En este artículo, exploraremos los siete sacramentos de la Iglesia Católica de una manera que los niños puedan entender y apreciar. Con esta guía, los pequeños aprenderán a amar y a desear cada uno de los sacramentos, y en especial el Bautismo, la Penitencia y la Eucaristía. Este pequeño libro enseña a los niños qué es y cómo se celebran los sacramentos, los gestos y las palabras que se realizan al recibirlos, así como quién y qué es el Espíritu Santo.
En este libro vamos a aprender muchas cosas de los sacramentos: ¿cuándo habló Jesús de ellos por primera vez, para qué sirve cada uno de ellos, cómo podemos hacer para recibirlos muy bien y aprovecharlos al máximo? Así conseguiremos vivir siempre muy cerca de Dios y de su Iglesia.
LOS 7 SACRAMENTOS #catecismo #sacramentos #catholic
Los Siete Sacramentos representados en una obra de arte.
¿Qué son los Sacramentos?
Los sacramentos son signos sensibles y eficaces de la gracia, instituidos por Cristo y confiados a la Iglesia, a través de los cuales se nos otorga la vida divina. Cada uno de los siete sacramentos -bautismo, reconciliación (la confesión), eucaristía (la comunión), confirmación, matrimonio, orden sacerdotal y unción de los enfermos- está explicado mediante textos sencillos e ilustraciones representativas. Con este libro los niños podrán conocer la respuesta a preguntas como: ¿cuáles son las partes de la eucaristía?, ¿cuál es la misión del confirmado?, ¿cuál es el origen del matrimonio?, ¿cómo se celebra el bautismo?, etc. Además las últimas páginas incluyen vocabulario relacionado con los sacramentos para que los niños puedan comprenderlos mejor.
Lista de los Siete Sacramentos:
- Bautismo: Nos hace hijos de Dios a imagen de Jesús y miembros de la Iglesia.
- Confirmación: Es un gesto de bendición. Jesús fue ungido con el Espíritu Santo, los cristianos somos ungidos con el crisma. El crisma es un aceite perfumado y consagrado por el Obispo, signo de fuerza, salud y alegría.
- Eucaristía: Es el sacrificio mismo del Cuerpo y de la Sangre del Señor Jesús, que Él instituyó para perpetuar en los siglos, hasta su segunda venida, el sacrificio de la Cruz, confiando así a la Iglesia el memorial de su Muerte y Resurrección. Es signo de unidad, vínculo de caridad y banquete pascual, en el que se recibe a Cristo, el alma se llena de gracia y se nos da una prenda de la vida eterna.
- Penitencia (Reconciliación): Cristo instituyó este sacramento para la conversión de los bautizados que se han alejado de Él por el pecado.
- Unción de los Enfermos: Con el sacramento de la Unción de enfermos la Iglesia acude en ayuda de sus hijos, que empiezan a estar en peligro de muerte por enfermedad grave o vejez. El sacramento de la Unción de enfermos proporciona al cristiano gracia para vencer las dificultades inherentes al estado de enfermedad grave o vejez.
- Orden Sacerdotal: Es aquel mediante el cual, la misión confiada por Cristo a sus Apóstoles, sigue siendo ejercida en la Iglesia hasta el fin de los tiempos.
- Matrimonio: La alianza matrimonial del hombre y de la mujer, fundada y estructurada con leyes propias dadas por el Creador, está ordenada por su propia naturaleza a la comunión y al bien de los cónyuges, y a la procreación y educación de los hijos. Jesús enseña que, según el designio original divino, la unión matrimonial es indisoluble: «Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre» (Mc 10, 9).
Infografía que resume los siete sacramentos.
Sacramentos de Iniciación Cristiana
El primer sacramento de la iniciación recibe, ante todo, el nombre de Bautismo, en razón del rito central con el cual se celebra: bautizar significa «sumergir» en el agua; quien recibe el bautismo es sumergido en la muerte de Cristo y resucita con Él «como una nueva criatura» (2 Co 5, 17). Se llama también «baño de regeneración y renovación en el Espíritu Santo» (Tt 3, 5), e «iluminación», porque el bautizado se convierte en «hijo de la luz» (Ef 5, 8).
En la Antigua Alianza, los profetas anunciaron que el Espíritu del Señor reposaría sobre el Mesías esperado y sobre todo el pueblo mesiánico. Toda la vida y la misión de Jesús se desarrollan en una total comunión con el Espíritu Santo. Los Apóstoles reciben el Espíritu Santo en Pentecostés y anuncian «las maravillas de Dios» (Hch 2,11). Comunican a los nuevos bautizados, mediante la imposición de las manos, el don del mismo Espíritu.
La Eucaristía es el sacrificio mismo del Cuerpo y de la Sangre del Señor Jesús, que Él instituyó para perpetuar en los siglos, hasta su segunda venida, el sacrificio de la Cruz, confiando así a la Iglesia el memorial de su Muerte y Resurrección.
Sacramentos de Curación
Puesto que la vida nueva de la gracia, recibida en el Bautismo, no suprimió la debilidad de la naturaleza humana ni la inclinación al pecado (esto es, la concupiscencia), Cristo instituyó este sacramento para la conversión de los bautizados que se han alejado de Él por el pecado.
Con el sacramento de la Unción de enfermos (antes conocido como Extrema Unción) la Iglesia acude en ayuda de sus hijos, que empiezan a estar en peligro de muerte por enfermedad grave o vejez. El sacramento de la Unción de enfermos proporciona al cristiano gracia para vencer las dificultades inherentes al estado de enfermedad grave o vejez.
Sacramentos al Servicio de la Comunidad
El sacramento del Orden es aquel mediante el cual, la misión confiada por Cristo a sus Apóstoles, sigue siendo ejercida en la Iglesia hasta el fin de los tiempos.
Para las necesidades sociales de la Iglesia y de la comunidad civil, Jesucristo instituyó el Orden sacerdotal y el Matrimonio, ordenados a la salvación de los demás; por eso se les conoce como sacramentos al servicio de la comunidad. La alianza matrimonial del hombre y de la mujer, fundada y estructurada con leyes propias dadas por el Creador, está ordenada por su propia naturaleza a la comunión y al bien de los cónyuges, y a la procreación y educación de los hijos. Jesús enseña que, según el designio original divino, la unión matrimonial es indisoluble: «Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre» (Mc 10, 9).
