Uno de los platos que triunfa el día de Navidad es el cabrito al horno. Desde hace muchos años es el plato estrella del 25 de Diciembre. No sólo es una receta para preparar exclusivamente en ese día, el cochinillo al estilo segoviano con el clásico cordero asado son una de esas comidas o asados familiares de domingo para todo el año.
Ahora te enseñaremos una buena forma de cocinar cabrito al horno. Ponla en práctica y, si quieres, después nos cuentas cómo te ha salido. Aunque podemos preparar un buen cabrito asado con tan sólo un poco de agua y sal, también podemos experimentar un poco más y cocinar algo delicioso sin salirnos de los parámetros tradicionales de la receta. En cada casa seguro que se prepara de una u otra manera, esta es una más, una receta probada año tras año que os recomiendo, las combinaciones son muchas y siempre al gusto del consumidor.
El cabrito lechal, también llamado chivo, es un animal de carne tierna y sabor delicado. Aunque se puede cocinar de distintas formas, preparar el cabrito asado permite poner en valor sus piernas o paletillas. Puedes también prepararlo utilizando recetas de cordero, dando un poco más de tiempo al cocinado del cabrito, porque su carne ofrece una mayor resistencia.
Cabrito al horno
Ingredientes y Preparación
Para cocinar el cabrito al horno o asado puedes elegir la paletilla o la pierna. La paletilla es más pequeña y tiene menos carne pero, como la carne se encuentra adherida al hueso, presenta un sabor realmente exquisito.
Aunque podemos preparar un buen cabrito asado con tan sólo un poco de agua y sal, también podemos experimentar un poco más y cocinar algo delicioso sin salirnos de los parámetros tradicionales de la receta. Por ejemplo, un toque de hierbas le proveerán un sabor y un aroma sutil pero determinante a la vez.
Ingredientes
- Un cabrito de unos 4 kgs. aproximadamente
- 1 vaso de agua y otro de vino blanco (el agua el que vaya necesitando el cabrito)
- 70 g. de manteca de cerdo
- Tomillo y romero frescos
- Ajo
- Sal
Preparación Paso a Paso
Preparación inicial: Lo primero que debes hacer es comenzar a preparar el aderezo para condimentar el cabrito. Para ello, la noche anterior a asarlo prepara un majado de tomillo y romero frescos, ajo y manteca de cerdo. Si puedes, prepáralo en el mortero y llénalo con estos ingredientes hasta la mitad.
Aderezar el cabrito: Luego impregna el cabrito con esta mezcla, puedes hacerlo con un pincel de cocina o directamente con la mano. Al momento de asar el cabrito, quítalo de la nevera y sécalo bien por ambos lados. Para empezar, colocamos el cabrito en una fuente de barro o una fuente apta para el horno. A continuación, condimentamos en dos pasos: primero lo salamos, hay que salar al cabrito por ambos lados.
Precalentar el horno: Precalentamos el horno a una temperatura alta, unos 250º C durante 10 minutos, para que al meter el cabrito no tenga que cocinarse partiendo de un entorno frío. Precalienta el horno a una alta temperatura, alrededor de 250°, durante diez minutos. Una vez que el cabrito esté listo, precalentamos el horno a 220° durante 10 minutos.
Hornear el cabrito: Colocamos el cabrito en una cazuela de barro o cerámica, si es un cabrito entero (si sois muchos) directamente a la bandeja del horno, con la parte interior hacia arriba. Si no disponéis de estos recipientes de barro o cerámica, cabría la posibilidad de cocinarlo sobre la bandeja metálica del horno, aunque en este caso te recomiendo poner un poco de manteca también en el agua. Coloca el cabrito en una cazuela de barro o de cerámica. Pero si lo cocinas entero agrégalo directamente a la bandeja del horno, sin pasarlo por una cazuela. Cuando lo metas en el horno, fíjate que la parte interior mire hacia arriba. Las piezas del cabrito deben encontrarse bien distribuidas en la bandeja.
Temperatura y líquidos: Bajamos la temperatura del horno a 170º C, necesitamos el horno con temperatura arriba y abajo. Vertemos un vaso de agua y el de vino blanco en la base de la cazuela o en la bandeja del horno y metemos todo en el horno. Cuando ya tengas lista la bandeja, baja la temperatura del horno unos diez grados, de 180° C a 170° C, y luego vierte un vaso de agua y un poco de vino blanco en la base de la cazuela o bandeja de horno.
Hidratación y cocción: En el horneado (de la dos caras del cabrito) cada 20 minutos abrimos la puerta del horno y vamos hidratando la carne del cabrito con la salsa que se va formando en la cazuela (durante el proceso de asado añadimos agua a demanda para que no se queme ni se quede seco el cabrito). Poco a poco, el cabrito asado comenzará a soltar todo su jugo sobre el agua y entonces se formará la salsa. A los veinte minutos, abre la puerta del horno para hidratar la carne con la propia salsa que va formándose. También fíjate si no hace falta agregar un poco de agua para que el cabrito no se seque demasiado.
Dar la vuelta y dorar: A los cuarenta minutos de horneado, da vuelta la pieza y coloca la parte exterior hacia arriba; sube la temperatura a 190° C y riega la carne con salsa. Cuando queden los 10 últimos minutos, subimos el horno a 220º C y hacemos que las piezas de cabrito se doren por ambas caras.
Comprobar la cocción: Si al pinchar la carne pone resistencia, asamos otros diez minutos más. Si la aguja entra con facilidad, es la señal de que ya estará listo. Es mejor que arranques a cocinar el cabrito temprano, ya que los tiempos que te hemos dado aquí son aproximados. Sólo sabrás durante el proceso de cocción cuánto te demora tener el cabrito lechal listo. Yo he tardado casi 2 horas en asarlo. Si vais a preparar un cabrito para muchos y vuestro horno no es muy grande podéis ir cambiando las alturas de las bandejas del horno. Para que se hagan tanto por arriba, como por abajo. En este caso debéis tener cuidado que no se os queme. Por eso, os recomiendo que empecéis temprano a cocinarlo y lo apaguéis cuando esté casi terminado. Cuando al pinchar con un tenedor se desprenda con facilidad.
Reducción de la salsa: Finalizado el tiempo total retiramos del horno. En un cazo ponemos todo el líquido que ha soltado el cabrito y reducimos un poco para espesar la salsa y que se concentre aún más sus sabores. Al retirarlo del horno, déjalo reposar unos cinco minutos mientras se reduce la salsa que se ha formado en la bandeja.
Guarniciones y Acompañamientos
Como guarnición para el cabrito asado, puedes preparar unas patatas o una ensalada de lechuga romana con cebolleta fresca y tomate. Para acompañar este plato diría que las mejores cosas son las patatas panadera o las patatas a lo pobre, aunque podemos poner patatas fritas si estas no nos gustan. Tenéis muchas opciones para servir con el cabrito asado. Por un lado unas patatas asadas, aprovechando que hemos encendido el horno, o una buena ensalada de lechuga, cebolla y tomate para equilibrar y desengrasar el menú. Es una combinación que nunca falla, para poder así llegar a un sorbete de limón para el postre.
Sugerencias de Guarniciones
- Patatas panadera
- Patatas a lo pobre
- Patatas asadas
- Ensalada de lechuga, cebolla y tomate
Información Adicional
El cabrito que podéis ver aquí es de la Comarca de la Vera, en Extremadura. Un producto de calidad magnífico para asar al horno y disfrutar en familia. Además, es una receta sencilla en la que el producto es lo más importante, buena materia prima, un horno y un poco de paciencia.
Prepararemos el cabrito tal y como se hace en un auténtico asador, salvando las distancias ya que no contamos en casa con un horno de leña.
Tabla de Tiempos y Temperaturas
| Etapa | Temperatura | Tiempo |
|---|---|---|
| Precalentamiento del horno | 250°C | 10 minutos |
| Horneado inicial | 170°C | 40 minutos |
| Dorar la carne | 190°C | Resto del tiempo |
| Últimos minutos (opcional) | 220°C | 10 minutos |
