En este artículo, exploraremos una variedad de recetas caseras, perfectas para compartir con tus seres queridos. Desde los clásicos canelones hasta opciones más innovadoras como las milhojas de berenjena y las brochetas de pollo a la naranja, hay algo para cada paladar.
Canelones Caseros: Un Clásico Reconfortante
¡¡POR ELLOS TENGO MI NICK!! Canelona, es como decidí llamarme en los mundos de internet. Desde que tengo uso de razón es la comida que más me gusta.
Siempre los preparaba a mano. Ufff! menos mal que me animé a seguir experimentando, que gozadaaaaa ahoraaaa, ni mancho la encimera, ni naaaaaaaa.
Debemos tener presente, que no se pueden rellenar los canelones si la mezcla está muy caliente. Así que lo mejor es prepararla con unas horas de antelación.
Con estas cantidades salen unas 25 unidades bien llenitas.
Ingredientes y Preparación
Ponemos el aceite en el vaso y programamos 4 minutos, temp. Varoma, vel 1. Mientras tanto, pelamos las cebollas y las cortamos a cuartos. Finalizado el tiempo, las echamos al vaso y las troceamos 8 segundos a velocidad 5. Programamos 15 minutos, temp. Varoma. vel. 1 . Añadimos la carne picada, la sal y la pimienta. Removemos con la espátula de abajo para arriba para mezclarlo todo. Programamos 30 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1. Al finalizar el tiempo, lo trituramos 8 segundos al 5. Es entonces, cuando ya no quedará jugo, se convertirá en un paté. Lo pasamos a un bol y dejamos enfríar este relleno. Vamos dejándolas encima de un paño de cocina. Sacamos el bol donde tenemos reservado el relleno y le añadimos una latita de paté, ayudándonos con un tenedor) Rellenamos las placas con una cucharada bien grande de relleno.
Preparación de la Besamel
Preparamos la besamel: Ponemos el aceite y la mantequilla a trocitos en el vaso. Programamos 3 minutos, temp. Se añade la cebolla partida en cuartos, rallamos al 5 unos segundos. Programamos 4 minutos varoma, vel 3 1/2, añdimos la harina y la sofrímos para que no sepa a crudo, un minuto y medio, Temp. 100º vel. Añadimos la leche, y las especias en abundancia, la sal, removemos al 7 unos 5 segundos. Programos 7 ú 8 minutos, tempe.
Untamos la bandeja con mantequilla, y echamos un poco de besamel en la base, colocamos los canelones, en la misma dirección, (para que luego resulte más facil sacarlos) y cubrimos con la besamel y mucho queso rallado por encima.
Milhojas de Berenjena: Una Delicia Vegetariana
Hoy vamos a cocinar unas milhojas de berenjena. Una comida de aprovechamiento y añadiendo una berenjena de lo más rica. En casa estas recetas solo las preparo para mí, mis nenas son muy pequeñas aun y ni quieren verla. Y mi marido es peor que las niñas y a su edad ya es difícil cambiarlo en cuestión de gustos en las comidas. Yo siempre le digo que se pierde grandes sabores.
Esta receta de milhojas de berenjena es muy sencilla de preparar y súper fácil. He utilizado pisto que tenía en el congelador. Ya sabéis como os comente, cuando hago pisto suelo congelar varios tarritos para estos casos. Y no me digáis que no sale una riquísima comida con ellos. Os pondré al final el enlace a mi receta de pisto por si queréis cocinar y probarlo.
Preparación Paso a Paso
A continuación os detallo todos los ingredientes que he utilizado y su elaboración al completo. Espero os guste estas milhojas de berenjena. Vamos a lavar muy bien nuestra berenjena. Luego vamos a cortar unas láminas de berenjenas pero a lo largo. En una fuente apta para horno vamos a colocar nuestra primera lámina de berenjena. Colocamos otra lámina de berenjena y los mismos pasos anteriores. Finalizamos con otra lámina de berenjena y rallamos queso. Metemos en el horno y ponemos con barra arriba y abajo. Temperatura 180 grados unos 30 minutos.
Es una receta de lo más rica. A mí me gusta mucho, además es una forma de comer muy gustosamente verdura.
Aquí os dejo el enlace de cómo preparar el mejor pisto del mundo jejeje.
Milhojas de Berenjena, Queso Mozzarella y Tomate - Receta muy Fácil y Rápida!
Menú Semanal para Personas con Diabetes
Un ejemplo de que comer en una semana cuando tienes a una chapas monitorizando cada mínimo error, cada mínima salida de la rutina o la senda saludable. Una de esas cosas que raro es el mes que no me piden. Así que como sois soberanos y poderosos en la fuerza, dicho y hecho.
Hoy te traigo un ejemplo de un menú semanal de diabetes. Un ejemplo de lo que come el buen Sacarino a diario. Con mis trucos, los contajes de raciones y alguna que otra receta para que te puedas guiar. Canción y al lío.
Consideraciones Previas
Es importante que entiendas ciertas cosas antes de lanzarte conmigo a la aventura semanal. Así que atento a los siguientes puntos:
- A día de hoy llevo una dieta baja en HC. No cuento con un número fijo de raciones, pero te digo que no consumo más de 8 raciones (o lo que es lo mismo 80 gr), diarios de HC. La media habitual que verás es de unas 6 raciones diarias.
- En este punto también es importante tener en cuenta que concentro el 90% del consumo de HC en dos puntos: la comida y la fruta. Casi nunca tomo hidratos al levantarme (para evitar esos picos de resistencia), simplemente tiro «palante» con el día y en algún momento de la mañana el cuerpo me pide HC. Aquí entra en juego la fruta, una gran aliada entre comidas.
- A la cena más de lo mismo, solo una ración de HC. El motivo en este caso es estar tranquilo a la hora de dormir: evitar hiperglucemias que me obliguen a corregir e irme rayado a la cama con la duda de si me he quedado corto u holgado o hipoglucemias que me dejen preocupado de si se repetirán a lo largo de la noche.
Frutas Recomendadas
En cuanto a la fruta lo tengo sencillo ya que soy bastante «repunante». Solo como manzanas (concretamente de la variedad Granny Smith), generalmente dos o tres piezas diarias. Seguramente no serás tan cafre como yo y disfrutarás más de esta familia. Lo que también hago es evitar tomar la fruta con las comidas (cuanto menos índice glucémico para el cuerpo mejor), así que aprovecho la media mañana, la merienda o esos momentos donde ando más justo; para tomarla. Procuro no asociarlo a insulina (y la mayoría de veces lo consigo).
Por otro lado, puede ser interesante centralizar el consumo de fruta en aquella que tenga una menor cantidad de HC. Y para ello nada como esta infografía de cosecha propia:
Alimentos "Free"
Siguiendo con las consideraciones de mi menú semanal de diabetes, otro punto importante es darle una importancia capital a los alimentos free. Para mi son la base fundamental en periodos como la media mañana y la merienda o en cualquier momento en el que me entre el hambre. Siempre son saludables, evitando las guarrerías al máximo.
Concentración de Carbohidratos
Como puedes deducir llegado a este punto, es que la mayor concentración de carbohidratos de mi día a día se concentra en la comida. Aquí me muevo entre las 3 y las 5 raciones de HC (no contando comidas fuera de casa, celebraciones y demás momentos donde obviamente me «jalo» lo que se me meta por el morro sin pensar en cuantas raciones me va a suponer). Y es muy importante (y lo verás en el menú), que sepas que hay tres carbohidratos que consumo muy poco: el arroz, todo el mundo de la pasta y el pan.
Para mi son carbohidratos que no aportan nada más que problemas. Todos sus «beneficios» los tienes cubiertos con otros como las legumbres, las patatas o los guisantes. Lo bueno de estos tres es que tienen muchos menos HC, un menor índice y carga glucémica y ventajas extra.
Así que te puedo decir que el arroz prácticamente lo he eliminado de mi dieta, la pasta la tomo una vez por semana (y siempre 100% integral), y para el tema pan (salvo excepciones), tiro de «trampillas» muy jugosas y reducidas en HC como esta de Lidl (apúntate este pan que es base de mi menú).
Recetas y Últimas Consideraciones
Otro tema importante es que no me complico con los menús. Incluso hay días que verás que tiro de los llamados «buenos procesados». Seamos francos, trabajo en un hospital a turnos, publico semanalmente en Youtube y quincenalmente por aquí, llevo mis redes sociales y tengo pareja, familia, amigos y vicios. Obviamente no puedo ser un «influencer» de esos chapas que se hacen todos los días la comida (o se la hacen), tienen una variedad que agárrese Jamie Oliver y que predican con que «si el hummus no lo haces tu estás comiendo mierda».
Brochetas de Pollo a la Naranja
Antes de hacer estas brochetas de pollo a la naranja, había probado la receta de Tere de la mermelada, es maravillosa. No creáis que es lo típico que se dice por compromiso: en estas cosas soy bastante objetiva. El agradecimiento ya va de antemano, porque me emociona pensar que una amiga se ha molestado en preparar algo delicioso, envolverlo y mandarlo por correo, pero es que, he de reconocer que no he probado otra mermelada igual.
Me apetecía probarla con un plato salado, pues intuía que nos iba a sorprender gratamente. Inmediatamente mi cabeza se puso a pensar, y después de valorar que no podía pasarme de exótico, porque las niñas iban a comerlo, salió un plato del que estoy muy satisfecha.
Ingredientes y Preparación
Poner en un bol las pechugas de pollo cortadas en dados. Salpimentarlas y exprimir el zumo de una naranja encima. Añadir las 3 cucharadas de aceite de oliva y la nuez moscada rallada. Evidentemente admite de todo, incluso en un arrebato, un pack de todas las especias que os agraden, y que se complementen entre ellas. Tapar el bol con un film y meter en el frigorífico una hora.
Precalentar el horno a 220°. Cuando ha pasado este tiempo, insertar el pollo en las brochetas y colocarlas en una fuente apta para horno. Echarle el caldo de la maceración por encima -es muy poco-.Ponerlas en el horno durante 15 minutos. Vigilarlas llegado este tiempo, porque cada horno es un mundo.
Salsa de Naranja
Mientras se hacen, poner la cebollita a pochar en el aceite en una cacerola mediana. Cuando esté bien pochada, añadir la mermelada y el vaso de caldo -casero por favor, es que cambia totalmente el sabor-. Dejar hervir unos minutos. Añadir el chorreón de Pedro Ximénez -como medio vaso pequeño- y dejar que reduzca un poco. Pasarlo por el chino para quede una salsa fina.
Yo preparé una cama de arroz basmati, pero vamos, admite todo tipo de guarnición.
Crema de Espárragos Verdes
Esta crema de espárragos verdes es una receta fácil y conocida donde las haya. Pero no me resisto a mostrarla, por si hay alguien que no la conozca, que la cocina no sea lo suyo, o esté harto de los menús del día fuera de casa y le apetezca comer algo sano y casero.
Preparación
Cortar los espárragos trigueros en trozos con la mano, desechando la parte dura y reservando las puntas aparte. En una olla a presión ponemos un poco de aceite, y cuando esté caliente pochar la cebolleta y el puerro, que previamente habremos cortado y limpiado. A continuación añadir los espárragos -ojo, seguir reservando las puntas- y una patata pequeña. Echar un poco de sal, rehogar ligeramente toda la verdura e incorporar el agua.
Cerrar la olla y mantener al fuego unos 3-4 minutos desde que suba la válvula. Cuando cumpla el tiempo, abrir la olla y, sin sacar la verdura cocida, incorporar en un cestillo las puntas de los espárragos, para darles un hervor. Poner la tapa por encima pero sin cerrarla, y dejar cocer unos dos minutos. Reservar.
A continuación sacar la verdura a un recipiente, y el agua de la cocción que veamos adecuada según nuestros gustos, y pasar muy bien con la batidora, de manera que quede muy fina. Rectificar de sal si hace falta.
