La lactancia materna es mucho más que alimento; es la primera vacuna que recibe un bebé. Contiene una amplia gama de sustancias inmunológicas que protegen al recién nacido de infecciones y preparan su cuerpo para crecer sano. Una de las dudas frecuentes que tienen muchas madres es si deben dejar de amamantar si están resfriadas, tienen gripe o alguna otra enfermedad infecciosa. La respuesta general es no.
Hay excepciones, como ciertas infecciones graves o medicamentos contraindicados durante la lactancia, pero son casos poco frecuentes. Una idea común, aunque errónea, es que la leche materna “pierde calidad” con el paso del tiempo. La leche materna durante la lactancia prolongada (más allá del primer año de vida) proporciona protección inmunológica del niño.
Durante la segunda infancia, los niños cuando comienzan a socializar más y entran en escuelas infantiles se exponen a nuevos virus y bacterias, y su sistema inmune todavía está en proceso de maduración. Apoya el equilibrio de la microbiota intestinal, que influye en la función inmunológica.
Con la lactancia prolongada, es frecuente que la madre afronte un nuevo embarazo. Y de ahí surge la duda, ¿puedo continuar con la lactancia de mi hijo mayor durante la gestación? En situaciones donde la madre amamanta a dos hijos de distintas edades (o lactancia en tándem) el cuerpo materno demuestra una asombrosa capacidad de adaptación.
En este artículo, exploraremos en detalle qué es la lactancia en tándem, sus beneficios, los desafíos que puede presentar y cómo abordarlos, así como la importancia del calostro en este contexto.
LACTANCIA EN TÁNDEM
¿Qué es la Lactancia en Tándem?
Para entender este tipo de lactancia, primero debemos saber ¿Qué significa lactancia en tándem? Es aquella en la que la madre está lactando a su hijo, se queda embarazada y no lo desteta, prosigue con la lactancia y el embarazo. Nace su hijo y sigue amamantando a los dos.
Gracias a las revisiones bibliográficas de los últimos siglos, sabemos que la lactancia materna tenía una duración media de 3 años. Fue a comienzos del siglo XX en los países industrializados, a raíz de la introducción de los sucedáneos de leche materna, donde la lactancia materna fue perdiendo su papel vital a favor de la lactancia artificial. Y fue una gran perdida, porque la lactancia materna desde un punto de vista evolutivo es fundamental en el desarrollo de nuestra especie.
Diversos estudios de paleofisiología y antropología establecen que la edad de destete espontaneo en Homo sapiens ocurría entre los 2,5 y los 7 años. Por lo tanto, queda demostrado que nuestros ancestros practicaban la lactancia en tándem. Pero en nuestro primer mundo, los porcentajes de mujeres con lactancia en tándem siguen siendo muy bajos, a pesar del auge que está teniendo, gracias a la visibilidad que están haciendo desde los grupos de apoyo a la lactancia materna, redes sociales y concienciación por parte de los profesionales sanitarios dedicados al área materno-infantil para su promoción y protección.
Uno de los estudios más recientes nos dice que el 35% de las madres dejaron de amamantar cuando se enteraron de que estaban embarazadas, el 52% siguió amamantando, pero disminuyó las tomas y sólo el 13% continúo amamantando de la misma manera que lo hacía antes del embarazo.
El Calostro: Oro Líquido para Ambos Hijos
El calostro, que se produce durante los primeros días tras el parto, es particularmente rico en anticuerpos, sobre todo en IgA secretora. Es espeso, amarillento y muy concentrado. Basta con unas pocas gotas para ofrecer al recién nacido una dosis potentísima de defensa inmunológica. Por eso es comúnmente conocido como “oro líquido”.
La leche se ajusta a las necesidades del recién nacido y prioriza la producción de calostro en los primeros días, incluso si el hermano mayor continúa mamando. De este modo, el bebé pequeño recibe todos los beneficios inmunológicos del calostro, mientras que el hijo mayor también accede a esta valiosa sustancia y recibe un refuerzo para su sistema inmunológico.
Es importante tener en cuenta que la leche no se “gasta” y es posible amamantar a ambos, siempre dando prioridad en las tomas al recién nacido.
Respecto a la composición de la leche sabemos que se modifica días antes del parto para convertirse de nuevo en calostro, es lógico que se adapte al más pequeño, modificando la concentración de nutrientes en beneficio del neonato, disminuyendo las grasas y la lactosa, aumentando las proteínas y las inmunoglobulinas. El mayor tomara leche con un sabor distinto al que estaba acostumbrado, pero para nada inadecuada para él, solo es diferente de la que estaba acostumbrado y siempre será mejor que cualquier otra leche que pueda tomar.
Hay un dato muy curioso, se ha evidenciado que el reflejo de eyección no aparece en la madre con el hermano mayor, pero si, cuando mama el pequeño. El mayor pronto se percata de esta salida de leche y como durante el embarazo la producción la ha tenido disminuida quiere mamar cuando su hermano para aprovechar el reflejo.
En cuanto a las diferencias en la composición del calostro de una lactancia en tándem y una lactancia simple, los pocos estudios encontrados demuestran que no hay diferencias significativas entre ambas. En los pesos de los neonatos si se han encontrado diferencias, los neonatos nacidos de madres que amamantaron estando embarazadas, sabemos que pierden menos peso al nacer y lo recuperan más rápidamente, demostrando que no perjudica el desarrollo del menor.
Beneficios del Calostro:
- Rico en anticuerpos, especialmente IgA secretora
- Protege al recién nacido de infecciones
- Refuerza el sistema inmunológico del hijo mayor
Es importante destacar que el calostro es un alimento muy completo y específicamente adaptado a las necesidades del recién nacido. Tiene menos calorías que la leche madura, pero es más rico en proteínas, vitaminas liposolubles (A, D, E, B12 y K) y minerales (magnesio, calcio, potasio, sodio y fósforo). Además, contiene inmunoglobulina A (IgA), un anticuerpo que también está presente en las secreciones de las mucosas del organismo y es la primera línea de defensa contra las infecciones.
La Organización Mundial de la Salud lo denomina “la primera vacuna”.
Ventajas de la Lactancia Materna Prolongada
Los beneficios inmunológicos de la leche materna no se limitan a los primeros meses. Con la lactancia prolongada, es frecuente que la madre afronte un nuevo embarazo. ¿Hasta cuándo es bueno que mame mi hijo? La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que la leche materna sea el alimento exclusivo desde el nacimiento hasta los seis meses de vida y después se mantenga, complementada con alimentos adecuados, oportunos y seguros, hasta los dos años de edad o más, si la madre y el niño así lo quieren.
No hay consenso ni evidencia científica que demuestren que, a partir de un momento dado, la lactancia materna tiene inconvenientes o pierde propiedades. Tampoco de que la lactancia prolongada cause enfermedad física o psíquica ni al hijo ni a la madre, por lo que no hay razones médicas para recomendar ni imponer el destete por motivos de edad.
El desarrollo psicomotor y físico sugieren que la lactancia prolongada es la norma biológica. El niño pequeño continúa, a lo largo de varios años, necesitando el calor y el contacto del cuerpo materno, por lo que muchos de ellos buscan el pecho cuando necesitan el contacto con la madre o tras la ausencia de ésta. El amamantamiento les da seguridad y les conforta.
A partir de los 12 meses, el pediatra puede aconsejar que se ofrezcan los alimentos antes que el pecho para que el niño comparta las costumbres familiares, pero se siga beneficiando de las ventajas de la leche materna que, en el segundo año de lactancia, tiene características cada vez más parecidas al calostro, es decir, menor función nutritiva y mayor función protectora y moduladora del sistema inmunitario.
Entre las razones para recomendar la lactancia materna prolongada están:
- Menor número de diarreas, infecciones respiratorias, episodios de otitis media, etc. y prevención de las enfermedades alérgicas por el efecto protector sobre el sistema inmunitario del niño, que tarda entre 2 y 6 años en desarrollarse.
- Menor riesgo de sobrealimentación y desarrollo de obesidad en el futuro.
- Protección de enfermedades cardiovasculares en la edad adulta.
- Facilita un desarrollo mandibular y dental adecuado.
- Ventajas en el desarrollo psicomotor (habilidades motoras, lenguaje y agudeza visual).
- Favorece el apego del niño a su madre, esa relación cálida e íntima, que influye positivamente en el desarrollo de la autoestima y en la futura independencia del niño.
- Protección para la madre ante enfermedades, como el cáncer de mama y de ovario, la osteoporosis y las fracturas asociadas, y la artritis reumatoide.
- Es una medida ecológica, ya que no precisa preparación ni genera residuos; y económica, al no tener que comprar leche artificial.
- Disminuye el absentismo laboral de los padres y el uso de recursos sanitarios al disminuir el número de infecciones.
Mitos y Realidades de la Lactancia en Tándem
Como ya he mencionado en otras culturas este tipo de lactancia es algo habitual y cotidiano, pero en la nuestra las madres se encuentran grandes barreras y oposiciones por parte de la sociedad, la AEP afirma que el 70% de los profesionales sanitarios muestran una actitud de rechazo ante este tipo de lactancia consiguiendo que en ocasiones la madre cambie de opinión y no decida realizarla, destetando al mayor.
A continuación, desmentiremos algunos mitos comunes sobre la lactancia en tándem:
- Las contracciones uterinas provocadas por la succión pueden causar aborto o parto prematuro: FALSO. Estas contracciones son iguales que las que se producen durante las relaciones sexuales y la evidencia científica demuestra que ni existe un mayor riesgo de aborto ni se acorta la duración del embarazo.
- No habrá suficiente leche para los dos: FALSO. Sabemos que el organismo de la madre responde al estimulo de la succión y vaciado del pecho, como señal para producir una mayor o menor cantidad de leche, sí es capaz de alimentar gemelos, trillizos ¿por qué en este caso no va a ser posible?
- Necesita comer por tres: FALSO. Es cierto que las necesidades energéticas son superiores ya desde el embarazo, pero con una dieta rica en vitaminas, minerales… equilibrada y con los aportes extras recomendados por su especialista, es suficiente y no debe de existir ninguna carencia.
- Perjudica a la salud de la madre: FALSO.
- Perjudica la salud del hermano mayor: FALSO. En lo que, si beneficia al mayor es en seguir tomando las inmunoglobulinas, vitaminas… necesarias para su optimo desarrollo y adaptarse a la llegada del hermano.
- Perjudica en la salud y el crecimiento del pequeño: FALSO. Hay parte de la sociedad que cree que el mayor roba la leche al pequeño, nada más lejos de la realidad, es todo lo contrario, gracias a la estimulación del mayor, el pequeño se encuentra con unas cantidades de calostro superiores a las de un embarazo sin lactancia.
Dificultades y Desafíos de la Lactancia en Tándem
La lactancia en tándem no perjudica ni a la madre ni a los hijos, es una experiencia con mil sentimientos diferentes para la madre, la puede vivir como una lactancia feliz que encaja a la perfección con sus rutinas y manera de vivir de la familia, pero también puede ser, una experiencia agotadora y estresante, en la que puede padecer momentos de angustia e impotencia, incluso aparecer la temida agitación por amamantamiento.
Esta agitación, se identifica por ser sensaciones negativas que aparecen de repente en la madre cuando amantan a sus hijos, es una aversión para amamantar. Aunque desgraciadamente hay poca información en la literatura científica al respecto, existe un metaanálisis de este año 2021 en el que se describen esas emociones, siendo la rabia y enfado las más comunes, así como la irritación y la agitación, además de estos sentimientos refieren sensaciones físicas como picor en la piel y dolor en los pezones. Sienten la necesidad de quitar al niño del pecho y tomar un respiro. Algunas madres reconocían tener pensamientos de hacer daño al bebé. Son sentimientos incontrolables, no los pueden evitar.
Esto genera sentimientos encontrados, creando grandes conflictos internos porque la madre quiere seguir amamantando, pero se ve incapaz de poder hacerlo. La causa no está clara, existen pocos estudios sobre ello, los que hay lo justifican desde un punto de vista hormonal, por la caída de la dopamina, el estrés y el cansancio, favoreciendo este episodio.
No hay que confundirlo con el D-MER que es el reflejo de eyección disfórico de la leche, en el que la madre también tiene sensaciones desagradables, pero solo duran al principio de la toma, a diferencia de la agitación que duran todo el tiempo que el niño este al pecho. Esta agitación es más común observarla en madres con lactancias muy prolongadas, embarazadas o con lactancia en tándem.
Consejos para Gestionar la Lactancia en Tándem:
- Saber que está justificado, que existe evidencia de tener un desencadénate hormonal ayuda a las madres a tolerar la situación y sobre todo a no sentirse culpables por ello.
- Es importante que lo verbalicen y lo hablen con otras madres que están pasando por la misma situación, aparte de recibir todo el apoyo de su entorno.
- Necesitan ser escuchadas, entendidas y no enjuiciadas, además de descansar para reducir el estrés.
- Cada madre debe organizar las tomas entre sus dos hijos, las hay que primero alimentan al pequeño y después al mayor, o al contrario para que el mayor que es más consciente de la situación, no se altere.
- También las hay que prefieren amamantar a la vez, un pecho para cada uno, (posición utilizada es caballito), así la madre ahorra tiempo y al agrupar las tomas puede tener momentos de descanso tan necesarios.
- O si el hermano mayor es lo suficiente grande para entender, pacta con él, que mamará cuando el pequeño haya terminado.
Es frecuente que el primer mes, el hermano mayor mame igual o más que el pequeño y que cada vez que el pequeño mame, el mayor también quiera.
Destete en la Lactancia en Tándem
El destete del mayor puede ocurrir en cualquier momento, puede ser que sea el, el que decida no mamar más por no gustarle el nuevo sabor de la leche. Existen modificaciones el sabor es más salado, la composición de los nutrientes varia, la consistencia es más densa y la cantidad disminuye (la leche se modifica en función de las necesidades del recién nacido). También puede ser la madre la que necesite destetarlo, por sentirse incapaz de realizarlo con los dos y se sienta sobrepasada por la situación.
La exigencia del mayor puede llegar a ser muy alta, necesitando que la madre ponga limites, en este caso es necesario que priorice en la alimentación exclusiva del pequeño. El destete debe de realizarlo igual que si fuera único, disminuyendo el número de tomas o el tiempo al pecho, jugando y entreteniéndolo cada vez que pida, pactando sí es capaz de entender que es necesario que deje de mamar.
En cuanto a la técnica, si la madre decide amamantar por separado, podrá utilizar la técnica que desee. Si por el contrario lo hacen los dos a la vez, tendrá que buscar posiciones en las que no se obstaculicen el uno al otro y permitan un correcto agarre.
En definitiva, la lactancia materna en tándem no perjudica a la salud de ninguno, ni privará al neonato de una alimentación completa.
