La obesidad se ha convertido en una enfermedad crónica de prevalencia creciente, transformándose en uno de los grandes problemas de salud actuales a nivel mundial. Afecta todos los aspectos biopsicosociales, incluyendo la reproducción. En la función reproductiva, se ha detectado una relación proporcional entre el Índice de Masa Corporal (IMC) y la infertilidad tanto en hombres, afectando la calidad del esperma, como en mujeres, dificultando o impidiendo el embarazo.
La Sociedad Española de Fertilidad (SEF) junto a otras cinco sociedades científicas españolas, han redactado un informe con el objetivo de incidir en el impacto de la obesidad sobre la fertilidad, tanto masculina como femenina.
Obesidad masculina y femenina y su impacto en la fertilidad, Nutrición y vida
¿Qué es la Obesidad y Cómo se Mide?
Primero, veamos qué es la obesidad. Existe una fórmula que permite evaluar si tu peso es el adecuado a tu estatura. Se llama índice de masa corporal (IMC) y se calcula dividiendo el peso en kg por el valor de la talla al cuadrado (IMC= kg/m2). Si el IMC se sitúa entre 25,0 y 29,9, se encuentra dentro del rango de sobrepeso. Si es 30,0 o superior, se encuentra dentro del rango de obesidad. Pero es una estadística, hay que analizar cada caso de manera individual.
El más utilizado es el índice de masa corporal (IMC), que se calcula mediante el cociente entre el peso (kilogramos) y el cuadrado de la talla (metros). Consideramos sobrepeso cuando el IMC se sitúa entre 25 y 29.9 y se cataloga de obesidad cuando el IMC es igual o superior a 30.
Impacto de la Obesidad en la Fertilidad Femenina
La influencia del sobrepeso en la fertilidad femenina se origina fundamentalmente por alteraciones hormonales. Muchos estudios han demostrado que la obesidad y la grasa corporal se relacionan con periodos menstruales irregulares y la falta de ovulación o anovulación, lo que impide que la mujer se quede embarazada. Incluso se ha comprobado que reduce el éxito en los tratamientos de reproducción asistida.
La obesidad puede afectar a la fertilidad femenina de varios modos. Para empezar, por producir alteraciones hormonales por un hipertrogenismo. Los estrógenos son las hormonas que regulan el ciclo menstrual y el desarrollo de las algunas características sexuales que aparecen con la pubertad, como el desarrollo de los pechos y el crecimiento del vello púbico.
El estradiol se produce principalmente en los ovarios. En la fase folicular que comprende desde el inicio de la regla hasta la ovulación, el estradiol se produce en los folículos, donde se encuentran los óvulos. Se produce también en la grasa subcutánea y ese exceso de estrógeno puede alterar el funcionamiento normal del ciclo menstrual y la ovulación.
Se calcula que la obesidad aumenta hasta cuatro veces la frecuencia de las alteraciones menstruales en mujeres con síndrome de ovarios poliquísticos (SOP). La obesidad puede ser una consecuencia de un síndrome de ovarios poliquísticos. Incluso, aunque la mujer tenga ciclos regulares, la obesidad afecta a la calidad de los ovocitos y a la maduración del endometrio.
De hecho, las mujeres con obesidad que además padecen SOP tiene dificultades para quedarse embarazadas incluso con tratamientos de reproducción asistida. En cualquier tratamiento de fecundación in vitro es imprescindible la estimulación ovárica para poder obtener ovocitos, para fecundar.
Pero en las mujeres con SOP no siempre da un buen resultado. A menudo, no se consiguen un buen número de ovocitos y son más pequeños. Una vez que se ha conseguido el embarazo, la obesidad también tiene una repercursión en el embarazo. De hecho, las mujeres obesas tienen más riesgo de aborto.
La obesidad es un factor asociado a diabetes gestacional e hipertensión, lo que puede dificultar la evolución de un embarazo. Los problemas de ovulación pueden ser causa habitual de infertilidad es mujeres jóvenes, especialmente debido al síndrome de ovario poliquístico (SOP). La endometriosis puede dificultar que la mujer se quede embarazada y causar infertilidad.
En mujeres, el sobrepeso y la obesidad son un factor de riesgo establecido debido a su asociación con ciclos irregulares y anovulación. El sobrepeso afecta a la fertilidad, se calcula que, por cada unidad de incremento del IMC a medida que sobre pasa el rango de peso ideal, la posibilidad de embarazo espontáneo disminuye un 5% cada año.
Aunque tanto la fertilidad de hombres como la de mujeres se ve afectada, en el caso de las mujeres es más frecuente y rápido de detectar debido a las mencionadas alteraciones en el ciclo menstrual. Por este motivo, la cita con el ginecólogo es un momento clave para tratar de derivar a la paciente al médico de familia o endocrinólogo o nutricionista que pueda establecer un tratamiento coordinado.
Efectos de la Obesidad en el Embarazo
Una vez que se ha logrado el embarazo, la obesidad también tiene repercusiones significativas. Las mujeres obesas tienen un mayor riesgo de aborto. Además, la obesidad es un factor asociado a la diabetes gestacional e hipertensión, lo que puede complicar la evolución del embarazo.
Impacto de la Obesidad en la Fertilidad Masculina
La obesidad en varones condiciona su fertilidad a distintos niveles. Los varones con obesidad presentan unos niveles menores de testosterona en sangre y su temperatura escrotal aumenta, lo que aumenta también la producción de radicales libres en el semen y ocasiona daños en el ADN espermático.
Esto explica que la obesidad en el varón se traduzca en una mayor prevalencia de oligozoospermia y de atenozoospermia. En el varón con obesidad, tiene lugar una conversión de la hormona masculina (testosterona) a estrógenos, provocando unos niveles disminuidos de hormona masculina y de gonadotropinas.
Aunque las consecuencias del sobrepeso u obesidad sobre la fertilidad masculina están menos establecidas, sí existe correlación, y se ha observado un efecto sinérgico negativo cuando los dos miembros de la pareja tienen obesidad.
Tratamientos de Reproducción Asistida y Obesidad Masculina
La aparición a principio de los años noventa de la microinyección intracitoplásmica de espermatozoides (ICSI) ha permitido que parejas en las que el varón presenta baja calidad seminal o problemas eyaculatorios logren embarazo. Estudios recientes han analizado los resultados de este tipo de tratamientos comparando los resultados de tratamientos en los que el varón tiene un IMC normal frente a los que lo tienen elevado y se ha observado que el exceso de peso puede afectar de forma negativa al resultado del tratamiento.
La disminución de peso se asocia con una mejoría del perfil hormonal, mejoría de la calidad del semen y de la disfunción eréctil.
¿Qué hacer? Abordaje y Recomendaciones
Muchos estudios han observado que la obesidad puede disminuir las posibilidades de lograr un embarazo de forma espontánea, y que bajar de peso -cuando se tiene en exceso- contribuye a mejorar la salud reproductiva y la respuesta a los tratamientos de reproducción asistida.
El abordaje del sobrepeso u obesidad requiere de un enfoque multidisciplinar, de manera que los distintos profesionales de la salud consensúen el mejor tratamiento (para cada paciente). Es necesario destinar recursos desde el Sistema Nacional de Salud (SNS) para la creación de estas unidades multidisciplinares, tanto a nivel hospitalario como de Atención Primaria.
En términos generales, es necesario trabajar en reducir las listas de espera de las cirugías para tratar la obesidad. Con la publicación de este documento las principales sociedades científicas han manifestado la necesidad de sensibilizar a la sociedad sobre los efectos negativos de la obesidad en la fertilidad.
Fumar, beber alcohol, llevar una vida con mucho estrés, tener obesidad o, por el contrario, padecer bajo peso pueden influir en tu fertilidad y también en la de tu pareja.
La buena noticia es que con control y seguimiento médico desde el inicio, un cambio de hábitos y una dieta saludable se puede mantener el peso bajo control y prevenir posibles complicaciones y riesgos. Al reducir el peso y modificar las conductas nocivas hacia hábitos saludables, los pacientes pueden volver a tener niveles óptimos de fertilidad.
Tabla: Impacto del IMC en la Fertilidad
| IMC | Estado | Impacto en la Fertilidad |
|---|---|---|
| Menor a 18.5 | Delgadez | Puede causar irregularidades menstruales y anovulación |
| 18.5 - 24.9 | Normal | Fertilidad óptima |
| 25 - 29.9 | Sobrepeso | Aumenta el tiempo para la concepción y puede causar alteraciones ovulatorias |
| 30 o más | Obesidad | Reduce significativamente la fertilidad, afecta la calidad de los ovocitos y espermatozoides |
Si deseas ser madre en breve y tienes problemas de peso es importante que consultes a tu ginecóloga/o y a un experto en endocrinología. También hay patologías de base y endocrinas, como el síndrome de ovario poliquístico (SOP), que pueden favorecer la ganancia de peso y a la regularidad menstrual, por lo que se deben mantener bajo control médico.
