una columna de jaspe, conocida por todos como «el Pilar». Pilar, patrona de Aragón. Apóstoles para que estén cerca de ella en sus últimos días. ejecutado por orden del emperador Herodes Agripa en el año 44 d.C. persecuciones a los cristianos. asemeje tanto a una espada.
depositan y construyen una sepultura en el bosque de Liberum Donum. unas estrellas en movimiento en el cielo. internarse en el bosque, se topa con una tumba de mármol y un pequeño altar. restos del Apóstol.
Mapa del Camino de Santiago
El Camino de Santiago
Pero ¿quién fue la persona por la que cada año llegan a Galicia miles de peregrinos? Dar respuesta a esta incógnita es el que pretende la primera parte de la exposición Camino. El origen, que ofrece un viaje al pasado, una vuelta al origen, a la Palestina del siglo I d. C, para desvelarnos quién fue el hombre, el santo, el mito.
seguirían cientos y miles en años posteriores y hasta el día de hoy. de España y manda construir un gran templo en su honor en esa misma zona. Orden de Santiago. Compostela de posibles asaltos en el camino, entre otros peligros.
tuvieron que ser trasladados en varias ocasiones. cubículo en la parte posterior del altar mayor donde esconder sus restos.
