Las Sinrazones del Aborto: Un Análisis Profundo de los Argumentos

Es cada vez más evidente que quienes promueven y defienden el aborto ya no tienen argumentos sólidos y, por lo tanto, recurren al grito, a la violencia verbal y al esperpento.

Cuando la realidad evidencia que el lucrativo negocio del aborto, financiado en gran parte con fondos públicos, no es una solución para la mujer embarazada con problemas, está causando un gravísimo daño social, además de la muerte violenta de seres humanos por nacer y la muerte en vida de sus madres, padres y abuelos.

Quienes defienden el negocio del aborto como un "derecho" de la mujer en detrimento de las personas eliminadas, afectadas y/o dañadas por el aborto (en su gran mayoría las propias mujeres), se resisten a aceptar esa realidad y tergiversan no sólo el lenguaje, las ideas y los conceptos, sino la pura y simple verdad: lo "sagrado" es la vida del niño por nacer y la de su madre embarazada.

Sin duda, como decía Julián Marías, la aceptación social del aborto es una de las señales más preocupantes de la decadencia del mundo occidental. Tras siglos enriqueciendo nuestras fronteras éticas, incluyendo cada vez más a personas que antes se consideraban de segunda o de ninguna categoría, el mundo occidental ha "encallado" su progreso moral en el niño gestante que parece para muchos no tener más derechos que los que quiera concederle la madre que lo lleva en su seno.

No estoy juzgando a las mujeres que se enfrentan al abismo del aborto, estoy juzgando a la sociedad entera que ve con buenos ojos que se elimine a una criatura por el simple hecho de que supone un malestar para otra u otras personas, por muy grave que éste sea.

¿Cualquier mentalidad progresista no intentaría salvar siempre a la parte más débil? ¿Tan difícil es reconocer que el feto es un ser humano distinto de su madre, aunque completamente dependiente de ella, tan dependiente como cuando tiene tres meses o tres años de vida?

Desgraciadamente las víctimas no son sólo los niños elmininados, sino también las madres que han dejado de serlo, como bien afirma el prof. Quintás en su libro, cuya lectura recomiendo vivamente. Se trata, como bien indica en su libro, de un ejemplo paradigmático de uso torticero del lenguaje, de sustituir el debate hondo por una colección de eslóganes banales.

A veces, para poder desmontar el discurso del contrario se hace imprescindible entrar en sus argumentos. Dicen los populares que la “no disminución del número de abortos” y nuestra elevada tasa de interrupciones están entre las principales razones para promover la Ley de Aborto que presentan.

Sin embargo, la obstinada realidad les desmiente, ya que el número de abortos ha descendido en 2012 un 5’1% en nuestro país. Por otra parte, nuestra tasa de aborto se sitúa en la media de la Europa Occidental, en torno al 12 por 1000, muy alejada de la tasa de aborto internacional, un 28 por mil.

Tasa de abortos por cada 1000 mujeres en edad reproductiva (15-44 años) a nivel mundial.

El 70% de esas interrupciones se realizan antes de la semana 8 por voluntad de la mujer y con total garantía sanitaria, por lo que no parece que ni los abortos tardíos ni la seguridad sanitaria y jurídica puedan ser otras de las razones esgrimidas como motores del cambio.

ACAI considera que la reforma de los populares en contra de lo “pretendido” conseguirá el efecto contrario: el aumento del número de interrupciones, dado que la derogación de la actual regulación supone también la derogación de una normativa relativa a la educación sexual, prevención, anticoncepción… políticas que son las únicas que pueden contribuir al descenso en el número de abortos en nuestro país.

Otra de las razones que sostiene el Partido Popular para apuntalar su anteproyecto es la estimación de que el nasciturus no está protegido al mismo nivel que la mujer y que tal circunstancia ha de ser subsanada. Y ciertamente así es, ya que es obvio que constitucionalmente la mujer, que es persona, no está ni puede estar al mismo nivel en derechos que el nasciturus, sino por encima de él, cuando se produce un conflicto.

Dicen también los populares que es “necesario dar eficacia al asesoramiento, a la asistencia y a la información clínica proporcionada a la mujer embarazada”. Es decir, se afirma que se incumple la actual norma que obliga precisamente a dar ese asesoramiento a la mujer para que esta tome una decisión libre e informada.

En este sentido, desde ACAI hemos requerido al promotor del anteproyecto que aclare sobre que extremos se estima que no se informa a la mujer en la actualidad. En definitiva que vulneraciones de la norma, a su juicio, se están produciendo. Ante la ausencia de respuestas, nos tememos que lo que el PP busca en realidad es abrir la puerta a que el asesoramiento de la gestante se convierta en un desfile de personas, relacionadas o no con la mujer, ante las que esta tenga que exponer su intimidad.

Dice también el Ministro de Justicia que con su anteproyecto buscan hacer partícipes a los progenitores, tutores o curadores en la toma de decisión de las menores o personas que necesitan de complemento para decidir sobre la IVE. En este sentido, tenemos que afirmar que tres de cada cuatro mujeres de 16 y 17 años acuden acompañadas de uno de sus progenitores.

En esta línea de pensamiento, el Gobierno pretende modificar la Ley de Enjuiciamiento Civil para crear un nuevo procedimiento urgente que, en caso de conflicto, complete la falta de capacidad de las menores. Este proceso “ad hoc” prevé un periodo de 15 días para tramitar todo el proceso.

Creer que durante ese tiempo se tramitará un procedimiento judicial que agote la primera y segunda estancia y se celebrará una vista previa solicitud con el emplazamiento anterior de todos los interesados, es desconocer absolutamente la situación de los Juzgados y Tribunales españoles.

Dice el Partido Popular que quiere defender la libertad y la intimidad de la mujer. En este sentido quisiéramos señalar que para cualquier mujer abortar en nuestro país se convertirá en una carrera de obstáculos médicos, administrativos y jurídicos tendentes a limitar de forma clara las posibilidades de abortar, incluso en aquellos casos puntuales no penalizados por la norma.

Un periplo médico y vital completamente tutelado y “público” que puede llegar a situar a la mujer en semanas de gestación que impidan en sí mismas el aborto por límite temporal.

Esta norma que nos quieren imponer en contra de la opinión mayoritaria de la ciudadanía, este proyecto de ley contrario a la Resolución 1607 de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa que recomienda a los Estados apostar por despenalizar el aborto en los plazos de gestación razonables…

Este anteproyecto que es la única promesa de su programa electoral que han cumplido, nos aleja de Europa, invisibiliza a nuestras mujeres y devuelve a la más absoluta inseguridad jurídica a los profesionales.

Mapa de las leyes de aborto en el mundo.

Deberíamos sentarnos a hablar de temas en donde nos jugamos el futuro de nuestra civilización: la vida, la educación, la sanidad, el territorio...

Acabamos de publicar en la editorial Digital Reasons, que estoy promoviendo desde hace nos meses, un libro del Prof. Alfonso López Quintás sobre las razones que están detrás de quienes defienden el aborto, de quienes piensan que es un asunto privado, que sólo debe decidir quien es portador de ese nuevo ser humano.

Y por esos valores cada vez más integrados en la conciencia social trabajamos cada día en REDMADRE por toda España.

Marta Alanís | Debate por Aborto Legal en la Cámara de Diputados

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