Reino Unido ha sido históricamente un país de referencia en la lucha por los derechos de las mujeres, con figuras como Mary Wollstonecraft y movimientos sufragistas pioneros.
Contexto Histórico y Feminismo en Reino Unido
Reino Unido es una de las cunas del feminismo moderno. De allí era Mary Wollstonecraft, la autora de “Vindicación de los Derechos de la Mujer”, un libro pionero escrito en 1792. Allí se puso en marcha también, de forma muy temprana, uno de los movimientos sufragistas más conocidos y combativos que ha habido. A la mayoría nos suena ese activismo para lograr el derecho al voto, a principios del siglo XX, con líderes como Emmeline Pankhurst, fundadora en 1903 de la “Unión Social y Política de Mujeres”. En 1866, hubo una petición formal al parlamento británico, firmada por unas 1.500 mujeres, pidiendo el voto.
Históricamente, Reino Unido ha llevado una ventaja importante en la lucha por la igualdad, algo que se ve también en ámbitos como el acceso a la educación a todos los niveles y al mundo profesional. Las mujeres han tenido que ir superando los mismos obstáculos allí que en otros sitios, pero se ha avanzado legalmente antes que en otros lugares.
Situación Actual y Desafíos Pendientes
Sin embargo, el movimiento feminista británico no tiene actualmente la fuerza y la capacidad de movilización que se observa en otros países. En rankings y comparativas de la situación de las mujeres, Reino Unido no suele aparecer entre los países más punteros. Aunque es un país democrático y rico, con igualdad legal en la mayoría de las cuestiones, persisten desigualdades flagrantes.
En el ranking del Foro Económico Mundial sobre Brecha de Género, Reino Unido aparece en el puesto 22 de los 146 países analizados. Hay ámbitos en los que la desigualdad es evidente y tiene aspectos sorprendentes.
Infrarrepresentación Femenina en Política
Aunque el Reino Unido ha tenido tres mujeres primeras ministras, ninguna precisamente feminista (Thatcher, Theresa May y Liz Truss), arrastra un problema evidente de infrarrepresentación femenina en política. Las mujeres son una cuarta parte dentro del Gobierno británico, y alrededor de un tercio en el Parlamento. En la Cámara Alta del Parlamento, la Cámara de los Lores, se mantiene una discriminación en el acceso a escaños hereditarios reservados a la nobleza, donde los varones tienen prioridad absoluta.
Desigualdad Laboral
Otro ámbito en el que el Reino Unido no suele puntuar bien es en la situación de las mujeres a nivel laboral. Hay leyes para evitar la brecha salarial, algunas de las cuales han derivado directamente de movilizaciones de mujeres trabajadoras, como la Equal Pay Act de 1970. A pesar de ello, un estudio del Bank Of America en 2021 indicaba que las mujeres venían cobrando de media en torno al 28% menos que los hombres, debido a la mayor presencia de hombres en puestos de más nivel y a que hay más mujeres en empleos a tiempo parcial.
En cuanto a las bajas de maternidad y de paternidad, la primera es de unos nueve meses retribuidos, y la de paternidad sólo de dos semanas. Esto implica que el cuidado del bebé recae principalmente en la madre. Un estudio reciente del Instituto de Estudios Fiscales dice que el 49% de estos hogares está en una situación de pobreza relativa, es decir, tiene ingresos que están por debajo del 60% de los ingresos medios en el Reino Unido.
Violencia Machista
Desde 2010, se han producido recortes en los servicios sociales que han afectado a los hogares monomarentales y a las redes de acogida y apoyo a mujeres víctimas de violencia machista. En 2022, se cifraron en 1.7 millones las mujeres víctimas de abusos domésticos sólo en Inglaterra y en Gales. Un estudio reciente reveló que los malos tratos se disparaban cuando había fútbol, especialmente cuando jugaba la selección inglesa y perdía, con un aumento del 38% en las agresiones.
Cada año hay unas 50.000 violaciones en el Reino Unido, y el “Censo de Feminicidios” registra un número elevado de asesinatos, con 110 en 2020. En 2010, por ejemplo, hubo 168.
Ley del Aborto: Diferencias Regionales
Reino Unido está formado por cuatro naciones constituyentes: Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte. Hay aspectos en los que hay diferencias importantes entre unas y otras, incluso a nivel legal.
- Inglaterra, Gales y Escocia: Desde 1967 es legal abortar hasta la semana 24 de embarazo, pero solo en determinados supuestos, como el riesgo para la salud física o mental de la embarazada.
- Irlanda del Norte: Hasta 2020, seguían vigentes leyes de 1861 y de 1945 que criminalizaban el aborto salvo riesgo inminente para la salud de la embarazada. En 2020 se aprobó una ley que permite el aborto libre hasta la semana 12 de embarazo, y hasta la semana 24 en caso de riesgo para la salud física y mental de la embarazada.
Hasta la aprobación de la ley en Irlanda del Norte, muchas mujeres y niñas norirlandesas tenían que desplazarse cada año a otras zonas del Reino Unido para abortar. Estas diferencias están relacionadas con el peso que tiene allí la religión.
Estudio sobre la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE)
Un estudio realizado mediante entrevista personal a 1.600 pacientes que se sometieron a una interrupción voluntaria del embarazo (IVE) arrojó los siguientes resultados:
- El 26,9% de las pacientes acudían por primera vez a un ginecólogo.
- El 84,3% de las pacientes no había comentado nada con sus padres.
- El 12,9% no lo comentaron a su pareja.
- El 76% se mostró partidario de la existencia de poder recurrir a la IVE y de que ésta esté regulada por ley.
El estudio concluyó que la reducción del número y la tasa de abortos requiere una concepción más abierta al sexo y a la sexualidad, fomentando el diálogo en el seno de la familia, en los centros escolares y la elaboración de completos programas de educación.
| Variable | Porcentaje |
|---|---|
| Pacientes que acuden por primera vez al ginecólogo | 26.9% |
| Pacientes que no informaron a sus padres | 84.3% |
| Pacientes que no informaron a su pareja | 12.9% |
| Pacientes a favor de la IVE regulada por ley | 76% |
Estos resultados reflejan que el aborto sigue siendo un tema tabú, a pesar de ser una realidad en aumento en la sociedad. La falta de diálogo abierto en las familias, escuelas y medios de comunicación, así como la falta de programas eficaces de educación sexual y sanitaria, contribuyen a esta situación.
Recomendaciones y Políticas para Reducir el Aborto
Las políticas para reducir el número y las tasas de aborto deben reconocer que la criminalización no impide el aborto, sino que incrementa los riesgos maternos. La aplicación de la ley (Acta del Aborto, 1967) en Inglaterra, Gales y Escocia supuso una reducción de la mortalidad materna debido al aborto criminal.
En sociedades con actitudes abiertas al sexo, diálogo en el seno de la familia, en la escuela y los medios de comunicación, la disponibilidad de programas de educación sexual y la accesibilidad a la anticoncepción se relacionan con las tasas de fertilidad, por lo que hay un número menor de embarazos.
Dentro de los programas de educación y prevención del aborto, es crucial asumir y concienciar a la sociedad de la existencia de esta realidad. El PP tiene mayoría absoluta en el Congreso de los diputados y en el Senado y, por lo tanto, está en condiciones de hacer una reforma a fondo de la legislación sobre el aborto, de acuerdo con lo que prometió en su programa electoral. Si no, queda como posible instancia el Tribunal Constitucional.
