La lactancia materna es fundamental para el desarrollo del bebé, pero en ocasiones se requiere suplementación. La técnica del dedo-jeringa se presenta como una alternativa para administrar leche materna o de fórmula, evitando la confusión del pezón y fomentando la lactancia exitosa.
¿Qué es la Técnica del Dedo-Jeringa?
La técnica del dedo-jeringa consiste en introducir el dedo limpio del adulto en la boca del niño, realizando una ligera palanca (apoyando el dedo en la zona alveolar superior y desplazando la mandíbula inferior hacia abajo). Al mismo tiempo, con la otra mano, se introduce la jeringa para administrar la leche materna.
¿Cuándo se Recomienda?
Esta técnica es especialmente útil en las siguientes situaciones:
- Bebés prematuros o de pocas semanas.
- Bebés con dificultades de succión.
- Cuando se necesita suplementar la lactancia materna.
- Para evitar el Síndrome de Confusión de Pezón.
Cuando un bebé necesita recibir un suplemento de leche, ya sea materna o artificial, siempre pensamos en el biberón como la única manera de hacerlo. Y por supuesto que se puede ofrecer leche en biberón, solo tenemos que saber los pros y los contras de cada método de suplementación.
El método jeringa-dedo es ideal para entrenar la succión del bebé. Permite al bebé colocar la lengua en una posición bastante similar a la que haría si tomara el pecho. Permite administrar la leche según el bebé va succionado, lo que garantiza que va a tomar la leche que necesita. Además, es ideal en caso de bebés muy dormidos, ya que no es necesario que estén despiertos para poder succionar.
¿Cómo Realizar la Técnica del Dedo-Jeringa?
Para realizar la técnica solo hace falta una jeringa sin aguja.
- Preparación: Lávate las manos a fondo y recorta la uña del dedo que vas a usar para darle la leche. Prepara la leche y la jeringa.
- Posición: Siéntate con las piernas elevadas formando un ángulo, de manera que el bebé quede sentado en tu regazo cara a cara. Si en esta posición no te sientes cómoda, puedes usar una hamaquita, alguien puede sostener al bebé o incluso le puedes poner cojines en la espalda. Lo importante es que el bebé quede en una posición sentada, con la cabeza más alta que el culete.
- Introducción del dedo: Con cuidado, y con la palma de la mano hacia arriba, introducimos el dedo meñique (o el que más se parezca al diámetro del pezón) en la boca del bebé. Tenemos que llegar a tocar la parte superior del paladar, ya que al tocar este punto se activa el reflejo de succión del bebé.
- Administración de la leche: Colocamos la jeringa en la unión de la comisura de los labios del bebé o, en caso de ser una jeringa curvada, la introducimos en la boca del bebé situándola sobre nuestro dedo. La lengua se situará abajo y se aplicará un poco de fuerza para que el bebé no cierre demasiado la boca.
- Ritmo: Veremos como va succionando y descansando, seguiremos su ritmo y sus pausas en todo momento para que pueda ir tomando la cantidad de leche que necesita.
Da igual si lo hace la madre, la pareja u otro familiar. Solo debéis saber que no hay inconveniente ni se va a confundir al bebé si lo hace la persona que amamanta. Si la madre tiene ganas de hacerlo o está sola, adelante.
Si el bebé está despierto, busca contacto visual con él mientras le das la leche y cuéntale lo que estás haciendo para que esté relajado y tranquilo.
Que se acostumbre: si la administración de la leche es pausada y se intenta ofrecer siempre el pecho, el bebé no debería acostumbrarse a la jeringa. En el caso que se acostumbre, podemos ofrecer al pecho con la jeringa cerca del pecho, e ir suplementado mientras mama, lo que le va a animar a ir tomando el pecho.
Si colocamos la jeringa por la comisura de la boca, es más difícil que el bebé se atragante. Sin embargo, si la lengua rodea completamente el dedo-puede ser necesario colocar la jeringa en la parte de arriba, ya que la jeringa por el lado choca con la lengua.
La extracción y suplementación frecuente con leche materna extraída mediante técnica dedo-jeringa permite alimentar al bebé y aumentar la producción de leche.
Las jeringas comunes son fáciles de conseguir y son baratas. No, es importante que tengas el dedo en su boca. Y es que el dedo se asemeja al pezón y permite al bebé saber que tiene que tragar la leche.
A pesar de que esté recomendado para esta primera etapa, se puede ofrecer leche al bebé tenga la edad que tenga. Muchas familias eligen este método cuando mamá vuelve a trabajar y el bebé no acepta otros métodos de suplementación.
Las curvadas pueden ser un poco más complicadas de encontrar y suele ser necesario pedirlas por internet, pero aseguran una administración de la leche más precisa.
La principal dificultad es que tienen una capacidad muy limitada (12ml) por lo que hay que ir cargando la jeringa si el bebé tiene más hambre.
Os dejamos en este enlace un vídeo explicativo, que con imágenes siempre todo parece más simple.
TÉCNICA DEDO - JERINGA #lactanciamaterna
Alternativas a la Alimentación con Biberón
Cuando el bebé no mama directamente del pecho o si necesita suplementos de leche extraída o leche de fórmula, a los padres les asalta la duda de cómo suplementar.
En ocasiones, los métodos que utilizamos para dar leche extraída o de fórmula al bebé, puede generarle confusión de manera que cuando intente coger el pecho, no consiga extraer la leche. Por tanto, debemos encontrar un sistema de alimentación que evite interferencias con la lactancia y además sea “compatible con la vida”.
Hay sistemas muy respetuosos con la lactancia que necesitan de muchas manos o mucho tiempo para poder ser utilizados. A la hora de elegir un método de suplementación, vamos a tener en cuenta nuestros objetivos y en función de ellos, actuaremos.
Apuntan también que hay que considerar los siguientes criterios a la hora de elegir el mejor método en cada caso:
- Cantidad de volumen a administrar (por ejemplo, para el calostro o pequeñas cantidades de leche materna, sería preferible utilizar cucharita, jeringa o vaso).
- Duración prevista: breve o prolongada.
- Necesidad de un método que ayude a desarrollar las habilidades en lactancia materna de la madre y el niño (el suplementador ayuda a estimular el pecho; la administración con técnica digital-sonda adosada al dedo, permite ejercicios de rehabilitación)
- La facilidad de uso y de limpieza (tanto en el caso del hospital como en el domicilio).
- El coste que puede suponer.
- La aceptación del método por el recién nacido.
- Las preferencias maternas.
En la web de la liga de la leche, en España, la recomendación que se hace para cuando la madre se incorpore al trabajo es que, la persona que quede al cuidado del bebé, empiece por ofrecer al bebé pequeñas cantidades en el recipiente de elección (vaso, cuchara, jeringa, biberón) y, si quiere más, se va rellenando del recipiente que se ha descongelado, de modo que la leche del recipiente original no entra en contacto con la saliva del bebé.
El sumario de evidencia sobre lactancia materna del bebé prematuro, menciona que durante el ingreso, se requerirán dosis adicionales de la leche materna en función del peso del bebé, ya que la madre no estará en todas las tomas en el hospital.
Los métodos de alimentación alternativos para la alimentación suplementaria incluyen sonda, biberón y taza. El método más común de alimentación suplementaria es el biberón una vez que el bebé toma toda la alimentación por vía oral.
Sin embargo, los autores del sumario refieren que la alimentación con taza es un método de alimentación alternativo seguro a la alimentación con biberón, incluso en bebés prematuros.
Además,en base a una revisión sistemática (RS) de reciente publicación, los autores del SE concretan que, la alimentación con taza se asocia con comportamientos de lactancia más maduros y tasas más altas de lactancia materna exclusiva después del alta en comparación con la alimentación con biberón.
Esta RS sugiere que, evitar los biberones puede aumentar la extensión de la lactancia materna completa al alta (riesgo relativo (RR) 1,47, intervalo de confianza (IC) del 95 %: 1,19 a 1,80; 6 estudios, 1.074 lactantes; evidencia de certeza baja), y probablemente aumenta la lactancia materna (total y parcial combinada) al alta (RR 1,11; IC del 95 %: 1,06 a 1,16 estudios, 1.138 lactantes; evidencia de certeza moderada).
Evitar los biberones probablemente aumenta la ocurrencia de lactancia materna completa tres meses después del alta (RR 1,56, IC del 95 %: 1,37 a 1,78; 4 estudios, 986 lactantes; evidencia de certeza moderada), y también puede aumentar la lactancia materna completa seis meses después del alta (RR 1,64, IC del 95 %: 1,14 a 2,36; 3 estudios, 887 lactantes; evidencia de certeza baja).
Evitar los biberones puede aumentar la ocurrencia de cualquier tipo de lactancia (completa y parcial combinada) tres meses después del alta (RR 1,31, IC del 95 %: 1,01 a 1,71; cinco estudios, 1.063 lactantes; evidencia de certeza baja) y seis meses después del alta (RR 1,25, IC del 95 %: 1,10 a 1,41; 3 estudios, 886 lactantes; evidencia de certeza baja).
La conclusión de los autores fue que evitar el uso de biberones cuando los recién nacidos prematuros necesitan alimentación suplementaria probablemente aumenta el grado de lactancia materna al alta y puede mejorar la lactancia materna completa (exclusiva) hasta seis meses después del alta.
Otros Métodos de Suplementación
- Alimentar con cucharilla: Puede servir los primeros días para administrar el calostro, ya que nos va a servir bien para pequeñas cantidades. Administrar la leche con cucharilla más allá de 5 o 10 ml puede resultar agotador. Es útil en bebés adormilados en los primeros días y que no cogen el pecho. Existe en el mercado un biberón cuchara que puede servir cuando la cantidad que queremos suplementar es mayor de 5 o 10 ml. Habrá que pensar bien si merece la pena el gasto teniendo en cuenta que la cuchara la planteamos para suplementación a corto plazo.
- Alimentar con vaso: Al igual que la cucharilla, es muy pasivo. Por ello, es válido para los primeros días o para suplementos puntuales mientras continúa mamando. Para este tipo de alimentación nos servirá cualquier vaso pequeño de plástico o vidrio que esté limpio. La técnica consiste en colocar al bebé bien sujeto (especialmente los brazos) sentado en posición vertical y se le ofrece el vasito mediado de leche. Para sujetarlo puede servir envolverlo en una toalla. Colocamos el vaso en las comisuras y lo inclinamos de forma que la leche quede justo al borde sin llegar a caer. El bebé es quien extraerá la leche utilizando la lengua. Nosotros solo tenemos que sujetar el vaso para que la leche se mantenga en el borde. No vamos a echar leche dentro de la boca. La parte negativa es que es fácil que se caiga leche y se desperdicie una cantidad importante.
- La jeringa sola: Como sistema de alimentación, al igual que la cucharilla y el vasito, está indicada en el periodo neonatal. La técnica de administración consiste en introducir el cono de la jeringa por la comisura de los labios e ir introduciendo muy, muy lentamente la leche en dirección a la cara interior de la mejilla.
- Alimentación con succión al dedo: Podríamos decir que es una mejora de la alimentación con jeringa. Consiste en utilizar la jeringa para suplementar mientras se le da a succionar el dedo. También ejercita los músculos linguales y se puede utilizar para reeducar la succión, haciendo masaje circular en la parte posterior de la lengua, justo debajo de la mandíbula, cuando queremos que succione. Cuando el bebé realiza una succión bien hecha, obtiene leche. Existe en el mercado un alimentador de dedo hecho de silicona que se conecta a una jeringuilla con conexión luer. En los hospitales encontraremos cánulas y jeringuillas con conexión Enfit. Otra opción es utilizar una sonda de nutrición o de aspiración del 5 o menor, y una jeringuilla. Hay que tener en cuenta que, si la jeringa que utilizamos es de las especiales de nutrición, la sonda también deberá ser de alimentación para que puedan encajar las conexiones Enfit. Si la sonda de la que disponemos es de aspiración, la jeringa debe ser con conexión Luer.
Para realizar la alimentación con succión al dedo es muy importante una buena higiene de manos haciendo énfasis en las uñas que deben estar cortas. El dedo de elección para dar a succionar debe ser un dedo grande, no el meñique. Se debe colocar la punta de la sonda encima del dedo o en un lateral, de forma que no sobresalga de la largura del dedo, y se fija con un esparadrapo de papel. Es importante asegurar la velocidad del flujo al esfuerzo o capacidad del niño para evitar estrés o atragantamiento. Lo ideal es que sea el bebé quien succione y mueva el émbolo de la jeringa introduciendo así la leche, pero no siempre ocurre, sobre todo en bebés prematuros con poca capacidad para hacer vacío. En esos casos, le ayudaremos empujando el émbolo cuando está succionando. Si no succiona, no lo haremos, ya que debe aprender que primero tiene que succionar para que salga la leche. Si no, tratará de hacer lo mismo en el pecho. Debemos vigilar signos de disconfort en el bebé mientras toma el suplemento. Los ojos extremadamente abiertos o los dedos abiertos y en tensión pueden ser signos de que no está cómodo comiendo. La cara del bebé debe parecer relajada mientras come. Cuando la cantidad con la que vamos a suplementar es grande no debemos aumentar el tamaño de la jeringa ya que una mayor de 20 cc hace difícil controlar la cantidad que administramos y el bebé no puede mover el émbolo por sí mismo. Para que la toma sea fluida, puede ser útil dejar preparadas las distintas jeringas para poder hacer el cambio sin extraer la sonda de la boca del bebé de forma ágil. Otra posibilidad sería sustituir la jeringa por un tarro en el que se inserte el extremo de la sonda. En este caso, es el bebé el que debe extraer la leche.
Este sistema es protector de la lactancia si se realiza bien, aunque, si el bebé es capaz de coger el pecho, la succión al dedo no sería el sistema más indicado. En ese caso la suplementación debería realizarse colocando la sonda directamente en el pecho.
Cuando el bebé es capaz de succionar del pecho, pero no toma toda la leche que necesita estaría indicado suplementar, en vez de al dedo, al pecho. Existen modelos comercializados en el mercado de diferentes marcas en los que el recipiente se cuelga del cuello de forma que puedes variar la altura para facilitar o dificultar la salida de la leche en función de las necesidades del bebé.
El extremo de la sonda se debe colocar en el lateral del pezón, sin que sobresalga de la punta de este. Puede estar colocada en el lateral o en la parte inferior del pecho, de manera que cuando el bebé hace el enganche, la sonda queda o bien entre la lengua y el pecho o en la comisura. Algunos bebés pueden encontrar extraña la sonda al hacer el agarre y rechazarla. En esos casos, se podría permitir al bebé enganchar el pecho libremente y cuando ya esté mamando, introduciríamos la sonda por la comisura, como podemos ver en este Vídeo de inserción de suplementador del Dr. Este es un sistema de suplementación que requiere práctica. A algunas mujeres les resulta complicado utilizarlo y les lleva varios intentos conseguir que funcione de forma adecuada. En ocasiones, especialmente cuando la producción del pecho es poca, puede ocurrir que el bebé se quede sólo con la sonda en la boca y succione de ella en vez del pecho. Eso no nos interesa en absoluto ya que el agarre y el vacío no se hacen de la forma adecuada.
