Kilian Jornet, con 37 años, está de vuelta en el mundo del trail running tras varios meses alejado de la competición, en parte debido al nacimiento de su tercer hijo. El catalán reaparece en uno de los escenarios más emblemáticos de la primavera europea del ultra trail con un objetivo claro: conseguir uno de los Golden Tickets que otorgan acceso directo a la Western States 100, una de las ultras más legendarias del planeta que no disputa desde hace 14 años.
La noticia más esperada por los amantes del trail running está confirmada: Kilian Jornet vuelve a competir en el Chianti Ultra Trail by UTMB 2025. Tras varios meses de silencio competitivo, marcado en parte por su reciente paternidad, el catalán regresa al primer plano en una de las carreras más emblemáticas de la primavera europea. Y lo hace con un objetivo claro: conseguir el codiciado "Golden Ticket" que le daría acceso directo al Western States 100, una de las ultras más legendarias del mundo.
La participación de Jornet en Chianti tiene un componente personal y profesional. Por un lado, la reciente llegada de su tercer hijo lo había mantenido alejado de la competición desde finales de 2024. Por otro, su ambición deportiva sigue intacta: enfrentarse a los mejores del mundo y volver a probarse en un entorno tan exigente como hermoso.
Efectivamente, Kilian tratará de adjudicarse un pase de oro -Golden Ticket- para asegurar su presencia en la Western States del próximo año. Eso sí, todo dependerá de la llegada del tercer hijo que el deportista catalán espera junto a su pareja Emelie Forsberg.
Tras un arranque de temporada marcado por el nacimiento de su tercer hijo, Jornet fue segundo en el Chianti Ultra Trail 120 km, una carrera dura, sin descanso previo y con molestias físicas.
Kilian Jornet y Emelie Forsberg han sido padres por segunda vez, como han difundido ambos a través de las redes sociales. En Instagram, Forsberg ha acompañado las fotografías de la siguiente cita: "Ya está aquí!
Tras casi siete años de victorias ininterrumpidas en carreras de ultradistancia, el atleta catalán ha visto truncada su racha en el exigente Chianti Ultra-Trail del UTMB. No era un reto menor: más de 120 kilómetros y 5.200 metros de desnivel positivo entre los castillos medievales de la Toscana italiana.
No pudo hacerse con la victoria, pero Jornet se mostró muy contento con su participación en la prueba, ya que a pesar de unos problemas en la pierna, cumplió el objetivo principal: un Golden Ticket para la Western States 100. "Ese era mi gran objetivo. Cuando comencé a tener dolor en la pierna me centré en no hacer ninguna estupidez, tomármelo con calma y asegurar el ticket dorado. Ha sido una carrera más técnica de lo que esperaba, muy resbaladiza.
Pero esas molestias físicas no fueron el único problema añadido para Kilian Jornet, cuya presencia en tierras italianas estuvo en duda hasta último momento. "Mi media de sueño en los últimos diez días ha sido de diez horas, pero ha sido increíble. Ya sabíamos como era porque es nuestro tercer hijo, pero siempre hay sorpresas.
La última vez que Kilian Jornet se colgó un dorsal fue el 10 de agosto de 2024, hace más de seis meses, en la mítica Sierre-Zinal, la carrera de montaña más antigua de Europa, celebrada desde 1974 en los Alpes suizos. Más allá de la victoria, en la ultratrail de Chianti, Jornet tiene un propósito muy concreto. Busca obtener uno de los cuatro Golden Tickets en juego.
En apenas unos días, el sábado 28 de junio, Kilian Jornet volverá a tomar la salida de la mítica Western States 100 con un objetivo tan claro como retador: conquistar por segunda vez la carrera más icónica de los Estados Unidos. Lo hará 14 años después de su victoria en 2011 y ante una generación norteamericana más preparada que nunca.
Kilian no lo tendrá fácil. A su lado tomarán la salida dos grandes nombres del trail mundial: el estadounidense Jim Walmsley, vigente campeón del UTMB y del Western States, y el francés Vincent Bouillard, actual ganador del UTMB 2024. Será la primera vez que estas tres leyendas coincidan en una misma carrera, convirtiendo Chianti en un evento histórico.
Jornet ya se entrena sobre el terreno californiano tras completar la Broken Arrow Ascent, una prueba vertical de 3,46 km y 548 m+ que utilizó como entrenamiento adaptativo. “Ha sido una buena sacudida muscular”, resumía en su Strava. Pero lo importante vino después: su primera toma de contacto con uno de los sectores finales de la Western, desde Foresthill hasta el río American. «Western States no está hecha para mí, y por eso me motiva correrla», ha confesado Jornet.
La edición 2025 del Chianti Ultra Trail es histórica. Por primera vez coincidirán en la línea de salida tres gigantes del trail mundial: Kilian Jornet (ESP), leyenda del trailrunning, cuatro veces ganador del UTMB y vencedor de la Western States en 2011; Jim Walmsley (USA), actual campeón del UTMB y cuatro veces vencedor de la Western; y Vincent Bouillard (FRA), el ingeniero que sorprendió al mundo en 2024 ganando el UTMB.Y no solo eso: también estarán nombres destacados como Andreas Reiterer (ITA), defensor del título en Chianti -aunque en 2024 la prueba tuvo un trazado más corto de 103 km y 4.000+-, y el catalán Lluís Ruiz Oller, una de las jóvenes promesas del trail español. En la categoría femenina, el nivel también será altísimo. Encabeza la lista Azara García de los Salmones (ESP), ganadora en 2024 con un tiempo de 10h12’, que buscará defender su corona frente a rivales de peso como Abby Hall (USA), firme candidata al título.
No será la primera ni la segunda vez que Kilian Jornet compita en California. Ha transcurrido más de una década en la que Kilian Jornet ha dejado un legado irrepetible. Ahora, a sus 37 años, elige muy cuidadosamente cada uno de sus proyectos.
En 2017 logró subir y bajar dos veces el Everest en apenas seis días y sin oxígeno. Estas son las veces que Kilian Jornet habrá ido al Everest para intentar hollar su cima.
Tras varios meses apartado de la competición, centrado en su familia y el nacimiento de su tercer hijo, reapareció este marzo en la Chianti Ultra Trail, prueba del circuito UTMB celebrada en la Toscana. Pero su regreso no es un simple acto de nostalgia. Es un movimiento medido, simbólico y profundamente competitivo.
El regreso de Kilian Jornet no es solo una noticia deportiva. Su presencia eleva el nivel competitivo y mediático de cualquier carrera, y Chianti no será la excepción. Veremos si vuelve a imponer su estilo: calculador, técnico y paciente.
El regreso de Kilian es la gran noticia para todo el ecosistema del trail running. Su presencia en Chianti garantiza un altísimo nivel de exigencia y visibilidad mediática. Está por verse si logrará volver a imponer su estilo: calculador, técnico, paciente.
A Different Athlete Now | Western States 15 Years Later
El Desafío de la Western States 100
La Western States 100 se celebrará el 28 de junio en Auburn, California, y su recorrido discurre por las montañas de Sierra Nevada. A diferencia de las ultramaratones europeas, su trazado presenta pocos desniveles, ofreciendo un perfil muy corrible en el que los ritmos de carrera son muy elevados en muchos de sus tramos. Eso sí, para conseguir un dorsal es necesario obtener un Golden Ticket o bien esperar al sorteo general.
Apenas unos días después de completar la Broken Arrow Ascent -una explosiva carrera vertical de 3,46 km y 548 metros de desnivel positivo- Kilian Jornet ha comenzado su última fase de aclimatación sobre el terreno de la Western States 100, su gran objetivo de la temporada.
El catalán, cuatro veces campeón del UTMB y uno de los nombres más reconocibles del trail running mundial, ha compartido sus primeras impresiones en suelo estadounidense a través de sus redes sociales: "Reconocimiento fácil de uno de los sectores finales de la Western. Las piernas se sienten bien".
El mensaje, breve pero revelador, llega después de recorrer casi 25 kilómetros de reconocimiento desde Foresthill hasta el río American, uno de los tramos clave en el último tercio de carrera. "Fue más fresco de lo que se espera para el fin de semana de la carrera", ha comentado, en alusión a una previsión meteorológica que apunta a temperaturas cercanas a los 35ºC durante el evento.
La gestión emocional, la experiencia acumulada y su capacidad de sufrir en condiciones extremas pueden ser claves.
Regreso a un Escenario Histórico
La Western States no es una carrera cualquiera para Kilian. Fue precisamente allí donde compitió en 2010 y 2011, firmando un podio y una victoria en sus dos únicas participaciones. Desde entonces no había vuelto a medirse en el polvo de California, una ausencia de más de una década que añade mística a su regreso. "Estoy feliz por redescubrir estos trail después de todo este tiempo", ha escrito. Un reencuentro con el pasado, pero también con un estilo de carrera que no se adapta del todo a sus características: larga, calurosa y con mucho tramo corrible.
A diferencia de sus cimas alpinas habituales o los recorridos técnicos de los Pirineos, la Western States exige una gestión muy precisa del ritmo, la hidratación y el calor. Y Jornet lo sabe. Por eso su paso por la Broken Arrow Ascent, una prueba más explosiva y vertical, se interpreta como un entrenamiento adaptativo: estresar el cuerpo en altitud, recuperar rápido y acumular sensaciones de competición.
Balance tras la Broken Arrow Ascent
El pasado viernes, Kilian terminó en 23ª posición en esta carrera vertical celebrada en Palisades Tahoe. Su tiempo: 27 minutos y 27 segundos, en un trazado de 3,46 kilómetros y 548 metros de desnivel positivo. Aunque el resultado no fue su mejor marca -y no lo pretendía- sí ofreció pistas sobre su estado físico. "Ha sido una buena sacudida muscular, sobre todo por la intensidad y la altitud. Es otra cosa", confesaba en su Strava.
El 28 de junio, Kilian Jornet tomará la salida en Olympic Valley para recorrer los 161 km hasta Auburn, en una edición que promete emociones fuertes. A su lado estarán algunos de los corredores más en forma del circuito: Vincent Bouillard, Rod Farvard, Daniel Jones, Caleb Olson o Chris Myers figuran entre los favoritos a la victoria.
"La Western States no está hecha para mí, y por eso me motiva correrla"Jornet, sin embargo, afronta esta carrera con una mirada distinta. "La Western States no está hecha para mí, y por eso me motiva correrla", dijo hace apenas unas semanas.
Tras un inicio de 2024 en modo progresivo tras el nacimiento de su tercer hijo, Kilian ha demostrado en Chianti y ahora en Broken Arrow que vuelve a estar en forma. Pero más allá de los datos fisiológicos, lo esencial será su capacidad de gestión emocional y estrategia de carrera. La Western States no se gana en la subida al escarpe ni en los primeros 50 kilómetros: se gana -o se pierde- en la noche, con el cuerpo al límite y la cabeza tan importante como las piernas.
A menos de una semana del gran día, Jornet ya pisa la tierra polvorienta de los cañones, afina detalles, memoriza curvas y adapta su cuerpo al infierno californiano. "Las piernas se sienten bien", ha dicho. Kilian Jornet está de vuelta. A sus 37 años, y con la mirada fría del que mide cada paso, el catalán ha elegido un único objetivo esta temporada: la Western States Endurance Run, la ultramaratón más antigua del mundo. Han pasado catorce años desde su última participación. En 2010 debutó con un meritorio tercer puesto, luchando contra la deshidratación. En 2011, se alzó con la victoria. Desde entonces, ni rastro.
Kilian Jornet durante su participación en la Broken Arrow Ascent, la carrera vertical celebrada en Palisades Tahoe días antes de la Western States. Tras varios meses apartado de la competición, centrado en su familia y el nacimiento de su tercer hijo, reapareció este marzo en la Chianti Ultra Trail, prueba del circuito UTMB celebrada en la Toscana. Pero su regreso no es un simple acto de nostalgia. Es un movimiento medido, simbólico y profundamente competitivo. Jornet sabe que en esta carrera no hay margen para la improvisación. Que cada milla bajo el calor californiano puede marcar la diferencia.
La semana pasada, Kilian Jornet regresó a la competición en Estados Unidos con una cita especial dentro de su reducido calendario de trailrunning para 2025. Lo hizo en la Broken Arrow Ascent, la prueba vertical de la emblemática carrera californiana celebrada en Palisades Tahoe, Estados Unidos. No entró en la lucha por los puestos de cabeza, ya que, como él mismo reconoció, sufrió problemas estomacales tras el viaje que le impidieron rendir al máximo. “El cuerpo no cooperó para ir a tope, ¡pero eso sucede en este deporte. Ese gran objetivo, por supuesto, es la Western States 100, la legendaria carrera de 160 kilómetros que vuelve a disputar después de catorce años. Un regreso que, para Kilian, va mucho más allá del aspecto competitivo. Así lo expresó con emoción y perspectiva unos días antes de colocarse el dorsal. “Quince años después de mi primera visita a Estados Unidos, el viaje continúa. Desde mi llegada a Reno hasta el reencuentro con los senderos de California, cada paso aquí se siente como el saludo de un viejo amigo. Los bosques, las crestas, los recuerdos… todo permanece, tal como lo recordaba. Hay algo mágico en regresar después de tanto tiempo.
Más allá de los entrenamientos recientes o de la preparación específica, Jornet ofrece también una mirada profunda sobre el cuerpo, la biología y el paso del tiempo. Su enfoque va más allá del rendimiento inmediato: habla de evolución, de adaptación celular, de un trabajo que se gesta lentamente y que deja huella en el organismo. Así lo explicó. “Una de las cosas más interesantes que he comprendido es que la condición física pura no depende de lo que hayas estado haciendo el último mes o los últimos seis meses. Se trata de crear una inercia biológica, de los cambios en la biología de las células. Esa inercia que has ido generando durante años y que sigue mejorando con el tiempo.
Historia y Significado de la Western States 100
Hablar de la Western States 100 es hablar del origen del ultrarunning moderno. Cada última semana de junio, el sendero que une Olympic Valley (antiguo Squaw Valley) con Auburn, en California, se convierte en un recorrido iniciático para 369 corredores seleccionados por sorteo. En 1955, el visionario Wendell T. Robie demostró con cinco jinetes que era posible recorrer a caballo 100 millas en un solo día. De ahí nació la Tevis Cup. Dos décadas después, en 1974, un joven de 27 años llamado Gordy Ainsleigh se propuso hacer ese mismo trayecto… corriendo. Lo consiguió el 3 de agosto y en 23 hora y 42 minutos. Antes de ser una carrera oficial, la Western States fue una aventura solitaria.
Entre 1974 y 1977, solo unos pocos pioneros se atrevieron a recorrer los 160 km del sendero junto a los caballos de la Tevis Cup. Gordy Ainsleigh fue el primero en lograrlo, en 1974, sin dorsales ni avituallamientos organizados. En los años siguientes, otros como Ron Kelley y Ken «Cowman» Shirk siguieron su ejemplo. En 1977 se celebró la primera edición con estructura oficial. Sólo 14 corredores tomaron la salida, y tres lograron terminar. Desde entonces, la prueba ha sido un crisol de epopeyas y transformación. Pasó de ser un experimento a convertirse en una cita de culto. Los nombres de Ann Trason, Scott Jurek, Jim Walmsley o Courtney Dauwalter resuenan en sus senderos como íconos.
En la Western States, el tiempo importa, pero también la narrativa. Cada dorsal representa años de espera, esfuerzo y sacrificio. Para muchos, simplemente terminar por debajo del límite de 30 horas ya es una conquista personal. Kilian Jornet ya posee una de esas hebillas. Pero ahora su objetivo es otro. Retarse a sí mismo en un escenario icónico, con la madurez de quien no necesita demostrar nada a nadie. No vuelve para coleccionar títulos. Vuelve para cerrar un círculo, para reencontrarse con sus propios orígenes y disfrutar, quizá, del impulso más honesto que le queda, correr por el simple hecho de hacerlo. ¿Lo conseguirá? Solo su cuerpo y él tienen la respuesta. El recorrido de la Western States puede parecer accesible para los estándares europeos -no hay altitudes extremas ni crestas vertiginosas-, pero su dureza se manifiesta en la acumulación, el calor, la estrategia y la gestión del cuerpo.
El mito del trail running, Kilian Jornet, ha demostrado que también es humano. Tras casi siete años de victorias ininterrumpidas en carreras de ultradistancia, el atleta catalán ha visto truncada su racha en el exigente Chianti Ultra-Trail del UTMB. No era un reto menor: más de 120 kilómetros y 5.200 metros de desnivel positivo entre los castillos medievales de la Toscana italiana. Esta vez, su principal rival no ha sido otro corredor, sino la falta de descanso. «El gran objetivo era conseguir el pase a Western States. Tenía un dolor en la rodilla y no podía arriesgar», confesó al cruzar la meta. A pesar de las dificultades, el español logró su objetivo: asegurarse una plaza en la prestigiosa ultramaratón californiana al terminar en segunda posición.
Se trata de la primera vez que el corredor catalán no gana una ultra desde 2018, cuando se vio obligado a abandonar el Ultra-Trail del Mont Blanc por una reacción alérgica tras la picadura de una abeja. «La carrera era más técnica de lo que esperaba, muy bonita y una gran competición. Hace siete meses estuvo cerca de perder otra carrera, aunque en una distancia mucho menor. En la Sierre-Zinal suiza, de 33 kilómetros, logró imponerse por apenas dos segundos. Esta vez, sin embargo, su prioridad era otra: la clasificación para Western States. El pasado año también estuvo en Zegama para volverse a coronar en la Zegama- Aizkorri. El corredor catalán, hizo historia tras lograr una brillante victoria en esta popular prueba de las Golden Trail World Series. Kilian Jornet se hizo así con su undécima victoria en esta mítica prueba.
Con 37 años y una trayectoria repleta de títulos, el sueño americano lleva tiempo en el ADN de Jornet. Pero las sorpresas no acaban ahí. En sus redes sociales, el corredor compartió: “El entrenamiento va muy bien este invierno, pero la vida a veces tiene sus propios planes. Nuestro pequeño está cerca del Chianti Ultra Trail, donde me gustaría competir para tener la oportunidad de conseguir un boleto dorado para Western States.
22 de marzo: Posible participación en el Chianti Ultra Trail 120 km, clave para obtener el Golden Ticket (pendiente según la situación familiar). 26 de abril: Alternativa de clasificación en la Canyons Endurance Runs by UTMB en California. 28 de junio: Objetivo principal, la Western States 100, donde aspira a repetir su hazaña de 2011.
Recorrido Chianti Trail 2025
El Ultra Trail Chianti Castles, de 120 kilómetros y más de 5.200 metros de desnivel positivo, es un viaje por la historia, la naturaleza y la resistencia. Con salida en Radda in Chianti, el trazado cruza bosques antiguos, viñedos centenarios y hasta 25 castillos medievales. Es una carrera donde la gestión del esfuerzo, el conocimiento del terreno y la técnica de descenso marcan la diferencia.
Es una carrera donde la gestión del esfuerzo, el conocimiento del terreno y la técnica de descenso marcan la diferencia.RECORRIDO CHIANTI TRAIL 2025El Ultra Trail Chianti Castles, de 120 kilómetros y más de 5.200 metros de desnivel positivo, es un viaje por la historia, la naturaleza y la resistencia.El perfil de la prueba de Chianti en la que estará Kilian / UTMBCon salida en Radda in Chianti, el trazado cruza bosques antiguos, viñedos centenarios y hasta 25 castillos medievales.
Los Golden Tickets
Más allá de la victoria, Jornet busca uno de los "Golden Tickets" que UTMB otorga a los mejores clasificados y que permiten el acceso directo a la Western States 100. Para un atleta como él, que ya ha ganado esa carrera en 2011, volver allí con 10 años más de experiencia (y dos hijos) es un reto tan emocional como competitivo.
