Juan Antonio Roca: Biografía de una figura controvertida en la corrupción urbanística española

Juan Antonio Roca, conocido como el 'cerebro' detrás de la mayor trama de corrupción urbanística en España, el Caso Malaya, ha llevado una vida discreta en los últimos años. Recientemente, ha salido de la sombra para despedirse en el funeral de quien fuera su mano derecha, Julián Muñoz.

Juan Antonio Roca durante el juicio del Caso Malaya. (Gtres)

Tras haber sido condenado a 20 años de prisión en 2006 por delitos de malversación, cohecho y blanqueo de capitales, su regreso a la libertad en 2019 marcó el comienzo de una nueva etapa. Ahora, lejos del lujo y el escándalo, el exgerente de Urbanismo de Marbella intenta mantener un perfil bajo en la misma ciudad que lo vio ascender al poder.

Ascenso y caída de un urbanista en Marbella

En 2008, la corporación del Ayuntamiento de Marbella acordó por unanimidad nombrar a Roca como persona ‘non grata’ del municipio. El hombre que en su día ostentaba el control del urbanismo marbellí, trabajando mano a mano con figuras como Julián Muñoz y Jesús Gil, ha tenido que aprender a vivir en el anonimato.

Sus días de gloria, cuando recorría la ciudad malagueña en helicóptero y disfrutaba de lujosas estancias en Mallorca, parecen haber quedado atrás. A pesar de la venta forzada de la mayor parte de su fortuna -estimada en su apogeo en más de 2.400 millones de euros, según Forbes-, Roca sigue disfrutando de una vida cómoda en la capital de la Costa del Sol occidental.

Reside en un lujoso piso del centro de la ciudad, una propiedad que, aunque no figuraba a su nombre cuando se destapó el caso de corrupción, estaba vinculada a empresas que él gestionaba. La vivienda está situada en un complejo llamado Poseidón, un recinto de apartamentos de lujo construido en mármol por orden de Jesús Gil, quien guardó dos de sus grandes pisos para su mano derecha, Roca, y para él mismo. Está valorado en más de dos millones de euros y refleja que, a pesar de los embargos y subastas que afectaron su vasto imperio, el exasesor sigue manteniendo un nivel de vida privilegiado.

Juan Antonio Roca durante el funeral de Julián Muñoz. (EFE)

Y es que no le falta detalle al solar: tiene desde jardines inmensos hasta diversas piscinas. Hoy, se le puede ver ocasionalmente en el garaje de su edificio o acudiendo a su despacho, aunque evita participar en eventos públicos y mantiene una vida familiar tranquila junto a su esposa, Rosa Jimeno, quien también permaneció en Marbella durante su encarcelamiento.

Juan Antonio Roca, considerado cabeza del caso Malaya, se despide de Julián Muñoz

Voluntariado y vida familiar tras la reclusión

De lo poco que se conoce de su vida actual destaca su voluntariado con Cáritas. Durante su reclusión, colaboró con la fundación y participó en programas de reinserción de reclusos, una labor que continúa desempeñando. Junto a su mujer se le vio en 2017, cuando un permiso de la cárcel le permitió pasar 72 horas en su hogar tras 10 años encerrado. Fue en esta misma vivienda de Poseidón, donde también se reunió con sus dos hijos, María y Juan Antonio.

En una salida anterior, el exgerente visitó la tumba de algunos de sus difuntos en Cartagena.

Subasta de bienes y el mito persistente

Gran parte de su patrimonio, cerca de 75 millones de euros, fue vendido en 2016 por la Audiencia de Málaga para hacer frente a las cuantiosas responsabilidades civiles y penales que se le impusieron. Entre los bienes destacaban una finca en Murcia valorada en 27,5 millones, así como otras propiedades en Marbella y Madrid. Incluso se puso a la venta una colección de objetos personales que incluía relojes, carruajes y obras de arte -incluso de Miró o Picasso-, valorados en millones de euros.

Algunos de los objetos que se subastaron de Juan Antonio Roca. (Gtres)

Sin embargo, el rastro de su pasado sigue presente. Las propiedades que alguna vez le pertenecieron, como la finca La Caridad -convertida en el anfiteatro para las fiestas de San Pedro Alcántara-, ahora se han convertido en espacios públicos para los vecinos, y algunos de sus bienes siguen buscando comprador.

El mito de Roca, el hombre al que le “tocó” la lotería 80 veces, continúa vivo en la memoria de muchos, especialmente de aquellos que recuerdan su fastuosa vida llena de excentricidades y excesos. De un tigre como mascota a mansiones por toda España. El exgerente de Urbanismo fue protagonista de una de las mayores investigaciones por corrupción en España, en la que se le vinculó con el desvío de fondos públicos y la acumulación de un vasto patrimonio. Este incluía propiedades en Marbella, Madrid, Ibiza y Murcia, junto a bienes de lujo como coches antiguos, obras de arte y una amplia colección de animales exóticos disecados -incluyendo un tigre que sí estaba vivo-.

Liberación y el presente discreto

Tras más de una década entre rejas, Roca gozó del tercer grado en 2018, hasta que un año más tarde el juez de Vigilancia Penitenciaria autorizó su salida gracias a haber cumplido tres cuartas partes de su condena. Además, su implicación con Cáritas durante su encierro fue clave para su liberación, ya que ofreció una imagen de rehabilitación ante las autoridades.

El reciente velatorio del exalcalde Julián Muñoz trajo de nuevo el nombre de Roca a la luz pública, aunque él no busca la notoriedad. Mientras Marbella ha cambiado mucho desde los días en los que él dirigía su urbanismo en la sombra, el propio Roca parece haber encontrado una nueva rutina, alejado del centro de atención que alguna vez ocupó, pero sin dejar atrás del todo su pasado. Aunque su figura es ahora más discreta, sigue siendo uno de los protagonistas de uno de los capítulos más oscuros de la política española.

La familia Roca tras el caso Malaya

Tras casi una década en el ojo del huracán, con su padre cumpliendo condena en la cárcel de Alahurín de la Torre y con una sentencia en la mano que acaba de absolver a su madre de un delito de blanqueo, la hija del ex asesor de urbanismo del Ayuntamiento de Marbella, María Roca, ha roto su silencio por primera vez. María afirma que su familia es muy normal y que viven de su trabajo, negando la opulencia que se les atribuye. Destaca el orgullo que sienten ella y su hermano por su padre, a quien visitan cada fin de semana.

María también relata su detención en 2007, describiéndola como un "rapto" y denunciando las irregularidades del proceso. Asegura que la 'operación Malaya’ se ha utilizado como cortina de humo y que su padre luchará hasta que se demuestren muchas cosas.

En cuanto a su madre, María Rosa Jimeno, fue absuelta del delito de blanqueo, lo que ha traído gran alegría a la familia. Ahora, cada una sigue con su vida. María, con sus negocios y Rosa, al lado de su esposo.

Cronología de Juan Antonio Roca
Año Acontecimiento
2006 Condenado a 20 años de prisión por delitos de malversación, cohecho y blanqueo de capitales en el Caso Malaya.
2008 El Ayuntamiento de Marbella lo declara persona 'non grata'.
2016 Subasta de gran parte de su patrimonio para hacer frente a responsabilidades civiles y penales.
2018 Obtiene el tercer grado penitenciario.
2019 Obtiene la libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de su condena.

Juan Antonio Roca, a pesar de su pasado controvertido, sigue siendo una figura presente en la memoria de Marbella, un recordatorio de una época marcada por la corrupción y el exceso.

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