Cada año, el 4 de junio, se celebra el Día Mundial de la Fertilidad. Algunos objetivos de esta celebración son generar conciencia sobre los problemas de infertilidad, reducir el estigma que existe y visibilizar la infertilidad como un problema de Salud Pública que afecta tanto a hombres como a mujeres. A pesar de ser un problema muy frecuente, muchas personas viven este problema en silencio, debido a la vergüenza que sienten y al estigma social que existe.
Según el último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 17,5% de la población adulta mundial, es decir, una de cada seis personas, padece infertilidad en algún momento de su vida.
Infertilidad: causas, prevención y tratamiento en manos de un especialista
Causas Comunes de la Infertilidad
Son muchas las causas que pueden generar infertilidad. Se estima que alrededor de 800.000 parejas españolas sufren problemas de infertilidad, datos que este 2023 también confirman desde la Sociedad Española de Fertilidad. Las causas pueden radicar en el varón (30%), en la mujer (30%) o incluso en algunos casos, en ambos.
Las causas más comunes de infertilidad femenina y masculina son:
Causas de Infertilidad Femenina
La esterilidad femenina, o la incapacidad para concebir después de un año de intentarlo, puede deberse a varias causas, que afectan diferentes aspectos del sistema reproductivo. Cada una de estas causas puede requerir un enfoque diagnóstico y terapéutico diferente.
- Problemas de Ovulación: La ovulación está controlada por las hormonas de la fertilidad. Por tanto, si por cualquier razón se alteran los niveles hormonales, la ovulación puede verse afectada. Anovulación es cuando el ovario de una mujer no produce, madura o libera un óvulo. Las alteraciones hormonales que afectan a la ovulación pueden deberse a numerosos factores. El síndrome del ovario poliquístico es la causa más común de alteración de la ovulación y una causa muy importante de infertilidad.
- Problemas en las Trompas de Falopio: Las trompas de Falopio transportan los óvulos desde el ovario hasta el útero. Una obstrucción en las trompas de Falopio puede impedir que los espermatozoides lleguen al óvulo. La causa más común de la obstrucción de las trompas de Falopio es una infección por clamidias que no ha recibido tratamiento.
- Problemas Uterinos: Una neoplasia en el útero puede impedir la implantación de un óvulo fecundado. Se trata de crecimientos anómalos del tejido muscular uterino que pueden obstruir las trompas de Falopio o impedir el anidamiento de un óvulo fecundado.
- Endometriosis: Cuando el tejido que reviste el útero crece fuera del útero. Puede obstruir las trompas de Falopio e impedir la fecundación. La endometriosis puede provocar periodos abundantes o muy dolorosos.
- Edad Materna Avanzada: Al entrar en la menopausia ya no es posible quedarse embarazada. Además, en la antesala de la menopausia (conocida como perimenopausia), puede ser muy difícil quedarse embarazada.
- Factores del Estilo de Vida: La fertilidad de hombres y mujeres puede verse afectada por un consumo excesivo de alcohol. Reducir tu consumo de alcohol puede ayudarte a quedarte embarazada. En las mujeres, fumar puede afectar a la fertilidad y provocar una menopausia precoz. También puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo y parto prematuro. Estar demasiado delgada o tener sobrepeso puede alterar el ciclo menstrual y reducir las probabilidades de quedarse embarazada.
- Infertilidad Inexplicable: A veces es posible que todas las pruebas médicas sean normales y que aun así, tras años de intentos, no consigas quedarte embarazada. En el Reino Unido alrededor de 1 de cada 4 parejas tiene infertilidad inexplicable.
Causas de Infertilidad Masculina
En los hombres, los problemas de infertilidad se suelen relacionar con la calidad y la producción del esperma. De este modo, la astenozoospermia (movilidad deficiente de los espermatozoides) y la oligospermia (cantidad deficiente de espermatozoides) se presentan como fenómenos comunes. Otros factores como problemas hormonales, infecciones o varicocele pueden también influir.
Además, factores como la alimentación, la edad y el estilo de vida pueden afectar en ambos sexos a la fertilidad. Llevar a cabo una alimentación saludable, realizar ejercicio físico, reducir el estrés, mantener un peso saludable y evitar sustancias nocivas como el alcohol y el tabaco, puede aumentar las probabilidades de concepción de manera natural y mejorar los resultados de los tratamientos de fertilidad.
Mitos Comunes Sobre la Infertilidad
Socialmente, existen muchos mitos en torno a la infertilidad, que se van transmitiendo de generación en generación y pueden afectar a nuestro imaginario colectivo.
- Mito 1: "Que los 40 son los nuevos 30". Biológicamente hablando, en muchas ocasiones las dificultades para concebir a esta edad se vuelven patentes. Más allá de los 35 años las posibilidades de embarazo disminuyen drásticamente.
- Mito 2: La infertilidad es únicamente cosa de mujeres, sin embargo, el porcentaje de infertilidad por factor masculino y factor femenino se encuentran equiparados en torno a un 30-35%. Entre el 20-30% correspondería a factores que conciernen a ambos y el 10% restante representa los casos de infertilidad de origen desconocido.
- Mito 3: Si ya tienes hijos no puedes ser infértil, sin embargo, se da en muchas ocasiones una condición conocida como infertilidad secundaria que consiste en la aparición de infertilidad cuando se tienen hijos previos.
- Mito 4: Conseguir el embarazo es un proceso fácil ya que no siempre es así. En cada ciclo menstrual, en una mujer joven y sin problemas de fertilidad, que tiene relaciones en el período ovulatorio, la posibilidad de conseguir una gestación es aproximadamente del 20 al 25%. Este porcentaje disminuye al 15% a partir de los 30 años y se reduce al 3% en mujeres mayores de 38 años.
Se recomienda consultar con especialistas si se lleva más de un año intentando concebir sin conseguir embarazo o más de seis meses si se tienen más de 35 años, esto permitirá identificar y tratar problemas de fertilidad de manera temprana.
Diagnóstico de la Infertilidad Femenina
Tu médico puede ofrecer una variedad de pruebas para ayudar a determinar la infertilidad o problemas de fertilidad. Algunas pruebas comunes son:
- Análisis de sangre: Un análisis de sangre puede determinar los niveles de una hormona llamada progesterona y tu médico puede usar esta prueba para verificar si estás ovulando.
- Prueba de clamidia.
- Ecografía.
- Radiografía.
- Laparoscopia: Este es un tipo de cirugía mínimamente invasiva en la que se inserta un tubo delgado con una cámara para examinar el útero, las trompas de Falopio y los ovarios.
Tratamientos para la Infertilidad
A pesar del gran avance en los últimos tiempos de las técnicas de reproducción asistida, debemos tener en cuenta que no son infalibles; usar una técnica de reproducción asistida no asegura que se vaya a conseguir una gestación.
El posible tratamiento para la infertilidad realmente depende de la causa. Tu médico determinará si tu infertilidad puede tratarse en función de tu situación personal. Algunos tratamientos comunes incluyen:
- Clomifeno: Se utiliza en mujeres con infertilidad causada por problemas ovulatorios.
- Gonadotropinas: Son hormonas que actúan directamente en el ovario para estimular la maduración de los folículos ováricos y la ovulación.
- Tratamientos de fecundación in vitro (FIV): Es una técnica de reproducción asistida en la que se fecundan óvulos fuera del cuerpo de la mujer en un laboratorio, utilizando el esperma de su pareja o de un donante.
- Inseminación artificial: Consiste en la introducción del semen en el interior del útero con el fin de facilitar la fecundación de un óvulo y el posterior embarazo.
- Adopción embrionaria: Se refiere a la transferencia de un embrión congelado de otra pareja a una mujer o pareja con problemas de fertilidad o infertilidad.
- Ovodonación: Se utiliza un óvulo donado por otra mujer para fertilizar con el esperma del hombre de la pareja receptora o de un donante de esperma.
La elección del tratamiento adecuado depende de la evaluación médica, incluyendo pruebas hormonales, estudios de imagen y análisis de la historia clínica.
Tratamientos Cubiertos por la Seguridad Social en España
El Sistema de Seguridad Social ofrece el acceso a tratamiento de fertilidad a parejas que no pueden concebir de manera natural. Entre los servicios que se cubren en los hospitales públicos se encuentran los tratamientos de inseminación artificial, ya sea con semen de donante (IAD) o de la pareja (IAC), los tratamientos de fecundación in vitro, así como la preservación de la fertilidad.
Estos tratamientos están cubiertos para parejas heterosexuales, parejas de mujeres y mujeres solteras. Debido al elevado coste de técnicas como el diagnóstico genético preimplantacional (DGP) o la ovodonación, la Seguridad Social no las financia.
Coste de la Fecundación In Vitro (FIV) en España
En cuanto al coste de la FIV en España, este puede variar según la clínica y la ciudad donde se realice el tratamiento. En promedio, el coste de un ciclo de FIV en España oscila entre los 4.000 y los 6.000 euros, aunque puede llegar a ser más elevado dependiendo de las características específicas del tratamiento.
La Importancia de las Pruebas Genéticas
Es recomendable que cualquier pareja con deseos de concebir se realice pruebas genéticas, ya que muchas veces los padres pueden ser portadores de una enfermedad autosómica recesiva. Si ambos son portadores de la misma enfermedad, aunque no presenten ningún síntoma, existe un riesgo del 25 % de que transmitan la patología a su futuro/a hijo/a.
Esto se aplica a parejas que son capaces de concebir naturalmente, así como a aquellas que reciben tratamiento para la infertilidad. Los antecedentes familiares ayudan a definir los riesgos de aparición de anomalías cromosómicas, trastornos monogénicos o poligénicos en una familia determinada. Esta información, a su vez, orienta al equipo médico en los test genéticos específicos que debe indicar.
Tabla Resumen de Tratamientos de Fertilidad
| Tratamiento | Descripción | Indicaciones | Coste Aproximado |
|---|---|---|---|
| Inseminación Artificial (IA) | Introducción de semen en el útero | Endometriosis leve, disfunciones ovulatorias, infertilidad inexplicada | 700-1700€ |
| Fecundación In Vitro (FIV) | Fecundación de óvulos fuera del cuerpo | Problemas en trompas de Falopio, baja reserva ovárica, endometriosis | 3500-6000€ |
| Ovodonación | Uso de óvulos de donante | Baja calidad ovárica, edad materna avanzada | 4000-9000€ |
Bienestar Psicológico y Apoyo Emocional
La OMS destaca que la infertilidad afecta al bienestar mental y psicosocial de las personas, pudiendo causar angustia, estigmatización y dificultades económicas. Asimismo, advierte que los tratamientos existentes son frecuentemente inaccesibles para muchas personas, debido a su alto costo, la limitada disponibilidad y las barreras sociales asociadas.
Todos los tratamientos médicos afectan a nivel físico, psicológico, emocional y económico. A pesar de que la infertilidad es una condición que afecta a ambos miembros de la pareja, habitualmente tiene una mayor repercusión psicológica en las mujeres, ya que está más estigmatizado el hecho de que no logren ser madres.
Someterse a un tratamiento de fertilidad puede ser un proceso estresante y abrumador, derivando en problemas de salud mental como la depresión y la ansiedad. Los psicólogos especializados proporcionan herramientas para lograr un mejor equilibrio emocional.
Es fundamental entender que la infertilidad es un problema que afecta a la pareja en su conjunto, no solo a la mujer. El deseo de tener un hijo y no poder conseguirlo puede provocar una gran variedad de emociones negativas que van desde la tristeza a la ansiedad, depresión, sensación de culpa, vergüenza, problemas de autoestima y autoimagen.
Muchas parejas van a presentar un profundo sentimiento de pérdida cuando el sueño y la expectativa de formar una familia se ven amenazados por la infertilidad. Los hombres pueden no sentir la misma presión social para tener hijos. Ahora bien, cuando se detecta un factor masculino como diagnóstico de un problema de fertilidad, algunos pueden sentir un sentimiento de fracaso, debido a que existe un diagnóstico que obliga a su pareja a recibir tratamientos a veces complejos e invasivos.
Buscar ayuda no es un signo de debilidad, sino un paso proactivo hacia el cuidado personal. No hay nada de malo en buscar apoyo cuando se enfrenta a desafíos emocionales.
El Estrés y la Infertilidad
Son necesarias y urgentes políticas públicas que faciliten la maternidad y la conciliación real y de ese modo evitar la infertilidad por causa de edad avanzada. El estrés es un factor al que cada vez se le está dando más importancia en la lucha contra los problemas de infertilidad.
Además, algunos estudios identifican el estrés como una de las causas la disfunción eréctil, lo que puede afectar indirectamente a la hora de lograr un embarazo, al haber menos relaciones sexuales. El hipotálamo regula tanto las respuestas al estrés como las hormonas sexuales. Cuando la glándula pituitaria se activa por el estrés, también produce mayores cantidades de prolactina.
El estrés y la infertilidad a menudo tienen una relación circular, en la que el uno agrava al otro, creando un círculo vicioso. Las parejas infértiles, que están bajo estrés a causa de su infertilidad, comienzan por culparse a ellos mismos por su infertilidad. Esto aumenta sus niveles de estrés y esto agrava aún más el problema. Por eso, es importante contar con ayuda psicológica durante las pruebas diagnósticas, espera de los resultados, así como durante el tratamiento y después del mismo.
Consejos para Manejar el Estrés
- Diferenciar entre el estrés interno y externo: Diferenciar entre aquellos factores generadores de estrés que podemos controlar de los que no podemos.
- Actividad física: La práctica de actividades deportivas produce una distracción de los eventos estresantes al concentrarnos en otro tipo de cuestiones asociadas al deporte.
- Relación equilibrada trabajo y ocio: No podemos estar “enchufados” las 24 horas del día. Una relación equilibrada trabajo y ocio no debería ser una opción, es algo mucho más serio.
- Dormir bien y descansar: Dormir bien y descansar es una de las claves para poder mantener nuestro estado de salud, bienestar y calidad de vida.
- Revisar nuestros hábitos alimentarios: Revisar nuestros hábitos alimentarios es muy importante, ya que una dieta incorrecta puede alterar el reloj biológico.
- Mindfulness y meditación: El mindfulness o la meditación de la atención plena es una práctica heredada de la tradición budista, que se basa en prestar atención de manera consciente a la experiencia del momento presente con interés y aceptación.
Si estás pasando por una racha de estrés, sigue estos consejos y date un tiempo. Si las cosas no mejoran y necesitas ayuda, no dudes en ponerte en contacto con un especialista.
