¿Es Seguro el Uso de Leche de Magnesia Durante la Lactancia?

La seguridad de los medicamentos durante la lactancia es una preocupación común para las madres. Este artículo aborda el uso de la leche de magnesia durante este período, analizando sus componentes, efectos y precauciones necesarias.

¿Qué es la Leche de Magnesia?

La leche de magnesia es un medicamento con doble acción: laxante y antiácida. Se utiliza para:

  • Efecto antiácido: Alivia la hiperacidez estomacal, especialmente después de las comidas o antes de acostarse.
  • Efecto laxante: Atrae agua al intestino, facilitando la formación de heces blandas y aliviando el estreñimiento ocasional.

El magnesio se absorbe poco y con lentitud, actuando como laxante osmótico salino. Atrae agua hacia la luz intestinal proporcionando la formación de masa de heces blandas.

Puede tomarse directamente o mezclarse con agua, zumo o infusiones.

Consideraciones Durante la Lactancia

El magnesio se excreta en pequeñas cantidades por la leche materna, pero no se han observado alteraciones en los lactantes.

Si está embarazada o en periodo de lactancia, cree que podría estar embarazada o tiene intención de quedarse embarazada, consulte a su médico o farmacéutico antes de utilizar este medicamento.

Riesgos y Precauciones

  • Insuficiencia Renal: Contraindicado en I.R. grave por riesgo de hipermagnesemia. En I.R. Precacuión.
  • Interacciones Medicamentosas: Disminuye la absorción de: atenolol, anticolinérgicos, ác. fólico, quinolonas, antihistamínicos H2, fosfatos orales, sales de Fe, tetraciclinas, digoxina, fenitoína, captopril, ketoconazol, fenotiazinas, penicilamina, indometacina, clordiazepóxido, ác. alendrónico y ác.
  • Uso Crónico: Evitar uso crónico: si síntomas empeoran o persisten tras 7 días de tto.; si estreniñiento crónico no orgánico, no mantener tto. antiácido más de 2 semanas sin control médico, ni en niños < 12 años (puede enmascarar síntomas de procesos iabdominales agudos como apendicitis, etc.); si I.R. no grave, monitorizar electrolitos en sangre; especial control en enf.

Lea todo el prospecto detenidamente antes de empezar a tomar este medicamento, porque contiene información importante para usted.

Siga exactamente las instrucciones de administración del medicamento contenidas en este prospecto o las indicadas por su médico o farmacéutico.

Debe consultar a un médico si empeora o si no mejora después de 7 días de tratamiento.

Estreñimiento en Bebés y Leches de Fórmula

El estreñimiento es un trastorno muy común en los bebés y se caracteriza por la presencia de deposiciones poco frecuentes, dolorosas o con heces duras y de gran calibre que necesitan una tensión excesiva para ser evacuadas.

La leche de fórmula puede ser una de las causas de estreñimiento en el bebé. Así mismo, en el caso de haber iniciado ya la alimentación complementaria, procurar una dieta variada pobre en alimentos que favorezcan el estreñimiento (p. ej., arroz, manzana, plátano o zanahoria) y rica en los que mejoran el tránsito intestinal (p.

Cuando la prevención falla, el principal consejo ante un estreñimiento mantenido en bebés es acudir al pediatra.

En bebés con estreñimiento, tránsito intestinal lento o disposiciones duras, las leches de fórmula antiestreñimiento pueden ser una buena opción al regular el tránsito intestinal gracias a su perfil en minerales y carbohidratos (solo lactosa) específico.

Consideraciones Adicionales sobre la Lactancia Materna

Mitos y Realidades sobre la Menstruación y la Lactancia

Cuando hablamos de mitos sobre la lactancia, los que están relacionados con la regla son de lo más habitual.

Existe mucho miedo a que con la reaparición de la regla la lactancia se termine o la leche se seque y la relación entre la menstruación y la lactancia materna es una de las consultas que más recibimos.

Después del parto se producen unas pérdidas llamadas loquios.

Esos sangrados no tienen porqué durar toda la cuarentena, ni mucho menos.

La intensidad de la lactancia y el tiempo posparto afecta la ocurrencia de la ovulación.

Amamantar de manera frecuente, a demanda, de día y de noche.

La prolactina se produce en la hipófisis, en el centro del cerebro, e inhibe la ovulación.

Pero no es infalible.

Y en ocasiones, a pesar de amamantar de día y de noche y tener presente el resto de consideraciones, la regla reaparece muy pronto.

Si das el pecho, es muy probable (si sigues las indicaciones anteriores) que no la veas los primeros seis meses.

A partir de aquí y con el inicio de la alimentación complementaria es más probable que se produzca el regreso de la regla.

No existe “la normalidad” y es un misterio saber cuando va a volver la regla.

Por lo que sabemos, no debería producirse una bajada de producción.

Pero muchas madres relatan que sí la perciben, lo que les suele angustiar mucho.

Para algunas mujeres, la disminución del suministro de leche y la sensibilidad del pezón asociada son un reto mensual.

Se plantea un tratamiento para estos síntomas asociados con el regreso de los períodos, agregando un suplemento de calcio / magnesio a la dieta después de la ovulación y continuarlo hasta el segundo o tercer día de un período.

El suplemento debe ser de 1500mg calcio / 750mg de magnesio, pero puede ser tan bajo como 500mg de calcio / 250mg de magnesio (cuanto mayor sea la dosis, más eficaz y más rápido serán los resultados).

En ocasiones notan las pequeñas variaciones en el sabor de la leche y la rechazan.

Parece ser que durante la menstruación la leche puede estar ligeramente más salada, lo que incomoda a algunos pequeños.

A medida que los estrógenos y la progesterona aumentan, a partir del inicio de la ovulación y al finalizar la fase lútea, la sensibilidad de los pezones aumenta.

Esta molestia puede permanecer hasta el inicio de la menstruación, sin que se pueda hacer mucho por aliviarlo.

Cuando estamos menstruando, aumenta la prostaglandinas en nuestra leche.

En absoluto, a pesar del miedo que se tiene a la ausencia prolongada de menstruación, no hay riesgo para la salud materna.

Al contrario, ya que la amenorrea sostenida previene la anemia y disminuye el riesgo de padecer cáncer de mama y ovarios.

Sí, tan solo es necesario acertar en el momento de la primera ovulación.

Dieta y Nutrición Durante la Lactancia

No necesitas ser una experta en dietética para comer bien durante la lactancia. Utiliza el sentido común.

En concreto, varía tus aportes de fruta y verdura, carne y pescado, féculas y productos lácteos, sin olvidar tu ración diaria de grasas. Y evita el alcohol.

Estos son los puntos clave que no debes olvidar en tu dieta durante la lactancia.

El equilibrio está en la variedad

Es una tontería doblar la cantidad de tus comidas porque das el pecho y hablar de alimentos exclusivos para la lactancia.

Come según el hambre que tengas y lo que te apetezca, dejando de lado tu peso.

El consumo energético que conlleva la lactancia materna te ayudará a recuperar poco a poco la línea sin necesidad de dietas.

Basta con mantener una alimentación que apueste en cantidades suficientes por:

  • Verduras y frutas en cada comida, por las vitaminas, minerales y fibras, indispensables para tu dinamismo.
  • Féculas, en forma de pasta, arroz, pan integral, legumbres o cereales, por la energía que aportan. Consumir en cada comida en pequeñas cantidades.
  • Proteínas. 2 porciones/día de carne, pescado o huevos.
  • 3 o 4 porciones/día de queso, leche, yogur y queso blanco, ya que contienen calcio, que va bien para tus huesos y los de tu hijo.
  • Materias grasas de origen variado (aceite de oliva, aceite de girasol, mantequilla, margarina, etc.), ya que algunas de ellas aportan Omega 3 y Omega 6, indispensables para el desarrollo neurológico del bebé, y también aportan otras vitaminas importantes como la A y la D.
  • Frutos secos (como higos, almendras o nueces), por su aporte de magnesio.
  • Y, finalmente, no olvides nunca beber como mínimo 1,5 litros de agua al día.

Recuerda también que hay que apostar por alimentos de temporada repletos de nutrientes.

Y no te olvides de merendar, para no tener que abalanzarte sobre una bolsa de patatas fritas o un pedazo de pan sobre las 18 h.

La merienda debería estar formada por un producto lácteo (por el calcio), un producto con cereales (por la energía que aporta), una pieza de fruta (por la fibra y las vitaminas) y una bebida (por la hidratación).

Si el bebé toma el pecho correctamente y vacía cada vez el o los pechos, tu producción de leche estará al máximo nivel.

Otro aspecto importante para la producción de leche es descansar entre toma y toma (¡ordenar la casa puede esperar!), así como confiar en ti misma y en tu pequeño.

También ayuda beber hasta saciarse, principalmente agua o infusiones compatibles con la lactancia, por ejemplo, de hierbaluisa o jengibre.

Para el bebé, conviene evitar...

En primer lugar, alcohol y lactancia no son compatibles, ya que el alcohol que tomas pasa directamente a tu leche, por lo que puede perjudicar al desarrollo del bebé.

Debe eliminarse (en la medida de lo posible) durante todo el periodo de lactancia.

Si te has tomado una copa de cava para celebrar el nacimiento de tu bebé, no sufras y espera unas horas antes de alimentarlo.

Pisa el freno también con los estimulantes, como el café y el té.

Por último, presta especial atención a los medicamentos que puedas tomar, en especial los antitusivos, los corticoides y ciertos antibióticos.

Importante: un pequeño logotipo en la caja con una mujer embarazada tachada indica si un medicamento está contraindicado durante el embarazo y la lactancia. Lee también el prospecto del interior.

Laxantes y Lactancia: Alternativas Seguras

Tras revisar la bibliografía no se ha encontrado información sobre la contraindicación expresa sobre la utilización en mujeres lactantes de alguno de los laxantes orales autorizados en España.

La utilización de uno u otro agente laxante se establece básicamente en función de su capacidad para ser absorbido por el tracto gastro-intestinal y por tanto la posibilidad de que pase a la leche materna.

En base a esta consideración, en la situación clínica de que sea preciso utilizar uno de estos fármacos durante la lactancia, los documentos coinciden en que serían de elección los laxantes formadores de masa debido a que no se absorben.

La Guía de Prescripción Terapéutica de la Agencia española de medicamentos y productos sanitarios(1) clasifica a los laxantes orales autorizados en España para el tratamiento del estreñimiento en:

  • Laxantes formadores de masa: goma esterculia, Ispágula, metilcelulosa.
  • Laxantes estimulantes: bisacodilo, docusato sódico, picosulfato sódico, sen, casantranol y otros estimulantes (cáscara sagrada, aceite de ricino, fenolftaleína).
  • Reblandecedores fecales: parafina líquida.
  • Laxantes osmóticos: lactitol, lactulosa, sales de magnesio (hidróxido de magnesio, sulfato de magnesio, fosfato de magnesio), polietilenglicol y sales de sodio (sulfato de sodio. El fosfato de sodio, dibásico o monobásico, se utiliza en forma de soluciones para la limpieza del intestino antes de la cirugía de colon, colonoscopia o exploración radiológica, no como tratamiento para el estreñimiento).

Una guía de práctica clínica de Prodigy sobre el estreñimiento(2), revisa el tratamiento de esta afección durante la lactancia materna y se comenta que la intervención de primera línea para prevenir o tratar el estreñimiento durante la lactancia debería ser adoptar medidas dietéticas oportunas, incluyendo una ingesta adecuada de líquidos (8-10 vasos de líquido al día).

También se considera útil realizar ejercicio leve o moderado de forma regular.

En cuanto a los laxantes, se indica que sólo se deberían utilizar si las medidas dietéticas fallan.

Esta guía remite a un documento de consenso del National Health Service de Reino Unido en el que se informa de los fármacos compatibles con la lactancia.

Respecto a los laxantes(3) se indica que son de elección las sustancias no absorbibles en el tracto gastro-intestinal o con escasa absorción como por ejemplo los laxantes formadores de masa, los reblandecedores fecales o los agentes osmóticos.

Si estas medidas fallan se considera aceptables el uso de sen (laxante estimulante) en dosis moderadas y durante un período corto.

En nuestro entorno contamos con la página web que ofrece el Servicio de Pediatría del Hospital de Denia de la Conselleria de Sanitat de la Generalitat Valenciana(4) destinada a solventar las dudas de la población general y sanitaria sobre el consumo de medicamentos, plantas y tóxicos durante la lactancia materna.

Esta página clasifica los laxantes de uso vía oral en tres niveles de riesgo (Nivel de riesgo 0: sustancias consideradas seguras durante la lactancia; Nivel de riesgo 1: Sustancias bastantes seguras durante la lactancia; y Nivel de riesgo 2: laxantes pocos seguros para los cuales se ofrece una alternativa de uso) y comenta que en general, los más seguros son los laxantes formadores de masa, osmóticos, emolientes o lubricantes y que es fundamental una dieta equilibrada, rica en fibra, mucho líquido y deporte:

  • Nivel de riesgo 0: Docusato, cáscara de Ispágula, lactulosa, fosfato de magnesio, aceite mineral de parafina, polietilenglicol, derivados sen y fosfato de sodio (monobásico o dibásico).
  • Nivel de riesgo 1: Bisacodilo, agua carabaña, casantranol y picosulfato sódico.
  • Nivel de riesgo 2: Fenolftaleina y aceite de ricino (aceite de castor). Se ofrece como alternativa la utilización de lactulosa, docusato o aceite mineral de parafina.

Por último, una monografía sobre medicamentos y lactancia publicada en 2001 por la Escuela Andaluza de Salud Pública(5), también hacía referencia a los laxantes compatibles con la lactancia materna y consideraba:

Clasificados dentro de una categoría A (medicamentos que no han mostrado riesgos para el lactante, por lo que en principio podrían administrarse a la madre durante la lactancia): bisacodilo, cáscara sagrada, y derivados sen.

Tabla: Laxantes y su Seguridad Durante la Lactancia

Nivel de Riesgo Laxantes
0 (Seguros) Docusato, Ispágula, Lactulosa, Fosfato de Magnesio, Aceite Mineral, Polietilenglicol, Derivados de Sen, Fosfato de Sodio
1 (Bastante Seguros) Bisacodilo, Agua Carabaña, Casantranol, Picosulfato Sódico
2 (Pocos Seguros) Fenolftaleína, Aceite de Ricino (alternativa: Lactulosa, Docusato, Aceite Mineral)

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