La decisión de someterse a una cirugía de aumento de pecho es una elección personal que puede tener implicaciones importantes, especialmente para las mujeres que desean o planean amamantar en el futuro. Una de las preguntas más frecuentes entre las mujeres que consideran implantes de silicona es si se puede dar pecho con implantes. Es una pregunta recurrente entre mujeres que tienen pensado realizarse la cirugía o se la hicieron ya.
Y tenemos que decir que en la gran mayoría de los casos, se puede dar el pecho con implantes. ¡Tranquila, mamá! Se puede dar pecho con implantes de forma segura.
Muchas mujeres que se han sometido a una cirugía de aumento de pecho se preguntan si se puede dar el pecho con implantes. La buena noticia es que los implantes mamarios no impiden la lactancia materna, aunque sí pueden influir en la producción de leche [1].
Factores que influyen en la lactancia con implantes
La capacidad de amamantar depende principalmente de la integridad de los conductos lácteos, los nervios y el tejido glandular. En la clínica de cirugía plástica del Dr. El material de los implantes (silicona o solución salina) no afecta directamente la capacidad de amamantar. Los diferentes tipos de prótesis mamarias son compatibles con la lactancia materna.
Un metaanálisis realizado en 2018 analizó múltiples estudios comparando mujeres con y sin implantes. Más que el implante en sí, es el procedimiento quirúrgico el que podría tener alguna incidencia en la lactancia. Dos factores son determinantes: el lugar donde se coloca la prótesis y el tipo de incisión que se realiza para introducirla.
En concreto, los datos indican que las mujeres con implantes submusculares tienden a producir más leche que aquellas con implantes subglandulares [5]. Otro factor determinante es por dónde se accedió al pecho durante la operación. Las incisiones en la base del seno o por la axila respetan casi siempre los conductos y nervios.
En cambio, las cicatrices peri-areolares (alrededor de la areola) son las que mayor riesgo implican. Sé prevenida con el lugar de la operación. Según los expertos, la vía periareolar (alrededor de la areola) es la que mayor riesgo presenta de afectar a la lactancia, ya que puede lesionar los conductos galactóforos, que son por los que fluye la leche.
¿Es peligroso para el niño? ¿Hay riesgo de que la silicona entre en contacto con la leche?
Una preocupación común entre las madres, a parte de saber si se puede dar el pecho con implantes, es si las sustancias de la prótesis pueden pasar a la leche materna y afectar al bebé. Múltiples estudios han analizado la presencia de silicio (componente de la silicona) en la leche materna de mujeres con implantes.
La leche materna viaja por sus propias vías (denominados conductos galactóforos), por lo que no entra en contacto con el material del implante. La lactancia materna con prótesis no pone en riesgo la salud de los bebés ya que la leche materna de la mujer con implantes mamarios no tiene silicona. De hecho, en la leche materna hay silicio, y la propia silicona es un derivado del silicio.
Por lo que las primeras informaciones que llegaron a todos los medios en las que se desaconsejaba a las mujeres portadoras de PIP no amamantar, posteriormente se demostró que carecían de validez científica. Por tanto ahora mismo se puede decir que las prótesis de silicona no conllevan riesgo ninguno para el lactante amamantado.
Es más, los niveles de silicona en sangre y en leche materna de madres con prótesis y de madres sin prótesis son muy similares, además curiosamente son 13 veces más bajos que los encontrados en la leche de vaca y 80 veces más bajos que en las fórmulas artificiales infantiles.
En base a la bibliografía revisada, en su mayoría de estudios de casos-control y series de casos, extraemos como conclusiones que: no hay evidencia de efectos tóxicos en el lactante secundarios a que la madre lleve un implante mamario (salino o de silicona).
Implantes de mama y lactancia
Posibles dificultades y cómo manejarlas
Aunque la lactancia sea posible, algunas mujeres con implantes experimentan ciertas dificultades. Como hemos visto, en algunas mujeres con prótesis de mama la producción de leche es menor. Esto no significa que no puedas dar nada de leche, sino que quizás no sea suficiente para un bebé muy demandante.
El aumento de tamaño y la tensión en los pechos durante la lactancia son normales. En mujeres con implantes, esta sensación a veces se intensifica. La lactancia por sí sola provoca cambios en la forma del pecho (flacidez o ligero descenso post-lactancia), y esto ocurre tanto si tienes implantes como si no.
En algunos casos, tras finalizar la lactancia, las madres deciden una mastopexia o reajuste de los implantes para recuperar la forma. Es natural que luego de la lactancia, los senos pierdan volumen y adopten una apariencia diferente. Existen varios tratamientos estéticos y opciones quirúrgicas para restaurar el volumen y mejorar la apariencia del pecho vacío.
Después de la lactancia, muchas mujeres experimentan cambios en la forma y la firmeza de sus senos debido a la distensión de la piel y los tejidos. La mastopexia, también conocida como elevación de senos, es una opción popular para aquellas mujeres que desean restaurar la juventud y la firmeza de sus pechos después de haber tenido hijos.
Antes del parto, contacta con un asesor o consultor de lactancia certificado (IBCLC) que tenga experiencia con madres que tienen implantes. El agarre adecuado del bebé al pecho es esencial para estimular la producción láctea. La paciencia y la práctica son vitales en este proceso.
Así con todo yo siempre animo a las madres a intentarlo; querer es poder. Y si finalmente tenemos que suplementar y ofrecer una lactancia mixta, bienvenida sea.
Recomendaciones y cuidados
En un sumario de evidencia de Uptodate en relación a los efectos de la medicación durante la lactancia materna(1) se incluye un apartado que versa sobre los implantes mamarios de silicona y comenta que, si bien la colocación de estos implantes detrás del tejido mamario, por lo general, no interfiere con la capacidad de amamantar, se han observado problemas asociados al implante en mujeres en las que este fue colocado a través de una incisión periareolar (en una serie de casos el 28,6% de las mujeres que decidieron amamantar a sus hijos tras la colocación de un implante salino experimentaron dificultades relacionadas con la salida de la leche y reducción de la producción de leche(2)).
Añade el sumario que según el Comité de Fármacos de la Asociación Americana de Pediatría la información actualmente disponible no justifica la clasificación de los implantes de silicona como una contraindicación para la lactancia materna, sin embargo, la escasez de datos sobre su seguridad suscita algunas inquietudes.
Sería recomendable comunicar a toda mujer en edad fértil la posibilidad de que la cirugía de aumento de mama pueda afectar a su capacidad posterior para amamantar. En el año 2000 la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (AETS) del Instituto de Salud Carlos III publicó la traducción del informe sobre "Riesgos para la salud causados por implantes de silicona en general, con atención especial a los implantes mamarios"(6), realizado por encargo del Parlamento Europeo. De este documento extraemos que:
- Actualmente, no existen pruebas de niveles elevados de silicona en la leche materna, o de cualquier otra sustancia que podría ser dañina al lactante.
- Tampoco existen diferencias entre madres lactantes con implantes y sin ellos de los niveles de silicio tanto en la leche como en la sangre.
- Existen pruebas limitadas de que una incisión periareolar para implantar la prótesis podría interferir con la lactancia natural.
- No parece que existan pruebas de efectos sobre la salud de los lactantes amamantados por mujeres con implantes de silicona (enfermedades del tejido conjuntivo o autoinmunes), aunque se necesita investigación suplementaria para descartar por completo este riesgo.
Es importante recordar que la lactancia materna no deteriora el pecho. Es el embarazo, con sus cambios hormonales y de peso, el que influye sobre la caída del pecho, y no en todas las mujeres. Las prótesis no se alteran por la lactancia materna.
No tengas prisa en someterte a una operación tras el embarazo. Ten en cuenta que tu cuerpo ha estado sometido en los nueve meses anteriores a muchos cambios y que no volverá a asentarse en un tiempo.
Cuando una mujer decide/acepta un embarazo debe saber que en su cuerpo se producirán una serie de cambios que la afectaran. Estos cambios hormonales podrán afectar al pecho en mayor o menor medida. Dicho proceso se prolongará durante, y tras el embarazo, incluso aunque no se de lactancia natural.
En definitiva, se puede dar el pecho con implantes en la mayoría de los casos. La clave está en la técnica quirúrgica (implante submuscular y cicatrices adecuadas) y en recibir apoyo profesional durante la lactancia.
El papel del cirujano plástico y otros profesionales
El Dr. González Fontana es reconocido por su experiencia en cirugía estética de senos, incluyendo tanto el aumento de pecho como la mastopexia. Además, cuenta con un equipo profesional que comprende las necesidades específicas de las mujeres que planean o están en periodo de lactancia.
Si estás considerando una cirugía de senos o cualquier tratamiento estético relacionado, te recomendamos programar una consulta con el Dr. González Fontana. Antes de someterse a un aumento de pecho, es esencial confiar en un cirujano plástico que cuente con formación acreditada, experiencia en cirugía mamaria y conocimientos actualizados sobre técnicas que preserven la capacidad de amamantar.
La consulta preoperatoria permite resolver todas las dudas relacionadas con la lactancia, identificar posibles factores de riesgo y tomar decisiones basadas en criterios médicos, no únicamente estéticos. En mujeres que ya tienen implantes mamarios y están planeando un embarazo, resulta recomendable acudir a una revisión con el cirujano plástico.
Esta consulta permite valorar el estado de los implantes, confirmar su integridad y resolver posibles dudas sobre la lactancia futura. La colaboración entre cirujanos plásticos y asesores de lactancia puede ser clave en el seguimiento postparto.
Cambios estéticos post-lactancia y soluciones
Amamantar con implantes no sólo plantea dudas funcionales, sino también estéticas. Tras la lactancia, es habitual que se produzcan ciertos cambios en el volumen, la turgencia o la forma del pecho.
En algunos casos, las pacientes pueden notar una caída mayor del polo superior o un desajuste entre el tejido natural y el implante. Cuando esto ocurre, existen soluciones quirúrgicas como la mastopexia o el recambio de prótesis que permiten restaurar la armonía mamaria.
Muchas mujeres consideran tratamientos láser para mejorar la apariencia de las cicatrices después de una mamoplastia de aumento. Este tipo de procedimientos pueden ser especialmente beneficiosos para aquellas que desean minimizar la visibilidad de las cicatrices en el área del pecho. Aunque algunos tratamientos láser y la lactancia sean compatibles, es esencial que sean realizados por profesionales capacitados que conozcan las consideraciones específicas de la lactancia y la seguridad del bebé.
En el caso de un aumento de pecho, cuando te operas los senos puedes dar pecho después de entre 6 meses y 1 año.
Tabla resumen: Implantes y lactancia
| Aspecto | Consideraciones |
|---|---|
| Tipo de implante | Silicona o solución salina: ambos son seguros durante la lactancia. |
| Ubicación del implante | Submuscular es preferible para una mejor producción de leche. |
| Vía de incisión | Inframamaria o axilar son las que menos interfieren con la lactancia. |
| Riesgos | Posible disminución en la producción de leche en algunos casos. |
| Recomendaciones | Consulta con un asesor de lactancia y cirujano plástico. |
Referencias
- [1] Institute of Medicine. (1999). Conclusions about breast implants and breastfeeding. En Safety of Silicone Breast Implants. National Academy Press. Citado en: National Center for Health Research. (2020). Breast Surgery Likely to Cause Breastfeeding Problems.
- [2] Schiff, M., Algert, C. S., Ampt, A., Sywak, M. S., & Roberts, C. L. (2014). The impact of cosmetic breast implants on breastfeeding: a systematic review and meta-analysis. International Breastfeeding Journal, 9(1), 17.
- [3] Cheng, F., Dai, S., Wang, C., Zeng, S., Chen, J., & Cen, Y. (2018). Do breast implants influence breastfeeding? A meta-analysis of comparative studies. Journal of Human Lactation, 34(3), 424-432.
- [4] Bompy, L., Gerenton, B., Cristofari, S., Stivala, A., Moris, V., See, L. A., Rizzi, P., Braye, F., Meningaud, J. P., Zwetyenga, N., & Guillier, D. (2019). Impact on Breastfeeding According to Implant Features in Breast Augmentation: A Multicentric Retrospective Study. Annals of plastic surgery, 82(1), 11-14.
- [5] Centers for Disease Control and Prevention (CDC). (2024, abril 3). Breast Surgery and Breastfeeding.
- [6] Semple, J. L., Lugowski, S. J., Baines, C. J., Smith, D. C., & McHugh, A. (1998). Breast milk contamination and silicone implants: preliminary results using silicon as a proxy measurement for silicone. Plastic and reconstructive surgery, 102(2), 528-533.
- [7] Institute of Medicine. 1999. Safety of Silicone Breast Implants. Washington, DC: The National Academies Press. Food and Drug Administration. (2011). Update on the Safety of Silicone Gel-Filled Breast Implants.
