Getafe, conocida por su rica historia, cultura vibrante y fuerte sentido de comunidad, también ha sido cuna de algunos de los talentos futbolísticos más destacados de España. Estos jugadores, nacidos en las calles de nuestra querida ciudad, han llevado su pasión, técnica y perseverancia más allá de nuestras fronteras, representando a Getafe en los campos de fútbol más prestigiosos del mundo.
Coliseum Alfonso Pérez, estadio del Getafe Club de Fútbol
El momento en que un jugador local hace su debut profesional es un punto de inflexión no solo en su carrera sino también en la vida de nuestra comunidad. Ver a uno de los nuestros representarnos en el escenario nacional o incluso internacional es un motivo de orgullo colectivo. Cada partido, cada gol, cada victoria, se siente como propia. La carrera de un futbolista está llena de altibajos. Nuestros representantes de Getafe han enfrentado lesiones, cambios de equipo y la presión de competir al más alto nivel. Sin embargo, su resiliencia, un rasgo arraigado en el espíritu de nuestra ciudad, les ha permitido superar estos desafíos y seguir adelante.
Pedro Sánchez Caballero: Un Ícono de Getafe
Pedro Sánchez Caballero nació hace 59 años en Getafe, en una época de industrialización con la llegada de fábricas como John Deere y Siemens AG. Es hijo de la industrialización del que hoy es el 35º municipio más poblado de España, con más de 183.000 habitantes. Se casó con Isabel, de Getafe, y con ella tuvo a sus dos hijos: Sergio y Virginia, en Getafe. Con apenas 24 años se sacó la plaza de funcionario para el Ayuntamiento de Getafe, un puesto de técnico de medio ambiente que compatibilizó durante toda su larga y exitosa carrera, ¿con qué equipo? Pues con el que hoy visita al Real Madrid en el Bernabéu (16:15) en un partido que su generación no imaginaba ni en sus mejores sueños.
Un Legado Imborrable en el Getafe Club de Fútbol
Primero conocido como Getafe Deportivo, y tras su desaparición, como Getafe Club de Fútbol. Hasta 600 partidos jugó este portero con la elástica azulona, “un recuerdo imborrable y que me hizo muy feliz”, recuerda en conversación con EL PERIÓDICO DE ESPAÑA alguien que no es que sea del Getafe, es que él es el Getafe y Getafe en sí mismo. Caballero, como era conocido deportivamente el guardameta, relata una historia de vida que reconforta al aficionado con el fútbol mientras va de una a otra inspección por las calles de su Macondo, donde es reconocido por los vecinos. Tanto por lo que hizo en el campo como por su aporte al servicio público de un municipio trabajador, una característica que también le es propia a este profesional.
Durante años, el deporte que tantas alegrías le dio, se separó de él. Fue un distanciamiento de mutuo acuerdo. Demasiada mercantilización para un jugador de barro y pasión que ha recobrado gracias a su proyecto Porterazos. “La escuela está llena, me marqué el objetivo de trabajar con 45 chicos. Intento mejorar con ellos en todos los sentidos. Es una iniciativa que ha hecho recuperar la ilusión, gracias al cariño de los chavales. Y también he podido hacer una actividad deportiva con mi hijo, que no había hecho nunca”, relata un futbolista que un día también fue niño.
Y tenía muy claro cuál era su objetivo. “Yo nací en Getafe y mi sueño siempre fue jugar en el Getafe, porque mi equipo siempre ha sido el Getafe. Nunca creí que fuese capaz de jugar en el equipo de mi ciudad. Tuve la suerte de estar en él muchísimos años y eso me hizo tremendamente feliz. Al final, yo soy de aquí, trabajo en Getafe, donde también hago mi vida social. ¡Por eso para mí no había nada igual!”, confiesa una persona emocionada por su pasado, alguien que pronuncia las palabras “felicidad” y “Getafe” con una frecuencia más alta de lo que lo haría cualquiera. Un binomio que se mantuvo durante 596 partidos y 16 años.
Lo que el ojo no ve: Pedro Caballero ataja 4 penaltis
El Portero que Debutó como Extremo
Nadie se aproxima a estas cifras descomunales, que solo admiten una pequeña comparación si se tienen en cuenta los partidos de las tres primeras categorías del Getafe CF. Ahí, Caba muestra un expediente de 335 encuentros disputados, por los 319 de Angelín, otro de esos compañeros de viaje del conjunto azulón por Segunda B, y ya en el tercer puesto aparece una figura del Geta moderno como Damián Suárez, con 295 alineaciones. El top 5 lo completan dos jugadores que todavía están en la disciplina azulona: Djené (270) y David Soria (239).
Pero ninguno de los últimos citados puede contar que llevó al equipo del sur de Madrid del fútbol regional al profesional. Esta historia de amor correspondido empezó muy pronto. “Debuté con 16 años en el Getafe Deportivo, con los Alfonso o Salazar, profesionales a los que yo seguía. Era impresionante jugar con ellos, futbolistas que ya habían subido al equipo a Segunda División”, recuerda Caballero. Porque este reportaje es, sobre todo, un necesario ejercicio de memoria para reivindicar el pasado del fútbol y un club que fue una sensación en la década de los 70, cuando las circunstancias eran bien más difíciles. Antes de las SAD, los fondos de inversión y los empresarios, cuando cada céntimo gustaba sudor y lágrimas.
Aquellos jugadores nacidos de la necesidad y el orgullo llegaron a empatar en casa (3-3) contra el Dream Team de Cruyff en la Copa del Rey, el torneo que sirvió para el estreno de Caba. "Mi estreno fue de extremo derecho, al más puro estilo de Molina con Clemente ante Noruega en 1996. El club tenía problemas fichas. Había descendido con problemas económicos. Con los jugadores justos, en un momento del partido me dijeron: 'Oye, no hay más cambios, ¿te atreves?' ¡Cómo que si me atrevo! Allá que fui. Estuve a punto de meter un gol y todo. Habría sido graciosísimo", rememora el 'delantero-portero'. Una muestra del 'todo por el Getafe' que ha regido la vida de un arquero felino al que todavía hoy le queda bien el balón entre los guantes.
Técnico en el Ayuntamiento y Futbolista Profesional
A los dos meses, Caballero debutó ya defendiendo la meta getafense en un partido contra el Tarancón. "Me dejaron jugar siendo un chaval. Se me dio bien el partido. Ganamos, paré un penalti, caí en gracia a la gente y a partir de ahí jugué el resto de la temporada. Qué sensación aquella de poder jugar con los que eran mis ídolos cuando estaba en el fútbol base", relata un futbolista que es un vivo ejemplo de que la pasión por el Getafe no es objeto de mofa ni mucho menos reciente. El fútbol en el municipio del sur de Madrid está enraizado en su propia expansión y particular sentimiento que hoy se mantiene. Es más, el año pasado se cumplió un siglo del primer partido disputado en este término: fue en mayo de 1923, cuando Filiberto Montagud, un polifacético artista, fundó la Sociedad Getafe Deportivo, que ya vestía de azul.
Aquella entidad desaparecía, como le sucedió al Club Deportivo Getafe en la temporada 1982/1983, debido a problemas financieros. Aquella disolución dejó huérfano al portero y a su generación, que tuvieron que buscarse la vida en otros equipos. Caballero firma por el Móstoles y hace una gran temporada. Después, Antonio Seseña se lo lleva, junto a Paco Llorente, el padre de Marcos, a la estructura del Atlético. Problema: toca hacer la mili y a nuestro héroe de la portería lo destinan a Ferrol, por lo que jugó en el Eume Deportivo lo que pudo. Hasta que de regreso a casa firma por el Getafe Club de Fútbol, que se había constituido al poco de disolverse la anterior sociedad.
"Durante muchos años desde el Atlético intentaron firmarme. He tenido ofertas de otros equipos. Pero era muy difícil sacarme de allí. Yo siempre he jugado donde he querido jugar. Estaba muy considerado en el Getafe y toda mi vida estaba allí. Empecé a trabajar con 24 años. La junta directiva siempre me trató bien en términos salariales. Entonces era difícil, porque aunaba dos sueldos, del mundo profesional y deportivo. Por lo que tenía que ser una cantidad muy importante que me hiciera recapacita", cuenta un futbolista que no es que tuviera un plan B tras su carrera, es que jugaba al abecedario cada semana. Mientras a la mayoría no nos dan las horas del día para hacer lo básico, a Caballero le llegaban para ser jugador de Segunda División y hacer inspecciones medioambientales como todavía realiza.
El Ascenso a Segunda y la Retirada para una Nueva Vida
"Muchos no se creían que fuese capaz de tener dos itinerarios profesionales. Pero siempre fue una de mis condiciones. El Getafe siempre me respetó", incide. A través de sus paradas, el Getafe llegó a Segunda División en 1994, solo diez años después de partir de la llamada Segunda Regional Ordinaria. "En Segunda B, a la que llegamos después de una reestructuración, se firmaron jugadores buenísimos. La mejor etapa, si quitamos la actual. Todos habrían podido jugar en Primera. Se alinearon los astros, porque jugadores como Sebas I, Loren, Flores o Carlos, que habían estado en Segunda A, decidieron hacer su vida en Madrid", explica Caballero.
Aquella quinta de amigos dominaba la categoría por completo. Siempre terminaba entre los primeros, pero cuando llegaban a los playoffs se relajaban. Dejaban de entrenar con la misma frecuencia, disfrutan de la promoción y a esperar la próxima temporada. Porque el objetivo marcado nunca había sido ascender. A fin de cuentas, el salto implicaba tanto éxito como riesgo, sobre todo en una época de inestabilidad económica en el mundo del fútbol. "El año que menos lo esperábamos, subimos. El curso anterior había ascendido el Leganés y eso nos motivó. Siempre habíamos tenido el mejor equipo. Pero ese hecho nos hizo decir: 'Venga, nosotros también'. Y así fue". Que el gran rival de la zona sur fuese capaz de dar el paso era motivo más que suficiente para tomárselo en serio. La rivalidad como motor de una historia de derbis que sigue dándose.
Con Luis Sánchez Duque al frente, la promesa se hizo realidad en 1994. Caballero dio el salto al fútbol de plata, en el que estuvo dos temporadas, cuando decidió retirarse. Eran demasiados años ya en la primera fila. Antes de afrontar el cambio que se venía con otro Duque, Luis Ángel, el one club man del Getafe decidió colgar los guantes. De nuevo llegaron las ofertas de fuera de Madrid. No era fácil encontrar en el mercado un perfil con tanta experiencia. El técnico del ayuntamiento, fiel a sus principios, decidió sacarse los títulos de entrenador y empezar una nueva travesía mientras su equipo de toda la vida hacía la suya. "¿Sabes qué? Salía de trabajar a las tres de trabajar y después estaba entrenando hasta las diez de la noche. Todo tiene un ciclo" y el siguiente fue montar una escuela propia de porteros.
Porterazos y la Familia, el Nuevo Equipo de Caballero
Todos los domingos en el Colegio Los Ángeles, Caballero imparte entrenamientos de porteros a niños de 11 a 14 años. "Es una oportunidad para que no solo los chicos que están en el juvenil de un equipo como el Getafe tengan una tecnificación, también los que son de un equipo de barrio", explica. El meta se siente reconfortado por una experiencia que le otorga mayores recompensas que si hubiera vivido en primera persona la etapa del nuevo Getafe, quien con la llegada de Ángel Torres y su equipo llega a cuotas inimaginables. "Yo he sido de las personas que más he querido al club, pero ni en nuestros mejores sueños imaginamos que el Getafe jugaría contra el Bayern -en cuartos de la UEFA en 2008- o que llegaría a dos finales de Copa del Rey. Si para nosotros llegar a los octavos ya era un superéxito...", relata un activo imprescindible para entender la época dorada reciente.
Hoy, Caba sigue al Getafe desde una distancia prudencial que le permite vivir con el recuerdo de unos años maravillosos que todavía hoy le siguen valiendo el reconocimiento y cariño de sus vecinos. Pero su equipo, en este momento vital, es otro. Son sus 45 niños que se lanzan como sin miedo a por cada balón. Y, sobre todo, son Isabel, Sergio y Virginia, que reparten juego con orgullo cuando hablan de su padre. Un guardián de las esencias que tiñó el cielo de azul Getafe y que ha sabido reconciliarse con un deporte de memoria frágil, pero que nunca se abandona. Porque el fútbol no son los resultados o las competiciones, son las personas que lo integran.
Otros Jugadores Destacados Nacidos en Getafe
Además de Pedro Sánchez Caballero, la cantera de Getafe ha dado otros nombres importantes al fútbol español. Si bien el artículo original menciona la venta de Achraf, nacido en Getafe, como una gran opción después de las salidas de Marcos Llorente, Reguilón, Raúl de Tomás o Diego Llorente, es importante recordar que la contribución de Getafe al fútbol va más allá de un solo jugador.
La provincia de Madrid está próxima a la ¼ del total de jugadores. Los jugadores nacidos en Sudamérica son 46 (13’14%). Los jugadores nacidos en países de Europa son 44 (12’57%).
Bandera de la Comunidad de Madrid
Participación del Getafe Club de Fútbol en las Competiciones
El Getafe Club de Fútbol ha participado en la competición de 1ª División en 17 temporadas, ha conseguido quedar en 5ª posición en la temporada 2018-19 y en 6ª lugar en la temporada 2009-10. Ha figurado en la competición de 1ª División en 13 temporadas consecutivas desde la temporada 2004-05 a la 2015-16.
