El moco cervical es una secreción producida por el cuello uterino que varía en cantidad y consistencia según la fase del ciclo menstrual. Durante los días fértiles, su función es facilitar el paso y la supervivencia de los espermatozoides. El moco cervical es una herramienta natural clave para identificar los días fértiles en el ciclo femenino.
El cuello uterino o cérvix uterino es la parte inferior del útero y el canal de acceso de los espermatozoides a la cavidad uterina. Debido a su localización y su estructura, puede actuar como barrera a la entrada de bacterias y agentes patógenos. El cérvix mide entre 3 a 4 cm de longitud y 2,5 cm de diámetro. Sin embargo, en el momento del parto puede sufrir un aumento de hasta 10 cm en el proceso de dilatación.
El moco cervical o moco del cuello uterino es una secreción producida dentro del cérvix. Las diferentes hormonas que regulan el ciclo menstrual femenino producen cambios en la consistencia y aspecto del moco del cuello uterino.
El moco cervical tiene una textura espesa y blanquecina que se va aclarando y haciéndose más abundante según se acerca el día de la ovulación. Además, a medida que este día se aproxima, el moco cervical se hace más fluido y elástico. Estas modificaciones facilitan y permiten el ascenso de los espermatozoides por el cuello del útero.
Esta versatilidad en los cambios del moco cervical otorga al cuello del útero una función como aduana biológica, permitiendo en ciertos momentos del ciclo menstrual el paso de espermatozoides y en otros no. Por tanto, su baja calidad, excesiva viscosidad o pequeña cantidad puede constituir un factor de infertilidad femenina al suponer un obstáculo para el paso de los espermatozoides.
Tipos de Moco Cervical
Existen varios tipos de moco cervical que reflejan las diferentes fases del ciclo menstrual. El flujo clara de huevo es característico del moco de ovulación. El flujo en ovulación es el mejor indicador natural para reconocer los días fértiles. Es importante diferenciar el moco cervical fértil del flujo habitual, que puede ser más opaco o menos elástico.
Indicadores de fertilidad. Moco Cervical.
Causas de Anomalías en el Moco Cervical
Existen algunos problemas relacionados con el moco del cérvix que pueden ser causa de infertilidad en la mujer. Estas alteraciones en el moco cervical se recogen bajo el nombre de moco cervical hostil y todas estas causas producirían una deficiencia en la interacción moco-semen.
Niveles bajos de estrógenos
Los estrógenos son la hormona responsable de producir los cambios necesarios para que el moco cervical pase a ser abundante, elástico y permeable a los espermatozoides. Si la mujer no presenta unos niveles de estrógenos suficientes, puede presentar un moco cervical escaso y poco elástico. Entre los principales motivos se encontrarían los siguientes:
- Deficiencias en los niveles hormonales: los cambios en el aspecto y cantidad del moco cervical los días previos a la ovulación se deben a los elevados niveles de estrógenos que tienen lugar durante esta fase del ciclo. Durante la ovulación, el moco cervical presenta una textura fluida y elástica que recuerda a la clara del huevo. Si los niveles de estrógenos son insuficientes, el moco cervical no tendrá la estructura y fluidez necesarias para dejar pasar a los espermatozoides al interior de la cavidad uterina.
- La edad: durante la vida fértil de la mujer, sus ciclos hormonales y su moco cervical van experimentando cambios significativos. En la primera etapa de la vida fértil, la calidad del moco cervical en el momento de la ovulación es mucho más acuosa y puede durar hasta 5 días. A medida que la edad de la mujer va avanzando, estos días donde se presenta un moco cervical óptimo para la fecundación se van reduciendo y, con ellos, también las opciones para conseguir el embarazo.
Los cambios hormonales que se detectan a lo largo de la vida fértil de la mujer influyen en la calidad del moco. A medida que la edad de la mujer avanza, las hormonas sexuales van descendiendo. Las mujeres que se encuentran en la menopausia presentan un moco cervical más compacto, escaso y poco elástico. Además, muchas de ellas tienen problemas de sequedad vaginal e irritación por una deficiente lubricación de las glándulas secretoras del cérvix.
Inflamación en la zona del cérvix
Infecciones de transmisión sexual como la Chlamydia o la Gonorrea, pueden producir inflamación en las células del cérvix. Esta inflamación puede hacer que las células se alteren y aumente el número de leucocitos (células blancas del sistema inmunológico) en la zona afectada.
Como resultado, esta inflamación puede producir problemas en el paso de espermatozoides por el canal del cérvix. Otras infecciones bacterianas pueden producir malestar y dolor en la zona genital. Además, la mujer puede presentar cambios en el color y olor de su moco cervical que le pueden alertar de la presencia de la infección. Este tipo de anomalías pueden producir cervititis y alterar el estado normal del moco cervical.
El virus del papiloma humano (VPH) es una infección de transmisión sexual que se caracteriza por existir diversas cepas de dicho virus con diferente sintomatología. Algunas cepas de este virus pueden producir verrugas genitales tanto en el hombre como en la mujer.
Otras cepas mucho más agresivas de este virus pueden pasar desapercibidas en los órganos sexuales externos, pero causar cáncer de cuello de útero. Es por ello que el tratamiento en caso donde la infección está muy avanzada es la cirugía de la zona afectada. Entre los tratamientos quirúrgicos más realizados en la zona del cérvix debido al VPH es la conificación, que se basa en la extirpación de las primeras capas de la mucosa cervical afectada por VPH. Esta intervención pueden alterar la segregación mucocervical.
Aparición de anticuerpos antiespermatozoides en el moco
Los anticuerpos son unas pequeñas moléculas que actúan como agentes protectores del organismo. Estos anticuerpos son producidos por el sistema inmunológico para detectar y defender al cuerpo de partículas extrañas y ajenas, como pueden ser virus y bacterias. Una vez localizada la célula invasora, esta será eliminada.
Una anomalía en el funcionamiento del sistema de defensa del cuerpo humano puede detectar a los espermatozoides como células invasoras y peligrosas. Por esta razón, el organismo puede crear anticuerpos antiespermatozoides que se unan a la célula espermática para su eliminación.
Estos anticuerpos antiespermatozoides pueden encontrarse en el moco cervical de algunas mujeres con este tipo de problema inmunológico. Como resultado, los espermatozoides no consiguen pasar el canal cervical, ya que son atacados por el sistema de defensa del organismo de la mujer. Dada esta situación, el especialista en fertilidad indicará la mejor opción reproductiva.
En condiciones normales, el semen presenta un pH que oscila alrededor del 7.5 (entre 7.2 y 8). Este ambiente neutro hace que los espermatozoides puedan sobrevivir en él durante largos periodos de tiempo.
Sin embargo, la vagina presenta un pH mucho más ácido, que se sitúa alrededor del 4.5. Este ambiente ácido que se encuentra de forma natural en el tracto femenino dificulta la supervivencia de los espermatozoides.
En condiciones donde el moco cervical se encuentra alterado por presentar un pH demasiado ácido, puede generar un ambiente demasiado hostil para que los espermatozoides sobrevivan en él.
Efectos secundarios de ciertos medicamentos
Algunos fármacos pueden tener un impacto en la calidad del moco cervical. Los más conocidos son los siguientes:
- Antihistamínicos y medicamentos para el resfriado: estos medicamentos tienen como objetivo reducir las secreciones de moco nasal. Sin embargo, las células secretoras del cérvix pueden verse afectadas por este tipo de medicación. A pesar de ello, su relación con la infertilidad está en entredicho, ya que su uso se reduce a cortos periodos de tiempo.
- Antidepresivos: pueden hacer que el cuello del útero se encuentre más seco y reducir la secreción de moco. Además, su uso también puede reducir la libido y, con ello, la frecuencia y calidad de las relaciones sexuales.
- Citrato de clomifeno: este fármaco que se usa frecuentemente en los tratamientos de inducción de la ovulación puede producir sequedad en el cuello del útero si se usa en dosis muy elevadas. Los expertos en reproducción asistida indican que el beneficio que puede aportar este medicamento en mujeres anovuladoras es más elevado que el perjuicio generado por la reducción de moco cervical. Además, este problema puede ser solucionado al ajustar el tratamiento a dosis menores.
Antes de empezar un tratamiento de reproducción asistida es esencial que la clínica tenga constancia de todos los fármacos que la paciente está tomando. Medicamentos que pueden parecer irrelevantes para la fertilidad pueden influir en el tratamiento de reproducción asistida.
Tratamientos para los problemas del moco cervical
Los tratamientos para mejorar la calidad del moco cervical son tan variados como las causas que lo alteran:
- La insuficiencia en el aporte de estrógeno se puede solucionar con medicamentos que contengan variantes del estrógeno (prescritos por el especialista). De esta forma, se fomentaría la producción de moco cervical.
- Las alteraciones del moco cervical debidas a infecciones vaginales o del cuello uterino deberán ser tratadas con antibióticos o antifúngicos prescritos por el especialista que restablezcan el buen funcionamiento de las células secretoras del cuello uterino.
- Las bajas secreciones que presentan algunas mujeres también pueden ser solucionadas con la ayuda de lubricantes para aliviar las molestias generadas en las relaciones sexuales.
- La presencia de anticuerpos antiespermatozoides y otros tipo de moco hostil (como cuando es demasiado ácido) que impiden el embarazo de forma natural pueden ser solventados mediante la inseminación artificial intrauterina.
En la inseminación artificial intrauterina se colocan los espermatozoides directamente en la cavidad del útero, precisamente para que no tengan que pasar por el canal del cuello uterino y el moco cervical.
El Flujo Vaginal y la Ovulación
El flujo vaginal o moco cervical cumple un papel muy importante en el sistema reproductivo femenino. El flujo vaginal se compone de una serie de secreciones generadas en el cuello uterino, las glándulas de Bartolini y el endometrio. La presencia de flujo inodoro, blanquecino o transparente es totalmente normal y no es síntoma de ninguna enfermedad o infección. Esto es lo que se denomina leucorrea por causas fisiológicas.
Justo después de la menstruación (fase lútea), la cantidad de flujo vaginal es escasa y éste tiene una textura más pegajosa. Por el contrario, conforme nos acercamos la ovulación, nuestra cantidad de flujo es mayor y el moco cervical se hace más elástico. El periodo de mayor producción de flujo vaginal es justo antes de la ovulación.
Sin embargo, si te has quedado embarazada durante tus días fértiles, notarás que tu flujo vuelve a aumentar. Además de con el embarazo, el aumento de flujo vaginal después de ovular puede relacionarse con infecciones u otros problemas. El flujo abundante durante varias semanas seguidas. El flujo es abundante y tiene un color amarillo intenso y un olor desagradable. Estos síntomas suelen indicar algún tipo de vaginosis bacteriana. El flujo es muy espeso, y tiene un color blanco o grisáceo, y olor fuerte. El flujo tiene un olor muy fuerte, color amarillo/verdoso y aspecto espumoso. Si notas que tu flujo vaginal tiene estas características puede ser un síntoma de tricomoniasis, una enfermedad de transmisión sexual causada por el parásito protozoario Trichomonas vaginalis.
De la misma forma, si estás embarazada y notas que tu flujo sufre cambios drásticos e inusuales de olor o textura, acude a tu médico.
Sangrado Durante la Ovulación
El sangrado al ovular o spotting ovulatorio es el que puede ocurrir hacia la mitad del ciclo menstrual, justo antes de la ovulación, cuando caen los niveles de estrógenos y el cuerpo lúteo no logra mantener los niveles adecuados de progesterona para mantener el endometrio. Esta variabilidad hormonal produce un ligero desprendimiento.
El sangrado intermenstrual es distinto al de la menstruación, mucho más leve y breve. El color del manchado del sangrado en la ovulación es variable, puede ser desde un tono rosado hasta un aspecto más oscuro y amarronado, indicativo de que es sangre más oxidada al llevar más tiempo en contacto con el aire.
Otras causas que pueden producir el sangrado
- Desequilibrio hormonal. La variabilidad mantenida de los niveles hormonales causa menstruaciones irregulares y hay una mayor probabilidad de sangrados intermenstruales.
- Uso de métodos anticonceptivos hormonales.
- Tomar antibióticos u otros medicamentos. Algunos medicamentos pueden interaccionar con los anticonceptivos hormonales.
- Pólipos endometriales o miomas. Uno de los síntomas de estas formaciones benignas es el sangrado entre reglas.
- Infecciones vaginales. El sangrado puede apreciarse tras mantener relaciones sexuales.
- Problemas de tiroides. El descontrol hormonal puede causar el manchado en la ovulación.
- Estrés. Un estado de ansiedad y tensión puede desencadenar un desajuste hormonal.
- Otras patologías más graves. El sangrado intermenstrual, sobre todo si es abundante, puede ser causado por la existencia de una lesión precancerosa o cancerosa.
Si el sangrado sucede dos o tres días después de mantener relaciones sexuales sin protección, puede ser una señal de embarazo y que no se trate de sangrado al ovular o spotting. Igualmente, el sangrado intermenstrual te indica cuando estás en la fase ovulatoria y puede orientarte si deseas quedarte embarazada.
Síntomas de la Ovulación
Son varios los síntomas que pueden indicar que estás ovulando, aunque algunas mujeres no notan ninguno de ellos. Pueden darse varios días antes, un día antes o el mismo día de la ovulación. Los más habituales son los siguientes:
- Mayor cantidad de moco cervical.
- Calambres o dolor en el costado en el que se va a producir la ovulación.
- Molestia o tensión en las mamas.
- Aumento del deseo sexual.
- Cambios de humor.
- La temperatura corporal aumenta entre 0,4ºC y 1ºC.
Es importante que conozcas todos estos cambios, que tú misma puedes experimentar, para ayudarte a saber cuáles son tus días fértiles.
En principio, el sangrado al ovular no debería constituir un motivo de preocupación. No obstante, si este sangrado es inusual o va acompañado de dolor, hay que descartar que la causa sea un problema de salud. Y, en cualquier caso, siempre es aconsejable consultar con el ginecólogo cualquier tipo de sangrado para cerciorarse de que todo está en orden.
