La coordinación es una habilidad fundamental en el desarrollo motor de los niños. La coordinación motora se refiere a la capacidad de los niños para usar su cuerpo de forma eficiente y controlada. Esta habilidad es esencial para realizar actividades cotidianas como correr, saltar, escribir o incluso vestirse. Fomentando la adquisición de estas destrezas de una manera lúdica estaremos ayudando a nuestro peque en su desarrollo, ya que la motricidad gruesa es la habilidad para mover adecuadamente los músculos de su cuerpo, mantener el equilibrio, la agilidad, fuerza y velocidad en sus movimientos.
Además de los beneficios físicos, mejorar la coordinación también contribuye al desarrollo cognitivo y emocional. Los niños que tienen una buena coordinación tienden a ser más seguros de sí mismos y muestran una mayor disposición a enfrentar nuevos retos. El verano es una oportunidad única para fortalecer la base motora de los niños mediante el juego.
5 EJERCICIOS DE COORDINACIÓN /GIMNASIA CEREBRAL PARA NIÑOS/EDUCACIÓN FÍSICA
Importancia del Equilibrio y la Coordinación en el Desarrollo Infantil
El equilibrio y la coordinación son habilidades motoras esenciales para el desarrollo infantil. Estas competencias permiten al niño mantener el control postural, moverse con seguridad y explorar su entorno.
Actividades de Coordinación según la Etapa del Desarrollo (0 a 6 meses)
Durante los primeros meses de vida, los ejercicios deben ser suaves, controlados y guiados por el adulto. Como profesional, siempre animo a los padres a convertir cada juego en una oportunidad de desarrollo. Es fundamental observar asimetrías posturales, tono muscular alterado o retrasos en hitos motores.
Juegos y Ejercicios para Mejorar la Coordinación en Niños
Aquí te presentamos una variedad de juegos y ejercicios que puedes realizar con los niños para mejorar su coordinación y equilibrio:
- Caminar sobre una línea: Este ejercicio básico pero efectivo ayuda a los niños a mejorar su equilibrio y su percepción espacial. Consiste en dibujar una línea recta en el suelo y pedirles que caminen sobre ella sin salirse. Puedes aumentar la dificultad agregando obstáculos o pidiendo que lo hagan con los ojos cerrados.
- Saltar la cuerda: El saltar la cuerda es un ejercicio clásico que mejora la coordinación de piernas y brazos. Al principio puede ser complicado para algunos niños, pero con la práctica mejora notablemente su coordinación. Los niños pueden comenzar con saltos simples, para luego incorporar variaciones como saltos dobles o de lado.
- Lanzar y atrapar la pelota: Este es un juego sencillo, pero muy útil para desarrollar la coordinación mano-ojo. Se trata de lanzar una pelota al aire y que el niño la atrape antes de que toque el suelo. Al principio, se puede utilizar una pelota más grande y suave, y a medida que los niños mejoren, puedes usar pelotas más pequeñas y difíciles de manejar.
- Carreras de obstáculos: Las carreras de obstáculos son una forma divertida y activa de trabajar la coordinación y el equilibrio. Crea un circuito de obstáculos con conos, sillas o incluso cojines, y reta a los niños a atravesarlo de manera rápida y segura. Los niños deben saltar, esquivar y correr, lo que les ayuda a trabajar en la sincronización de los movimientos.
- Caminar sobre diferentes superficies: Caminar sobre diferentes tipos de superficies, como césped, arena o incluso superficies irregulares, ayuda a los niños a mejorar su equilibrio y propriocepción.
- Lanzamiento y recepción de objetos: El lanzamiento y recepción son habilidades fundamentales que ayudan a los niños a mejorar su coordinación motora gruesa. Puedes utilizar pelotas, aros, frisbees o cualquier otro objeto que les permita practicar el lanzamiento y la recepción.
- Mantener el equilibrio sobre una pierna: Mantener el equilibrio sobre una pierna es un ejercicio muy efectivo para fortalecer los músculos de las piernas y mejorar el equilibrio general. Para hacerlo más divertido, puedes convertirlo en un juego, como una competencia de ver quién puede aguantar más tiempo.
- Caminata de animalitos: La caminata de animalitos es un ejercicio lúdico en el que los niños deben imitar los movimientos de diferentes animales, como el cangrejo, el oso o el canguro.
- Jugar con pelotas de diferentes tamaños: Usar pelotas de diferentes tamaños, colores y texturas es otra excelente forma de mejorar la coordinación de los niños.
- Hula-hoop: El hula-hoop es un ejercicio fantástico para mejorar la coordinación de las caderas, piernas y brazos. Al girar el aro alrededor de la cintura, los niños aprenden a controlar su movimiento y a concentrarse en la sincronización de su cuerpo.
Otros Juegos de Reflejos y Coordinación
Además de los ejercicios mencionados, existen otros juegos que pueden ayudar a mejorar los reflejos y la coordinación de los niños. Aquí te presentamos algunos ejemplos:
- Seguir al rey: Para jugar a Seguir al rey la idea es imitar lo más deprisa posible a aquel jugador que en ese momento tiene el papel del rey. De esta forma, si al que le toca asumir el papel decide dar vueltas por la casa, subirse a una silla, ponerse a gatear o cualquier otra actividad, los demás tendrán que usar su astucia, ingenio y reflejos para hacer lo mismo.
- El juego de las sillas: Para pasarlo estupendamente y disfrutar de nuevo de su compañía, se colocan unas cuantas sillas en círculo y se enciende la música. Cuando se apague, todos deberán sentarse hasta que quede uno en pie (el eliminado). Así y de forma progresiva se irán quitando cada vez más sillas… ¡Y el más veloz ganará!
- A la pata coja: Tras dibujar un diagrama compuesto de cajas con números del 1 al 10, en forma de T, el pequeño de la casa deberá completar el recorrido saltando a la pata coja (es decir, sobre una sola pierna) y evitando pisar la casilla donde haya caído la piedra.
- Volteretas: Y es que lo mejor de ellas es que permiten fortalecer la coordinación motora y las articulaciones. Así, por ejemplo, lo ha demostrado el siguiente estudio publicado en 2021 por la Universidad de Santiago de Compostela, donde se evaluó que las volteretas hacia delante, hacia atrás y en rodillo sirven como métodos de evaluación para las habilidades motrices de los más pequeños.
- Caminar sobre la línea: Para hacerla, debes marcar en el suelo una línea muy fina (bien sea con cinta adhesiva que sea fácil de quitar o tiza fácil de retirar de cualquier superficie). Después, tendrás que tratar de caminar sobre ella sin salirte del recorrido ni sujetarte con nada.
- Carrera de camareros: Coge un libro, pon sobre él dos o tres objetos blancos (ceras, peluches, algodón…) y a ver quién es capaz de recorrer el recorrido marcado sin que se le caiga nada.
- Carrera a gatas: Te proponemos que si todavía los bebés no han aprendido a andar realicen carreras a gatas. De esta forma, podrán desde pequeños entrenar la psicomotricidad gruesa.
- Mano-pie: Después, habrá que caminar y tocar sobre las siluetas donde otro de los jugadores esté indicando. Quien tenga mejor equilibrio y perspicacia, gana. ¿No es maravilloso?
- Carrera de obstáculos: En este sentido, preparar una yincana en el parque o en el jardín con familiares o amigos es una idea fantástica para fortalecer los músculos y la coordinación de forma efectiva.
- La comba: Quizás no te lo habías imaginado nunca, pero lo cierto es que este juego tradicional es perfecto para fortalecer las articulaciones y mejorar la coordinación motora. Además, es una de las actividades para que los niños y niñas de todas las edades se diviertan juntos.
- Montar en bicicleta: Dar un paseo en bicicleta es una actividad idónea para fortalecer las articulaciones y la coordinación motora, además de poder pasar un tiempo agradable en familia o con amigos.
- Trepar por el tobogán: Por eso, si tu hijo quiere trepar por el tobogán lo mejor es estar a su lado y vigilar cómo refuerza la coordinación y la fuerza con esta actividad al aire libre.
- Explotar pompas de jabón: Además de reírse mucho, los más pequeños de la casa se lo pasarán en grande viendo cómo vuelan mientras intentan alcanzarlas.
Juegos de equilibrio cooperativo
Es importante destacar que una cosa son los juegos cooperativos y otra diferente el aprendizaje cooperativo. Los juegos de equilibrio cooperativo que expongo a continuación se pueden llevar a cabo en forma de:
- Estaciones de circuito
- Todo el grupo clase haciendo el mismo juego.
Incluso si te apetece, puedes añadir estos juegos a dinámicas basadas en gamificación en educación física.
- Abraza2: Los que se la quedan llevan un pequeño cono chino, o pañuelo en la mano para identificarse. Cuando pillen a alguien le tienen que dar el cono chino que lleva en la mano. Por el suelo se dispersan diferentes ladrillos (5-6). Los que se quieran salvar tienen que subirse a uno de estos ladrillos abrazados a otro compañero/a.
- Transporte de comba en cabeza: Todos juntos dándose la mano o abrazados, tienen que llevar encima de sus cabezas una comba sin tocarla de un lado a otro. Variante: llevar la comba encima de sus hombros, en el cuello, etc.
- Transporte de conos en la cabeza: Cada uno tiene que transportar un cono chino invertido encima de sus cabezas, con la condición que todos tienen que ir agarrados (bien de las manos o bien abrazados). Variante: llevar el cono en otro lado del cuerpo.
- Pasar el puente juntos: Dos niños sobre un banco sueco, cada uno en un extremo. El objetivo es pasar al otro lado del puente sin que se caiga ninguno de los dos. Se requerirá la ayuda de ambos para conseguir el objetivo. Variante: Igual pero con el banco sueco invertido.
- Salto de ladrillo: Encima de cada ladrillo dos niños. Tienen que llegar de un punto a otro a base de saltos. Tendrán que coordinarse y mantenerse en equilibrio.
Otros juegos de equilibrio para niños y el desarrollo del control postural y el esquema corporal
En esta ocasión vamos a poner el foco sobre el control muscular para obtener un control postural, para ello utilizaremos diferentes ejercicios de equilibrio.Existen dos tipos de equilibrio:
- El estático (habilidad de mantenerse estable sin movimiento)
- El dinámico (habilidad de mantener estable el cuerpo en acciones que incluyan desplazamiento o movimiento).
Como juego de calentamiento hemos utilizado en diferentes ocasiones el juego de:
- Arriba y quieto: Se la quedan 4 niños que tendrán que intentar pillar al resto -si pillan a uno se libra y se la queda el pillado-. Los que no se la quedan se pueden subir a los bancos y estarán a salvos, no pudiendo estar más de 10 segundos subidos en él.
- Peleas de equilibrio: Consiste en colocarse sobre una línea, una cuerda o un banco sueco, enfrentarse a su compañero para ver quién es el primero que abandona la línea, la cuerda o el banco sueco. Para evitar el agarre de unos a otros les dimos una pelota que no podían soltar. Una vez que hayan terminado cambio de compañero.
- Los zancos: Posteriormente se les invita a que intenten ir solamente por las líneas, que realicen un pequeño circuito montado con diferentes pruebas, a que atravesaran una cuerda pisándola con los zancos, a que se subieran encima de una colchoneta -lo cual le da una mayor inestabilidad-, a que pasaran una vaya por encima, etc.
- Los circuitos: Para ello hemos utilizado bancos suecos invertidos, saltar dentro de un aro y quedarse quieto, pasar el río montado sobre ladrillos, hacer de funambulistas mientras van pisando una cuerda, etc. Cualquier cosa es adecuada siempre que sean juegos para trabajar el equilibrio (en el vídeo se pueden ver muchos más).
- Atraviesa el río y tírate sobre la piedra que quieras: Las piedras son aros, de diferente tamaño y por tanto de diferente puntuación. Si consiguen caer en ellas sin salirse se le dan puntos. Cuanto más pequeño sea el aro más puntos consiguen (este juego lo hemos realizado atravesando un gran río -varios bancos suecos uno detrás de otro- o un río más pequeño -atravesar un solo banco sueco invertido).
- “De orilla a orilla”: Dos subidos sobre banco sueco, deben cruzar de una parte a la otra del banco intentando que ninguno de los dos se caiga. Al llegar cada uno a la otra orilla deben saludarse sobre un pie y las manos abiertas. Si alguno de los dos se cae en el intento de cruzar el punto no se le otorga a ninguno.
- “salta y…¡quieto!”: El primero salta, con la condición de quedarse totalmente quieto después del salto, el segundo se pone a su altura y realiza otro salto y así sucesivamente hasta llegar a un punto determinado.
- Equilibrio con el cuerpo: En estos juegos el equilibrio en lugar de conseguirlo sobre su propio cuerpo, se han tenido que valer de éste para mantener en equilibrio otros objetos (ladrillos en la cabeza, picas sobre la mano, etc.). De tal forma que han tenido que poner todo su empeño en estabilizar todo el cuerpo para conseguir transportar los objetos de un punto a otro.
Actividades para el Desarrollo Motor en Casa
En casa, podemos hacer que los niños potencien sus capacidades con divertidas iniciativas. Con estas actividades, no solo trabajarán sus movimientos, su equilibrio, su agilidad y su fuerza. También adquirirán de forma divertida nuevos conocimientos y experiencias.
- El juego de las huellas: Para crearlo, simplemente necesitas unas cartulinas de colores con las que hacer las huellas o pisadas. De esta forma, aprenderán conceptos espaciales como la izquierda y la derecha, al tiempo que mejoran su coordinación y equilibrio. Puedes incluir, asimismo, la silueta de las manos para que sea un ejercicio más completo y trabajen más músculos. Una vez hechas las plantillas, pégalas al suelo con un poco de cinta adhesiva. Empieza por un circuito de poca dificultad; por ejemplo, deja en algunas zonas un mayor espacio entre huella y huella a fin de que tengan que saltar o dar pasos grandes. Cuando el niño o la niña supere esta prueba, puedes combinar en una misma línea pies izquierdos y derechos para obligarlos a cruzar las piernas. Como verás, es posible crear tantas combinaciones como tu hijo y tú queráis, por ejemplo, con letras para aprender el abecedario.
- La carretilla: Aún puede ser más práctico y divertido si a la carretilla le unimos hacer un pequeño puzle con piezas que se puedan coger fácilmente. El niño tendrá que tomar una pieza desde un lado de la casa y desplazarse, haciendo la carretilla, hasta donde se encuentra la disposición del puzle. Una vez allí, colocará la pieza en su lugar adecuado.
- Los bolos: Asimismo, aprenden a coordinar los movimientos con la intención de tirar el mayor número de bolos posible. Puedes crear tus propios bolos caseros con botellas de plástico, así pesarán menos. Pero también podemos complicarlo poniendo en su lugar botellas con arena para que tengan que esforzarse más. ¡Lo dominarán a la perfección y sabrán controlar su cuerpo!
- Equilibrios sobre un tronco: En el exterior, sobre un tronco de árbol, por ejemplo, o en casa, en un banco corrido. En cualquier caso, los niños ejercitarán las piernas, la coordinación y el equilibrio, si caminan encima sin caerse, como si fueran funambulistas. De no tener un banco, también puedes crear líneas en el suelo con cinta adhesiva de colores y pedir a los niños que las sigan sin salirse. ¡Una forma muy divertida de desarrollar la motricidad gruesa!
- Imitar animales: Se trata de copiar los movimientos de algunos animales. ¡A ver quién lo hace mejor! Anima a tu hijo o hija a que se convierta en una pequeña oruga. Tendrá que tumbarse en el suelo y, con el apoyo de brazos y piernas, hacer fuerza para elevar el pecho mientras avanza. Otro animal que también pueden imitar es el gorila. Tienen que caminar en cuclillas mientras se golpean el pecho con las manos. Un buen ejercicio para, además, trabajar el equilibrio. Una tercera idea que te traemos es caminar como un canguro, con pequeños saltitos.
