Tu bebé acaba de cumplir dos meses, y esta etapa está llena de descubrimientos tanto para él como para ti. Aunque su alimentación y sus hábitos de sueño pueden generar ciertas dudas, con el tiempo todo se irá ajustando. A los dos meses, el bebé ya mueve la cabeza cuando le hablas y comienza a interesarse por lo que le rodea, mirando en la dirección de los sonidos y fijándose en los objetos.
Es un período de grandes cambios físicos y de hitos en su desarrollo. Las habilidades como sonreír, saludar o decir sus primeras palabras son indicadores que nos permiten ver el desarrollo cognitivo de los niños.
Desarrollo Físico y Sensorial
Las arrugas de su cuerpo comienzan a desaparecer a medida que la grasa se va acumulando bajo su piel. Va ganando fuerza y su cuerpo se redondea. La frente y los ojos crecen, pero la nariz y la barbilla siguen siendo pequeñas.
El reflejo de prensión o agarre con el que nació se pierde. Sus dedos permanecen relajados, abiertos, y él va tomando consciencia de ellos. Además, también empezará a balbucear y podrá mantener la cabeza erguida durante más tiempo. Estará mucho más despierto y activo.
A la edad de 2 meses, el bebé comenzará a observar objetos cercanos y seguirá las caras y las enfocará. Dentro de muy poco comenzará a reconocer rostros. Asimismo, desaparecerán algunos reflejos característicos del recién nacido. El reflejo de la marcha automática, por ejemplo, es uno de ellos. El resto se mantienen pasado el segundo mes.
En el segundo mes de vida, el bebé podrá comenzar a percibir ruidos de forma más clara.
Estimulación Temprana
La estimulación temprana del bebé es fundamental hoy en día. De esta forma, podrá ir desarrollando sus habilidades sin prisas, a su ritmo. Lo mejor es que existen actividades para la estimulación aptas para todas las edades. Eso sí, recuerda que cada bebé es un mundo y que deberás adaptar las actividades y juegos a su situación particular.
Para estimular el olfato te recomendamos que le dejes que huela algunos alimentos, en especial frutas y flores. Deja las flores o la fruta delante de sus ojos para que vaya conociendo olores diferentes. Agita objetos sonoros, como sonajeros u objetos musicales, justo en uno de los lados de la cabeza. De este modo, al escucharlo, querrá girar la cabeza para ver qué es lo que está sonando.
A pesar de que con dos meses los bebés aún no hablan, sí que emiten balbuceos. Es de vital importancia estimular esos pequeños sonidos del bebé para que empiece a hablar cuanto antes. El tacto, aunque le damos poca importancia, es uno de los sentidos que más podemos estimular en bebés de 2 meses. Masajes, baños…, son las mejores formas de estimular este sentido. Ofrécele diferentes objetos con texturas variadas.
Uno de los juegos más sencillos y populares para bebés de 2 meses es el de sacar la lengua. Tan solo tendrás que sacar la lengua y esperar a que el bebé te imite. Sacar la lengua es un acto reflejo que muchos niños desarrollan. A partir de los dos meses, algunos bebés comienzan a sostener objetos. Realiza movimientos de pedaleo con sus piernas de forma suave. También puedes llevar sus rodillas hacia el abdomen para que trabaje la fuerza. Como hemos comentado, a partir de los dos meses comienzan a reconocer rostros. Ponte las manos en la cara y luego quítalas haciendo un sonido.
Alimentación: Lactancia Materna y de Fórmula
La leche sigue siendo el único alimento del recién nacido durante este segundo mes. La leche, sobre todo si es de lactancia materna, le aporta proteínas, carbohidratos, grasa, sal, minerales, vitaminas y hierro en la proporción adecuada. Además, la lactancia materna le protege contra las alergias. A los dos meses de vida el bebé comienza a tener un horario de comidas regular y los intervalos entre tomas son más largos por la noche.
El consejo es disfrutar de la intimidad y cercanía en el momento de alimentarlo, ya sea con lactancia materna o de fórmula. Si se alimenta de biberón, el volumen promedio de cada toma ha de ser de entre 120 y 150 ml. de leche con seis tomas al día. Antes de ofrecerle la tetina, comprueba que la leche no sale con un flujo demasiado abundante o demasiado escaso. Inclina el biberón sobre tu mano y asegúrarte de que sale a un ritmo de varias gotas por segundo.
Todos los expertos coinciden en que la leche materna es la más aconsejable para los bebés recién nacidos. La leche materna contiene nutrientes esenciales y anticuerpos que fortalecen el sistema inmunológico del bebé, protegiéndolo contra infecciones gastrointestinales, respiratorias y urinarias. Además, la lactancia materna reduce el riesgo de muerte súbita del lactante y disminuye la mortalidad en el primer año de vida.
La leche materna influye en el desarrollo psicológico y emocional del bebé, fortaleciendo el vínculo emocional seguro a través del contacto piel con piel y el tiempo compartido. Este vínculo es crucial para el desarrollo de la confianza y la autonomía del niño. Estudios muestran que los bebés amamantados tienden a tener mejores resultados en test de inteligencia y menores niveles de ansiedad, hiperactividad y depresión.
La lactancia materna ofrece importantes beneficios para la salud de la madre, como la reducción del riesgo de cáncer de mama y ovario. Esto se debe a la alteración de los niveles hormonales durante la lactancia, disminuyendo la exposición a estrógenos. La lactancia materna conlleva beneficios cardiovasculares para la madre, como la contracción uterina postparto, que reduce el riesgo de hemorragia. Su alto contenido en calcio fomenta la formación de los huesos, que son todavía frágiles y deben continuar desarrollándose. Además, este alimento contiene triptófano, un aminoácido que contribuye a la relajación del pequeño. La leche ayuda a luchar contra las caries y otras enfermedades de la boca, favoreciendo la salud bucodental. Previene la deshidratación de los recién nacidos.
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¿Cuánta Leche Debe Tomar un Recién Nacido?
La realidad es que no existe una única respuesta correcta. La OMS recomienda que las tomas de leche se hagan por demanda del recién nacido. Ahora bien, recuerda que a edades muy tempranas, la capacidad del estómago de los bebés es limitada, de ahí que se sacian con mucha rapidez.
En los primeros meses, se recomienda amamantar a demanda, lo que significa alimentar al bebé cada vez que lo solicite, generalmente cada 2 a 3 horas. La frecuencia puede aumentar durante brotes de crecimiento o momentos de necesidad de consuelo. Conforme el bebé crece, la frecuencia puede disminuir, influenciada por su apetito, la introducción de alimentos complementarios y otros factores individuales.
Señales de Hambre y Saciedad
Para saber si tu bebé tiene hambre, fíjate en algunos gestos como buscar el pecho girando su cabeza o haciendo movimientos de succión. Algunos también sacan la lengua, e incluso es posible que traten de succionar todo lo que encuentran. Para saber si tu bebé está saciado, fíjate si tiende a cerrar la boca. También sabrás que ya no necesita comer más cuando aleja la cabeza del pecho o del biberón.
Duración de las Tomas
Las tomas de pecho en recién nacidos suelen durar entre 20 y 45 minutos. En los primeros días de vida, es común que las tomas sean más prolongadas mientras el bebé y la madre se adaptan al proceso de lactancia.
Lactancia Artificial como Alternativa
Aun así, no siempre es posible dar el pecho a tu bebé. En ese caso, podrás completar su alimentación con leche de iniciación. La realidad es que ambas contienen fórmulas similares y son igual de saludables. La mejor forma de saber qué leche es la más recomendable para tu bebé es consultar con su pediatra.
Si estás amamantando, espera que tu bebé tenga tres o cuatro semanas de edad antes de utilizar la leche de iniciación como complemento para que continúes produciendo leche.
Tipos de Leche de Iniciación
- En polvo
- Listas para servir
Puedes estar segura de que las leches de iniciación para bebés están especialmente preparadas para satisfacer las necesidades nutricionales de tu hijo, casi como la leche materna, en la cual se basa su elaboración. Las principales marcas de leche de iniciación son similares. A menos que tu pediatra te indique lo contrario, elige una leche de iniciación enriquecida con hierro.
¿Qué Cantidad es Suficiente?
Generalmente, 60-70 ml por alimentación será suficiente en este momento. Y, cuando tenga dos meses, necesitará entre 150-180 ml por toma y que lo alimenten aproximadamente cinco o seis veces en un período de 24 horas.
A continuación encontrarás una tabla general sobre la cantidad de leche de iniciación que necesita tu bebé y la frecuencia con que debes alimentarlo:
| Edad | Cantidad por comida | Frecuencia alimentación |
|---|---|---|
| Recién nacido | 60-70 ml | Cada 3 ó 4 horas |
| Un mes | 120-150 ml | Cada 4 horas |
| Dos meses | 150-180 ml | 5 a 6 veces en 24 horas |
| Cuatro meses | 210-240 ml | 5 veces en 24 horas |
| Seis meses | 240 ml | 4-5 veces en 24 horas |
| Un año | 240 ml | 2 veces en 24 horas |
Preparación del Biberón
Teniendo en cuenta las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para preparar biberones, debes seguir estos pasos:
- Limpiar biberón Lavarse muy bien las manos y secarlas con una toalla limpia. Limpiar en agua jabonosa caliente todos los utensilios con un cepillo especial para biberones y tetinas. Aclarar muy bien.
- Esterilizar Se pueden esterilizar en un esterilizador, teniendo en cuenta las instrucciones.
- Preparar el biberón Limpiar la superficie donde se va a preparar. Lavarse a fondo las manos. Hervir agua. Verter la cantidad apropiada de agua hervida (vendrá en las instrucciones del envase de la leche en polvo) en un biberón limpio y esterilizado. Añadir la cantidad de polvo indicada en el envase de la leche. Cerrar el biberón y agitar para que se mezcle por completo. Enfriar el contenido para que no esté demasiado caliente, poniendo el biberón bajo un chorro de agua fría. Secar el exterior del biberón. Comprobar la temperatura de la leche vertiendo unas gotas en el interior de la muñeca. Tras dar el biberón, tirar lo que haya sobrado. ¡Nunca hay que guardarlo para tomas siguientes!
Rutinas y Cuidados del Bebé
El momento del baño es una de las rutinas más placenteras del cuidado del bebé. Los recién nacidos apenas se ensucian, por lo que el baño puede ser más un gesto de ternura que de higiene en sí. Desde 24 horas después de su nacimiento puedes asear al bebé sin sumergirlo, pasándole una esponja natural humedecida en agua tibia por la cara, las manos y el culito. Puedes hacerlo como parte del ritual de cambiarle el pañal y vestirle, y darle un baño en la bañera únicamente cada dos o tres días.
Igual de importante son sus horas de sueño. A partir del segundo mes el bebé va a tener periodos de sueño más regulares. Cuando notes que tiene sueño, facilítale el ambiente adecuado para que poco a poco aprenda de manera inconsciente que es su hora de ir a dormir. Sin embargo, no hay que abusar de la posición boca arriba para evitar que se le pueda deformar la parte posterior de la cabeza (plagiocefalia).
Problemas de Salud Comunes
Tu bebé de dos meses puede tener algunos problemas de salud:
- Dermatitis del pañal. Un pañal mojado o sucio que toca la piel del bebé durante mucho tiempo puede causar una erupción roja. Para combatir la dermatitis del pañal, cambia los pañales lo antes posible, limpia la zona con toallitas húmedas y deja que las nalgas de tu hijo se sequen al aire siempre que sea posible. Estos pasos ayudarán a que el sarpullido desaparezca y no vuelva a ocurrir.
- Sarpullido. Estas pequeñas protuberancias rojas suelen aparecer en el cuello, los brazos, las piernas o la zona del pañal cuando hace calor. No apliques ungüentos para la piel; en su lugar, enfría la zona con agua, seca bien la piel, viste al bebé con ropa fresca y mantenlo alejado del calor. Con este tipo de atención, el sarpullido desaparecerá después de unos días.
- Eccema. Si tu bebé tiene parches de piel rojos y escamosos en los codos y las rodillas, podría ser un eccema. El pediatra lo diagnosticará y te recomendará opciones de tratamiento. Puede ser útil usar un jabón suave para bebés en la ropa y las sábanas, vestirlo con ropa que no pique y bañarlo tres veces a la semana como máximo.
- Tos. Si notas que tu bebé de dos meses tose, es una señal de que sus vías respiratorias están irritadas. La tos está causada por muchos tipos de enfermedades respiratorias, desde el resfriado común hasta la neumonía. Te recomendamos consultar al pediatra si tu pequeño tose. Si también tiene fiebre o dificultad para respirar, acude a urgencias para que te digan cómo proceder.
- Alergias. Algunos síntomas de alergia o sensibilidad a los alimentos incluyen irritabilidad, exceso de llanto, vómitos intensos, sarpullido y heces acuosas o con sangre.
Recuerda que cada bebé es único y se desarrolla a su propio ritmo. Confía en tu instinto y disfruta de esta hermosa etapa con tu pequeño.
