Karmele Marchante: Biografía de una periodista polifacética y feminista

Karmele Marchante, nacida en Tortosa (Tarragona) en 1943, es una figura multifacética del periodismo y la televisión en España. Su trayectoria abarca desde el periodismo de investigación y la contracultura hasta los programas del corazón, siempre manteniendo un fuerte compromiso con el feminismo.

Karmele Marchante durante una manifestación independentista en 2015.

Primeros años y formación

Cursó estudios en la Universidad de Navarra y en la Escuela Oficial de Periodismo de Barcelona. Inicialmente, trabajó en la UNESCO, para luego desempeñarse como corresponsal en varios países en el programa Informe Semanal de TVE.

En sus inicios, Karmele trabajó en la Unesco en París y de reportera en Islandia, hasta que regresó a Barcelona y comenzó a trabajar en prensa escrita y radio. "Lo que hacía era visto como pecado mortal: hacía autostop, viajaba con un amigo y fui a mi primera manifestación antifranquista en París durante las últimas ejecuciones de Franco. Allí vi por primera vez una bandera republicana y lloré".

Periodismo contracultural y activismo

En Barcelona, se convirtió en una de las pioneras del periodismo contracultural en España. Además de fundar LAMAR (Liga Antipatriarcal de Mujeres Antiautoritarias y Revolucionarias) junto a amigas, ayudó a crear la revista libertaria Ajoblanco y dirigió la revista Star.

A finales de la década de los ochenta, se trasladó a Madrid. Poco después, el director de Informe Semanal la invitó a trabajar en este conocido programa, donde aprendió sobre el funcionamiento de la televisión y ejerció de reportera en zonas en conflicto. También colaboró con otros medios de primera división como Radio Nacional de España, la COPE, Tiempo o Interviú, e incluso obtuvo una beca Fulbright en Washington.

El feminismo ha sido la cosa más importante de su vida, y por lo tanto sigue con ello. Hay todavía mucha lucha por hacer. Ahora veo un feminismo rebosante de mujeres jóvenes, y me encanta, activo y crítico. La sororidad entre mujeres es la revolución clandestina más importante de la historia.

Salto a la fama en la prensa del corazón

En 1997, aceptó incorporarse a Tómbola, su bautismo de fuego en el mundo del corazón. "A mí no me gustaba estar", ha comentado. "Lo hice por dinero, no soy vergonzante. Al principio me divertía porque lo compaginaba con la tertulia política [de Día a día] con María Teresa Campos y me quitaba la caspa esa. Luego sentí la misoginia, no podían permitir que una mujer sobresaliera".

Su éxito en la pequeña pantalla se consolidó en Tómbola y, más recientemente, en realities de Tele 5 como Sálvame o Supervivientes. Sin embargo, esta etapa es vista por ella misma con sentimientos encontrados.

En el programa presentado por Jorge Javier Vázquez la vimos tirarse los trastos a la cabeza con compañeros como Mila Ximénez y promocionar una canción (Soy un tsunami) con la que pretendía representar a España en el festival de Eurovisión 2010. Con esto último buscaba emular a Rodolfo Chikilicuatre, aquel personaje cómico salido del programa de Buenafuente que se coló en el festival un par de años antes.

SLQH: ¡Vota a nuestro candidato a Eurovisión! Tiembla, Karmele...

Mientras trabajaba en Sálvame, Karmele se convirtió en musa del independentismo catalán y apareció en la portada de la revista Interviú desnuda y envuelta en una estelada, algo que le valió burlas y ataques.

Críticas a Sálvame y feminismo

Karmele abandonó Sálvame al sentirse ninguneada y humillada por sus jefes y algunos de sus compañeros de plató. "[Lo de este programa era] Feminismo de salón, del que se aprende en cinco minutos porque queda cool decirlo. La misoginia que tienen en Sálvame es incurable. Son gente nefasta, letal e inculta que solo sabe de bronca, insultar, chillar... Una mafia rosa que compra bebés y maltratadores de manual".

De su otra parte, menos notoria, señalar que es una conocida feminista radical. por ello en 1994 fundó El Club de las 25, que presidió hasta 2014, y ostenta el cargo de Presidenta de Honor.

Es natural en mí el espíritu de rebeldía. Tiene que ver con mi infancia, pero siempre he sido muy luchadora y de decir lo que pienso. Sí, de la única cosa que me arrepiento es de haber caído en la prensa del corazón, que es lo peor.

Karmele Marchante y sus ideales feministas.

"No me callo": Memorias y reflexiones

Después de eso se puso a escribir sus memorias, publicadas en 2022 bajo el título No me callo. Sus páginas recogen la trayectoria profesional de nuestra protagonista, pero también sus historias de amor y desamor. Su primer marido fue un lingüista islandés, de nombre Loftur, al que conoció a principios de los setenta.

En No me callo (Ediciones B, 2022), reivindica a aquella periodista de prestigio que se sintió oprimida por la prensa rosa. Este título, réplica de la mítica frase de Mariñas "¡Que te calles, Karmele!", ahonda en su travesía profesional y personal antes de recalar en lo que considera "el mayor error de su vida". Karmele no se calla nada en un libro donde el feminismo cuenta su peso en arrobas.

En su biografía oficial consta que sus padres se mudaron a Toledo cuando nació su hermana Charito, por lo que se crio en Tortosa (Tarragona) con su abuela materna. "A ella y a mi abuelo, catalanistas, no les gustó que su única hija se casara con un militar castellano [y franquista] y la desheredaron", señaló la periodista, que a los doce años empezó a vivir en Barcelona con un autoritario padre que le daba brutales palizas cada vez que andaba por casa.

Vida personal y relaciones

Karmele ha tenido una vida personal intensa y variada. Se casó con Loftur, un lingüista islandés, y vivieron en Islandia, donde ella dio clases de cocina española y trabajó en una fábrica de pescado. Tras su regreso a España, se casó con Diego, quien la estafó y la dejó en una situación económica precaria.

Siempre he pensado que una pareja en la que las dos partes son profesionales, no hace falta convivir porque la convivencia es un rollo, es necesario tener espacio, tener aire, tener ganas de encontrarse cuando nos salga de la peineta.

Actualidad

En los últimos años, Karmele ha colaborado en algunos periódicos catalanes, participado en programas en TV3 e impartido conferencias sobre feminismo. Ahora lleva ya un tiempo alejada de los focos televisivos y, según cuenta a quien la quiere escuchar, se arrepiente de haber caído en la prensa del corazón, pues de algún modo la encasilló.

Actualmente, Karmele se centra en ser escritora, publicando libros con asiduidad, además preside 'El club de las 25', un colectivo feminista que tiene a mujeres de todos los ámbitos sociales y políticos. Ahora Marchante se dedica al teatro y al feminismo. Tengo un grupo, “Comadres, el resurgir”, que ha salido de un grupo -Lobbas-, que son mujeres muy vivaces, activistas feministas. Tenemos mucho éxito, estamos en Madrid, pero hemos hecho bolos en Soria, Barcelona, Bilbao, ahora vamos a Canarias… Viajamos mucho.

La periodista se define así misma como «feminista» y lucha activamente por un «feminismo unido y sin fisuras». La excolaboradora asiste habitualmente a actos en defensa de la igualdad de género e, incluso, mostró su apoyo a la futbolista Jenni Hermoso tras el polémico beso de Rubiales.

Ahora hago teatro. Tengo un grupo, “Comadres, el resurgir”, que ha salido de un grupo -Lobbas-, que son mujeres muy vivaces, activistas feministas. Tenemos mucho éxito, estamos en Madrid, pero hemos hecho bolos en Soria, Barcelona, Bilbao, ahora vamos a Canarias… Viajamos mucho.

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