Sofía y León Tolstói: Una Historia de Amor, Sacrificio y Legado Literario

La historia de Sofía Andréyevna Tolstói, cuyo nombre real es Sofía Andréyevna Behrs, es mucho más que la de una simple esposa. Nacida el 22 de agosto de 1843, Sofía fue la compañera de vida del gran escritor León Tolstói, madre de sus trece hijos y una figura clave en la creación de algunas de las obras más importantes de la literatura rusa.

Sofía Andréyevna Tolstói en la década de 1860

Un Matrimonio Marcado por la Pasión y la Inestabilidad

El 16 de septiembre de 1862, Sofía se comprometió con León Tolstói, casándose una semana después y estableciendo su residencia en Yásnaia Poliana. Fruto de dicho matrimonio fueron trece hijos, de los que solamente ocho llegaron a la edad adulta. León Tolstoi nunca aceptó el uso de métodos anticonceptivos.

Tolstói pensaba que al dejar al descubierto sus flaquezas humanas, haría que Sofía entendiera con quien se había casado y sabría entender las demandas de sus prácticas sexuales y sus posibles errores futuros. León Tolstói permitió leer a Sofía sus diarios de juventud en la noche de bodas. Como consecuencia de esto, Sofía comenzó a escribir un diario personal. Todas las noches se levantaba a escondidas para leer lo que su marido había escrito, como ya no se fiaba de Tolstoi.

Sofía era una mujer del siglo XIX, muy bien educada, de un origen notable, estaba preparada para ser una mujer ideal para el matrimonio con un genio como era León Tolstói. Sin embargo, León Tolstói era un hombre con cambios constantes e imprevisibles, donde las cosas adquirían o perdían un sentido en base a sus exigencias diarias, a sus ideas cambiantes, a su estado de ánimo y obsesionado por la escritura diaria, donde el aburrimiento no era posible y la inestabilidad constante. Se sabe, que tuvo como mínimo un hijo fuera del matrimonio. En el proceso de envejecimiento de Tolstói, su inestabilidad emocional aumentó. Sofía controlaba todo en la casa y la llevaba con mano de hierro, convirtiéndose en una mujer implacable y mandona. Se dedicó a educar con esmero a sus hijos, a los cuales adoraba y sufrió con gran intensidad la muerte de sus cinco hijos. Sofía siempre cuidó y amó a Tolstói con una gran pasión y esmero.

El Rol Crucial de Sofía en la Obra de Tolstói

Cuando escribió la gran novela “Guerra y paz”, Sofía escribía en su diario personal como colaboraba con su marido y decía “Todo lo que me lee me emociona tanto que casi se me saltan las lagrimas. Y eso no sé si eso se debe a que soy su mujer o a que realmente es bueno. Creó que más bien es esto último. A nosotros, a la familia lo único que nos reporta son los futuros trabajos, a mi me muestra una impaciente irritación, y últimamente empezaba a sentirme muy sola”. Sofía reconoce que llegó a copiar a mano hasta siete veces y con muy buena letra el manuscrito de “Guerra y Paz”.

Familia Tolstói en 1908

Una Mujer con Talento Propio

Sofía era una mujer que tenía un gran talento y habilidades para haber podido brillar con luz propia, pero vivió a la sombra de este gran escritor. Era una mujer como estamos viendo, de gran carácter y que nunca mostraba debilidad a pesar del ego de Tolstoi. Descubrió la fotografía en el año 1887 y se fascinó con ella. Ya de mayor descubrió el encanto por la música. Su diario nos cuenta de forma pormenorizada su vida. Sin embargo, se observan algunos lapsus de tiempo que vienen a coincidir con épocas donde sufrió fuertes depresiones y desaliento. En este diario podemos ver cómo eran las transformaciones anímicas de Tolstoi, que se mostraba insoportable en la intimidad.

Sofía era una mujer profundamente enamorada de su marido, era todo para él y nada para sí misma, es decir, era esposa a tiempo completo. Tolstói tuvo momentos personales muy críticos, donde desvariaba mucho y de forma continuada, introduciendo la violencia en el seno del matrimonio. Su diario se convierte de esta manera, en su fiel acompañante, en el que quedan reflejados sus desengaños conyugales, la ruda indiferencia del escritor ante los sentimientos de amor de ella. Tolstoi necesita una mujer simplemente para cubrir sus necesidades sexuales, pero esto le hace despreciarse a sí mismo por sentir este tipo de necesidades.

Sofía como Escritora: Su Respuesta a Tolstói

Hasta hace poco no se sabía que Sofía escribió un breve relato en contraposición a esta obra de su marido y que fue encontrada entre los documentos del museo Tolstoi en Moscú. Se titula “The Kreutzer sonata variation” y dice “No sé porque todos relacionan Sonata a Kreutzer con nuestra vida de casados pero es lo que ha ocurrido. Esta obra de León Tolstói estuvo censurada pero Sofía se trasladó a San Petersburgo para conseguir del zar Alejandro III que la dejara publicar, ya que el texto no iba en contra del matrimonio. También escribió ¿De quién es la culpa? Cuenta la historia de Ana una joven educada que cree que en el matrimonio como la unión de almas gemelas en cuerpo y espíritu. Su vida no va por buen camino y es entonces cuando aparece Bejmetev que era un amigo de la familia y dispensa todas las atenciones a Ana, mientras que el príncipe vive un ataque de celos. Ana y Bejmetev tienen los mismos gustos e incluso ambos se fijan en los mismos párrafos del autor romántico francés Lamartine. Bejmetev llega a su alma, pero no a su cuerpo y no tienen relaciones físicas, lo cual no impide el delirio de locura del príncipe.

Los Últimos Días de Tolstói y el Legado de Sofía

En su última etapa de vida vestía solamente con un sayal tal como lo hacían los campesinos y se dejo barba larga. Antes de huir de su casa camino a la muertes dirigió esta despedida a Sofía “Tú le has dado al mundo cuanto has podido: un gran amor maternal y un gran espíritu de sacrificio. Tolstói se fuga de su casa sin avisar a nadie salvo el acompañamiento de su hija Sasha. Padecía de neumonía y tenía una fiebre que rondaba los 40º. Ambos atravesaron los campos helados en un trineo hasta la estación de tren donde intentan pasar desapercibidos, pero esto no sucede porque todos conocían a Tolstoi. Montó en el tren en un vagón de segunda clase. Todos fueron a saludarle e incluso los fotógrafos estaban esperándole. Muere el veinte de noviembre de 1910 rodeado de su médico y de un grupo de seguidores liderados por Chertkov.

La historia de Sofía hubiera pasado sin relevancia alguna salvo por ser la esposa de León Tolstoi. Su hija Tatiana escribió un libro sobre su madre titulado “Sobre mi padre”. Para escribirlo usó los diarios de sus padres, así como cartas, fotografías etc. Sofía muere en 1919 y logra imponerse a la maraña de intereses que había ido tejiendo a sus espaldas su marido. El régimen soviético ensombreció la memoria de Sofía. Sus diarios y las fotografías solo aparecieron a la luz pública cuando el sistema soviético se derrumba.

Cuando Tolstói decidió fugarse de su casa en 1910, fueron Sasha y su médico los que le acompañaron en su huida, un periplo patético porque el escritor, de 82 años, estaba muy enfermo de neumonía. Falleció pocos días después, en la estación de Astápovo. Sasha, implacable, no permitió entrar a su madre en la habitación del jefe de estación en la que el genio agonizaba hasta que éste hubo perdido la conciencia. Sofia sobrevivió a su esposo nueve años más, durante los cuales Sasha acabaría reconciliándose con ella.

Sofía Andréyevna Tolstói fue una mujer compleja y multifacética, cuya vida estuvo intrínsecamente ligada a la de su famoso esposo. A través de sus diarios y su propia obra literaria, Sofía emerge como una figura valiosa por derecho propio, una mujer que luchó por encontrar su propia voz en un mundo dominado por un genio literario.

Lo Que Tolstói Descubrió Sobre El Sufrimiento Humano — León Tolstói

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