La lactancia materna es la forma más natural y efectiva de alimentar al bebé desde su nacimiento. Durante el verano, las altas temperaturas pueden dificultar en parte esta práctica, tanto para las mamás como para los bebés. Sin embargo, la buena noticia es que la lactancia materna se adapta perfectamente a cualquier estación del año, incluso al clima más cálido. Y es que, sin duda, la lactancia en verano os hará disfrutar de momentos únicos.
¿Cómo Afecta el Calor a la Lactancia Materna?
Los meses de verano traen sol, paseos al aire libre y también un gran cambio en la rutina diaria. Para las mamás que estáis en etapa de lactancia, esta época puede generaros dudas: ¿El bebé necesita más leche? ¿Se puede deshidratar?
Durante los días de calor, es normal que tu bebé te pida mamar más a menudo. No te preocupes: la leche materna no solo alimenta, también hidrata. ¿Sabías que está compuesta en un 88% de agua?
En épocas de calor el bebé transpira más y existe mayor riesgo de deshidratación. Si el bebé cabecea, se lleva la mano a la boca, saca la lengua o directamente se queja, son señales de que tiene sed y hay que darle una nueva toma.
El bebé guiará las tomas de leche en verano, y pedirá el pecho más veces al día, con el calor. Esto explica que la madre lactante deba mantenerse hidratada y tener en cuenta al menos cinco consejos para amamantar en verano.
Lactancia a Demanda: Clave para la Hidratación
El Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEP) señala que lo conveniente, durante este periodo, es ofrecer al pequeño «la leche a demanda», es decir, siempre que lo requiera y todo el tiempo que desee; y evitar, de esa forma, imponer horarios o tomas estrictas de una duración determinada.
La lactancia a demanda en verano permite al bebé mantener el equilibrio hídrico de su cuerpo. «El bebé no necesita ningún otro líquido cuando la lactancia materna es a demanda», afirma Alba Padró, asesora del grupo de apoyo a la lactancia Alba. «Con las tomas de pecho recibe la hidratación adecuada». Esta especialista señala que no se debe marcar una pauta horaria en la lactancia: «La leche materna es la comida y la bebida del pequeño y, si las tomas no son a demanda del bebé, le limitamos el acceso a su alimentación e hidratación».
Durante el verano, el bebé transpira más; y pierde agua de forma más acusada que en otras épocas del año. Por eso, «es habitual que los bebés quieran mamar con mayor frecuencia, aunque menor cantidad en cada toma», describe Padró. Esto se explica porque la primera parte de la toma la leche contiene más agua y azúcar, de modo que satisface antes la sed del bebé.
En este sentido, el Comité de Lactancia Materna de la AEP recomienda no esperar a que el pequeño llore para colocarle en el pecho, sino atender las señales que el bebé hace para indicar que quiere comer, como los cabeceos, sacar la lengua, llevarse la mano a la boca o hacer sonidos de llamada. De este modo, el bebé siempre se mantendrá convenientemente hidratado, a pesar de las altas temperaturas del verano.
Importancia de la Hidratación para la Madre Lactante
Del mismo modo que un bebé puede deshidratarse en épocas de calor, la madre puede sufrir síntomas similares al dar el pecho. Es fundamental, por tanto, que la madre siga una alimentación equilibrada y tenga una correcta hidratación en épocas de calor.
Tú también necesitas más líquidos en verano, especialmente si estás amamantando. Recuerda que el pecho puede hacer que te deshidrates con más facilidad, ya que tu cuerpo utiliza agua constantemente para producir leche - aproximadamente se requieren entre 700 y 1.000 ml de agua al día -. Por eso, es fundamental que bebas agua con frecuencia, incluso aunque no tengas sed.
El 85% de la leche materna es agua, suficiente para satisfacer la sed del bebe. Lo más recomendable para una mamá que desea amamantar bien a su hijo es seguir una dieta sana y variada, y mantenerse hidratada. Estas precauciones son aún más relevantes durante el verano.
María José Aguilar, catedrática de Enfermería y autora del libro ‘Lactancia Materna’, afirma que la leche materna contiene entre un 85 y un 87% de agua, «suficiente para satisfacer la sed del bebe, con independencia de si la madre toma menos líquidos de los que realmente necesita». Sin embargo, «no por ello la madre debe descuidar la ingesta abundante de líquidos, ya que de ello depende que mantenga un adecuado nivel de hidratación», puntualiza Aguilar en su libro.
En verano, cuando la necesidad de hidratación es mayor, la mamá se debe guiar por su sed; y tomar líquidos en función de sus necesidades fisiológicas, aunque lo recomendable es ingerir al menos dos o tres litros diarios. Forzar una ingesta de líquidos más allá de la sed no es conveniente, concluye Aguilar, «ya que podría afectar negativamente a la producción de leche».
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Consejos Prácticos para la Lactancia Materna en Verano
Las altas temperaturas que acompañan al estío pueden resultar complicadas para el bebé y la mamá durante la etapa de amamantamiento. Por ello, proponemos algunos consejos para dar el pecho en verano que pueden facilitar la lactancia materna en esta época de calor.
- Preparar el entorno: Conviene realizar las tomas en lugares frescos. Preparar con antelación el lugar donde se va a amamantar para que la temperatura sea agradable, tanto para el bebé como para la mamá. Si el sitio donde vamos a dar el pecho al bebé dispone de aire acondicionado, evitar que el bebé reciba directamente el flujo de aire.
- Ropa adecuada: El contacto piel con piel en verano puede hacer que ambos sudéis, por lo que os recomendamos prendas de algodón y tejidos transpirables. Colocar entre la piel de la madre y la del bebé una gasa o tela de algodón (muselina) para evitar la sudoración excesiva.
- Hidratación constante: La necesidad de beber agua durante la toma puede ser aún mayor en el verano; por eso es conveniente dejar siempre a mano un gran vaso de agua e, incluso, una botella para rellenarlo.
- Conservación de la leche: Prestar especial atención a la conservación de la leche, si se extrae para ofrecérsela al pequeño más adelante. Las altas temperaturas reducen el tiempo medio que puede estar la leche materna sin refrigerar (ocho horas).
- Posiciones cómodas: Buscar posiciones frescas y cómodas para dar el pecho.
- Mantener horarios estables: El calor puede alterar el sueño y el apetito de tu bebé. Intenta mantener horarios estables y un entorno sereno.
- Actividades refrescantes: La lactancia materna funciona mejor cuando la mamá y el bebé están lo más relajados y cómodos posible. Por eso, un baño en la piscina puede ser el remedio perfecto para aliviar el calor y relajarse, además de practicar el contacto piel con piel. Aunque no es recomendable amamantar en una piscina, un chapuzón rápido puede ayudar a relajar a ambos para estar listos en la siguiente toma.
- Protección solar: A veces las actividades de verano no son tan frescas y cómodas como relajarse en una piscina, pero hay que asegurarse de que el bebé se encuentra fresco y protegido del sol. Mantenlo en la sombra o debajo de una sombrilla con un protector solar disponible para cualquier exposición solar inesperada.
¿Es Seguro Amamantar Después de la Piscina o Playa?
Una de las dudas más comunes es si es seguro amamantar justo después del baño en el mar o la piscina, por la presencia de sal o cloro en la piel. López aclara que no existe ningún riesgo, ya que los residuos son mínimos y mucho menores que los que el propio bebé puede tener en sus manos o piel.
Así lo explica: "El sistema digestivo está preparado para eliminar esas muestras ínfimas puntuales que le llegaran mezcladas con una buena dosis de leche materna.
¿Necesitan Agua los Bebés con Lactancia Exclusiva?
La respuesta es clara: no. Los bebés alimentados exclusivamente con leche materna (hasta los seis meses) reciben toda la hidratación necesaria a través de la leche. Las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en materia de lactancia suponen que el bebé no tome ningún alimento distinto de la leche materna hasta los seis meses de vida.
Tabla Resumen: Consejos para la Lactancia Materna en Verano
| Aspecto | Consejo |
|---|---|
| Hidratación del Bebé | Lactancia a demanda, reconocer señales de sed. |
| Hidratación de la Madre | Beber 2-3 litros de agua al día, dieta equilibrada. |
| Entorno | Lugares frescos y ventilados, evitar aire acondicionado directo. |
| Ropa | Algodón y tejidos transpirables. |
| Actividades | Baños en la piscina para relajarse. |
Siguiendo estos consejos, esperamos haberte ayudado a mantener la lactancia este verano de forma cómoda, segura y disfrutando al máximo de esta etapa tan especial.
