Lactancia Materna: Beneficios y Riesgos para la Madre

Cuando hablamos de lactancia materna, es común centrarnos en el bebé, pero la lactancia materna también reporta numerosos beneficios a la mujer. La lactancia materna es uno de los vínculos más poderosos entre madre e hijo, y la leche materna es mucho más que alimento: es la primera vacuna que recibe un bebé.

A continuación, exploraremos los beneficios y riesgos de la lactancia materna, tanto para el bebé como para la madre, y ofreceremos información esencial para tomar decisiones informadas.

Beneficios de la lactancia materna para el bebé y la mamá

Beneficios de la Lactancia Materna para la Madre

La lactancia materna no solo resulta saludable para el bebé, sino que también ofrece numerosas ventajas para la madre. A continuación, se detallan algunos de los beneficios que adquiere la madre al dar el pecho a su hijo:

  1. Recuperación Postparto: Los primeros días después del parto pueden ser muy incómodos para muchas mujeres, pero si la madre opta por amamantar a su hijo, es probable que se reduzcan estos inconvenientes y su recuperación sea más rápida. La oxitocina liberada durante la lactancia materna favorece la contracción natural del útero para que adquiera de nuevo su tamaño normal. Además, es uno de los factores que ayuda a reducir los loquios, las pequeñas pérdidas sanguinolentas que experimenta la mujer después del parto.
  2. Ayuda a Adelgazar: Adelgazar tras el parto es uno de los objetivos prioritarios de muchas madres, y dar el pecho a sus bebés es una de las formas más sencillas para conseguirlo. La lactancia -combinada con ejercicio y una dieta saludable- ayuda a eliminar el peso retenido, ya que buena parte son reservas energéticas que el cuerpo femenino almacena durante la gestación para facilitar la posterior producción de la leche materna, señala la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia.
  3. Protección contra el Cáncer: La evidencia científica demuestra el efecto protector de amamantar al bebé sobre algunos tipos de cáncer, como el de pecho o el de ovario. Un análisis de 9.000 estudios sobre el impacto de la lactancia en la salud del niño y la madre, realizado por la Agencia Estadounidense para la Calidad y la Investigación en Salud, detalla que la lactancia materna ayuda a prevenir el cáncer de mama. El riesgo de padecer esta enfermedad se reduce en un 4,3% por cada año de lactancia. La probabilidad de sufrir un cáncer de ovario también disminuye en las mujeres lactantes. La lactancia materna mantenida de forma ininterrumpida al menos durante un año rebaja un 28% las posibilidades de tener esta enfermedad.
  4. Prevención de la Diabetes: La obesidad, la ingesta excesiva de calorías y la inactividad física son algunos de los factores de riesgo para la aparición de la diabetes, una enfermedad que pronto afectará a 300 millones de personas, según la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia. Sin embargo, este peligro se puede reducir si se opta por alimentar a los hijos con la leche materna durante un periodo prolongado. Una reciente investigación realizada entre más de 2.200 mujeres concluye que el riesgo de padecer diabetes crece, si la madre amamanta a su hijo por un periodo inferior a un mes; disminuye, si prolonga la lactancia más allá de este tiempo.
  5. Beneficio económico: Dar el pecho no solo resulta saludable para el bebé y la madre, también es la opción más barata para la economía familiar. Amamantar tiene un coste cero, mientras que la alimentación artificial del pequeño supone un gasto de al menos una lata de leche semanal (entre 11 y 25 euros, en función del tipo de leche). A este desembolso hay que sumarle el importe de los biberones (mínimo dos), las tetinas, el esterilizador e, incluso, el agua mineral (si se elige esta opción).

Además, gracias a los efectos beneficiosos de la lactancia sobre la salud de los bebés, las familias reducen también los gastos derivados de atender las enfermedades de los pequeños. Una investigación realizada por especialistas de la Universidad de Arizona (Estados Unidos) calcula que el coste en concepto de enfermedades de un niño no amamantado durante su primer año de vida puede ser de entre 250 y 360 euros.

Durante el embarazo, el cuerpo materno realiza un trabajo increíble de adaptación inmunológica para proteger a la madre y al feto. En el posparto, el organismo debe volver a un estado de defensa activa.

Diversos estudios han demostrado que las mujeres que dan el pecho tienen un menor riesgo de desarrollar ciertas enfermedades inflamatorias e inmunológicas.

  • Menor riesgo de cáncer de mama y ovario: Cuanto más prolongada sea la lactancia, menor es el riesgo.
  • Previene enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2: Las mujeres que amamantan durante un periodo prolongado tienen un riesgo significativamente menor de desarrollar diabetes después del embarazo. Durante la lactancia, el cuerpo utiliza glucosa de manera más eficiente para producir leche, lo que ayuda a mejorar la sensibilidad a la insulina y a regular los niveles de azúcar en sangre y a una correcta bajada de peso.

Riesgos Asociados a la Lactancia Materna

Amamantar no es un proceso pasivo. Requiere que el organismo materno mantenga una producción constante de defensas que pasan a la leche para proteger al bebé. Sin embargo, existen algunos riesgos que deben tenerse en cuenta:

  • Cansancio e inmunosupresión por desgaste: Amamantar requiere una gran cantidad de energía. Si la madre no se alimenta correctamente, no descansa lo suficiente o atraviesa una situación de estrés constante, puede experimentar una bajada de defensas.
  • Mayor susceptibilidad a mastitis e infecciones locales: Dar el pecho, sobre todo en sus primeras etapas, puede dar lugar a grietas en los pezones o una obstrucción de los conductos mamarios. Si no se tratan a tiempo, pueden aparecer infecciones como la mastitis, que puede ser muy dolorosa y provocar síntomas como enrojecimiento, hinchazón, sensación de calor en la zona afectada, fiebre y malestar general. Aunque muchas mastitis pueden resolverse con medidas sencillas, en algunos casos la infección puede agravarse rápidamente si no se trata a tiempo.
  • Enfermedades autoinmunes preexistentes: En mujeres con enfermedades autoinmunes (como lupus, artritis reumatoide o enfermedad de Crohn), la lactancia puede mejorar la sintomatología, pero otros empeorarla. Por ello, es esencial consultar con el equipo médico para valorar cada situación de forma individual.

Durante la lactancia, muchas mujeres experimentan molestias o problemas en el pecho, sobre todo al comienzo de la lactancia, con la subida de la leche. Es un proceso natural, pero a veces puede estar lleno de contratiempos y dificultades.

Una obstrucción mamaria ocurre cuando uno o varios conductos galactóforos de las mamas se tapan parcialmente en la lactancia materna. Los conductos galactóforos son los pequeños “canales” que transportan la leche materna hacia el pezón. Muchas mujeres cuando empiezan a dar el pecho a sus bebés recién nacidos experimentan contratiempos que puede provocar que abandonen la lactancia materna. La mastitis es una inflamación de la mama que puede derivar en una infección y que causa muchas molestias.

Es importante repasar la técnica de lactancia para detectar y corregir errores. Una adecuada técnica es muy importante; de hecho, la mayor parte de los problemas de la lactancia materna son por una mala técnica. Siempre que surjan dificultades, es necesario observar una toma y corregir los defectos.

Técnicas para un Buen Agarre y Posturas

  1. Agarre: Para un buen agarre, es importante que todo el cuerpo del recién nacido esté de frente a la madre, con la cabeza bien alineada al pecho. Hay que introducir gran parte de la areola en la boca del niño. Para saber que la postura es correcta, la barriga del niño debe contactar con la de la madre, posición de ombligo con ombligo, la boca debe estar abierta, el labio inferior hacia fuera, las mejillas aplanadas cuando succiona (no hundidas) y la nariz y el mentón pegados al pecho. No es aconsejable que la madre separe con los dedos la nariz de la mama ni que haga maniobras de “pinza” con el pecho.
  2. Posturas: No hay una única postura adecuada, la madre debe elegir la que le resulte más cómoda y puede variar con las tomas y en el tiempo.
    • Posición de crianza biológica.
    • Posición sentada.
    • Posición acostada.
    • Posición invertida o balón de rugby.
    • Posición de caballito.

Factores Clave para Mantener un Sistema Inmune Saludable Durante la Lactancia

Para mantener un sistema inmune saludable durante la lactancia, es fundamental:

  • Alimentación rica en nutrientes: Vitaminas, antioxidantes, proteínas y grasas saludables son esenciales.
  • Descanso adecuado: Dormir bien es un desafío con un recién nacido, pero incluso pequeñas siestas ayudan a la regeneración inmunológica.
  • Hidratación constante: La producción de leche requiere grandes cantidades de agua.

Lactancia Materna vs. Lactancia Artificial

La decisión del tipo de lactancia que se va a seguir es una de las decisiones que se deben tomar, antes incluso de que nazca el bebé. Aunque los expertos consideran que la leche materna es la mejor opción nutricional para los bebés, la lactancia materna no siempre es posible.

Todas las recomendaciones médicas coinciden en afirmar que lo ideal es mantener una lactancia materna exclusiva hasta que el bebé tenga seis meses. Aporta todos los nutrientes que necesita el bebé para desarrollarse de manera sana y correcta. Libera oxitocina, lo que ayuda a que el cuerpo se recupere más rápido después del parto.

Si este es tu caso, puedes extraer tú misma tu leche con ayuda de un sacaleches y guardarla, tanto en el frigorífico (no en la puerta) como en el congelador, para usarla cuando sea necesaria. Si esta es tu opción personal, estate tranquila, con las leches artificiales comercializadas, podrás tener la seguridad de que las necesidades nutricionales del pequeño estarán colmadas.

El primer año de vida es el período de crecimiento más rápido en todas las especies de mamíferos y, por lo tanto, las demandas nutricionales son mayores. La leche materna es el mejor alimento para cubrir las necesidades nutricionales del lactante y, además, favorece el establecimiento del vínculo madre-hijo.

Está demostrado que la lactancia materna reduce el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) y muerte durante el primer año de vida, disminuye el riesgo de padecer enfermedades gastrointestinales, respiratorias y urinarias y, de presentarse, que sean menos graves.

Según UNICEF, no hay ninguna otra intervención en la salud que tenga un beneficio tan grande para las madres y sus bebés y que cueste tan poco a los Gobiernos como la lactancia materna.

Beneficios Adicionales de la Lactancia Materna para el Bebé

  • Infecciones de las vías respiratorias bajas (IVRB): El riesgo de hospitalización por IVRB, en el primer año, disminuye un 72% en los lactantes alimentados exclusivamente al pecho más de 4 meses.
  • Otitis.
  • Infecciones del tracto gastrointestinal.
  • Enterocolitis necrosante del prematuro (ECN): Un meta-análisis, desde 1983 hasta 2005, mostró que los prematuros alimentados con leche materna presentaron una reducción del 58% de incidencia de ECN.
  • Patología alérgica.
  • Enfermedad celíaca: Se ha encontrado una disminución del riesgo del 52% de presentar celiaquía en lactantes alimentados al pecho durante la exposición al gluten.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal: La lactancia materna se ha asociado con una reducción del 31% de riesgo de enfermedad inflamatoria intestinal infantil.
  • Obesidad: A pesar de los complejos factores de confusión en los estudios de obesidad, se ha encontrado una disminución de la tasa de obesidad entre un 15-30% en adolescentes y adultos que fueron alimentados al pecho, comparados con los alimentados con fórmula.
  • Diabetes: se ha encontrado un 30% menos de diabetes mellitus tipo 1 (DM1) en lactantes alimentados exclusivamente al pecho.
  • Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL).
  • Prematuros: Los beneficios de la leche materna son también para los prematuros, que deberían recibirla, fortificada para los de menor peso.

Recomendaciones Adicionales

  • Permanecer adormilados, entonces conviene estimularlos colocándolos en contacto piel con piel con la madre.
  • El calostro constituye “la primera vacuna”, pues en las primeras 24 horas el recién nacido recibe unos 300 mg de IgA secretora.
  • También, tiene un efecto prebiótico, favoreciendo el crecimiento de lactobacilos e impidiendo el de bacterias patógenas y favoreciendo el peristaltismo intestinal.
  • Los primeros 3 días hay que dejar que mame con frecuencia, porque el pecho aún está blando y le resultará más fácil aprender y porque se precisa estimular el pecho para que produzca leche.
  • La leche cambia de composición durante la toma, al principio es rica en agua y azúcar y gradualmente aumenta su contenido en grasa que sacia al bebé. Por eso, es importante que acabe un pecho y que lo suelte espontáneamente, antes de ofrecer el otro.
  • La alimentación al pecho debe ser a demanda y la duración de cada toma la determina cada niño.
  • No se deben administrar suplementos de fórmulas lácteas ni agua los primeros meses, las necesidades hídricas con el pecho quedan cubiertas.
  • Moja 4-6 pañales al día, a partir del 4º día.

Problemas Comunes y Soluciones

Alrededor de los 3 meses de vida, puede aparecer el bache de la lactancia materna, que se describe como el momento en qué el bebé reclama mamar más a menudo porque está creciendo y la madre no nota el pecho tan lleno, porque ya se ha ajustado a las necesidades del niño que vacía el pecho de manera más eficaz.

  • La ingurgitación mamaria ocurre cuando los pechos producen más leche de la que el lactante extrae. Se soluciona ofreciendo más a menudo el pecho o usando un sacaleches para vaciarlo.
  • La obstrucción de un conducto lácteo surge por un vaciado defectuoso o ineficaz, se manifiesta como un bulto doloroso y enrojecimiento de la piel, sin fiebre ni otros síntomas.
  • La mastitis consiste en una inflamación de uno o varios lóbulos de la mama que puede acompañarse o no de infección. Se manifiesta por dolor intenso y signos inflamatorios, suele acompañarse de síntomas generales. La infección no se transmite al lactar, por lo que no debe suspenderse la lactancia materna. El tratamiento consiste en: aplicar calor local antes de las tomas, masajear el pecho, aumentar la frecuencia de las tomas, extracción manual o con sacaleches al final de la toma y aplicar frío entre tomas.

Medicamentos y Lactancia

La mayoría de fármacos son compatibles con la lactancia. Es importante valorar el riesgo que presenta cada uno y saber elegir la mejor opción. Se recomienda utilizar fármacos de vida media corta y las dosis mínimas eficaces.

La nicotina a dosis muy altas puede disminuir la producción de leche, además de los numerosos efectos secundarios del tabaco. Se recomienda a las madres fumadoras que no fumen dentro de casa y que reduzcan la cantidad de cigarrillos.

Es recomendable no consumir alcohol o hacerlo de forma muy moderada, al menos, los primeros 3 meses. Más de 0,5 g/kg de alcohol por kg de peso (200 mL de vino, 500 mL de cerveza o 60 mL de licor) reduce la producción de leche y puede sedar al lactante.

La mujer que da el pecho no debe seguir ninguna dieta especial ni existe ningún alimento prohibido. Se recomienda una dieta equilibrada y variada.

Contraindicaciones de la Lactancia Materna

Existen ciertas condiciones médicas en las que la lactancia materna puede no ser recomendable:

  • Madre con absceso mamario.
  • Madre con varicela 5 días antes o 2 días después del parto.
  • Madre con enfermedad neurológica u orgánica grave.
  • Madre VIH positiva.

No es una contraindicación la hepatitis B. La lactancia materna no supone un riesgo mayor de infección por VHB. Los hijos de madres HbsAg positivas deben recibir inmunoglobulina específica (IGHB) y vacuna contra la hepatitis B al nacer.

La hepatitis C no es una contraindicación. Existe un mínimo riesgo teórico de transmisión que se relaciona con los títulos maternos de ARN del VHC. El riesgo es mayor en mujeres coinfectadas con VIH.

Lactancia Materna y Espaciamiento de Gestaciones

La lactancia materna es una medida útil para espaciar las gestaciones de forma global, pero no es en absoluto una medida efectiva a nivel individual. En caso de embarazo mientras se está amamantando, se puede mantener la lactancia materna excepto en embarazos múltiples o antecedentes de prematuridad.

Es posible amamantar en tándem a los dos hijos, solo se requiere mantener las medidas habituales de higiene.

Colecho y Lactancia Materna

El colecho es una práctica habitual en países no desarrollados y, actualmente, está ganando adeptos y detractores en los países desarrollados.

La forma más segura de dormir para los lactantes menores de 6 meses es en su cuna, boca arriba, cerca de la cama de sus padres.

Uso del Chupete

Debe evitarse el uso del chupete, en los niños alimentados al pecho hasta que la lactancia materna esté bien instaurada, generalmente, a partir de las primeras dos semanas de vida.

La introducción temprana del chupete, en las 2 primeras semanas de vida, aumenta el riesgo de fracaso en la lactancia materna, mientras que no influye si se introduce pasado este tiempo. Cuando la lactancia materna está consolidada, se puede ofrecer chupete, pero hay que recordar que esto puede reducir la duración de la lactancia materna.

El chupete puede ser, además, un marcador de la existencia de problemas con la lactancia. Por otra parte, en los niños que se alimentan con biberón, puede ser de interés la utilización del chupete para la prevención del SMSL.

En general, se recomienda limitar el uso del chupete hasta los 12 o 14 meses, lo cual incluye las edades de máximo riesgo de SMSL y para evitar otros efectos adversos.

Anquiloglosia

La anquiloglosia o frenillo sublingual corto se define como una membrana mucosa situada debajo de la lengua que dificulta o impide el movimiento normal de esta. La movilidad de la lengua es de gran importancia para una buena lactancia materna.

Las consecuencias de la anquiloglosia pueden ser para el bebé: un mal agarre al pecho, tomas largas y cansadas y menor ingesta con mala ganancia ponderal.

En caso de sospecha de repercusión en la lactancia por anquiloglosia, el pediatra debería observar una toma, fijándose en los movimientos que hace el bebé para succionar, los movimientos linguales que es capaz de realizar y la posición.

Lo primero es intentar optimizar la postura, ayudando al bebé a que tenga gran parte de la areola dentro de la boca. Cuando la anquiloglosia complica la lactancia y no mejora modificando la postura, el tratamiento es quirúrgico y debería realizarse tempranamente.

Estadísticas de Lactancia Materna

La incidencia de la lactancia materna aún está alejada de las recomendaciones de la OMS. En España, no se dispone de ningún registro oficial, únicamente un estudio coordinado por el Comité de Lactancia Materna de la AEP con datos de 1999, en el que se documentó un porcentaje de inicio de LM del 84%, que a los 3 meses se reducía al 55% y a los 6 meses al 25%, muy por debajo de las recomendaciones de la OMS.

Otro estudio de 1998 encontró un inicio de la lactancia materna del 91%, del 57% a los tres meses y del 24% a los 6 meses. Se encontró, que el factor positivo más importante fue el nivel educativo de la madre, mientras que el uso temprano de los suplementos fue el factor negativo más importante.

En EE.UU., según los últimos estudios de la AAP, encontraron que el 75% de las mujeres iniciaban la lactancia materna, pero solo un 35-45% la mantenía a los 6 meses.

Un 20-30% de las madres precisan asistencia para superar los problemas surgidos durante la lactancia materna.

País/Región Inicio de Lactancia Materna Lactancia a los 3 meses Lactancia a los 6 meses
España (1999) 84% 55% 25%
España (1998) 91% 57% 24%
EE.UU. 75% N/A 35-45%

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