Laia Costa, nacida en Barcelona en 1985, es una actriz que ha logrado un notable reconocimiento tanto en España como a nivel internacional. Su trayectoria es un ejemplo de talento, perseverancia y una conexión especial con los personajes que interpreta.
En los Goya 2023, Laia Costa partió como la gran favorita para hacerse con el premio a Mejor Actriz Protagonista por su interpretación en la película dramática 'Cinco Lobitos'.
De ejecutiva de cuentas, licenciada en publicidad y relaciones públicas, con un doctorado y jugadora de baloncesto federada... a actriz de éxito con un porvenir por escribir que apunta a ser esplendoroso. Es la trayectoria rápida de Laia Costa, que llegó a la interpretación ya en la treintena gracias a un curso de verano de una escuela de teatro que hizo con su hermana, que le llevó a un curso anual y a comenzar con pequeños papeles hasta estar en los Goya.
Con ‘Victoria’, dirigida por Sebastaian Schipper, Costa logró la hazaña de convertirse en la primera actriz extranjera en conseguir un premio Lola en la categoría de mejor actriz, que equivale a un Goya en el cine español.
Además, con su interpretación en dicho film logró otra hazaña muy importante, fue nominada como estrella emergente en los prestigiosos premios Bafta, además de una nominación a los Premios del Cine Europeo.
Lo más significativo de la carrera de Laia Costa en aquel punto era que entre los medios españoles la noticia de su victoria en los premios LOLA o su nominación a los Bafta no tuvieron mucha repercusión.
“Con ‘Victoria’, recuerdo que solo 'El País' recogió la noticia en el mismo Festival de Berlín. Cuando me llamó ‘The New York Times’ para destacar mi actuación como una de las cuatro mejores de ese año, en España ni siquiera había salido la noticia. Y cuando por fin llegó, yo ya tenía la agenda un poco ocupada”, recordaba la actriz en una entrevista concedida a ‘El País’.
A raíz de su papel y éxito con ‘Victoria’, la catalana no paró de rodar. En 2018 llegó a estrenar varias películas: 'Maine', del director estadounidense Matthew Brown, ‘Piercing’, de Nicolas Pesce junto a Christopher Abbott y Mia Wasikowska, ‘Duck Butter’, del puertorriqueño Miguel Arteta y estrenada en el Festival de Cine de Tribeca, y ‘Como la vida misma’, de Dan Fogelman, director de series como ‘This is Us’.
Precisamente fue con la cinta ‘Como la vida misma’ con la que Costa pudo lograr uno de sus sueños: trabajar con su ídolo Antonio Banderas. Pese a ser muy fan del malagueño, Costa contó en algunas entrevistas que el día que conoció a Banderas intentó no actuar "como una fan". Fue entonces cuando el mundialmente conocido actor español se le acercó para presentarse asegurando “haber seguido su carrera”. Sin duda un momento memorable que la actriz recuerda con cariño.
Pese a la fama en otros mercados, la carrera de Laia no terminaba de asentarse en España como había hecho en otros países. A eso se sumó la maternidad de la actriz, que le mantuvo una larga temporada retirada de los focos.
Sin embargo, con el papel en ‘Cinco lobitos’ llegó la que, en palabras de la actriz, “era la película que necesitaba para volver”. Justamente porque al ser madre la actriz había podido ponerse en la piel de la protagonista y conectar con su personaje.
Dice Costa que lejos de presentar una imagen estereotipada sobre cómo ser madre, tanto la directora Alauda como ella entendían al personaje como una "madre real".
Puede que sea por esa conexión o por ese momento vital que compartían ella y Alauda Ruiz de Azúa por lo que ambas se entendieran tan bien y su trabajo transmitiera las sensaciones necesarias para conquistar a crítica y público por igual.
En 2023, Laia Costa obtuvo su primer Premio Goya por el papel de Amaia en la cinta ‘Cinco lobitos’, de Alauda Ruiz de Azúa. Con ello, quedó patente que el papel de madre primeriza le trajo muchas alegrías a la actriz.
Este año espera a su segundo hijo y vuelve a estar nominada, por lo que puede que en tan solo unos meses repita palmarés por su papel en 'Un amor'. El mencionado premio se sumó al galardón como mejor actriz protagonista que logró en los Feroz y también la Biznaga de Oro conseguida en Málaga, donde compartió el premio con su compañera y madre en la ficción, Susi Sánchez, quien también fue condecorada con el Goya en su categoría.
Laia Costa recibe el premio honorífico Evolutionary New Talent 2022.
Fue en 2011 cuando Laia Costa dio sus primeros pasos en el mundo de la interpretación. Pero pese a llevar más de una década trabajando en cine y televisión, fuera y dentro de España, para el gran público el suyo es un nombre relativamente nuevo.
La actriz ha vivido en los últimos tiempos su momento de mayor proyección mediática, especialmente tras su aplaudido papel en 'Cinco lobitos', la película de Alauda Ruiz de Azúa que le valió su primer Goya a la mejor actriz.
Costa ha presentado nuevo proyecto en el presente Festival de San Sebastián, y en su aparición en el certamen ha revelado por sorpresa que está embarazada de su segundo hijo.
La actriz siempre se ha mostrado muy reservada con respecto a su vida privada, aunque han trascendido varios datos íntimos sobre ella. La barcelonesa se graduó en Relaciones Públicas y Marketing, y empezó a estudiar interpretación posteriormente, siguiendo los pasos de su hermana, con quien coincide en el mundillo. Fue en su etapa universitaria cuando conoció a su marido, David López, con quien lleva una década y media de relación. En 2020 nació en su casa de Miami a su primera hija, para lo que se certificó como doula.
El papel que ha encumbrado a Costa, haciéndole vencedora del Goya, el Feroz, el Forqué y la Biznaga de Plata, entre otros muchos reconocimientos, es el de Amaia en la mencionada 'Cinco lobitos'. Una joven madre primeriza que se ve en la necesidad de recurrir a sus padres y volver a su pueblo tras dar a luz, en un filme que reflexiona sobre la maternidad, las relaciones paterno-filiales y los cuidados.
La actriz, que recibió el guion de la película durante el tercer mes de vida de su primera hija, ha hablado largo y tendido de maternidad en los últimos meses, debido a la intensa labor promocional de la misma. En entrevistas, photocalls, presentaciones y eventos de todo tipo, Costa ha sido muy sincera sobre el impacto de la salud mental, pero también sobre cómo el individualismo afecta a la hora de ser madre hoy en día, o de las infinitas experiencias y matices que engloba el concepto.
Laia Costa (Barcelona, 1985) es una actriz muy reconocida internacionalmente en el circuito indie que, sin embargo, no es tan popular en su país como fuera de aquí. En España, de hecho, no tiene agente; sus representantes son anglosajones. Algo insólito dado su talento.
Cautivó a la crítica extranjera con la película alemana de bajo presupuesto Victoria hace seis años y desde entonces no ha parado. En su tierra, menos mal, fue Isabel Coixet hace un par de años la que reinvindicó su talento dándole el papel protagonista de su aclamada Foodie Love.
Laia lleva un año fuera de circuito porque ha sido madre en plena pandemia de su primera hija. "Nació en mayo del año pasado. Mis padres no la conocen. Fue duro, pasé aquí [en Miami, donde reside] el embarazo y el parto. Pese a todo, me enamoré del proceso. Di a luz en casa y me he certificado como doula. Trabajo para algunas mujeres ayudándolas... Me eduqué mucho sobre el tema para tener a la niña fuera del hospital debido al covid. Me sentí muy segura. Estuve todo el rato acompañada de mi marido y una doula y una partera-enfermera, dos mujeres súper preparadas. Fue una experiencia muy bonita".
Laia no es ninguna gurú antimédicos y por ello se explica: "Todas las parteras tienen un hospital de referencia, ellas no corren riesgos. A la mínima se van al hospital. Lo valiente para mí hubiera sido parir en una clínica, tengo pavor a las agujas. Me daba seguridad el hogar y el equipo que me rodeó. Estudié técnicas de confort. Yo lo viví como algo que mi cuerpo sabía hacer, estamos preparadas para disfrutarlo biológicamente. Pero esa fue mi experiencia... Lo malo vino después. Tuvimos un posparto de padres primerizos, sin familia y sin nanny. Todo por la pandemia. Fue duro, no dormíamos... Me costó dar el pecho, estuve a punto de dejarlo varias veces. Pero gracias a una consultora de lactancia seguí adelante. No hay nada de épico en ser madre, las películas nos pintan como heroínas y la realidad no es así".
Laia Costa estrenó hace un par de meses en España dos series de gran impacto como Devils, con Patrick Dempsey (Anatomía de Grey), y Soulmates. Las rodó justo antes de la pandemia, hasta los seis meses de embarazo. "Volveré a los rodajes este verano, este año me he dedicado a mi hija, tampoco tenía otra opción. Tengo tres o cuatro proyectos sin firmar, pero muy avanzados. Dos son en España, me hacen mucha ilusión. Ambos son películas. Y sí, me llevaré a la bebé, es aún muy chiquita".
La intérprete catalana guarda un grato recuerdo de Foodie Love: "Es el sello Isabel Coixet, que me parece una genia... También fue primera serie de HBO España, tiene una etiqueta dulce. El público la recibió muy bien".
Laia Costa debe mucho su gancho fuera a la facilidad que tiene para los idiomas. "Mi papel en Victoria fue una carta de presentación fuera muy potente y trabajo llama a trabajo, pero ahora voy a trabajar más en España. La cuestión es cuadrar agendas".
"Pero no te creas que fui a un cole internacional... Recibí una educación normal, me enviaron a Irlanda un verano... Dejé de suspender inglés... y así perdí el miedo a hablar"
Empezó en el gremio tarde, a los 26 años. Acaba de cumplir una década como actriz. Antes fue publicista. "Echo de menos la rutina, la estabilidad que no te da mi oficio actual. Ahora siempre tengo que tener la maleta preparada, y la cosa ha cambiado con mi familia. Tengo al bebé, a mi marido, mis dos gatos... Hay que tener más cintura".
Laia conoció a su marido en la universidad, estudiando publicidad y RRPP. Hoy él es ceo en Miami de una empresa de retail. "No se dedica a esto, así que es como mi cuerda que me ata al suelo. Gracias a él mantengo el equilibrio". Antes de su salto al cine, Laia trabajó en un par de agencias de publicidad, en marketing online y directo. "Hice cosas para Ikea, Gemma, Kymko... Aprendí mucho". Gracias a su hermana se interesó por la interpretación. "Nos apuntamos a un curso de verano en la escuela de teatro de Nancy Tuñón de Barcelona, así empezamos, por casualidad. Mi hermana ahora trabaja como escenógrafa, estuvo años en Copenhague y luego volvió a Barcelona. Es arquitecta, pero luego fue actriz y ahora directora de arte. Es más pequeña que yo".
No les viene el veneno de la actuación de familia. "Mis padres son de una generación en la que la gente trabajaba en la misma empresa toda la vida... No tengo referentes interpretativos. Al principio se lo tomaron como hobby. Cuando les dije que iba a dejar la agencia, se preocuparon. Pero ahora están felices". Laia les admira mucho. "Mi padre era contable y mi madre ha sido toda su vida taxista, ahora está jubilada. Lo recuerdo con mucho orgullo, fue de las primeras taxistas en Barcelona. Cuando hubo guerra entre taxis y VTC hablaba con ella del tema. Algunos sustos que tuvo en el taxi nos los contó años más tarde. Se iba a primera hora y volvía por la noche. Era muy profesional".
Como ya no hay tantos clichés, sobre todo en el cine indie donde es muy valorada (Only You, junto a Josh O'Connor, prince Charles en The Crown, es muestra de ello), el bello físico internacional de Laia la convierte en candidata para muchos papeles.
" La industria ha ido abriéndose a personajes diferentes y ha dejado de lado los estereotipos. Ahora hay más facilidad para viajar, para comunicarnos gracias a internet. Tenemos un guión, busquemos talento... y así te escogen". En el cine independiente, en Sundance y su mercado son menos exquisitos. "En producciones más comerciales para televisión piden acentros más neutros y para eso nos preparamos con un coach. He hecho castings para super producciones de Hollywood y, o no me han cogido o no me han encajado".
Costa es un actriz de carácter y ha dicho que no a proyectos porque no le convencían los desnudos injustificados. "Es un tema complicado. Muy personal, depende de la visión del director. No tengo problema con eso, pero para esas escenas saber que estás en línea con el director. Si te sientes cómoda no hay problema, pero si esa conexión no existe, mejor hay que dar un paso atrás para evitar problemas en el set. Soy precavida, me desnudo si lo considero" .
A Laia le gustaría rodar con Bayona, Antonio Campos, repetir con Coixet, "es una gran humanista". Oliver Laxe. Rodrigo Sorogoyen. "Hay tanta gente con tanto talento". Dani y Roberta es su obra de teatro por hacer. "Hace un año que cambio pañales, no he tenido tiempo de ver series nuevas. Si tengo un rato para mí, me echo una siesta...".
Con respecto a la política, no se procuncia. "No soy experta, así que no daré mi opinión. En los últimos años, tanto en EEUU y España está todo polarizado, radicalizado. Hay que buscar puntos en común, no diferencias. Además, vivo en Miami, con amigos de todas las nacionalidades... Hice Victoria, con un equipo multicultural, gente de todas partes. Ahora me encanta ir al País Vasco, voy pronto a rodar y quiero hartarme de pinchos... Estoy deseando ir a Andalucía, de donde es mi familia política...No me gustan las banderas, ni los papeles por aquello de los visados.
El dolor intrínseco en el propio acto de vivir y la responsabilidad que, marcada desde el nacimiento, tenemos con nuestra familia están presentes en cada plano de Cinco lobitos. La cineasta Alauda Ruiz de Azúa se estrena en el largometraje con una historia arriesgada, calificada así porque supone un reto salirse de las manidas problemáticas de las relaciones familiares y de las ficciones sobre la maternidad.
Dos generaciones distintas. Las relaciones de pareja, las presiones, el dolor, la muerte y, evidentemente, la maternidad se entienden de maneras diferentes en una mujer de 60 años y en una de 35. No obstante, algo se mantiene: el vínculo materno filial. Una madre tiene que saber que la necesitas y, efectivamente, la necesitas a pesar de la edad.
Amaia (Laia Costa) es una mujer que acaba de tener a su primera hija, y acude a casa de sus padres cuando su pareja se marcha por trabajo. Pero, también llega el momento en el que los hijos se convierten en padres de sus padres. Otra caída revierte el sentido de la película, Amaia madura y encuentra respuestas a mayor velocidad. Una escena en el pasillo del hospital nos retrata el cambio, ¿quién empuja “la sillita” ahora? Mientras, un padre (Ramón Barea) que parece ajeno a todo lo que ocurre.
La dedicación y el sacrificio por los otros son un obligación durante toda tu vida, nunca dejas de ser madre, nunca dejas de ser hija. Por otra parte, los personajes secundarios también están excepcionalmente bien escritos. Ramón Barea y Mikel Bustamante son un apoyo fundamental, la parte masculina que ayuda a ensalzar la figura femenina y que muestra de forma análoga el cambio que los hombres ha sufrido en los últimos años.
Otro protagonista es el llanto. Las lágrimas brotan de Laia Costa constantemente. Primero, lágrimas de felicidad, después, desesperación, dolor, angustia y pérdida. De alguna manera, el lloro de Amaia hila la historia, las distintas fases vitales que encajan entre las suyas y las de su madre. Realmente, las distintas fases de la vida no distan mucho de unos a otros. Sin embargo, siempre imaginamos utopías en las que todo podría ser mejor. “Todas esas vidas que no vives son siempre perfectas, ideales”, pero hay que jugar las cartas que tenemos y valorar nuestro tiempo.
Tener un hijo cambia la percepción del mundo y de uno mismo. Alauda Ruiz de Azúa tuvo esa sensación cuando se convirtió en madre. “Fue como si un meteorito arrasase con todo. La vida que conocías ya no vuelve”. La relación de pareja, las dinámicas de la familia, el rol que uno desempeñaba hasta entonces se desbarajusta por completo. Entonces, comienza la reconstrucción. Ese fue el detonante de Cinco lobitos, estrenada en 2022 y ganadora de tres premios Goya.
Partiendo de su propia experiencia personal, Ruiz de Azúa dibuja en Cinco lobitos un retrato crudo y honesto sobre “el shock del primer hijo” y muestra cómo esa realidad, bella, pero tremendamente dura, obliga a todos a reubicarse y tratar de averiguar cuál es su papel en esta nueva etapa adulta. Es lo que le ocurre a Amaia, la protagonista de la película, una joven de 35 años que tras el nacimiento de su primer hijo se da cuenta de que no sabe muy bien cómo es eso de ser madre.
La interpreta Laia Costa que traspasa la pantalla con su verdad en escenas íntimas y cotidianas con bebés de verdad. Ruiz de Azúa le propuso el personaje cuando Laia estaba embarazada de tres meses y cuando actriz se metió en la piel de esta madre primeriza, ella también estaba experimentando muchas de las sensaciones de su personaje. “Creo que cuando nace un bebé hay una crisis de identidad brutal en todos los miembros de la familia, todas las dinámicas cambian. Eso a su vez nos coloca frente al paso del tiempo, envejecemos. Son dos crisis a las que se enfrenta mi personaje”.
Para articular la ficción, Ruiz de Azúa filtró sus experiencias a través de otras. “Conversé mucho con mi propia familia, con otras madres de las que puedes extraer muchas cosas que se repiten. Iba a algunos parques donde las madres me iban contado sus historias”, cuenta la directora. Así es como la cineasta se dio cuanta de que sus testimonios personales guardaban, en realidad, un relato universal sobre miedos, tabúes y mitos edulcorados en torno a la maternidad. “Nos hemos creado una imagen de lo que es maternal que no tiene nada que ver con la realidad. Las historias habituales del cine suelen ser maternidades idílicas, edulcoradas y otras de madres corajes.
Cinco lobitos es la cotidianeidad absoluta sobre la maternidad, con sus luces y sus sombras, que trata cosas que no es que sean tabúes, es que se dan por supuesto y no se han abordado hasta ahora”, apunta la actriz protagonista. La película también explora los viajes de ida y vuelta de los hijos y cómo cambian la paternidad o la maternidad cambia la percepción de nuestros padres. “Lo primero que haces cuando eres madre y estás perdida es preguntarte cómo lo haría mi madre, empieza a entenderla desde otro sitio, eso cambian las relaciones. Pero rodando esta película, creo que todos nos dimos cuenta de algo muy bonito que es que nunca dejas de ser hijo, que siempre hay un momento en el que necesitarás de nuevo a tu madre o tu padre. Son vínculos muy fuertes y van y vienen”.
Susi Sánchez, Mikel Bustamante y Ramón Barea completan un reparto en el que los personajes perfilados por Alauda quedan fuera de clichés y se retratan como seres imperfectos, pero tremendamente humanos. “Hay una crudeza y una realidad brutal. El público conecta con cada personaje porque piensa 'es que me gusta y no me gusta a la vez y por eso estoy con él'”, resume Laia Costa. Una honestidad que traspasa la pantalla.
La película obtuvo 11 nominaciones a los premios Goya y logró tres (Dirección novel, actriz protagonista y actriz de reparto) y el premio Sant Jordi a Mejor opera prima. Tras su brillante paso por la Berlinale, Cinco lobitos triunfó en el Festival de Cine de Málaga con la Biznaga de Oro a la Mejor Película Española. Además, se llevó el Premio del Público, el Premio a Mejor Guion, el Premio Feroz Puerta Oscura, el Premio Asecan a Mejor Ópera Prima, el Premio Signis y el Premio Jurado Joven de la UMA. Las protagonistas Laia Costa y Susi Sánchez han obtenido Ex Aequo la Biznaga de Plata a la Mejor Interpretación Femenina. Laia Costa logró en total 10 galardones, entre ellos el Premio Platino a la mejor interpretación femenina.
La actriz catalana, de 38 años, es la protagonista de Un amor, la nueva película de Isabel Coixet que entre en competición por la Concha de Oro. Y lo hizo con Cinco Lobitos, la ópera prima de la directora Alauda Ruiz de Azúa sobre la maternidad y los cuidados. La intérprete se alzó con varios premios por su maravillosa interpretación en esta película: el Forqué, el Feroz y el Goya. Pero se quedó embarazada rapidísimo y dio la bienvenida a su primer hija en plena pandemia, en mayo de 2020. En aquel momento Laia vivía en Miami porque su pareja trabaja allí y dio a luz en casa acompañada de su marido, una doula y una partera-enfermera. "Me eduqué mucho sobre el tema para tener a la niña fuera del hospital debido al covid. Me sentí muy segura.
El rodaje arrancó cuando la niña tenía 13 meses y la película se estrenó cuando ya había cumplido dos años. En este filme Laia interpreta a Nat, quien, tras escapar de su agobiante vida en la ciudad, encuentra refugio en el pequeo pueblo de La Escapa, en lo más profundo de la España rural. En una casa rústica y en ruinas, acompañada de un perro salvaje, intenta reconstruir su vida. Después de enfrentarse a la hostilidad de su casero y la desconfianza de los habitantes del pueblo, se descubre a sí misma aceptando una inquietante propuesta de su vecino Andreas (Hovik Keuchkerian).
Premios y Reconocimientos Destacados de Laia Costa
| Año | Premio | Película/Serie |
|---|---|---|
| 2015 | Premio Lola a la Mejor Actriz | Victoria |
| 2023 | Premio Goya a la Mejor Actriz Protagonista | Cinco Lobitos |
| 2023 | Premio Feroz a la Mejor Actriz Protagonista | Cinco Lobitos |
| 2023 | Biznaga de Oro (Festival de Málaga) | Cinco Lobitos |
La versatilidad de Laia Costa le ha permitido destacar en papeles tanto dramáticos como ligeros, explorando la complejidad de las relaciones humanas y los desafíos de la maternidad. Su talento y carisma la han convertido en una de las actrices más prometedoras del cine actual.
Su capacidad para conectar con el público y transmitir emociones auténticas la han consolidado como una figura clave en el panorama cinematográfico español e internacional. Laia Costa sigue sorprendiendo con cada nuevo proyecto, demostrando que su carrera apenas está comenzando.
