En esta guía completa, descubrirás todo lo que necesitas saber sobre el proceso de embarazo de tu amiga canina. Desde los primeros signos de gestación del perro hasta los cuidados en el momento del parto y postparto. Es importante tener en cuenta que cada perra es única, y su gestación puede variar según diversos factores.
El Ciclo Reproductivo Canino
Las perras alcanzan la pubertad y tienen su primer celo a diferentes edades según su raza y tamaño. El ciclo reproductivo canino se divide en varias fases:
- Anoestro (inactividad sexual).
- Proestro (primeros síntomas del celo).
- Estro (fase fértil).
- Metaestro (final del ciclo).
Durante el estro, es importante tener cuidado para evitar embarazos no deseados. La edad óptima para la reproducción es entre los 2 y 6 años. No es aconsejable que las hembras queden gestantes antes de los 2 años, ya que el aparato reproductor puede no estar completamente desarrollado, lo que dará lugar a complicaciones tanto para la madre como para los cachorros. En el caso de las hembras mayores, a partir de los 8 años aproximadamente, tampoco es recomendable que queden preñadas debido a posibles complicaciones en la gestación y el parto relacionadas con la edad.
Se denomina celo al ciclo de menstruación de nuestra perra, durante el cual ovula y puede quedarse embarazada si dejamos que se aparee con un perro. Durante el ciclo del celo nuestra perra comenzará a ovular, ovulará e intentará ser montada por un perro para tener descendencia.
Fases del Celo
- Proestro: Se puede denominar Poestro al ciclo en el que nuestra perra comienza a ovular y a manchar, tiene una duración de entre seis y doce días. Es completamente normal que veamos manchas de sangre en sus genitales y que incluso vaya manchando por casa o por la calle. Durante el Poestro nuestra perra estará poco receptiva con los machos, es decir, no va a dejar que ningún macho la monte. Si apreciamos estos síntomas debemos ser un poco más precavidos y evitar que nuestra perra se enfade con otros perros, principalmente hembras.
- Estro: Se denomina Estro al ciclo que sigue al Poestro y que a niveles generales tiene una duración de unas dos semanas aproximadamente. Durante el Estro la hembra ya no mancha y sus ovarios están totalmente preparados para ser fecundados por el semen de un perro macho, apreciaremos que sus genitales están algo más inflamados de lo habitual. En esta fase las perras en celo están muy receptivas, dejando que el macho que a ellas les guste las monte. Este ciclo es muy complejo dado que las perras no sólo dejan que las monten, sino que sienten la necesidad de ser montadas. Es completamente normal que intenten escaparse buscando un macho para procrear, por lo que recomendamos encarecidamente que nunca se suelte a una perra con este ciclo a no ser que queremos descendencia. Su comportamiento es diferente durante el ciclo del Estro ya que se vuelven más mimosas y receptivas, más juguetonas e incluso alegres. Son cualidades que surgen con un único fin: Atraer a un macho.
- Metaestro: Una vez finalizado el ciclo del Estro comienza lo que se define como ciclo del Metaestro, que no es otra cosa que un largo periodo de descanso sexual durante el cuál las perras no querrán procrear. Durante este ciclo la hembra descansa hormonal y sexualmente, dejando un tiempo prudente hasta su próximo celo.
Existen técnicas muy efectivas para evitar que una perra tenga el celo, la principal es la castración aunque en perras podría denominarse cómo vaciado. La castración en perras está totalmente recomendada si no tenemos intención de que nuestra perra tenga descendencia. Existen muchas leyendas urbanas que dicen que para castrar a una hembra hay que esperar a sus segundo celo, etc… No debemos hacer caso de este tipo de leyendas urbanas. Si no queremos castrarla, también podemos esterilizarla evitando así que se quede embarazada. Aunque esto no evita que tenga el celo cómo cualquier otro perro normal, simplemente evita que pueda tener descendencia.
Síntomas durante la Gestación Canina
Durante la gestación canina, notamos cambios en el comportamiento y apariencia física de nuestra perra. Si sospechamos un embarazo, es vital consultar a nuestro veterinario para un diagnóstico preciso mediante ecografía o radiografía. Hay varios síntomas que te ayudarán a reconocer si tu perra está embarazada o no, pero ante cualquier duda, consulta a tu equipo veterinario, para también descartar que tu perra tenga un embarazo psicológico.
Algunas de las señales más evidentes, por supuesto, son los cambios físicos que el animal suele experimentar según avanza el proceso de gestación.
- Cambios en el comportamiento: puede que el embarazo cambie la forma de actuar y comportamiento de la perra.
- Menos actividad y juego: al estar más cansada, la energía disminuye y también las horas de juego.
- Vientre abultado: alrededor de los 30 días de gestación, nuestro veterinario, mediante un examen físico, podrá realizar la palpación del útero que podrá confirmar el estado de preñez.
- Estado de los pezones: se trata probablemente del síntoma más evidente de preñez, ya que durante el embarazo los pezones de la perra aumentan su tamaño y se tornan de un color más intenso.
- Flujo vaginal: los cambios en el flujo vaginal de la perra embarazada también son frecuentes. Podremos observar descargas vaginales blancas o transparentes, nunca con sangre, negras o verdes.
- Comportamiento: el comportamiento es un indicador poco fiable para confirmar el embarazo de la perra, pero se trata de un aspecto que no podemos pasar por alto. Puede ocurrir que se muestre anormalmente activa o, por el contrario, mucho más apática. Es habitual que rechace el contacto con otros perros, especialmente machos, y que su actitud hacia nosotros se vuelva más afectuosa o más arisca. También se produce la búsqueda del "nido", es entonces cuando la perra busca lugares sombríos y cómodos para refugiarse y tener allí su camada.
- Vómitos: alrededor de los 35 días de gestación, cuando se produce el giro y repliegue del útero, la perra puede experimentar ciertas molestas que incluyan vómitos.
- Alimentación: la alimentación es un aspecto fundamental en el embarazo de la perra, pero si bien la mayoría aumentan su apetito, algunas rechazan por completo su alimentación habitual. En el apartado de cuidados prestaremos mucha atención a este aspecto tan importante.
Si tu perra muestra algunos o varios de estos síntomas, probablemente se debe a que, efectivamente, está embarazada y la llegada de los cachorros es solo cuestión de tiempo.
Pruebas Veterinarias para Confirmar el Embarazo
Actualmente no existe ningún "test de embarazo en perras" que pueda confirmar la preñez con una muestra de orina, por tanto, para confirmar el embarazo de la perra será muy aconsejable acudir a nuestro veterinario de confianza, quién nos indicará si efectivamente está embarazada o si por el contrario se trata de un embarazo psicológico.
Realizar pruebas veterinarias no solo es importante para confirmar la preñez, también es imprescindible para asegurar que los cachorros están vivos o que la madre disfruta de un buen estado de salud.
- Palpación: esta prueba requiere cierta habilidad y se trata probablemente del método más económico. Es importante destacar que no es 100% fiable y que además no revelará ningún problema de salud en la madre o en los cachorros. Se puede realizar 30 días después de la monta.
- Análisis de sangre: la presencia de una hormona llamada "relaxina" puede confirmar el embarazo de la perra a partir de los 30 o 35 días de gestación. Esta prueba no revela el número de cachorros, pero sí puede darnos información acerca del estado de salud de la progenitora.
- Radiografía: las pruebas de rayos X se pueden realizar a partir de los 45 días de gestación, no obstante, se recomienda llevarla a cabo durante el último tercio del embarazo, cuando el riesgo que conlleva para los cachorros es mínima. Mediante una radiografía podremos saber el número de cachorros y posibles malformaciones que experimenten los mismos.
- Ecografía: se trata de la prueba más común y recomendada durante el embarazo de la perra, ya que nos indica el número de cachorros y confirma además que estén con vida. Se puede realizar a partir de los 25 o 35 días, pero si no se realiza de forma exhaustiva se puede pasar por alto alguno de los cachorros.
Etapas de la Gestación de un Perro
La duración de gestación de un perro oscila entre los 58 y los 63 días, concretar una fecha con exactitud no es posible ya que existe una diferencia entre la fecha de apareamiento con respecto a la fecha real en la que la perra haya sido fecundada. Durante la gestación de una perra, que dura alrededor de 60 a 63 días, podrás notar algunos cambios en su comportamiento y apariencia. Desde el día 25, el veterinario podrá hacer controles para conocer la cantidad de cachorros.En la segunda etapa, que inicia alrededor del día 35, ganará peso y su vientre se verá más hinchado.
El embarazo del perro tiene una duración aproximada de 65 días, aunque puede ser variable según el tamaño, la experiencia de la progenitora u otros factores, por lo que predecir de forma exacta el momento del parto es una tarea bastante complicada, incluso para los veterinarios más experimentados.
A continuación detallaremos en más profundidad cómo son las etapas del embarazo de una perra, semana a semana:
- Fecundación: la gestación de un perro se lleva a cabo antes de la ovulación y tiene una duración aproximada de entre 15 o 25 minutos como máximo. Durante la monta, el macho eyacula hasta dos veces. Después, los perros se quedan pegados hasta que el macho realiza una tercera eyaculación de esperma en la vagina de la hembra. Finalmente, se produce la descompresión del bulbo del grande y se separan. Después de la cópula, el semen del perro se desplaza, esperando a la ovulación de la perra para que se produzca la fecundación de los óvulos.
- Primera semana (0-7 días): una vez los óvulos han sido fecundados, empiezan a dividirse en un proceso denominado "meiosis". Durante la primera semana de embarazo no observaremos ningún síntoma evidente de embarazo, ya que las células se están dividiendo y se ha iniciado la gestación en el útero.
- Segunda semana (8-14 días): en esta etapa las células sexuales femeninas siguen dividiéndose y, como en la semana anterior, no seremos capaces de advertir ningún cambio notable, al margen de algunos cambios de comportamiento poco llamativos.
- Tercera semana (15-21 días): a la tercera semana los óvulos fecundados y divididos se implantan en el útero de la perra, provocando abultamientos de entre 0,8 y 1 cm. Estos "bultos" se convertirán en cachorros y, de hecho, ya se podrían observar pequeñas figuras. En este momento ya podemos acudir a nuestro veterinario para realizar un análisis de sangre y asegurar el buen estado de salud de la progenitora, ya que en breves podremos ver la panza de perra embarazada de 1 mes.
- Cuarta semana (22-28 días): los embriones ya están desarrollándose, muy lentamente, en el interior de la perra, por lo que aquí es cuando se le nota la panza a una perrita embarazada. En esta semana ya miden entre 2 y 3 centímetros, siendo posible realizar la palpación abdominal, y también se observan algunos de los síntomas mencionados anteriormente, como el aumento de tamaño de las mamas o las descargas vaginales. Los cachorros ya poseen columna vertebral.
- Quinta semana (29-35 días): a la quinta semana los embriones han aumentado su tamaño, que se sitúa alrededor de los 5 centímetros, y empiezan a desarrollarse mucho más rápido. Es el momento de empezar a prestar mucha atención a la alimentación y a otros cuidados de la progenitora, por ello, recomendamos acudir al veterinario para recibir algunos consejos y realizar la primera ecografía.
- Sexta semana (36-42 días): hacia la sexta semana es cuando se empieza a llevar a cabo la calificación de los huesos, permitiendo realizar una radiografía que nos indique el número exacto de cachorros que están en camino. También es posible escucharles mediante una auscultación. Los embriones ya superan los 6 o 7 centímetros y, debido a ello, el abdomen de la perra se muestra cada vez más grande. Es el momento de preparar el nido de nuestra progenitora y de seguir prestando atención a sus cuidados.
- Séptima semana (43-49 días): a la séptima semana del embarazo de un perro los cachorros ya han alcanzado el tamaño que tendrán en el momento del parto y observaremos que las mamas ya disponen leche. También es posible que la perra empiece a disminuir la ingesta de comida. Es muy recomendable hacer la radiografía en esta semana, ya que podremos prever con mayor facilidad algunos posibles problemas del parto.
- Octava semana (50-57 días): en este momento el acondicionamiento del nido cobra una mayor importancia, ya que la hembra empezará a resguardarse allí de forma mucho más constante. Debemos asegurar una adecuada temperatura, así como dejar a su alcance comida y agua. Los movimientos fetales son evidentes al tacto y la leche empezará a fluir de forma natural. Siempre que no provoquemos un estrés innecesario en la perra, podemos realizar un baño para asegurar que el momento del parto sea lo más higiénico posible. No obstante, si advertimos nerviosismo, utilizaremos un champú de lavado en seco.
- Novena semana (58-65 días): el momento del parto se acerca y los cachorros están totalmente formados y listos para nacer. Es muy importante dejar espacio a la perra, ya que en este momento empezará a esconderse en el nido y a mostrarse ligeramente alterada. Puede experimentar contracciones, orines involuntarios, secreciones vaginales, temblores y vómitos.
Es fundamental prestar atención a las conductas de una perra embarazada, pues debemos saber que el estrés o la ansiedad pueden provocar efectos graves en el desarrollo de los cachorros, pudiendo condicionar además el carácter de los perros en su etapa adulta. Por tanto, saber cómo será el comportamiento de una perra embarazada es clave a la hora de proporcionarle los cuidados necesarios y prevenir problemas de conducta.
Debemos saber que en esta etapa se produce un aislamiento social progresivo, en el que la perra dedicará más tiempo a estar sola en su paridera, especialmente en los días previos al parto. Lo ideal es intentar mantener una rutina normal de paseos, afecto y juegos, siempre adaptada a su estado.
¡Guía Completa! Cómo Prepararse para el Parto Canino y Cuidar a tu Perrita Embarazada
Cuidados durante el Período de Gestación
Durante el período de gestación de una perra, es fundamental brindarle cuidados adecuados para asegurar su bienestar y el de sus cachorros.
- Seguimiento veterinario: Se deben realizar ecografías y/o radiografías para supervisar la salud de la perra y saber cuántos cachorros conformarán la camada. Esto es esencial para asegurar un parto sin complicaciones.
- Alimentación adecuada: Desde el inicio de la gestación, la dieta de la perra debe adaptarse a su nuevo estado y mantenerse durante todo el embarazo. Es muy importante consultarlo antes con nuestro veterinario. Éste nos guiará sobre la alimentación más apropiada y las cantidades necesarias.
- Entorno tranquilo: Es fundamental brindar a nuestra perra embarazada un ambiente tranquilo y acogedor durante el período de gestación. También debemos mantenerla en buena forma física con ejercicio moderado y gradual para prevenir la obesidad.
A lo largo del embarazo debemos proporcionar a nuestra perra cuidados especiales, y algunos específicamente orientados al momento del parto de la perra y cría de los cachorros. Tendremos que habilitar un cajón o, mejor aún, adquirir una paridera, que es como una cama convencional para perro pero algo más grande.
Preparación de la Zona Habilitada para el Parto
En el caso de las razas muy grandes es necesario agregar una barra o un estante a lo largo de todas las paredes internas del corral para evitar que la madre aplaste a los cachorros. Debemos asegurarnos de que este espacio esté a una temperatura adecuada (cercana a los 30ºC), ya que los cachorritos no son capaces de regular su temperatura y pueden sufrir fácilmente una hipotermia.
Consiste en la fabricación de una caja cuadrada o rectangular, de un tamaño lo suficientemente grande como para que la perra pueda estirarse en él con comodidad y sobre espacio para toda la camada; hemos de evitar a toda costa que la perra pueda aplastar a los cachorros al tumbarse.
Los laterales de esta paridera han de tener una altura que impida que los cachorros puedan saltar fuera, pero que no evite, asimismo, que la perra pueda entrar y salir sin dificultad. El ambiente y el lugar del parto han de ser los más adecuados Las dimensiones de este espacio dependerán, por lo tanto, de la raza de la perra. Es aconsejable que el fondo esté acolchado con toallas para que la perra y los cachorros estén más cómodos y evitar el frío directo del suelo; pueden ser cambiadas cuando se ensucien sin dificultad.
Días Previos al Parto de los Perros
UNO o DOS días antes del parto las perras gestantes suelen rechazar el alimento, cambiando su comportamiento de forma que tiene actitud de buscar nido en sitios apartados de la casa; además su temperatura corporal disminuye un grado 24 horas antes de que se produzca el parto (=37ºC), la vulva se vuelve edematosa y puede aparecer una ligera descarga vaginal.
¿Cuánto Dura el Parto de un Perro?
El parto de un perro puede durar entre 6 y 24 horas, dependiendo de diversos factores como la raza, el tamaño de la camada y la experiencia de la madre.
¿Cómo Nace el Perro?
Son los propios cachorros los desencadenantes de su propio nacimiento, una vez que el desarrollo de los fetos ha llegado a su término o empieza a producirse estrés fetal, éstos liberan al torrente sanguíneo cortisol que genera que se inicien en la madre los mecanismos y cambios hormonales de inicio del parto:
- Primera etapa del parto de perros: el cuello del útero se dilata y la perra puede mostrar signos de inquietud. Puede durar entre 6 y 12 horas, o un poco más en perras primerizas.
- Segunda etapa: Comienzan las contracciones y la perra da a luz a los cachorros. Esta etapa dura entre 15 minutos y una hora. En las perras se producen fuertes contracciones uterinas de unos 60 segundos de duración con intervalos de 4-5 minutos entre ellas. En este momento hay que evitar que los animales se estresen dejándolos en un ambiente tranquilo. Gracias a las contracciones los fetos avanzan hacia el anillo pelviano, de forma que las hembras se lamen la vulva entre contracciones hasta que se rompe el saco fetal y se producen contracciones más intensas hasta que el cachorro es expulsado unido por el cordón umbilical a la placenta. Entre cachorros pueden pasar periodos variables de tiempo, pudiendo darse periodos de descanso de hasta 2 horas y alargándose el parto a más de 24 horas si la camada es muy numerosa. Las madres tendrán que tener instinto maternal de lamer a los cachorros para estimularlos y cortarles el cordón umbilical, colocándolos para que se vayan amamantando entre las siguientes expulsiones de cachorros generalmente sin necesidad de ayuda.
- Tercera etapa: Es la expulsión de la placenta, que muchas veces es ingerida por la madre. Después de cada expulsión, la madre descansa y se relaja, permitiendo que los cachorros se alimenten para estimular más contracciones. El intervalo entre nacimientos puede variar desde 15 minutos hasta 3 horas. El parto completo puede durar hasta 24 horas. En perras las membranas fetales se pueden expulsar por separado en forma de secreción verdosa a medida que se desarrolla el parto, pudiendo tener secreciones hasta 2-3 semanas después del parto. En ocasiones si las camadas son muy grandes no es recomendable que las perras se coman las placentas porque pueden tener problemas digestivos.
Recuerda estar presente pero respetar el espacio de la madre durante el parto. Durante el parto de nuestra perra, es preferible no intervenir si todo va bien, pero debemos estar cerca por si necesitamos asistirla, por supuesto ten al tanto a tu veterinario sobre la situación. Él podrá guiarte durante todo el proceso. Por un lado, si un cachorro se atora, lo ayudamos a salir con suavidad. Por otro lado, si la madre no atiende al recién nacido, rompemos el saco amniótico y frotamos al cachorro para estimular su respiración. En el caso de que no corta el cordón umbilical, lo hacemos nosotros y lo regresamos a la madre.
Después del parto, la perra se muestra maternal, cuidando y amamantando a sus cachorros. Es crucial brindar un ambiente tranquilo y seguro, evitar situaciones estresantes y asegurarse de que la perra tenga una dieta adecuada. Durante las primeras semanas, necesita tiempo a solas con su camada. Siempre es recomendable observar su comportamiento.
Cuidados Postparto
Después del parto, tanto la madre como los recién nacidos necesitan cuidados especiales para asegurar su bienestar. En nuestro post Cuidados después del parto de perros, encontrarás toda la información detallada sobre cómo brindar los mejores cuidados a la madre y sus cachorros durante esta importante etapa.
Saber si el parto ha llegado a su fin con la expulsión de todos los cachorros suele ser la duda habitual entre las mayorías de las consultas por hembras que han parido. evitando moverlas si no es necesario. Es importante haber realizado alguna ecografía a las hembras gestantes para estar seguros de que no quede ningún cachorro. Los cachorros nacen totalmente dependientes de la madre ya que no son capaces de regular su temperatura corporal y necesitan su estímulo para mamar. La lactación será fundamental en las primeras horas de vida que es cuando toman el calostro que les aporta las defensas necesarias para la primera etapa de su vida.
Tabla Resumen de las Fases del Parto
| Fase | Duración | Signos principales |
|---|---|---|
| 1. Dilatación cervical | 6-12 horas | Jadeo, inquietud, contracciones leves |
| 2. Expulsión de cachorros | 2-6 horas (1 cachorro cada 30-60 min) | Contracciones activas, expulsión de líquido amniótico |
| 3. Expulsión de membranas fetales | Variable | Expulsión de la placenta |
Recomendaciones Finales
Cuando se trata del embarazo y parto de una perra, es preferible prevenir situaciones y posibles complicaciones que puedan ocurrir durante “el gran momento”.
