Tras meses de lactancia materna exclusiva o mixta, si has combinado tu leche con alguna leche infantil, tu bebé ha aumentado de peso y talla, y con ello, también lo han hecho sus necesidades de nutrientes y apetito. Descubrir el mundo resulta agotador y, para conseguirlo, el bebé necesita alimentos adaptados.
¿Qué son los cereales infantiles?
¡Se necesita mucha energía para ser un bebé y crecer!
Los cereales para bebés, fuente de energía de larga duración y ricos en vitaminas y minerales, están perfectamente adaptados a las necesidades específicas del bebé:
- Contienen glúcidos y, por lo tanto, energía en cantidad suficiente, lo cual puede ayudar a espaciar poco a poco las comidas del bebé y llegar a un ritmo de 4 comidas a los 6 meses.
- Contribuyen a reforzar el sistema inmunitario del niño, todavía frágil entre los 6 meses y los 3 años, gracias a las vitaminas presentes en las recetas.
- Son también ricos en hierro, para responder a las necesidades específicas de los pequeños.
- Vienen en diferentes sabores, tanto salados como dulces, y representan el primer paso hacia la diversificación alimentaria y el descubrimiento de nuevos sabores. Es el inicio de su despertar sensorial.
- Finalmente, no contienen azúcares añadidos: puedes hacer feliz a tu bebé inculcándole al mismo tiempo buenos hábitos alimentarios.
Varias vitaminas del grupo B (B1, B6, B3), presentes en los cereales infantiles, ayudan al bebé a utilizar correctamente la energía de los cereales.
¿Cuándo Introducir los Cereales?
Los cereales son una importante fuente de hidratos de carbono y fibra.
Durante sus primeros seis meses de vida, el bebé debería alimentarse exclusivamente de leche materna, el mejor alimento que puede tomar para desarrollarse de forma saludable. Si el bebé se alimenta con leche materna, los primeros cereales se podrán ofrecer a partir de los seis meses.
No obstante, los primeros cereales del bebé se pueden introducir alrededor de los 4-6 meses de edad.
Es crucial consultar con el pediatra antes de introducir cualquier alimento nuevo en la dieta del bebé.
Los Cereales - Video Educativo Preescolar
¿Muchos o pocos cereales?
Hace unos quince años, era costumbre completar el biberón del recién nacido con unas cucharadas de harina a base de cereales. La idea era "llenarle" de cara a la noche.
Varios estudios confirman, sin embargo, que si los cereales para bebés se introducen demasiado pronto o demasiado tarde y en cantidades no adecuadas, aumentan el riesgo de alergias alimentarias y de sobrepeso en el futuro.
Para que el bebé se beneficie de todas las ventajas de los cereales, hay que esperar a que cumpla los 4 meses y seguir las recomendaciones del pediatra.
En general, se recomiendan 5-10 g de cereales infantiles sin gluten a partir de los 4 meses (es decir, 1-2 cucharadas soperas al día), añadidos al biberón de la mañana. Luego se puede ir aumentando progresivamente.
A partir de los 6 meses, se puede pasar a 20 g al día (4 cucharadas soperas) de cereales con gluten, que podemos repartir entre el biberón de la mañana y el de la noche, o bien preparar una papilla un poco más espesa que al bebé le encantará.
Añadidos al biberón de la noche, los cereales, ayudan a facilitar un sueño sereno, en especial en bebés muy golosos que, movidos por el hambre, se despiertan muy temprano.
¿Cómo Introducir los Cereales?
La respuesta es poco a poco. Hay que introducir cada alimento por separado para que tu bebé se acostumbre a los diferentes sabores y texturas.
Lo ideal es un alimento nuevo cada semana, para facilitar que se acostumbre y lo asimile y tolere sin problemas. De esta manera, podrás identificar cualquier posible alergia o intolerancia.
A esta edad, el bebé hace unas cinco tomas al día y la textura de los alimentos pasa de líquida a fluida y más espesa, al introducirse los cereales.
Las papillas de cereales son en muchos casos los primeros alimentos que se introducen en la dieta del bebé. Al principio, se añaden a la leche para lactantes o de continuación, para tomar en biberón.
En esta primera etapa se utiliza las papillas de cereales sin gluten, elaboradas con maíz y arroz, y que pueden incluir algún otro ingrediente en su composición, como la fruta.
¿Y los cereales con gluten?
Es una proteína que se encuentra en ciertos cereales, como el centeno, la avena, el trigo y la cebada.
El gluten es el causante de la intolerancia al gluten que puede afectar a niños y adultos. Por ello, no se recomienda introducir los cereales con gluten antes de los 4 meses ni después de los 7 meses.
Por ello, los primeros cereales infantiles deberían son sin gluten.
Selección de Papillas de Cereales
Las papillas preparadas son una solución muy práctica para las familias y permiten resolver un desayuno de una forma fácil y rápida.
| Marca | Características |
|---|---|
| Babybio 3 Cereales | Elaboradas con ingredientes 100% ecológicos. Indicadas para bebés a partir de seis meses. Contiene calcio y hierro. |
| Hero Baby 8 Cereales | 0% azúcares añadidos ni producidos. Elaborados con harinas de grano completo. Enriquecidas con 7 vitaminas, calcio y hierro. |
| HiPP Biológico Multicereales | Elaborada a partir de cereales integrales de avena, trigo, cebada, espelta y centeno. Ingredientes de cultivos biológicos. Sin azúcares añadidos, leche ni proteína de la leche de vaca. |
| Nutribén 10 Cereales | Compuesta por un 99% de cereales. Elaborada a partir de un proceso de producción térmico y natural. Enriquecida con 11 vitaminas, calcio y fósforo. Sin azúcares añadidos ni aceite de palma. |
| Smileat Cereales con Quinoa | Nueva fórmula de cereales 100% ecológicos y sin gluten, hecha a partir de trigo sarraceno, maíz, arroz y quinoa. |
Consideraciones Adicionales
Para la elección de los cereales, se puede recurrir a las clásicas papillas preparadas.
Hay que dar preferencia a aquellas papillas que estén elaboradas sin azúcares añadidos ni producidos, que contengan solo los azúcares naturalmente presentes en los cereales, con el fin de evitar dar al bebé una cantidad excesiva de azúcar.
Algunos fabricantes de papillas recurren a un proceso de producción denominado hidrólisis o dextrinación de los cereales, a partir del cual, los hidratos de carbono complejos, de cadena larga, se convierten en simples, de cadena corta.
De esta manera, la papilla resulta muy digestiva para el bebé y se disuelve con mucha facilidad, pues los cereales están muy triturados.
También puedes hervir la pasta o el arroz, triturarlo bien y añadirlo al puré de verduras.
Con la introducción de los cereales, el bebé realizará un gran descubrimiento: ¡Hay otros sabores aparte del de la leche!
Cuando haya probado toda la gama de cereales, ofrécele sus versiones con cacao, vainilla, frutas e incluso verduras. El niño te indicará inmediatamente lo que le gusta y lo que no.
Un consejo: ofrécele un sabor nuevo cada vez para que desarrolle su paleta gustativa.
Cuando el niño empieza a mantenerse sentado, a gatear o a dar sus primeros pasos, los cereales permiten aumentar el aporte energético sin tener que forzar el volumen de leche.
Proporcionalmente a su peso y altura, el bebé necesita casi tres veces más energía que un adulto.
A partir de los 4 meses, el 50-55% de las necesidades diarias de energía del bebé deben proceder de los glúcidos, preferentemente de los complejos, presentes sobre todo en los cereales.
