Julio Alberto Moreno: Biografía de un Ícono del Fútbol y su Lucha Contra las Adicciones

Para cualquier aficionado al fútbol, la sola mención de su nombre de pila compuesto basta para evocar con deleite las andanzas de un lateral izquierdo habilidoso, rápido, eléctrico, de potente disparo, que brilló a finales de los setenta y los ochenta, primero en el Atlético de Madrid (de 1977 a 1982) y más tarde en el FC Barcelona (de 1982 a 1991). El ex jugador del FC Barcelona y el Atlético de Madrid, que tras dejar el deporte vivió una década de excesos, acaba de constituir la Fundación Relife para ayudar a personas con dependencias.

Julio Alberto Moreno (Candás, 1958) nunca imaginó que el fútbol lo reclamaría. Nacido en un pueblo asturiano, prefería el piragüismo y el ciclismo a correr tras un balón, pero el destino lo llevó de las calles de Madrid, donde trabajaba como botones para ayudar a su familia, a los templos del Atlético de Madrid y el FC Barcelona.

Con el club catalán, donde compartió banquillo con una generación mítica de fútbolistas (Maradona, Schuster, Lobo Carrasco, Víctor Muñoz), ganó dos Ligas, tres Copas del Rey, una Recopa de Europa… Como internacional de la selección española participó en la Eurocopa de Francia (1984) y el Mundial de México (1986).

Julio Alberto Moreno con la selección española

Una infancia difícil

Acepta Julio Alberto que él era “carne de cañón”. Su infancia fue terrible: nació en una familia humilde y, separados sus padres, fue enviado a un orfanato, donde un monitor abusó de él en repetidas ocasiones. Cuando a sus padres se les acabó el amor, a sus hijos se los llevaron a diferentes lugares de acogida. Algo raro teniendo en cuenta que el progenitor era propietario de varios bares y restaurantes. Nuestro protagonista tenía casi siete años y estuvo encerrado en el Cristo de las Cadenas durante otros seis, sin saber nada de nadie y preguntándose amargamente por qué papá y mamá no le querían.

Poco después de que un monitor abusara sexualmente de él en un campamento de verano, el Tribunal Tutelar de Menores de Asturias dictaminó que podía irse a vivir con su padre. Con 13 años se encontraba frente a un extraño, pero intentó que la relación fluyera como si nada hubiera pasado. Sin embargo, Julio Alberto necesitaba buscar desesperadamente a su madre.

El ascenso al estrellato futbolístico

Con 17 años empezó a jugar como delantero en el Atlético Madrileño y después como lateral, hasta que Vicente Calderón y Luis Aragonés, entre otros, vieron su potencial para subirle al primer equipo, el Atlético de Madrid. En 1975 firmó un contrato por 200.000 pesetas y como sueldo, 68.500.

Después de esa temporada en la que debutas, juegas otro año más en el Atlético de Madrid y te marchas cedido al Recreativo de Huelva en Segunda División. Creo que en el club querían que me fogueara y me hiciera más fuerte. De cualquier modo, aquella cesión no salió nada bien, porque me rompí el menisco al poco de llegar. Jugué apenas unos pocos partidos y volví a Madrid para recuperarme; luego regresé a Huelva y ahí ya me recuperó el Atlético de Madrid.

Ese verano en que vas al FC Barcelona, precisamente Luis Aragonés regresa al Atlético. No. Una vez que consultas con la familia y estás dispuesto a hacer un cambio para bien, porque lo que quieres es al final estar dentro de los libros de historia del fútbol, ya no cambias.

En esta charla íntima, el lateral de alma incansable abre su memoria y nos guía por una vida de esfuerzo y pasión. Bajo la mirada de Luis Aragonés, su mentor, Julio Alberto dio sus primeros pasos en el Atlético, aprendiendo que el fútbol era más que talento: era sacrificio y compañerismo. Luego, en Barcelona, vivió noches de magia junto a Maradona, cuando el sueño de las Copas de Europa parecía al alcance. Sus recuerdos, entre risas y alguna herida, dibujan vestuarios llenos de vida, duelos épicos contra el Real Madrid y una Eurocopa del 84 que aún resuena.

En la última final de Copa del Rey que el FC Barcelona ganó al Real Madrid (1990) Julio Alberto Moreno (7-10-1958, Candás, Asturias) todavía era futbolista del Barça. Aquella se la perdió por lesión, pero participó de forma decisiva en la de 1983, ... con un centro al segundo palo en el último minuto, tras un recorte eléctrico, que Marcos Alonso cabeceaba a la red después de suspenderse en el aire (2-1).

Durante catorce temporadas fue un lateral de élite, cinco en el Atlético y nueve en el Barcelona, 34 veces internacional con España... Pero no era feliz. A su retirada cayó en un pozo sin fondo de adicciones del que estuvo a punto de no salir.

La caída en las adicciones

Sin embargo, fue abandonar la élite del deporte y verse atacado por la depresión y arrastrado a las drogas. No le gusta hablar de “bajada a los infiernos”, porque detesta los tópicos, más aún en estas cuestiones en las que cada caso es un mundo. Pero, desde luego, tocó fondo: sufrió varias sobredosis, llegó a ver la luz al final del túnel, lo perdió casi todo… Las historias que se cuentan de él -y las que él mismo relata en su autobiografía, Nunca recordaré haber muerto (2016)- hacen palidecer la fama autodestructiva de Keith Richards.

Tras su retirada del fútbol en 1991 bajó a los infiernos. Se quedó sin amigos, sin familia y vivió en la calle. En 1995 publicó Mi verdad, cuyos beneficios fueron para Proyecto Hombre, que tan buena labor hizo por él y por otros muchos.

Un pozo del que ahora ayuda a salir Julio Alberto empezó a consumir drogas. En un día llegó a ingerir 25 gramos de cocaína. Se divorció, tuvo otra novia durante cuatro años y después volvió a casarse con Patricia Saurí, madre de su hija Samantha. Pero su vida iba cuesta abajo. Su temperamento se desbocó, tuvo un divorcio traumático, destrozaba habitaciones de los hoteles, le acusaban de robo, se incendió su negocio de motos, fracasó con su discoteca en Sitges, una inspección de Hacienda le obligó a pagar de golpe 70 millones de pesetas...

La recuperación y el compromiso social

Logró dejarlo, regresó al fútbol ocupando diferentes cargos en el equipo azulgrana, obtuvo el título de entrenador, realizó un máster en gestión deportiva (“Me lo regaló Cruyff”, dice con orgullo), pero sobre todo se centró en utilizar su amarga experiencia para evitar que otros, sobre todos los jóvenes, pasen por lo mismo. Pero no resulta fácil empezar de cero. Durante años, Julio Alberto ha tenido que soportar el sambenito de “el exfutbolista que se drogaba”, carga injusta para alguien que ha puesto todo de su parte para salir adelante y lo ha conseguido.

Ha impartido charlas por toda España, colaboró cuatro años con las prisiones de Cataluña, ha intervenido en programas sobre delincuencia juvenil, cooperado con los gobiernos de Galicia, País Vasco y Murcia, con el Colegio de Enfermería de Guadalajara… Ahora todo ese compromiso se ha consolidado con la creación de la Fundación Relife, constituida este pasado marzo con la intención de convertirse en vehículo que canalice sus nobles iniciativas.

En los últimos veinte años, el tiempo que Julio Alberto lleva libre de adicciones, el problema de las drogas no solo no se ha atenuado sino que se ha recrudecido. Así lo explica:

Neurociencia de las adicciones: una nueva perspectiva | Lucía Hipólito | TEDxCiutatVellaDeValencia

“Se han juntado las drogas viejas, las de siempre, que no se han ido, con las nuevas; se han solapado. Es decir, ahora tenemos un cóctel donde están las antiguas drogas, aquellas que todos conocemos, las de los setenta, ochenta y noventa, con las nuevas, que son las pantallas, la pornografía, las apuestas… Ahora se presenta un problema aún mayor. Pienso que la clave está en la educación de base”.

Las adicciones siguen produciéndose, y para Julio Alberto “lo más difícil de todo” es que el adicto se deje ayudar. “Es clave que el terapeuta sepa usar muy bien el lenguaje, esos códigos que hay en el mundo del consumo -afirma-, y conocer muy bien cómo es una persona drogodependiente. Para los demás, la vida está montada desde el día que naces hasta el día de hoy. Para una persona adicta, está montada desde el día que nace hasta el que empieza a consumir, y desde el día que empieza a consumir hasta el día de hoy. Las cabezas se estructuran en base al tipo de sustancia que tomas: hablamos de la heroína, en los años setenta y ochenta, que fue terrible, de la cocaína de los noventa, de las pastillas, el éxtasis… Por eso la persona que va a ayudarte tiene que tener un conocimiento exacto para saber cómo ir manejando ese coche hasta el terreno que se desea”.

“Después de tantos años, de vivir el éxito y no saber gestionarlo, uno se da cuenta de que no hay nada mejor en esta vida que ayudar a los demás. Toda mi experiencia vivida me sirve ahora para poner en marcha la Fundación Relife, el proyecto de mi vida, que nace con una misión: recuperar vidas. Declaraciones de la Dra. "Julio Alberto colabora con la Fundación FC Barcelona desde hace más de 20 años, aportando su experiencia de vida como un aprendizaje para los niños y jóvenes beneficiarios. Hoy estamos muy contentos de apoyar esta iniciativa liderada por un ex jugador amado y emblemático.

Julio tiene claro que, cuando él era un niño, en los 60, lidiaban “con las necesidades”. De ahí, su principal petición: “Los colegios necesitan una asignatura de habilidades sociales y hábitos saludables. Enseñamos a Platón, Einstein, Matemáticas o Geografía, pero tenemos que enseñarles qué pasa cuando sales del colegio, de casa o cuando estás al otro lado de una pantalla. Ésta es su pretensión y una materia pendiente para la Unión Europea, el Gobierno y, también, los ejecutivos autonómicos.

Julio defiende que “cuando se sale de una adicción, se sale”. Primero, porque se trata de una enfermedad y “hay tumores que se superan y se curan”. Pero, además, porque cree que pensar en la adicción “para siempre” hace daño a esas personas que pelean con uñas y dientes para dejar el pasado atrás y, decir lo contrario, les “marca” de por vida. Él odia “las etiquetas”, aunque sabe mucho de ellas y, muy a su pesar, sigue arrastrando algunas por “errores” que superó hace media vida. “Tú has tenido un problema, has salido de él y ya está.

En las jornadas del ‘Circuito Relife’, 3.500 jóvenes de Zaragoza, Tarragona, Sevilla, Barcelona, Valladolid, Madrid, Palma, Lleida, Tenerife y Toledo descubren a Julio Alberto Moreno. Se maravillan, seguro, con los goles que marcaba con el Atlético de Madrid de Vicente Calderón y Luis Aragonés, con la selección española o con el Barça de Diego Armando Maradona. Para sus padres y profesores, el personaje no necesitaba presentación. Seguro que ya admiraban al futbolista.

Julio Alberto, en la actualidad.

La Fundación Relife: Un legado de esperanza

“Me lo he tomado como mi objetivo en la vida. Quiero dejar un legado. Si me tienen que recordar, que me recuerden como un amigo”, dice Julio Alberto Moreno (64) en referencia a la pasión que le mueve desde hace dos décadas: ayudar a combatir las adicciones. Ahora todo ese compromiso se ha consolidado con la creación de la Fundación Relife, constituida este pasado marzo con la intención de convertirse en vehículo que canalice sus nobles iniciativas.

Tras su recuperación hace 20 años, el exfutbolista perseguía el sueño de crear una institución que se volcara en el ámbito de las adicciones, a través de programas educativos, formativos, de prevención y ayuda. La Fundación Relife trabaja para la prevención y también como altavoz para concienciar a los adolescentes sobre el impacto negativo de las adicciones, a través de charlas y talleres en las escuelas e institutos en un momento en que se ha detectado un incremento muy importante de la afectación de la salud mental y el alto riesgo de consumo en estas edades.

“Nació con el objetivo de educar, formar y prevenir contra las adicciones de cualquier tipo. Somos una fundación que quiere cambiar la forma de aproximarse al mundo de las adicciones porque creemos que se ha dejado de hablar de ellas. Queremos educar en lo que supone caer en una adicción, pero también pretendemos formar en habilidades sociales que les permitan tomar decisiones correctas a lo largo de su vida, deseamos ser un apoyo a tantos familiares o amigos de una persona con adicción, que muchas veces no saben dónde acudir o qué pasos tomar para ayudar, y, por último, queremos ser el punto de encuentro entre tantos profesionales: profesores, sanitarios, policías… que tienen que lidiar con las adicciones en algún momento y no tienen las herramientas necesarias para hacerlo.

Este curso académico se ha puesto en marcha el ‘Circuito Relife’, que está recorriendo diez capitales de provincia para “ayudar a los jóvenes a no caer en las adicciones y a formarles para que sepan tomar las decisiones adecuadas y para que tengan esas habilidades sociales que hoy son determinantes”. En la jornada, con “el lenguaje que tienen los jóvenes y que les llega”, se habla abiertamente de las drogas de siempre, “que hoy están más presentes que nunca en la sociedad” y, también, de las pantallas, “a las que los menores dedican entre 4 y 8 horas al día”, con todo lo que conlleva en relación con la suplantación de identidad, el bullying, la pornografía… y una derivada estremecedora que arroja que el índice de suicidios más alto de España lo tienen los menores de 25 años.

Desde hace seis años, Julio Alberto vive en su tierra, Asturias (nació en Candás). Después de algunos de los más funestos episodios de su biografía, su corazón quedó dañado. “Lo del corazón es producto y consecuencia de…”, admite. Con todo, dice sentirse bien. Una de sus tres hijas vive con él y sus tres perros. De las otras dos, una vive en Girona y la otra en Madrid. Se siente “muy feliz” con lo que está consiguiendo a través de la Fundación Relife. “Tengo un aliado: el Director”, explica, aludiendo a Dios. “Me dice por dónde ir y por dónde no. Nací con ADN cristiano y católico, con esa marca, como un lunar”.

Socarrón, seductor con su sorna, está cómodo viendo el deporte de sus amores desde la distancia. “El fútbol es ese rincón de mi vida que me da alegrías, con el que desconecto del trabajo diario…”, dice. “Sigo vinculado a él, pero de lejos. No podría ser entrenador: ¡me echarían cada dos por tres! Tengo carácter, y en el fútbol hay mucha pasión.

A continuación, se presenta una tabla con datos relevantes sobre la vida de Julio Alberto Moreno:

Aspecto Detalle
Nombre completo Julio Alberto Moreno Casas
Fecha de nacimiento 7 de octubre de 1958
Lugar de nacimiento Candás, Asturias, España
Posición Lateral Izquierdo
Equipos Atlético de Madrid (1977-1982), FC Barcelona (1982-1991)
Logros 2 Ligas, 3 Copas del Rey, 1 Recopa de Europa
Selección Española Participación en Eurocopa 1984 y Mundial 1986
Fundación Fundación Relife (ayuda a personas con adicciones)

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