Lavados Nasales con Leche Materna: Beneficios y Riesgos

El cuidado de la nariz de un recién nacido es fundamental para su bienestar, especialmente porque los bebés respiran principalmente por la nariz durante los primeros meses de vida. Un lavado nasal adecuado ayuda a mantener las vías respiratorias despejadas, facilitando su alimentación, sueño y comodidad.

¿Qué es un lavado nasal?

El lavado nasal es una técnica para limpiar las fosas nasales del bebé, eliminando mucosidades, polvo o irritantes acumulados.

Lavado nasal para bebés y niños: guía rápida por una pediatra

¿Por qué los bebés tienen mocos?

Cuando comienza la temporada de frío y, sobre todo, la guardería, los mocos son muy habituales en los bebés. Su presencia suele alertar a las madres y padres, especialmente a los primerizos. Para decidir qué hacer si tu bebé tiene mocos, debes saber por qué los tiene. Es probable que tu bebé tenga un catarro o resfriado, una enfermedad muy normal en los bebés que no debe preocuparte. De hecho, los más pequeños de la casa suelen resfriarse unas 5 o 6 veces al año. Los resfriados están causados, fundamentalmente, por virus y se trasmiten de unas personas a otras. También debes tener en cuenta que su sistema inmunitario aún no ha estado en contacto con muchos virus. Todavía los está conociendo y está aprendiendo a enfrentarse a ellos.

Los mocos o mucosidad son un mecanismo de defensa del organismo. Cuando un virus entra por la nariz, las mucosas que recubren las fosas nasales comienzan a producir mocos para expulsar al microorganismo fuera del cuerpo. De esta manera, evitan que el virus entre en los pulmones. Si tu bebé tiene mocos, no debes preocuparte, por algo les llamamos “mocosos”. Sin embargo, los bebés no saben sonarse con un pañuelo, ni tampoco saben respirar por la boca. Cuando tienen mocos, pueden tener dificultades para respirar.

Cómo realizar un lavado nasal con suero fisiológico

Existen varias técnicas para despejar la nariz de tu bebé y ayudarle a respirar:

  • Aspirador nasal: es un tubo con perita que succiona los mocos.
  • Lavados nasales: consiste en echar suero fisiológico en las fosas nasales del bebé para que, al salir, arrastre los mocos hacia fuera. Los lavados nasales con suero fisiológico son el método menos invasivo.

Para realizar el lavado nasal:

  1. Tumba al bebé boca arriba o boca abajo y gira su cabeza hacia el lado, sujetándole bien.
  2. Échale el suero en el orificio nasal que queda más arriba. Suele ser suficiente con unos 2 ml en cada fosa nasal.
  3. Si la nariz está muy obstruida, se puede echar un poco de suero, masajear para reblandecer y volver a echar más suero.

Se recomienda realizarlo antes de dormir o antes de las tomas de leche.

¿Qué hacer si tu bebé tiene mocos?

Normalmente, los catarros y resfriados son autolimitados, es decir, se curan solos en pocos días. La fiebre, si la hay, no suele durar más de tres días. Los mocos y el dolor de garganta desaparecen en una semana y la tos en dos o tres. Lo mejor para tratar el resfriado de tu bebé es el lavado nasal, el bienestar y el descanso. Debes evitar los medicamentos. Los descongestivos, antihistamínicos y anticatarrales están contraindicados en bebés, ya que pueden producir efectos secundarios. Los antibióticos tampoco son útiles, porque los causantes de resfriados suelen ser virus.

Si a pesar de los lavados nasales tu bebé tiene problemas para respirar o, simplemente, si tienes alguna duda, es muy recomendable que acudas al pediatra. Además, es muy importante que vigiles la aparición de complicaciones. Algunos síntomas pueden indicar que el bebé tiene otitis, sinusitis, conjuntivitis purulenta o neumonía, unas enfermedades causadas por bacterias.

Lactancia Materna: Beneficios Adicionales

Las recomendaciones nutricionales propuestas por la Organización Mundial de la Salud y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación resaltan la importancia de establecer una dieta saludable sostenible basada en la lactancia materna desde el nacimiento hasta los seis meses. Esta alimentación asegura el desarrollo adecuado del lactante y ofrece muchos beneficios.

La leche humana se considera una fuente de nutrición óptima para el lactante. Es una solución inmunológicamente compleja con un contenido dinámico que favorece tanto el crecimiento y el desarrollo como la salud del lactante. Se ha demostrado que el nivel de oligosacáridos de la leche humana está estrechamente relacionado con la inmunomodulación en el neonato y, consecuentemente, con el desarrollo de enfermedades. La leche materna incluye componentes que pueden resultar clave en la prevención del desarrollo de enfermedades alérgicas. Al mismo tiempo, las bacterias beneficiosas que se encuentran en la leche materna son una de las posibles causas de prevención de las enfermedades alérgicas en el lactante.

Los alimentos sólidos, como frutas, verduras y cereales, deben introducirse en la alimentación del lactante a los seis meses de edad durante la lactancia materna. La introducción de alimentos potencialmente alergénicos más tarde de los seis meses no reduce la incidencia de alergia alimentaria en el lactante.

Actualmente, se recomienda la lactancia materna para prevenir enfermedades alérgicas.

Beneficios de la lactancia materna para el bebé

  • La leche materna evoluciona conforme las necesidades nutricionales de tu bebé cambian.
  • La leche materna cuenta naturalmente con las proporciones perfectas de proteínas, carbohidratos y grasas para satisfacer las necesidades energéticas de tu bebé.
  • La grasa contenida en la leche materna es rica en ácidos grasos como el ácido docosahexaenoico (DHA) y ácido araquidónico (ARA), que ayudan a fomentar el desarrollo saludable del cerebro y de los ojos durante los primeros años de vida.
  • Se digiere y absorbe fácilmente.
  • Ayuda a protegerlo contra la sensibilidad, la intolerancia a la proteína y las alergias alimentarias prematuras.
  • La leche materna contiene anticuerpos y otros componentes que ayudan a reducir el riesgo de infección, como por ejemplo, infecciones de oído y neumonía.
  • Las bacterias saludables (bifidobacterias y lactobacilos), llamadas probióticos, que se encuentran en la leche materna tienen una influencia positiva en la función digestiva y en la función inmunitaria.

Beneficios de la lactancia materna para la madre

  • La lactancia también es buena para la salud de la madre.

Lactancia Materna y Salud Bucal

La lactancia materna, además de ser el mejor alimento que una madre puede ofrecer a su hijo recién nacido, ofrece grandes beneficios para el correcto desarrollo de la musculatura y de las estructuras orofaciales, evitando la probabilidad de maloclusiones (la forma en que los dientes inferiores y superiores encajan entre sí) tempranas. Uno de los principales factores es la influencia del mecanismo de amamantamiento sobre el crecimiento maxilar y los patrones de deglución. El movimiento que el niño efectúa con la mandíbula y la lengua predomina sobre los otros huesos y músculos, favoreciendo al buen desarrollo de los maxilares. Con la ejercitación de los músculos masticadores y faciales al lactar, disminuyen al 50% las maloclusiones (apiñamiento de los dientes y malas mordidas: mordida cruzada, mordida abierta, etc).

La acción de la lengua también influye en la forma del paladar, haciendo que sea más redondo y plano. En cambio, cuando se usa biberón la lengua no alcanza al paladar, afectando directamente en la altura y ancho de este, ya que el esfuerzo ejercido por el bebé no es el mismo que cuando mama. De la misma manera, el amamantamiento repercute en los patrones de deglución del bebé. Al succionar el seno, se establece el patrón adecuado de respiración nasal. Por ello, es de gran importancia la lactancia materna durante los 6 primeros meses, para el completo desarrollo de las estructuras de la boca, así como para promover patrones correctos de oclusión, deglución y respiración.

A pesar de que es difícil determinar el momento adecuado de destete, la lactancia prolongada (después de la erupción del primer diente deciduo) puede afectar negativamente a la salud bucal del bebé, ya que puede promover la aparición de caries precoz de la infancia. De todas formas, la aparición de caries precoz suele venir relacionada, además de con la lactancia prolongada, con una pobre higiene oral, la transmisión vertical precoz de bacterias y defectos del esmalte, entre otros.

Recomendaciones para reducir la posibilidad de aparición de caries precoz de la infancia en el caso de lactancia materna prolongada:

  • Es esencial realizar una higiene bucal desde la erupción del primer diente primario, mediante el uso de una gasa humedecida en agua, dedal de silicona, cepillo específico para esta etapa, dos veces al día y, sobre todo, después de las tomas nocturnas.
  • Evitar todos aquellos hábitos que favorezcan la transmisión bacteriana precoz de la saliva de los padres a la boca del niño (compartir la cuchara, limpiar el chupete con la saliva de la madre, etc.).
  • No ofrecer azúcares antes de los 2 años de edad y reducir al máximo los carbohidratos fermentables en la alimentación complementaria (galletas, zumos, etc.).
  • Asistir al odontopediatra durante el primer año de vida, de modo que el especialista pueda observar y evaluar el riesgo de caries del niño.

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